MIS REFLEXIONES SOBRE EL DOCUMENTO DEL SÁBADO 23 DE MAYO, EL CUAL SUBÍ EL DIA DE AYER A ESTE BLOG. MIS REFLEXIONES LAS HE ESCRITO A CONTINUACIÓN, EN EL MISMO TEXTO PERO, MI VOZ, O SEA, MIS REFLEXIONES ESTARÁN ENTRE PARÉNTESIS, CON NEGRITAS Y CON LETRA CURSIVA, A LA MANERA DE UN DIÁLOGO, CON UN ANALISTA POLÍTICO QUE NO CONOZCO (MACARIO SHETTINO) MAS, CON QUIEN CONCUERDO EN QUE ES UN TEMA DE ACTUALIDAD.
CORRUPCIÓN Y EDUCACIÓN (
es una relación que existe, y no únicamente en el ámbito de la educación)
Macario Shettino
Distrito Federal- Da gusto saber que los maestros han logrado acumular tantos bienes materiales, producto de su organización y trabajo durante varias décadas. (
mi ver, es una generalización impropia pues los salarios de los profesores en servicio de México son de los más bajos del mundo, y más ahora con el nuevo sistema de pensiones que nos quita el derecho a una vejez digna. Ahora que, en lo particular referido a los profesores comisionados la mayoría de ellos en cargos sindicales puede ser cierta, la afirmación. Sin embargo, si por “los maestros” quisiera señalar a la organización sindical, no se podría probar porque el IFAI no permite el acceso los datos de propiedades o fideicomisos del SNTE o de la presidenta del mismo). Es, en cambio, una lástima que esa misma organización y trabajo nos hayan dado, a los demás, pobreza material e intelectual. (
Mi estimado señor: olvida usted que la escuela no es el único agente educativo y que si la pobreza material es producto del sistema socioeconómico, los valores, como la pobreza intelectual, son del interés de los empresarios para apropiarse de la riqueza de que generan los trabajadores y preservar su status).
Es frecuente reconocer a los maestros su vocación y esfuerzo en una actividad tan difícil como lo es educar. Me sumo a ese reconocimiento a los maestros con vocación de este país, desde la educación preescolar hasta posgrado.
(en mi opinión, es muy difícil reconocer a los maestros con vocación, recuerde que una televisora de nivel nacional, en su horario de mayor raiting tiene un programa que se llama “Doble Cara” cuyo impacto valoral es incrementar el fingimiento. Tal vez, pueda resultar fácil reconocer la vocación desde la perspectiva empresarial, bastaría pasar por un salón de clases y ver dónde callan y obedecen los alumnos) Desprecio, en cambio, a los cientos de miles que fingen serlo y que impunemente destruyen la vida de niños y jóvenes, día tras día.
(¡claro que fingir es un valore despreciable! Vea a usted a Telmex fingiendo que tiene el servicio de Infinitum en todo el territorio nacional, o las diferentes empresas que fingen mostrando como productos alimenticios a aquellos que contribuyen a causar más muertes en nuestro país que el virus de la Influenza Ah1n1. En asuntos públicos, al igual que usted repudio que se finja pero ¿no será un exceso insinuar que el trabajo de los docentes destruye la vida de niños y jóvenes? ¿no será que lo que destruye la vida de niños y jóvenes es empujar a la sociedad a que pliegue a los valores de la economía de mercado, a la economía neoliberal, es decir, la ganancia y la posesión del dinero por sobre todas las cosas.?)Para muchos, en particular en la academia y en los medios de comunicación, los problemas educativos se concentran en una sola maestra, Elba Esther. Ojalá así fuera, sería sólo cuestión de removerla, algo que un millón y medio de profesores seguramente había ya logrado, apoyados por algunos de los cuatro presidentes que han gobernado este país mientras la maestra gobierna su sindicato. Basta ver a los líderes seccionales para dudar que Elba Esther sea el problema, pero por si no se convence, sólo busque noticias de la sección IX, la XVIII la XXII.
(pues nomás tiene noticias de esas secciones sindicales.)
