viernes, 30 de enero de 2015

REFLEXIONES EN TORNO AL PRÓXIMO CINCO DE FEBRERO



Jorge Domínguez González

¡Nomás esto nos faltaba! que el próximo jueves, el primer jueves de la semana, el cuál  también es el primer jueves del mes, o sea el día en que se celebra  el aniversario de esa la, casi centenaria, señora que cumple  98 años y no se da cuenta que quienes dicen quererla, lo hacen con la hipocresía de quién se acerca a una mujer mayor de edad para sacarle el “dinero” o de plano quitarle alguna(s) de su(s) riqueza(s). Me refiero a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, o sea, nuestra constitución, la cual con sus estreñimientos y por consecuencia una gran cantidad de pestilentes flatulencias.

Se supone que su servicio doméstico, sus sirvientes, eran el Poder Ejecutivo, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores y la Suprema  Corte de Justicia quienes antes, mucho muy antes de empezar a trabajar para ella juraban “cumplir y hacer cumplir” lo que ella decía; luego, perdida la fecha en el tiempo y aprovechando la sordera propia de la edad, comenzaron  a jurar “guardar y hacer guardar” los propósitos y objetivos de aquella quien en sus años mozos fue querida y amada por aquella parte del pueblo conocida como “la plebe” o “la plebada”, (singular y plural del regionalismo de origen sinaloense que significa “niño”, pues para los ricos porfirianos los demás adultos no pueden pensar); ella, la Constitución, les garantizaba: toda la educación –gratuita- (Art. 3°);  la restitución a los pueblos y ejidos de las tierras y aguas (Art.27); salarios, jornada de trabajo,(Art.123).

Seguramente, cambiado el origen popular de los sirvientes y alterando el juramento inicial fue que la Constitución se indigestó y le vinieron esos terribles estreñimientos con el olor a corruptencias. Con estos ojos que, no se han de comer los gusanos, pues he pedido a mi familia que  cuando  muera me hagan crema,  he visto y todavía miro:

Qué si la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  en el artículo 3° fracción IV está escrito “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita:”  No lo es, ni lo ha sido. Si mucho la mayoría de los profesores piensan  que se refiere a la educación primaria y que además al Estado corresponde el pago de los docentes y que lo demás,  que otorgue el gobierno,  es una gracia: escuelas de materiales impropios para estos climas, comidas que habrán de pagar los padres, etc. pero, si “la plebada” nos fijamos, la ley dice  en dos palabras claves “toda” y “gratuita”, lo principal y lo  cual es lo que  siempre los gobiernos han tratado de ocultar y/o tergiversar. Para atraer la atención de las autoridades educativas los ciudadanos siempre tuvimos la solución, gradualista, primero se fundaba una escuela de carácter “particular”;  luego, se hacían trámites para que la escuela fuera “por cooperación” y de esa manera los padres de familia continuaban pagando pero, un poco menos, porque el gobierno aportaba una parte del gasto total y;  al final el pago total, del gasto al gobierno. Sin embargo, los docentes no  somos ajenos a los valores de nuestra sociedad (poder y dinero). Analicemos el caso de la Preparatoria Central de Ciudad Juárez, los directivos y los padres de familia no empujaron para que dejase de ser preparatoria federal por cooperación, el gobierno deja de hacer su aportación y las colegiaturas para los alumnos aumentan, a mi ver, hay que aumentar las percepciones de las autoridades de este subsistema.

El último párrafo de la fracción  VII del artículo 27 de la Constitución Política de los estados Unidos Mexicanos, todavía dice lo que en 1997 decía “La restitución de tierras, bosques y aguas a los núcleos de población se hará en los términos de la ley reglamentaria”. Sin embargo, ha sufrido tantas modificaciones que en su momento impidieron que se cumpliera.

En el artículo 123 de la Constitución Política de los  Estados Unidos Mexicanos en la fracción en la fracción VI establece entre otros puntos que: “Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer educación obligatoria a sus hijos. Los salarios mínimos profesionales se fijarán considerando, además, las condiciones de las distintas actividades económicas…”   Y uno se pregunta ¿Por qué no se establecen topes a los vergonzantes salarios máximos e ingresos que reciben los altos funcionarios electos y designados? ¿Por qué será que ninguno de los precandidatos ha publicado su declaración patrimonial, aunque alguna autoridad partidaria lo haya solicitado? ¿Por qué no se muestran los principios de los partidos políticos en los que disputan dentro de un mismo partido político una candidatura?

