A mi entender, en la costumbre, -ajena a nuestra cultura mexicana en Chihuahua-,
relacionada con el votar, como la referida para escoger acciones publicas o para elegir a los posibles dirigentes con la
finalidad de encabezar una acción u otra,
creo que el voto ha de ejercerse
con una calidad alta, la cual –a mi ver- se logra cuando el voto se emite de manera razonada y reflexiva, es decir,
cuando sin coacción de ningún tipo se piensa en las consecuencias de escoger
una opción o la otro , ya conforme a la
moral o a la ética.
En mi apreciación, conforme a nuestra cultura mexicana, la decisión sobre
las acciones públicas a tomar en la solución de algún problema común suele ser
tomada de manera discrecional por quien tiene quien tiene y ejerce un cargo de poder. Uno de sus
muchos orígenes de que permitamos esta situación es la educación autoritaria de
los hogares en los cuales papá o mamá resuelven los problemas sin dar cabida a
la reflexión a los hijos, creo que, nos
acostumbramos así por eso y porque es
más fácil que nos resuelvan todo, sin reflexionar en las opciones.
Todavía sorprendido por el eco de las prisas por
reconocer, en el menor tiempo posible, el
“indubitable” triunfo de el candidato presidencial del Partido
Revolucionario Institucional (PRI),
Enrique Peña Nieto, por parte de la candidata del Partido Acción Nacional
(PAN) y del Presidente de la República,
Felipe Calderón Hinojosa, además de encontrarme todavía confundido, por los medios de difusión
interesados por el uso electoralmente tendencioso de conceptos como “resultados electorales” y el significado de “Programa de Resultados
Electorales Preliminares”, ahora los ciudadanos hemos de lidiar con el nuevo concepto
de “presidente virtual” cuando todavía no está calificada la elección, “inocentemente” nos “aclaran” los dueños de
las televisoras y sus empleados, aunque de este uso del lenguaje no opine lo mismo Noam Chomsky respecto a la inocencia
con la cual se declaran ellos.
Existen libros malditos los cuales uno no debiera leer, porque así como acaban
con la paz y la tranquilidad que en el interior que pueden guardar algunas
personas, si los leyera un pueblo se acabaría con la paz y la tranquilidad de
una sociedad. Uno de esos libros, a mí ver,
es la “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, conocida
como la “Constitución Mexicana” o simplemente
como “La Constitución”. Las constituciones estatales son menos conocidas…los gobiernos de los estados,
a mi ver, debieran otorgar un premio a
las escuelas que las difundieran entre sus alumnos pero, creo que a las
jerarquías de poder no les conviene que conozcan una u otra.
Con todas las consideraciones anteriores entré
a esa ley y leí la “Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos”, la cual todo funcionario público en México ha jurado (sin
que sus hijos los vean) “cumplir y hacer cumplir”, y me enteró que: a) aparte del artículo 3°, el cual en
su fracción IV, se establece que, “Toda la educación que imparta el
Estado será gratuita” de que ningún funcionario público ha demandado o buscado su
cumplimiento a fin de que todos los
alumnos de escuela públicas reciban educación gratuita, porque todos los padres
de familia saben que, en cualquier
escuela pública de México para permitir el ingreso a sus hijos habrán de pagar una cuota cuyo monto es establecido
en connivencia con algunos padres de familia en tanto que se cambia este contenido y se
pone como meta “lograr la cobertura educativa”, no la gratuidad.;
b) tampoco el artículo 27 de la ley máxima se
cumple, al menos en lo que me consta, aquí en Nuevo Casas Grandes, Chih., que
es respecto a la “restitución de tierras
y aguas a los pueblos y ejidos” y lo afirmo por aquello de las anuales
manifestaciones de los ejidatarios del Ejido Casas Grandes en las cuales
demandan lo que cito aquí, a 95 años del triunfo formal de la Revolución
Mexicana en 1917. No sé que otras cosas se incumplirán en el resto del estado o del país. Un
respetuoso saludo a la sagarpa, a conagua y las equivalentes estatales;
c) los funcionarios de la Secretaría del
Trabajo y Previsión Social y de las correspondientes en cada estado
de la mano de los patrones, en lugar de cumplir lo que se establece en
el artículo 123 y su ley reglamentaria: la Ley Federal de Trabajo, buscan no
cumplirla o hacer como que la cumplen. En realidad buscan la mentada reforma
laboral para poder despedir a los trabajadores, sin lo que todavía marcan le ley
máxima y la ley reglamentaria respecto a pensiones y jubilaciones..
Pues como resultado de leer la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos me entero de que en su artículo 41, el
segundo párrafo establece “La renovación de los poderes legislativo y ejecutivo
se realizará mediante elecciones libres, auténticas y periódicas, conforme a
las siguientes bases:” A mi entender, en el actual proceso electoral se ha
cumplido, únicamente, con el aspecto de periodicidad pero, ninguna de las
instancias electorales puede comprobar que se satisficieron las condiciones
para que el ciudadano pudiera ejercer su voto de manera libre y auténtica. No sería extraño que las instancias electorales, como el
Tribunal Superior del Poder Judicial de la Federación pueda contar con la
excusa del secreto bancario y de esta
forma, con la mancha oprobiosa de la
compra de votos, llenar el carro
completo de la corrupción.
Hace tiempo a
un tío mío le dejaron encargado un terreno para que lo vigilara y que lo
cuidara, lo dejaron bajo su” responsiva”, o sea, bajo su responsabilidad. Sin
embargo, con displicencia y soberbia ante todos, él se ufanaba de ser el guardián del dicho
terreno, mas para atender a peticiones de sus amigos unos, de clientes otros, permitió
que esas personas, ajenas al predio, sembraran en el, los unos chilares de
diversas variedades y los otros huertas,
con frutas y verduras que iban desde verdolagas
hasta chayotes. O sea que, mi tío hizo chilar y huerta con la responsabilidad
encomendada ¿Qué han hecho los funcionarios electos y designados para el
cumplimiento de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos?