sábado, 22 de febrero de 2014

MAÑANA, DÍA DE LA BANDERA

Jorge Domínguez González
 Todos tenemos la idea de que Miguel Hidalgo  y Costilla quería la independencia de México y que al ser  descubierta la conspiración de Querétaro se adelantó, la tradición dice que en la madrugada del día 15 él proclamó la Independencia de nuestro país, la Nueva España de entonces, como nos lo han hecho creer y lo que en verdad fue que fue alrededor de las 8 de la mañana del día 16. A estas alturas de los tiempos las palabras exactas usadas esa madrugada, tal vez nunca se sepan, hay al  menos 6 versiones de las mismas: 1. "¡Viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡Viva Fernando VII y muera el mal gobierno!"; 2. "¡Viva la América!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Viva la religión y mueran los gachupines!"; 3. Viva la religión católica!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Viva la patria y reine por siempre en este continente americano nuestra sagrada patrona la santísima Virgen de Guadalupe!, ¡Muera el mal gobierno!"; 4. "¡Viva Fernando VII!, ¡Viva América!, ¡Viva la religión y muera el mal gobierno!"; 5. "¡Viva Fernando VII y la Virgen de Guadalupe!"; 6. "¡Viva la religión!, ¡viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Viva la América y muera el mal gobierno!" A lo que el pueblo respondió: "¡Viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines!". De lo que si queda testimonio es que  pintó en su estandarte la imagen de nuestra patrona nuestra Señora de Guadalupe, y le puso la inscripción siguiente: “Viva nuestra Madre Santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII. Viva la América. Y muera el mal gobierno”
 
Lo que resalta de las seis versiones respecto al Grito de Dolores y de la inscripción puesta en el estandarte es que todas hacen referencia a FERNANDO VII, y es que estando España invadida por los franceses este monarca había abdicado junto con sus padres ante Napoleón Bonaparte quien nombró a su hermano José como emperador de España, es decir, los Bonaparte sustituyeron a los Borbones. Nunca Miguel Hidalgo y Costilla quiso la independencia de México respecto a España, sino que reinara en lo que era la Nueva España Fernando VII. Sin embargo, los reinos y colonias de España se constituyeron en una Junta Central Gubernativa del Reino para no reconocer al rey francés. Esto fue de 1808 a 1814 periodo durante el  cual fueron convocadas las Cortes de Cádiz las cuales elaboraron la Constitución de 1812 o Constitución de Cádiz,  la cual reconocía la igualdad jurídica de todos los habitantes, proclamaba la libertad política de expresión, el derecho a la educación, garantías penales, procesales  y prohibía la tortura.  La Constitución de Cádiz fue  un referente  ideológico, más que una práctica.

 
Más tarde José María Morelos, en 1813 en uno de los 23 puntos que conforman sus Sentimientos de la Nación, propuso al Congreso de Chilpancingo que en la Constitución en la que por entonces se trabajaba "igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa Libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende".[] Finalmente, se declaró el 16 de septiembre como día de fiesta nacional en la Constitución de Apatzingán; medida que fue ratificada por los congresos constituyentes desde 1822, hasta que las “vivas” cambiaron con los gobiernos republicanos posteriores a 1857.

 
¿Qué pasó en México entre el Grito de Independencia del 16 de Septiembre de 1810 y el 28 de Septiembre del 1821 que es cuando se firma el Acta de Independencia? Durante once  años y  once días, los insurgentes habían continuado la lucha en la Sierra Madre del Sur, encabezados por Vicente Guerrero, sin información de lo que sucedía en España y  aislados de otros grupos;  Al principio, Iturbide fue nombrado comandante general de la provincia de Guanajuato, donde se distinguió por su implacable persecución de los rebeldes y por diversas acusaciones (abuso de autoridad y malversación) lo que propició que el virrey Calleja lo destituyera. Nuevamente el ejército realista fue encabezado por Agustín de Iturbide para perseguir a los insurgentes pero, como poseía una ideología opuesta a la implementación de la Constitución de Cádiz, y sabiendo que era desconocida por Vicente Guerrero; Iturbide  decidió pactar con las fuerzas insurgentes. Sabedor de ello y con el honor que le correspondía el 10 de Febrero  ambos se dieron el “Abrazo de Acatempan; Posteriormente  se proclamó el Plan de Iguala el 24 de Febrero de 1821, llamado también Plan de las Tres Garantías, representada cada una con un color de la bandera: Blanco la religión católica; Rojo la unión entre europeos y americanos, y; Verde la independencia de España. Con esos honores se usó por primera vez la bandera mexicana. Agustín de Iturbide fue el primer gobernante de México: un monarca; por sus “virtudes” con el erario varios meses después,  seguiría como segundo gobernante del país Guadalupe Victoria como Presidente de la República aunque no tenía ese nombre ni apellido. La disposición de colores de la bandera cambiaría hasta quedar como hoy; después –según fuera el favor del viento-   escudos variarían. La significación que se le dio a los colores, cuando el país se secularizó, con Benito Juárez fue: Verde la esperanza; Blanco la unidad y; Rojo la sangre de los héroes nacionales.