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en nuestro sistema legal es la “ley máxima” en su alrededor habrían de girar las decenas o cientos  de leyes reglamentarias y/o constituciones estatales. No creo que alguien sepa el total de artículos que suman entre todas. Lo que me pregunto es si ese número corresponde a cada muerto en la Revolución Mexicana o si el número de artículos
¿o es mayor o menor a cada disparo realizado en  aquella lucha armada?
 

Para coronar este tema, cambian las fechas con anuencia de las autoridades y autorizan un desfile cual carnaval.


“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

viernes, 23 de enero de 2015

ELECCIONES, CORRUPCION, DEMOCRACIA



Jorge Domínguez González

La máxima autoridad administrativa en materia electoral de abril de 1990 a abril de 2014 fue el Instituto Federal Electoral, para organizar en ese ámbito (federal) las elecciones, es decir, las de presidente de la república, y las del Congreso de la Unión , o sea las de Diputados federales y las de senadores. Este organismo fue sustituido el 4 de Abril del 2014 por el Instituto Nacional Electoral, el cual es el encargado de la elección de todas las elecciones para diputados  federales, tanto  de mayoría relativa, 300,  como 200 de representación proporcional, en todo el país el próximo 7 de junio del 2015.  Las elecciones para presidente de la república y para senadores son cada 6 años y no corresponden al presente año. Un presidente y 128 senadores

Existen de cada entidad 32 Juntas Locales ejecutivas, una por cada entidad y; 300 Juntas Distritales, una por cada distrito electoral.  Aparte, en cada entidad existe un Organismo Público Local  encargado de organizar las elecciones para gobernador, para diputados locales, para ayuntamientos  municipales (presidente, regidores, síndico).  

A diferencia de los Estados Unidos de Norteamérica y conforme a nuestro sistema electoral, nosotros si elegimos  al poder ejecutivo de nuestra nación y lo hacemos de manera directa, allá en aquel país eligen a su presidente pero, lo hacen de manera, de forma  indirecta con un complicado sistema de delegados en cada estado. Si comparásemos los sistemas electorales de nuestros vecinos del  norte y de nuestro país,  Idealmente, nuestro país quedaría en primer lugar por la participación de sus  ciudadanos pero, si analizamos la cultura política de ambas naciones, las características de nuestra cultura política no es de aquellas que favorecen la democracia, sino que nuestras prácticas han sido  tocadas por la corrupción y nos alejan de ella.

Entiendo sobre las formas estructurales  que en el mundo existen dos tipos: unas que suponen que el poder terrenal ha sido otorgado por las entidades divinas a una persona quién lo cede a discreción a otros ciudadanos, son los países que ejercen la monarquía, la cual puede ser monarquía absoluta o monarquía constitucional; de las monarquías absolutas, en el mundo no existen más de la cantidad  de los dedos que tiene una mano, ahí lo que dice el rey eso se hace;  en cambio en las monarquías constitucionales, los monarcas se someten a ese documento y dejan la tarea de legislar  los ciudadanos quienes lo hacen por medio de parlamentos u otras instituciones, mientras  que la mayoría de ellos (reyes o reinas) ejercen tareas protocolarias como expedir lo documentos elaborados por las instancias legislativas y a recibir a mandatarios de otros países.

Otros ciudadanos, de otras partes del mundo piensan que el poder terrenal ha sido asignado  por los conciudadanos y estos participan en diferentes personas de  partidos políticos y son estos quienes ejecutan las leyes que redacta el poder legislativo. Esta forma de  gobierno se denomina república. Cuando dentro una república existen estados o entidades que tienen su poder ejecutivo, su poder legislativo y su poder judicial son las llamadas repúblicas federales; mas si al interior de ellas no existen estados con esos tres poderes entonces son repúblicas centralizadas, como nuestros países vecinos del sur, (excepto Belice que es una monarquía constitucional)

En estos tiempos, sin importar  que los seres humanos vivan en una monarquía o en una república  y con los valores máximos de estos tiempos: dinero, poder; en cada país y con distinta gradación se han generalizado en todo el mundo  dos perversiones: la corrupción y la impunidad.  No es que toda la población de un mismo país  tenga los  mismos niveles y que todos aspiren con la misma intensidad el poseer dinero, poder, no; en ello tienen que ver, la educación (del hogar, de la escuela, del ambiente social, etc.), los medios de difusión y el carácter mismo que la persona ha logrado conformar en ese momento. Todo esto, a mi ver, aleja a vivir en  las sociedades  con la democracia  como método de relación con el prójimo y para la convivencia civilizada.

