Jorge Domínguez González
En todos los países del mundo, en cualquier
fábrica, en cualquier oficio un
sindicato es la organización de los trabajadores para la defensa de sus
intereses mas, en México nuestra historia ha sido otra; ya hasta la base
sindical confunde a los edificios sindicales con los sindicatos o a la
jerarquías sindicales con el sindicato mismo.
Nuestro sindicato, el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE) fue la institución donde a la postre
cupimos todos quienes de alguna manera laborábamos en los ámbitos de la
educación y todos con las diversas formas de lucha propias de sus ideologías,
heredadas de los conflictos post-revolucionarios. En 1940 la Confederación
Nacional Campesina (CNC) creó el Frente Nacional Revolucionario de Maestros de
México (FNRMM) a la par de que los
simpatizantes de la Confederación de
Trabajadores del México (CTM) fundaron
el Sindicato de Trabajadores de la
Enseñanza de la República Mexicana (STERM), por un lado quienes apoyaban los
campesinos y por otro quienes apoyaban a los obreros.
Posteriormente, en 1941, el Secretario de
Educación Pública, Octavio Véjar Vázquez alentó la creación del Sindicato
Nacional Autónomo de Trabajadores de la Educación (SNATE) de clarísima
filiación anticomunista, el cual unido al FNRMM dio como resultado a
agrupaciones profascistas como la Liga Nacional Defensora de la Libertad,
Acción Revolucionaria Mexicanista y la
Unión Nacional de Padres de Familia, los cuales constituyeron la base
ideológica del pensamiento popular de la derecha de actualidad en la cual priman
la difamación, la descalificación y la secrecía por sobre el diálogo democrático
que se reclama. A mi entender, este
protofascismo que en su principio de “defensora de la libertad”, se refería a
que no se antepusieran normatividades laicas a las jerarquías religiosas, hoy se
ha consolidado hoy en la defensa de la libertad para enriquecerse a costa del
necesitado, no a la libertad de elegir preferencias sexuales o de decidir sobre
el propio cuerpo, “porque una cosa es la libertad y otra el libertinaje”; la
Acción Revolucionaria Mexicanista en la cual la fascinación de los
símbolos de las culturas originarias es
mostrada pero, no en la eliminación de la pobreza que padecen y; en lo referente a los padres de familia,
se trató como lo han estado clamando en
privatizar la educación “porque sólo lo que cuesta vale” ya casi lo logran ¿O existe una escuela pública donde no cobren,
dónde la educación sea gratuita? Mucho
del pensamiento que hoy se vive en considerables sectores en el SNTE, a mi ver,
tiene origen en esos ayeres.
A fines de Diciembre de 1941, se reunieron
dirigentes del STERM y del FNRMM con fines unitarios pero, en su lugar
surgieron otras organizaciones: El Sindicato Mexicano de Maestros y
Trabajadores de la Educación (SMMTE) y
el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Enseñanza (SUNTE).
El 30 de Diciembre de 1943 el SUNTE, el SMMTE,
el STERM y el SNATE y seis días después de un
debate acalorado y tormentoso se conformó el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE) encabezando el primer Comité Ejecutivo
Nacional como Secretario General Luis
Chávez Orozco.
En mi opinión los sectores fascistas, quienes desde antes de su fundación quedaron incrustados en el actual sindicato y
que se reprodujeron dentro del SNTE son
quienes impedido la conformación de una
vida sindical democrática en dónde el diálogo y no la descalificación hubiesen
sido la forma interna de vida, hasta hoy, la fecha del fin del mundo. A ellos,
creo que es a quienes debemos que esté escrita en la ley máxima (aunque pocos
la lean) la caracterización de la escuela pública (laica, obligatoria,
científica, democrática y popular); han
sido el puntal para impedir los acuerdos que el sindicato firmó con la
Secretaría de Educación Pública (SEP) en
1992, 2002 y 2008; son estos los que proponen vender lástima, sin un individual
compromiso verdadero con la sociedad.
Con todo, este sector de fascista de
profesores quienes saben o creen que en el fenómeno educativo que, el factor
principal de calidad son los maestros, son los mismos quienes en diferentes
niveles, se encuentran aliados a los
medios como la televisión y a sus propietarios, ellos son quienes confundiendo jerarquía sindical con
sindicato de mala fe o de buena A) difunden la idea de que el SNTE ha asumido la rectoría total dela educación y
; B) que la situación actual de la
educación será responsabilidad única del magisterio y/o de su sindicato.
Existimos otros sectores del SNTE quienes nos remitimos a estudios científicos sobre la influencia de la TV en la vida y los aprendizajes de los alumnos, y es que no sólo es la TV la que influye de tan negativa manera. Conozco casos en que la sociedad ha deformado la conciencia ética de los alumnos de ciertas escuelas en las cuales, cuando les han pedido a cada uno de ellos su autoevaluación de asistencia, trabajos, y participación lo han hecho con las calificaciones superiores aunque no asistan, no entreguen trabajos y no participen. Para mi una medida pertinente para evitar los daños a la salud mental de los estudiantes, a manera de los anuncios que tren las cajetillas de tabaco, sería que a un lado de la pantalla apareciera permanentemente el daño que causa la TV ya fuere por el programa o por el tiempo que se mira.
Existimos otros sectores del SNTE quienes nos remitimos a estudios científicos sobre la influencia de la TV en la vida y los aprendizajes de los alumnos, y es que no sólo es la TV la que influye de tan negativa manera. Conozco casos en que la sociedad ha deformado la conciencia ética de los alumnos de ciertas escuelas en las cuales, cuando les han pedido a cada uno de ellos su autoevaluación de asistencia, trabajos, y participación lo han hecho con las calificaciones superiores aunque no asistan, no entreguen trabajos y no participen. Para mi una medida pertinente para evitar los daños a la salud mental de los estudiantes, a manera de los anuncios que tren las cajetillas de tabaco, sería que a un lado de la pantalla apareciera permanentemente el daño que causa la TV ya fuere por el programa o por el tiempo que se mira.