 
Actualmente, conforme a los criterios dictados por las autoridades educativas, para portar la bandera en actos públicos, se hace en congruencia con los valores económicos aplicados al caso y excluyendo a la diversidad, la escolta y quienes  la portan no se eligen con honor de ser  los(as) de más altas calificaciones, sino a los más “apuestos” y las más “guapas” y ellas tienen la anuencia de sujetar con la mano el lábaro patrio contra el asta, para que no ondee, no sea que despeinen o desmaquillen a las señoritas…aunque simbólicamente se oprima a la patria.

 
"Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes"

 

 

 

 

 

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domingo, 16 de febrero de 2014

NUESTRA HISTERIA, HISTERIETA O LA HISTORIA QUE TODOS CALLAMOS

Jorge Domínguez González
 
Llegué a Nuevo Casas Grandes, Chih., un Miércoles de Ceniza de hace casi 20 años. Atrás quedaban dos terceras partes de mi vida, que fueron las bases fundamentales de mi vida de hoy. A diferencia de otros que nacen en un lugar, elegí estas geografías, no me “tocó” nacer aquí. Tal vez quise recuperar mis años mozos cuando en mi primera adolescencia, en mi natal Delicias, Chih., allá en la calle conocía a la mitad de las personas que veía en la calle y la otra mitad me conocían a mi. Igual me sucedía aquí hace 20 años. Allá los primeros amigos, compañeros luchadores,  novias fieles y otros afectos; los primeros que fingieron amistad para beneficio propio, los que se decían compañeros para buscar el beneficio personal, las novias infieles y otros desamores. Aquí los últimas amistades, camaradas cansados, prometidas promiscuas y otras malquerencias; los últimos que simularon afectos para satisfacer el interés personal; los que se declaraban  camaradas para alcanzar sus metas y otros aborrecimientos. De todo existe en todas partes, todo se repite allá y aquí, otro tiempo y otro lugar, diferentes los seres humanos, los mismos hechos humanos.

 
Allá, de dónde vine, la pluralidad de religiones cuyos dogmas conocí -aún a grandes rasgos-, me permitieron ejercer mi libertad de conciencia, luego de que mis padres ejercieron conmigo su derecho a la libertad religiosa  dentro de la que ellos habían sido inducidos. No obstante, la diferencia entre el allá y aquí fue de que allá a la pregunta de cortesía “¿Cómo está usted?” se respondía con una laica respuesta de “Bien gracias” y aquí la respuesta es “Bien, gracias a  dios”. A mi parecer, algo ha de haber tenido que ver el hecho de que allá era clero diocesano de Chihuahua y aquí clero importado de las regiones cristeras y si no por la influencia de fundamentalistas…la sociología de la religión sería la que respondiera a esta cuestión.  En el trato personal, cara a cara, he tratado con respeto  a todos con igual cortesía y modos como ha de ser en la sociedad chihuahuense.