Recuerdo en mis juventudes el impacto de los medios de comunicación, p.e.,  una carta era leída y releída y después de las reflexiones era respondida. Luego, vino el tiempo en que los medios empezaron a  dejar de ser de comunicación y la radio tuvo un impacto, comparada con las armas equivalente a un cuchillo; después vino la TV y su golpe semejante a una bala; y luego han venido las redes sociales cuyo garrotazo, en donde la familia alrededor de una mesa cada uno mensajea con celular en  su Facebook en su e-mail. Ahora, uno voltea para el otro lado, dónde están los miembros de los partidos políticos y un porcentaje mínimo conoce los principios y programas del partido político a que pertenece, la gran mayoría riñendo para ser precandidato por ese partido y alcanzar las capitalistas aspiraciones  de dinero y poder.
  


“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

viernes, 16 de enero de 2015

FINANCIAMIENTO A PARTIDOS POLÍTICOS Y DEMOCRACIA


                                                             Jorge Domínguez González

Esta semana nos enteramos, por medio de las agencias  de difusión de este país que la cúpula, la más alta jerarquía del antiguo Instituto Federal Electoral (IFE), que el año pasado cambio de nombre al de  Instituto Nacional Electoral (INE), o sea, el  Consejo General en su primera sesión del año más de cinco mil millones de pesos para los diez partidos políticos nacionales, normalmente uno se asombra por la altísima cantidad de recursos que eso representa mas, si bien es cierto que con esa cantidad se subsanarían muchas de las necesidades de la nación, también es cierto la pudrición de la vida política haría irrespirable la vida ciudadana y que hoy parece que, todavía no se recupera; es un hecho nuevo, diferente a los tiempos en que el poder ejecutivo de todos los niveles de gobierno daba instrucciones a los miembros de su gabinete que invencionaran planes y programas de trabajo de carácter gubernamental y otorgaran uno que otro pellizco a dineros que enviaban los niveles superiores de gobierno etiquetados para esto o para aquello y que con esos recursos se costearían las campañas de los partidos políticos, aunque, -a veces-, y después de realizados los estudios de costo beneficio, de manera excepcional, hubo candidatos quienes de su bolsillo  costearon su propia campaña o de manera excepcional de los bolsillos un grupo de fieles amigos quienes después recibirían su recompensa…era una inversión. A las multitudes habían de proveerse una soda,  un lonche, cierta cantidad de dinero, el transporte; los operadores y coordinadores de distinto tipo recibían más efectivo por su labor,  etc. Seguramente, están estos actos todavía permitidos con todas sus variantes pues en una somera revisión del Código Federal de   Instituciones y Procedimientos Electorales, no encontré que estén prohibidos.


La semana que ayer concluyó, supimos de alguna manera de un sinfín de personas  que renunciaron a sus trabajos en todos los niveles de gobierno o a sus cargos de elección popular, lo cual es requisito para participar como candidato a otros cargos de elección popular. Anotado el nombre de quien funge como superior en la oficina pública correspondiente o el del presidente de uno de los poderes al que se está renunciando, es relativamente  fácil redactar en  dos o tres renglones dicho documento ya después de haber sopesado la conveniencia de hacerlo.


