sábado, 13 de agosto de 2011

LA EDUCACIÓN BAJO NUESTRAS ESTRELLAS


14 de Agosto del 2011

Jorge Domínguez González

En otros cielos, en donde las estrellas son otras, Chile, con otra historia y otras circunstancias sociales, en el año de 1970 tuvo su primer presidente de izquierda llegado por votación y derrocado mediante un violento golpe militar en 1973 por los militares quienes establecieron una dictadura en donde A. Pinochet permaneció en el poder hasta finalizar el siglo. Durante ese periodo de dictadura militar modificó a principios de los 80´s sus leyes y el sistema educativo, poniendo en práctica políticas educativas que privatizaron la educación pública y llamaron a las instituciones educativas privadas a la obtención de ganancias.

En la etapa de un gobierno de persona declarada abiertamente de derecha en Chihuahua, algunos profesores de la entidad fueron invitados con gastos pagados a observar el modelo educativo chileno. A quienes conocí que hicieron dicho viaje no recuerdo haberles visto hacer un reporte a la ciudadanía o al menos al sector magisterial de su entorno pero, a mi ver, sus observaciones sí reforzaron las prácticas educativas en Chihuahua que eran similares al modelo de Chile y esos cuadros magisteriales de control de nuestra entidad reafirmaron esa tendencia ideológica.

Mi profesor, Agustín Méndez Rosas, Jefe de Educación de los maestros federalizados en el siglo pasado, nos relataba que después de la firma de los Tratados de Bucarelli, las “señoritas”, quienes daban clases en las casas durante la guerra cristera en Chihuahua fueron invitadas a establecer su propia escuela particular o a obtener una plaza de profesora en lo que después sería parte de la dirección estatal de educación y este componente, a la par, fue parte de la Sección 42, a diferencia del componente base del sistema federal ubicado en la Sección 8ª que fueron los profesores provenientes de las escuelas normales rurales. Viene esta referencia a que, no obstante, con dos orígenes diferentes, de una u otra forma los profesores y profesoras chihuahuenses hemos mantenido una relación con los padres de familia en la cual de una u otra manera ha sido frecuente solicitar la cooperación económica ante gobiernos que evadían y que evaden cumplir la ley, ya para obtener material didáctico, ya para la construcción de salones, etc.

Creo que, existe debido a esta inercia histórica, de la relación profesor-padre de familia, y a que fue llevada al mismo tiempo de las acciones muy concientes de la derecha educativa en puestos de control, la causa por la cual los docentes en servicio no nos percatamos suficientemente que el Estado, paulatinamente, fue dejando de cumplir lo que establece la ley, o sea, de que toda la educación que imparta el Estado será gratuita”.

Ahora, a Chihuahua las noticias de la semana nos traen el fracaso de las políticas educativas neoliberales en Chile, donde han marchado miles de estudiantes demandando la gratuidad de la educación y la calidad de la misma. Este es el camino que ha recorrido su aplicación. Así, a mi ver, en Chihuahua hemos de hablar no sólo de espacios educativos, que hoy incluyen a las escuelas públicas privatizándose y a las escuelas privadas lucrando, sino hablar de el derecho a educación gratuita para todos los habitantes del Estado, principalmente para todos los niños y jóvenes de la entidad.

No sería extraño, que el importante Plan Estatal de Desarrollo 2010-2016 no contara con los proyectos de presupuestos para alcanzar los objetivos del apartado III, referido a la Formación para la vida, respecto a educación y que con esta ausencia se quiera dejar la carga financiera a los padres de familia y/o a los estudiantes y ello con anuencia de todos los poderes del gobierno del Estado de Chihuahua.

Sin duda, que en este momento uno puede estar de acuerdo de manera plena con el objetivo de dar cobertura gratuita al 100% de los estudiantes de nivel medio superior y de nivel superior pero, no podemos estar de acuerdo con que el gobierno asuma como responsabilidad sólo cobertura y/o espacios y reparta la carga financiera educativa entre padres de familia, escuelas y gobierno, y menos cuando, en el arranque de justicia, las jerarquías superiores de las escuelas de esos niveles no cuentan con al menos una circular de gobierno para dar directrices y aumentar el número de alumnos, cuando se induce al tamaño antipedagógico de los grupos, cuando se induce a la contratación de profesores en contra de los principios laborales, cuando no existen en las instituciones, -Motu proprio-, las culturas de la transparencia y rendición de cuentas…¿Se dará seguimiento curativo a los alumnos de esos niveles que presentaron examen y no acudieron a inscribirse? ¿Se remediarán, presupuestalmente, los males que hoy se generan en estos niveles educativos de Chihuahua?

En otros cielos, nos enteramos que la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) y la UAM (universidad Autónoma Metropolitana) asumieron la responsabilidad del pago total de colegiaturas durante dos semestres y en escuelas particulares para alumnos que no alcanzaron cupo en ellas. También, nos damos cuenta que el gobierno de la Ciudad de México otorga a 200 000 alumnos de nivel medio superior (preparatorias o bachilleratos) becas a cada uno por 500, 600 y 700 pesos mensuales.

