Jorge
Domínguez González
La infausta desaparición forzada de los 43
normalistas de Ayotzinapa, la cual levantó el repudio internacional y mantiene
el rechazo nacional, a la par de la renuncia del gobernador postulado por de
PRD y la desaparición de poderes en el municipio de Iguala, Gro., todo en un
entorno de desintegración social pudieran haber traído nuevas situaciones no
sólo para el país, sino principalmente para alertar a las organizaciones
sociales y las políticas, e incluyendo a todos
los partidos políticos, para no
ser usadas por organizaciones delictivas o por personas ansiosas de acceder al
poder para obtener beneficios personales,
lo cual va en contra de la cultura política generalizada en el país, y sirve
para alertar a quienes la practican de ser más cuidadosos estos hechos, no van
en contra de la cultura política que es la excepción práctica de la regla.
Así, el pasado martes 4 de este mes la prensa
anunció que el gobierno federal convocará a la firma de un
acuerdo por la seguridad y el Estado de derecho que incluya compromisos de los
gobiernos estatales contra el crimen, reformas legislativas y participación de
la sociedad civil contra la corrupción
El presidente
Enrique Peña Nieto (EPN) dijo que estaría convocando a los 31 gobernadores y al
jefe de
Gobierno del DF, dirigentes de partidos y líderes de la sociedad civil a firmar
dicho pacto… yo me pregunto ¿A cuáles
los líderes de la sociedad civil?
¿Con qué perfil? ¿Se enviará invitación a los líderes de organizaciones sociales con demandas
específicas u otros del mismísimo estado
de Guerrero?
EPN saludó los posicionamientos de los partidos y
sociedad civil sobre los posicionamientos de los partidos sobre los 43
desaparecidos del caso Iguala, por lo
que llamó y dijo “los próximos días convocaré a la representación del Estado
mexicano, a las fuerzas políticas y a las organizaciones de la sociedad para
asumir el compromiso de emprender cambios de fondo, fortalecer nuestras
instituciones y sobre todo asegurar la vigencia plena del Estado de derecho”,
aseveró.
Con todo lo acaecido en la sociedad mexicana
en sus tres niveles de gobierno, en mi
opinión, este es un momento que ha de
conllevarnos a todos a reflexionar
someramente sobre el valor de la libertad, como un derecho, que habríamos de
tener todos los mexicanos y que poco a poco, lo hemos ido perdiendo. Considero
que habríamos de centrarnos tan sólo en dos definiciones de las diez que admite
la Real Academia Española, así: hemos de tomar en cuenta. I La libertad
entendida como aquella facultad que tiene el ser humano de obrar o no
obrar a su inteligencia y antojo, y II
Falta de coacción y subordinación. Durante el siglo XVIII, durante la
Revolución Francesa y en contra del pensamiento absolutista predominante de la
época y en una sociedad en que se veía
como natural que si el príncipe era de una confesión religiosa sus súbditos
también lo fueran de esa religión; dónde no se cuestionaban las desigualdades
económicas y sociales en donde el campesino era hijo de un campesino y el rey
hijo de otro rey. En la actualidad me
pregunto si mis actos (mi obrar) tienen
que ver con la inteligencia y si lo que hago es a mi antojo o la sociedad me ha
inducido por ejemplo, a consumir ciertos productos. Con toda la influencia de
los medios de difusión, que repiten una misma mentira, siguiendo la máxima de Goebbels de que una
“mentira repetida muchas veces llega a ser considerada una verdad”;
realmente ¿Puedo asegurar que mis acciones son libres, que ejerzo la
libertad? En el trabajo y en la escuela, lugares en donde me encuentro sujeto a lo que
ordenan mis jefes y mis profesores o
quienes paguen por mi trabajo y pienso que la mayoría de los trabajadores nos encontramos en esta
circunstancia y ¿Y en donde queda la libertad en estos casos?
Con todo ha de quedar claro que el Estado de
derecho surge en oposición al Estado
absolutista, donde el poder del rey se encontraba por encima de los ciudadanos
y podía ordenar y mandar sin que ningún otro poder le hiciera contrapeso. En el
Estado de derecho, se supone que el poder surge del pueblo, quién elige a sus
representantes para el gobierno de manera limpia y transparente y nunca en un
opaco proceso. Con el tiempo, en la república, los tres poderes que estaban en
la persona del rey, ejecutivo, legislativo y judicial pueden hacerse
independientes y según sea la tendencia
de la cultura política predominante, pueden ser independientes de manera real o
simulada.
En un Estado de derecho la importancia habría
de ser la existencia de leyes que tengan como propósito principal asegurar que
todo ciudadano tenga igual acceso a la justicia que otros. En un Estado de
derecho la ley debe ser el mandato fundamental; el Estado de derecho es responsable
de garantizar a sus ciudadanos que se cumplan todos sus derechos y libertades.
Así, si revisáremos los artículos para
beneficio ciudadano que se obtuvieron de los hechos que dieron origen a la
acostumbrada fiesta de carnaval que se lleva a cabo los 20 de Noviembre veremos
que no se cumple la ley en el artículo
3° que establece que TODA la educación que el Estado imparta será GRATUITA;
Hasta hace tres meses aquello del
artículo 27 que estableció la restitución de las tierras y aguas a los
pueblos y ejidos o; saber que un alto porcentaje de trabajadores no goza las
garantías establecidas por la ley en el artículo 123 pues “son contratados”. Entre otras, estas son cuestiones donde el Estado actual cuenta
con una simulada LEGALIDAD.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”