Al  contrario, a no ser que tuviera contratado, al menos un contador privado, presentar con la misma presteza una declaración de la situación patrimonial es algo complejo  pues un candidato o precandidato   tendría  que saber: los datos de sus ingresos, de su cónyuge y de sus dependientes en cuanto a Manutención (alimentos, vestidos, calzado, educación, etc.); Gastos de  servicios (luz, agua, teléfono, celular,  etc.); Gastos de vivienda  (renta, mantenimiento, predial, etc.); Gastos de construcciones, ampliaciones y/o remodelaciones; Adquisición de automóviles, casas, terrenos, departamentos, locales comerciales, etc. y su descripción; Pago de gravámenes y adeudos (créditos, autofinociamientos, tarjetas de crédito, etc.); pensiones alimenticias, gastos médicos, seguros, recreación, transporte, viajes gasolina, adquisición de muebles, equipos de oficina, joyas, etc.; ¡Se imagina! Tantas personas queriendo  servir a la nación y tener que recordar, ellos,  todos estos datos. Afortunadamente para ellos, las leyes de Transparencia y  Acceso a la Información Pública. En unas entidades permiten que los ciudadanos  accedamos a esa información, en otros estados lo prohíben y en otras entidades que, un ciudadano acceda o no a las declaraciones patrimoniales  es decisión de los mismos funcionarios públicos…no sé como será aquí en Chihuahua; a una minoría de la ciudadanía nos interesa y en los hechos siento  que la clase política repudia la idea.


A mi juicio, después de los hechos de Ayotzinapa, Gro., a fines de Septiembre  del año que pasó, en todo el país llegó al punto culminante la falta credibilidad en los partidos políticos y en las organizaciones de la sociedad civil, en un entorno en dónde la cultura política, en el mejor de los casos se mantiene en los mismos niveles que  a principios del siglo antepasado, por un lado. Por el otro, ha habido partidos políticos que han establecido protocolos para que los miembros electos, los de  su estructura orgánica presenten su declaración patrimonial y hasta los candidatos Personas Expuestas Políticamente… no hay información patrimonial de nadie en ningún partido político y esto hace que se pierda el empuje que pudiera haber resultado de estos errores


“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

viernes, 9 de enero de 2015

PLATOS DE LENTEJAS, EL DIÁLOGO Y EL DEBATE



                                                                           Jorge Domínguez González

A mediados de la semana, el 7 del presente,  murió Julio Scherer García, quien se opuso al poder presidencial y que con un equipo de periodistas,  con ética diferente a la común, le puso límites y formaron la empresa que edita la revista “Proceso”, una obra que a mi parecer incluyó que los periodistas  pusieran en práctica su responsabilidad social frente a los que venden al poder su complacencia.

Hace muchos años de una persona nativa de la República Autónoma de los Hebreos la cuál me dijo algo así que estaba ubicada en la parte asiática del antiguo territorio de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) país que, ya no existe y el nombre de este narrador está perdido en los retruécanos de mi memoria alzheimeriana. Él me contó  de la leyenda de un lugar en el cual por el hecho  ser el varón  primogénito  en una familia, la comunidad le reconocía   varios privilegios, entre otros el derecho a heredar las tierras paternas y todas las propiedades que tuviere el padre. Uno de ellos, el primogénito, era cazador y el otro se dedicaba a la recolección y a la agricultura. Un día el cazador, habiendo fallado en su labor, regresó a su casa con hambre y ese preciso día el hermano menor había preparado una sabrosa olla de lentejas y por consejo amoroso de su madre pidió que le vendiera primogenitura a cambio de un plato de lentejas a su hermano menor; el hermano mayor viendo que ese derecho no le serviría si moría,  accedió, le vendió la  progenitura a su hermano menor por  el plato de lentejas, quién raudo y veloz  lo puso en sus manos, al tiempo que iba por los testigos para que  quedara cerrado el trato del cual posteriormente obtuvo muchos beneficios, pero no recuerdo cuáles eran pero, por los ojos del contador fueron gran cantidad.

Me imagino que las lentejas habrían sido preparadas como yo lo hago: con tocino, cebolla, un diente de ajo, cilantro y las propias lentejas. Me imagino que la misma leyenda   en Europa hubiera sido referida a un sabroso pastel preparado con harina de trigo; en Tailandia un guiso en el cuál lo principal hubiera sido un platillo con base en el arroz y aquí en el norte de México hubieran hecho referencia a un platillo de “frijoles charros”, o sea, con queso, chicharrones y otros embutidos. Lo que no hubiera cambiado, tal vez, sería el hecho de venderle la comida a un hermano y que, como al vendedor de un plato de lentejas  le resultara un gran negocio como al menor de los hermanos; conforme a estos  los valores que se han perpetuado durante miles de años…

Habría de decir que, a mi ver,  en cualquier tipo de cultura dónde se internalizan como valores máximos el poder y el dinero, se siembran las semillas de la  corrupción y de la impunidad y que a cambio de un plato de lentejas, o de pastel, arroz o frijoles charros somos  proclives a la sumisión, la obediencia, la deshonestidad y dados a no cumplir con los castigos que nos correspondan.