El sindicato es el problema, sin duda, porque es como un sindicato, como todos los que se hicieron desde el Estado, constituido para sustentar políticamente a un régimen y no para promover el bienestar de sus afiliados. (
a mi ver, ese mismo sindicato conserva la potencialidad de ser la solución en la medida que sirva para al promoción del bienestar de sus afiliados y las prácticas de la democracia directa; además, que se aleje de los referentes morales de las prácticas empresariales, las cuales sirven de ejemplo a sectores de la sociedad en cuanto a la no rendición de cuentas y a la opacidad de sus negocios) Este sindicato tiene riquezas porque ha cobrado por su trabajo político, lo mismo que los petroleros y los electricistas, lo grave, en todos estos sindicatos, no es sólo que reciban beneficios que los demás trabajadores del país no tienen (
pero señor, no me va decir que la clase empresarial no ha sido beneficiada con esos negocios y lo grave puede ser que los trabajadores de esos sindicatos no se beneficien en la misma medida. Mas en lo que afirma queda claro como a la luz de su moral, que no desea que los trabajadores sindicalizados se beneficien y que queden sin las prestaciones de los no sindicalizados ¿sabe usted cual es el índice de sindicalización en México y las características de los sindicatos que los empresarios han alentado?) sino que además hagan muy mal su trabajo. Las ineficiencias y abusos de estos sindicatos para con sus empleadores resultan en un daño nacional porque el empleador es precisamente el gobierno. (
Ahora resulta que el daño nacional es por los sindicatos, en cuanto a que defienden intereses de sus integrantes y no por un gobierno producto de un “Estado fallido” que no cumple con dar bienestar y seguridad a sus habitantes) Es la corrupción institucional a la que me referí la semana pasada. (
a esta corrupción me refiero hoy, lamento no haber leído su artículo de la semana pasada)
En el caso de la educación la situación es en extremo grave. Prácticamente la mitad de los niños y jóvenes que transitan por el sistema educativo terminan la secundaria sin saber leer, escribir y hacer operaciones elementales. Según sabemos gracias a que desde 2003 México presenta exámenes internacionales y los resultados se publican. Sabemos también, gracias a estos exámenes que es imposible desarrollar un buen sistema de ciencia y tecnología en el país, y no sólo porque los recursos que se destinan a ello sean muy reducidos, sino porque no hay material humano. El país más exitoso en este renglón es Finlandia , en donde uno de cada cinco jóvenes que terminan la secundaria alcanza el nivel de excelencia, lo que permite que uno de cada seis trabajadores en ese país esté en actividades de investigación. En México, sólo uno de cada 300 alumnos puede alcanzar ese nivel.
Más grave todavía, al terminar la primaria, uno de cada tres niños tienen dificultades con las matemáticas, pero al terminar la secundaria, dos de cada tres ya no entienden nada. Y se trata de un daño irreversible, porque si a los 15 años no se pueden resolver problemas simples es muy poco lo que se puede hacer en adelante.
El bono demográfico con que pensábamos que México podría convertirse en un país desarrollado está prácticamente perdido. La mitad de esos jóvenes ha terminado ya la secundaria y hoy se encuentra en ese nivel el grupo más grande que tendremos en toda la historia. También esto hay que cargarlo a la cuenta del sindicato. (
otros confunden ‘sindicato’ con el edificio sindical, usted me parece que confunde ‘sindicato’ con líderes sindicales. Sin embargo, ‘sindicato’ es la organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses)
La excusa de quienes defienden con enjundia al régimen de la Revolución, constructor de estos esperpentos, es que los gobiernos del ‘cambio’ no han hecho nada para resolver la crisis educativa.
(hemos de recordar que la Secretaría de Educación Pública tiene como antecedente estructural la Secretaria de Instrucción Pública, creada con las bases del positivismo en los tiempos de Porfirio Díaz) Primero, algo sí han hecho: hoy sabemos que pasa y nunca antes lo supimos. Incluso el primer examen en que México participó, en 2000, no pudo ser publicado por la OCDE por decisión del gobierno mexicano, el último del PRI. Pero más allá de saber esto, y de tomar algunas medidas tímidas en la dirección correcta, como la Alianza por la Calidad de la Educación, me cuesta trabajo imaginar qué podría hacer un gobierno, cualquiera que fuera éste, para enfrentar a grupos de poder como los sindicatos mencionados (o para el caso de los empresarios oligopólicos)
(o no enfrentar a los empresarios oligopólicos ¿existe ya una tiendita escolar que no venda sus productos? ¿los valores empresariales ya no son el referente de la SEP?) sin contar con una clara mayoría. Son a través de los votos (algo que no ocurre desde 1997) o a través de las alianzas políticas estables (algo que nunca hemos visto en México).
Este es un ejemplo más para los inmensos costos del experimento político que fue el régimen anterior y de la inmensa dificultad política que implica cualquier solución. (
y en el régimen actual, no dudemos que se desaproveche la experiencia previa del nuevo secretario de educación (Alonso Lujambio) para que todas las escuelas, sociedades de padres de familia y patronatos educativos rindan cuentas a sus integrantes de manera transparente) Y es también evidencia clara de que no hay ningún futuro para este país que no pase por reconocer el fracaso de ese experimento y por la construcción de un imaginario nacional distinto. (
Sí, un imaginario nacional distinto y auténtico ajeno al interesado manipuleo de los medios de difusión) El problema de México está en al mente de los mexicanos. Ahí está también la solución. (
por eso estoy convencido de lo anterior)
(
Creo que si tuve la oportunidad de escribir las reflexiones que ha suscitado en mi el documento de Macario Schettino publicado el pasado sábado 23. Debo agregar que a mi parecer, un país muestra su grado de humanización por: a) el porcentaje del PIB que se dedica con eficiencia a la educación y b) el nivel de gratuidad al que acceden sus poblaciones a este servicio)