.

domingo, 7 de agosto de 2011

SOBRE LA VALENTÍA COMO VALOR

7 de Agosto del 2011

Jorge Domínguez González

El escudo que era antes de la ciudad de Chihuahua y que ahora es del estado de Chihuahua está rodeado por las palabras “valentía”, “lealtad” y “hospitalidad” nos proporciona una referencia de valores que fueron característicos de quienes habitaron estos vastos espacios y de los cuales tuvo fama nacional la gente de Chihuahua. Esos valores todavía subsisten en nuestra entidad.

Antes, y cuando digo “antes” hago referencia, a mis recuerdos infantiles de lo que sucedía hace 50 años o más cuando, en la casa de mi padre carpintero, se daba hospitalidad a los forasteros desconocidos, a los que ahora son considerados como dice el Himno Nacional: como presuntos “extraños enemigos”. Para el desayuno de Navidad o de Año Nuevo mi padre señalaba a un hombre de trasnochado de la calle y luego lo invitaba a presidir de la mesa, siempre era a un invitado viejo y que olía a alcohol, después del desayuno se le despedía; cuando alguien llegaba a la puerta de la casa y pedía agua, habíamos de llevarle el vaso con agua en un plato y cruzar los brazos mientras el caminante bebía el agua y al terminar preguntar si quería más…había un dicho que decía “un vaso de agua no se le niega a nadie”. Ahora, los equivalentes a vasos de agua se venden y ya no hay juntas municipales de “agua potable ”sino juntas municipales de “agua y saneamiento”; cuando a la puerta de la casa llegaban gentes de la sierra (indígenas), si lo pedían y había espacio, se les asignaba un lugar del patio. Ahora, a mi juicio y, a como están las cosas en el ámbito de la seguridad, la hospitalidad es practicada sólo entre familiares y amigos cuando llegan de visita a nuestras casas, ¿dónde quedó aquella hospitalidad? La que venía sus orígenes en las largas distancias que nuestros antepasados chihuahuenses tenían que recorrer para ir de un lugar a otro.

Respecto a la lealtad, desde mi punto de vista, los pueblos originarios de Chihuahua fueron leales a la búsqueda del bienestar, las formas de vida y costumbres de los grupos a los que se perteneciera, ya fueran nómadas o sedentarios, negarse a ser leales era exponerse a la exclusión de dicho grupo; Luego, después del inicio de la colonización de Chihuahua y al comienzo de la Independencia, una parte de nuestros antepasados fueron leales al rey Fernando VII y por ello, extrañados vieron pasar en silencio la comitiva que trasladaba prisionero al cura Miguel Hidalgo ¿Cómo era posible que un anciano no fuera leal a la autoridad máxima de estos remotos dominios? más tarde que temprano, con el ejercicio de la razón los chihuahuenses apoyarían la idea de la independencia; La Revolución Mexicana se originó en el Chihuahua y aquí la derrota de las tropas de Porfirio Díaz, aquí el pueblo fue leal a los principios de justicia y a los que dieron lugar a ese movimiento armado: sufragio efectivo y la no reelección. Nunca para los chihuahuenses ha sido lo mismo ser leal a una persona que ser leal a una idea o un principio y los resultados siempre han sido diferentes. El ser leal a las personas nos acerca a los límites de la sumisión que denigra, de la sumisión que degrada a los seres libres. Ser leales a las ideas, a los ideales, para una mejor vida colectiva, nos hace ser más humanos, nos humaniza.

Cuando tenía 10 años y solicitaba a mi padre alguna cosa que estaba fuera de su presupuesto, él exclamaba “¡Qué crees qué la vida se da en árboles!” lo cual me llevó a tomar conciencia del lugar árido y seco dónde vivíamos, y después a imaginar otros lugares en “dónde la vida se daba en árboles” con variadas frutas, en tanto que una vez al año salíamos, acompañados de mi madre, a juntar los mezquites como golosina. Para mis antepasados de raíz india, su vida en un clima como el de Chihuahua, una vida de enfrentar los peligros de extremos calores, de extremos fríos, de sequías, de nevadas fue una vida de valentía para hacer frente a la naturaleza. Para mis antepasados de raíz blanca, quienes colonizaron más nunca conquistaron la Nueva Vizcaya, la valentía fue su norma de vida para hacer frente a quienes defendían la tierra de todos y de la cual se querían apropiar. Ser valientes no fue algo extraño en Chihuahua.

Hoy, a mi ver, frente a la opacidad y falta de transparencia de las instituciones sobre sus trámites, criterios, procedimientos, ser valiente en Chihuahua adopta modalidades oblicuas, pues a pesar de la ley, las instituciones tienen como regla de oro, no proporcionar esa información institucional a la cual deberíamos acceder los ciudadanos; p.e. un conocido ha sido testigo, en días pasados, de que en las mesas de contratación de profesores a unos les pidieron una documentación y a otros no, luego al señalar dicha irregularidad la máxima autoridad de las mesas le ha pedido que señalara quiénes, como si él deseara conflictos futuros ¿de qué manera podría este ciudadano probar su denuncia?