A mi parecer,  eso es la política como se práctica en grandes extensiones del país; nuestra  patria  ha asumido hoy así esa actividad que en otros tiempos fue noble, porque llamaba  a los ciudadanos a reflexionar en la resolución  de los problemas que eran comunes en las “polis” (ciudades estados de los tiempos griegos), solucionar mediante el uso del poder y lo hacían los ciudadanos, que no las mujeres, esclavos o extranjeros, sino los hombres libres. A mi entender, ha de haber sido  en estos lejanos tiempos en que dieron inicio el diálogo y el debate. El primero como una conversación o plática entre dos o más personas y el segundo, entre dos personas o grupos con opiniones diferentes, a veces, irreconciliables. Tanto en el diálogo como en el debate se trata de convencer usando la exposición, la argumentación  y la contra-argumentación, además tácitamente se entiende que las intervenciones son de la misma duración y se conviene de la misma forma no arrebatar la palabra y no ofender,  ni escandalizar;  bueno, se supone que así han de ser los diálogos y debates entre gente civilizada; no obstante, no la prácticas se tuercen por los principios de la obediencia, el poder y el dinero que han sido inculcados por la familia, las escuelas, la sociedad misma y los medios.

Ahora, en nuestra matria (entidad) y a mi juicio para alejar las formas democráticas de gobierno y/o para ser  nombrados candidat@s a esto o aquello empiezan a surgir agrupaciones para impedir el diálogo y el debate y comienzan a descalificar a sus propios compañeros y a otras fuerzas con expresiones de “falsos paladines” , “salvadores de ocasión”,  “lenguas viperinas”,  “aquellos que ven la paja en el ojo del otro y no ven la viga en el propio”, etc.  ¿Y la defensa de principios o programas del partido al que se pertenece, o con eso los defienden? ¿No será mejor argumentar y delinear los principios y programas en cada organización política?



“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

viernes, 2 de enero de 2015

¿IR A RECIBIR O QUE SE NOS VENGA ENCIMA EL AÑO 2015?


                                                     Jorge Domínguez González

No es lo mismo ir al Año 2015 a que se nos venga encima el Año 2015, para ir al Año 2015, que ya hemos empezado a estar en él, a mi entender es necesaria una actitud diferente a la que tenemos todos los mexicanos y mexicanas y hablando en estos rumbos una actitud diferente de los chihuahuenses respecto a la sociedad que nos es próxima, la sociedad en que vivimos; una actitud distinta en todos y cada uno d los aspectos en los que por nuestra naturaleza social hemos de relacionarnos.  Otro aspecto grave es que admitamos que se nos echa encima el Año 2015 y para el colmo por responsabilidad de otros.

A mi parecer, cuando asumimos que “se nos viene encima el Año 2015” como seres humanos, seres sociales por naturaleza, por consecuencia habrá de  inferirse que estamos muy mal armados y que algo dañino nos va suceder y no será raro que nos suceda eso y/o cosas peores. A mi ver, esto es lo que le ha pasado a México, al México de los que no somos propietarios de grandes medios de producción o propiedades, sino de los que a veces vivimos o sobrevivimos con nuestro trabajo, pues a otros les ha ido y les irá “muy bien” y en su vejez sonreirán satisfechos por lo que el Estado de Derecho actual les ha dado en posesión por lo  que para los tiempos de su vejez poseerán. A mi ver, seguramente, habrá quienes creerán que se debe a su habilidad y a su esfuerzo pero, habrá otros quienes también en su vejez sonreirán satisfechos por lo que el Estado de Derecho actual les ha dado en posesión para los tiempos de vejez pero, sabrán que por justicia esas riquezas, producidas por otros, no les pertenecen pues ellos no la produjeron  y que si alguna habilidad tuvieron para enriquecerse, fue  ser omisos ante las leyes  o de empeñarse que las leyes se alejaran de la justicia para permitirles acumular la riqueza…no obstante esos viejos sonreirán complacidos pues ellos saben de dónde y cómo vino su riqueza.