 
En lo personal, infiero que todos este territorio que perteneció a la Provincia de la Nueva Vizcaya no fue conquistado, sino colonizado porque sus habitantes hubieron de defenderse de las tribus nómadas las cuales  llegaban del oriente por presión demográfica ejercida por los colonizadores de las trece colonias anglosajonas; entonces, los habitantes del norte de  la Nueva España hubieron de hacer frente a estas tribus que llamaron “bárbaras”.  Me parece que la mayoría de habitantes con raíces con de aquí, de la región de Casas Grandes, saben  que fue en esos tiempos, de los años setecientos, en que un  Virrey llamado Marqués de Croix estableció una serie de presidios para la defensa y aprovisionamiento del ejercito novohispano de estos rumbos y alrededor de éstos establecimientos militares se crearon una serie de pueblos dotados con tierras y ejidos de uso común. “… a tantas leguas a partir de la torre de la iglesia”; así fue con los presidios de Santiago de Janos, San Antonio de Casas Grandes, La Princesa (Galeana), San  Buenaventura y el Carrizal y otros muchos en el norte de lo que hoy es México.

 
Luego,  vendría la guerra, guerra dónde según el Himno Nacional Mexicano   “el guerrero inmortal de Zempoala” defendió la patria con espada terrible y perdió la más de la mitad del territorio nacional. En dicha guerra, así como hubo un Batallón de San Patricio en el ejército norteamericano, el cual pasó a luchar con los mexicanos, hubo un  Batallón Mormón, del cual algunos conocieron parte de la región noroeste de Chihuahua y “vieron que era buena para sus ojos”. 

 
Años después, a fines del siglo XIX,  cuando Washington respondió a una comisión de ciudadanos del territorio de Utah,  que no podrían admitirlos como un estado más de la Unión por tener prácticas asiáticas y luego de que las autoridades religiosas abjuraran del matrimonio múltiple y conformaron una delegación para entrevistarse con Porfirio Díaz  y  el magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Manuel Dublán, quienes con base a ley de terrenos baldíos de la Constitución de 1857  les concedieron la colonización de un gran territorio del noroeste de Chihuahua con aproximadamente doce colonias en los municipios de Madera. Casas Grandes, Ascensión, Janos y de Sonora.

 
Así,  mi ver, no fue extraño que el Partido  Liberal Mexicano  contara entre los mexicanos con una amplia base de apoyo social en el Distrito Galeana de Chihuahua, ni que aquí el 24 de Junio 1908 se hayan levantado en armas en Casas Grandes y en Palomas y que fracasados esos movimientos,  los sobrevivientes fueran enviados a la prisión de San Juan de Ulúa, Ver., la peor cárcel de aquel tiempo. Tampoco es extraño que haya hasta hoy sectores interesados en  borrar esa fecha de la memoria histórica  regional.

 
Lo que sucedió fue que,  iniciada la Revolución Mexicana de 1910,  hubo un éxodo de esta comunidad a su lugar de origen y dejaron encargadas sus propiedades a quienes con ellos trabajaban. Al concluir la lucha armada, regresaron y sólo los aferrados de Lebaron continuaron y siguen practicando la poligamia (que no la poliandria) y los otros construyen templos de alta jerarquía religiosa en terrenos que, uno no sabe si son regulares, pero asientan propiedad sacra.  Los descendientes de los antiguos habitantes de los  presidios se dieron a solicitar el cumplimiento de la nueva Constitución de 1917 a solicitar en balde durante años  la restitución de tierras y aguas, generación tras generación.

 
El aparato del Estado Mexicano a construir sobre terrenos sin seguridad jurídica, como en Nuevo Casas Grandes. Hasta he oído de Congresos locales que decretan la no existencia del ejido y años después cuando la mayoría de ejidatarios dicen no a vender sus terrenos, proceden al reconocimiento de nuevos ejidatarios para lograr la restitución legal de tierras y aguas a los descendientes de a los que se las concedió Porfirio Díaz ¿No sería más congruente y justo pagar las expropiaciones a ellos,  a quienes ejercen la propiedad concedida por Porfirio Díaz? Así, se cumpliría la Constitución ¿Acaso era por eso el añejo impulso de la burocracia educativa al Carnaval del 20 de Noviembre?. Ahora, en estos días, sin avisar, sale de paseo Noé García (licenciado asesor de los ejidatarios), sin rumbo por el bosque o el desierto y se pierde y continúa desaparecido hasta hoy. No vemos, nos tapamos los ojos…para la educación moral de nuestros hijos ¿Es la historia que todos callamos?

 
“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”