En esto de que se nos venga encima el Año 2015 o de ir al Año 2015, existen de manera simplificada, entre otros,  varios factores: el Estado como tal, la estructura dentro de sus tres órdenes de gobierno,  sus leyes, la clase política;  nosotros los trabajadores,  los propietarios de los grandes medios de producción y los medios.
En contra de toda justicia, lo que nosotros vemos en esta película de la vida es que los “ganones”   vienen a ser los propietarios de los grandes medios de producción y de los medios.  Estos últimos con la finalidad de encontrar “distractores” para que los trabajadores reflexionemos de manera tergiversada  sobre la realidad  y no podamos tener una idea clara de la misma. Además, contamos con un Estado con muchas leyes con miles de artículos, y aunque las leyes son para normar la convivencia, en nuestro país no, las leyes como la fracción IV del Artículo 3° constitucional no se cumplen y otras los operadores del sistema político mexicano hacen como que se cumplen y los jueces y magistrados miran para otro lado y no sólo ellos sino que llamé la otra vez al 066 para reportar a un ruidoso vecino que escandalizaba a las altas horas de la noche y quien me contestó –amablemente- me dijo “¿pero él está dentro de la propiedad de él” como si fuera del sentido común no sancionar al que escandalice desde su propiedad, propia, rentada o prestada.

A nosotros los trabajadores independientes y los que dependemos de un salario para sobrevivir no nos queda otra que aprovechar  el tiempo organizarnos para ir a recibir el Año  2015 para defender nuestros intereses como trabajadores y tener la justicia  y los que nos corresponden  como ciudadanos para tener un país  con dignidad donde no existan la corrupción y  la impunidad, un lugar dónde los niños, las mujeres, lo diferentes y todos podamos caminar seguros de día y de noche.

Recordemos los dos tipos de educación que recibimos: primero la educación entendida como normas de urbanidad  y de cortesía en el trato con el prójimo, la cual creo que debemos mantener en sentido igualitario  y; aquella educación entendida como conocimientos, muchos de ellos sin base científica pues la mayoría de docentes, carecimos, al menos de una idea coherente  sobre las teorías de la evolución de Darwin o del origen del universo y;  a mi juicio lo peor, nos han inculcado  un sistema moral que a otros decires, ha opuesto como valores sobresalientes y verdaderos  la trilogía de la obediencia, el poder y el dinero, inculcados por la familia, la escuela, la sociedad misma y los medios.

Por este medio deseo a cada uno que posa su mirada en estas línea y a los que no que sean felices hoy y toda su vida.


“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

sábado, 27 de diciembre de 2014

LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO Y EL SALARIO MÍNIMO


                                                           Jorge Domínguez González

El programa del  Partido  Liberal Mexicano que fue publicado el 1° de Julio de  1906 por la Junta Organizadora en San Luis, Misuri, por medio del periódico Regeneración en contra de la dictadura de Porfirio Díaz fue antecedido por una extensa exposición de motivos y como manifiesto a la nación constaba de siete secciones con 52 puntos de los que se destacaba en la sección referida al “Capital y trabajo” los puntos: “21. Establecer un máximo de ocho horas de trabajo y un salario mínimo en la proporción siguiente: de un peso para la generalidad del país, en que el promedio de los salarios es inferior al citado, y de más de un peso para aquellas regiones en que la vida es más cara y en las que este salario no bastaría para salvar de la miseria al trabajador y el punto 31. Prohibir a los patronos, bajo severas penas, que paguen al trabajador de cualquier otro modo que no sea con dinero efectivo; prohibir y castigar que se impongan multas a los trabajadores o se les hagan descuentos de su jornal o se retarde el pago de la raya por más de una semana o se niegue al que se separe del trabajo el pago inmediato de lo que tiene ganado; suprimir las tiendas de raya.” Así, las máximas aspiraciones de los trabajadores pasaron a ser discutidos por la Soberana Convención de Aguascalientes que tuvo lugar del 10 de Octubre al 19 de Noviembre en año de 1914.

Posteriormente, el Congreso Constituyente de México de 1917 fue electo para redactar una nueva constitución para México y estuvo en funciones del 1° de Diciembre al 31 de Enero de 1917 en el hoy Teatro de la República de la Cd. de Querétaro, Qro., y el 5 de Febrero de 1917 se promulgó oficialmente la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en la cual los derechos  que solicitaban los trabajadores miembros del Partido Liberal Mexicano, de los hermanos Flores Magón,  quedaron asentados en el Artículo 123 de esa ley.

Al principio, durante los primeros años  de la promulgación de la constitución, esta fue el referente laboral, hasta que el 18 de Agosto de 1931 se promulgó la primera Ley Federal del Trabajo; para uno de los factores  la producción (Capital y trabajo) vieron a esta legislación como los romanos “Dura lex , sed lex”  (Dura es la ley, pero es la ley) pero, conforme pasó el tiempo con la mecánica del “quitapón”: se agregaban “nuevos derechos” para los miembros del “trabajo” a cambio de derogar o no cumplir partes que “afectaban”  a la otra parte de la producción, es decir, al “capital”.   La actual Ley Federal del Trabajo fue promulgada durante el mandato de Gustavo Díaz Ordaz y cuenta con más de 1000 artículos ¡Hágame favor! Y la Constitución Política de los Estados  Unidos Mexicanos tiene 136 artículos.  Si sumamos a estas leyes el artículos de otras tantas leyes que continúan vigentes ¡Imaginemos el número de leyes, de nivel federal, que un@ mexican@ habría de conocer para ser un@  buen@ ciudadan@ federal!   A esto debemos agregar las leyes y su articulado del nivel estatal y de  los reglamentos municipales…no, esto rebasa la capacidad  de un humano mexicano; sin embargo,  lo que no cabe duda es que México y nuestra entidad son un país, una entidad y municipios  de leyes; de leyes que se deben guardar, en el sentido de esconder,  tal cual juran  muchos funcionarios públicos al hacerse cargo de un puesto de esa naturaleza.

Así, revisando unas cuantas leyes, he compartido con ustedes lo que sucede con la fracción  IV del Artículo 3° Constitucional pero, también  nos encontramos con que el segundo párrafo del  artículo 90 de la Ley Federal de Trabajo define: “El salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de una familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.” Cinco millones de trabajadores a diario salen temprano a trabajar y después de ocho horas terminan ganando la cantidad de 67 pesos con 29 centavos. ¿Quién vive con esa cantidad al día? ¿Alcanza para vivir a diario con esa cantidad? ¿Alcanza para pagar la renta y pagar la luz, pagar gas, comprar ropa para los hijos  con esa cantidad?  ¿Y el salario digno tal cual lo describe la ley?

Para el colmo de los males los diputados de un partido político que dice que quiere salarios mínimos más altos, se ponen de acuerdo y en lugar de hacerlo y, sabiendo que casi todas las multas  de los cientos  de leyes que hay  en el país se expresan en salarios mínimos, en lugar de ello se han puesto de acuerdo  en separar los salarios mínimos de las multas no para beneficiar al pueblo.



“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

sábado, 20 de diciembre de 2014

AGUINALDOS, EDUCACIÓN Y HONRADEZ



Jorge Domínguez González


La ley reglamentaria del Artículo 27  constitucional, aquel dónde se plasman algunas de  las demandas de los trabajadores que planteaba el Partido Liberal Mexicano fundado el 1° de Julio del 1906 y presidido por Ricardo Flores Magón (por esas ideas una población, la ex hacienda de El Carmen  del Noroeste de Chihuahua lleva todavía su nombre, de éste quién al igual que Juárez era “oaxaquita”), en  la ley reglamentaria, la Ley Federal del Trabajo establece, en su artículo 87. “Los trabajadores tendrán derecho a un aguinaldo anual que deberá pagarse antes del día veinte de diciembre, equivalente a quince días de salario, por lo menos.”  Además, es proporcional al tiempo anual trabajado. O sea que, antier viernes se cumplió este plazo mencionado por la ley, todos los trabajadores en nuestro estado y en el país debimos haber recibido el aguinaldo que antes era un regalo de los capitalistas y ahora sabemos que es producto de la labor de los trabajadores y una manera conforme a derecho de redistribuir la  riqueza porque se contribuye a crearla.


No conozco en realidad qué porcentaje  de trabajadores, de quiénes  tienen establecidas relaciones  obrero patronales reciben esta prestación establecida por la ley, según fuere el nivel demográfico, nacional, estatal, regional o municipal. Lo que si sé es por todas parte veremos, como decía el poeta latinoamericano, Pablo Neruda: “…Para el rico la buena mesa./ La basura para los pobres.” Pues desde hace mucho está aprobada la Ley del Embudo, (ver en Canto General), la cual permite para “lucimiento” público el reparto de lo que sobra conforme a nuestra moral capitalista, nunca el reparto de la ganancia, bien habida o mal habida,    que es el  valor normal en nuestra sociedad actual (Hch. 2. 44,45.).

En este contexto uno NO desearía que hubiera más leyes, sino que se cumplieran las que ya existen, como esa nueva reforma al artículo 3° constitucional y la cual entró en vigencia ayer para reglamentar el uso y regulación de tecnología en el sistema educativo nacional, al mismo tiempo que continúa sin que entre en vigencia (desde hace varios años) la fracción IV del mismo artículo que cito: “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”. No olvido que las leyes son reglas o normas para la convivencia en una sociedad pero ¿Para  qué no se cumplan? ¿Para qué conociéndolas y conociendo su operacionalización, torcerlas y sacar provecho personal de ellas?   ¿No serán estas, el no cumplimiento de las leyes y el aprovechamiento personal de sus operacionalizaciones,  características causales o manifiestas del “Estado fallido”, o sea,  de los gobiernos que no sirven? A la par, ciegos a la ley unos y otros enceguecedores; un conocido mío ha aplicado una encuesta a profesores de tres niveles educativos con una sola pregunta abierta: Conforme a la Constitución actual  ¿Cuál educación ha de ser gratuita?:  A). La  educación básica (preescolar, primaria y media básica) impartida por el Estado; B), Toda la educación que el Estado imparta; C. La educación  media superior (preparatorias y bachilleratos) que el Estado imparta; D). La educación superior (licenciaturas, maestrías, doctorados y especializaciones) impartidas por el Estado. Me dice que va a correlacionar las respuestas con los datos socioeconómicos básicos de los encuestados: grupos de edad, género, escolaridad.  No tengo ni la menor idea de cuáles serán los resultados.


De una comunidad que a mediados del siglo pasado no pasaba de medio millón de  habitantes era natural que un  chihuahuense encontrándose con otro, lejos de su lugar de residencia pero,  dentro de los límites de este extenso territorio, nos encontráramos con conocidos comunes, si no es que hasta resultásemos parientes. Todos teníamos una idea sobre  el trabajo u oficio al que se dedicaban las personas que llegaban; difícilmente la mayoría de la población podía poner en duda la honradez de una familia de aquí, de allá o de acullá. Si andaba en cosas  “chuecas”  no perdía su honorabilidad, al menos, que perjudicara al prójimo. Todo lo que se tenía se mostraba, nadie tenía que esconder bienes o propiedades,  eran producto del trabajo, todos teníamos la idea de quien era quien y  tener mucho, lo más que pasaba era tener algo de vergüenza, de tal suerte que los que tenían más vestían y vivían con sencillez, sin ostentación. Ahora no, la población  es más de seis veces a la citada y es otro Chihuahua, otro México y otro mundo. Para que los ciudadanos puedan participar  en los asuntos públicos, hoy se hace necesario  la mayor transparencia de los tres niveles de gobierno para retomar la necesaria confianza en las autoridades. 


El día 18 del mes que pasó se publicó “Protocolo del Comité Ejecutivo Nacional  del Partido de la Revolución Democrática para fortalecer la cultura de la legalidad y la ética política” de lo cual me ha llamado la atención el subtítulo de –En materia  Transparencia y rendición de cuentas- dónde se propone declarar de carácter público la información financiera, patrimonial y de gasto del Comité Ejecutivo Nacional y los Comités Ejecutivos Estatales del PRD; los ingresos, gastos, salarios, viáticos y viajes de los órganos del PRD; será obligatoria la  declaración patrimonial de las Personas Políticamente Expuestas (PEP) que son integrantes de los órganos de dirección de todos los niveles (incluyendo a los comités Ejecutivos municipales) y los funcionarios públicos y los legisladores federales y locales  los primeros  presentarán ante la Secretaría de Finanzas del CEN para entregarlas a la fiscalización del INE y a la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP y los funcionarios y legisladores ante su órgano correspondiente.


Ojalá, los trabajos del Segundo Pleno Extraordinario del XI Consejo Nacional del Partido de la Revolución Democrática realizado el pasado mes allá, lo hayan aprobado.

“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”