Desde hoy jueves, 2 de Noviembre, en
Argentina se redujo la edad mínima para votar a los 16 años, no de manera a
como es el voto en nuestro país y en Argentina misma: obligatorio para todos
los ciudadanos, sino que el voto para esta franja de la población será de
manera voluntaria o discrecional. Argentina es un país que tiene
aproximadamente la tercera parte de la población que México, tiene alrededor de
40 millones de habitantes. Esta situación incrementará el número de votantes en
1.5 millones de personas. En Argentina para casarse o comprar cigarros se ha de
comprobar que se tiene una edad mínima de 18 años.
La composición demográfica es muy diferente a
la nuestra, la mayoría de ellos se nombran como “euro descendientes”; a
diferencia de los mexicanos que en la mayoría de casos nos definimos como
mestizos en distintos grados y niveles. La extensión territorial es cerca de 3
millones de kilómetros de kilómetros cuadrados, en tanto que México cuenta con
cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados. Todas estas comparaciones van en
el sentido de comparar población, territorio como base para elucubrar lo que sucedería si en nuestro país se diera
el voto a los mexicanos mayores de 16 años.
Con el nivel de cultura política, que existe
en nuestro país ¿Hacia dónde se orientaría la votación de esta franja de la
población? ¿Se ha cumplido el currículum abierto de formar alumnos críticos, reflexivos
y propositivos? ¿O los docentes hemos cumplido, en ellos, el currículum oculto de la educación?
Nos informa la Subsecretaría de Educación
Superior que de entre las naciones que conforman la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que después de Turquía, nuestro país ocupa el segundo lugar por el
número de los llamados ninis, es decir, los jóvenes que no estudian, ni
trabajan con un estimado de hasta 7 820 000 jóvenes que comprendería los grupos
de edad de 12 a 15 años y el grupo de 16
a 19 años. En tanto que, las Secretarías de Gobernación y de Educación
Pública sólo admiten la existencia de 285 000 ninis. Un joven que se encontrara en la situación de no tener
estudio ni trabajo debería de ser preocupación para una sociedad como es la esencia de la nuestra, la sociedad
chihuahuense. Lo que ahora debemos preguntarnos qué hace el Estado, es decir,
los diferentes órganos y niveles de gobierno para acabar con esta situación.
Habría de revisarse el rango de edades para definir el grupo de jóvenes quienes
pertenecen a los sin trabajo y sin estudio.
Los analistas de esta situación de la
juventud consideran que de no ser atendidos de manera pertinente la educación y
el empleo de los jóvenes que “existe el riesgo de que la condición de nini pueda hacer de ellos presas
fáciles de la violencia, las adicciones
y el crimen organizado; convertirlos en un peligro para la cohesión social y la
democracia e incluso una ´bomba de tiempo´ para la seguridad del país” (La Jornada.
12 de Marzo del 2012).
Me alarman los motivos del 20 por ciento de
los ninis que desertaron de la
escuela: porque tenían que trabajar, no tenían dinero o no podían pagar la
escuela. También me alarma el estado de la sociedad actual en la Región Noroeste
de Chihuahua, situación que no sé si
será o no compartida o no en el resto
del estado o del país. El daño que, a mi ver, están generando el Estado en toda
su composición en dos aspectos: a) por un lado,
la idea y la práctica contrarias a la ley de que la obligación del Estado es
brindar la cobertura educativa y no que es brindar educación gratuita en todos
los niveles; b) por otro lado, las derivaciones de no cumplirse la ley laboral
vigente y lo peor que sería la aprobación de la nueva legislación laboral.
Siento que existen sectores de nuestra sociedad regional, sobre todo en el nivel de
educación media superior de financiamiento federal, donde, tal vez, ya existe la vocación por la rendición de cuentas y la transparencia o preexiste
desde antes una cultura en ese sentido, el caso es que anualmente tengo la
impresión de que ya se producen eventos públicos de esa periodicidad en los
cuales, aparte de el uso de proyecciones, cada padre de familia obtiene un
informe escrito y posiblemente pueda acceder a la contabilidad de esas
instituciones.
Habríamos de revisar de la Región Noroeste de
Chihuahua a cada institución educativa y su proclividad o cultura respecto a la
transparencia y a rendición de cuentas
de manera pública. A mi entender, alejados de prácticas de difamación y
calumnias, todos los ciudadanos hemos de buscar y encontrar las formas para que en todos los niveles se
dialogue, respecto a ésta y otras temáticas educativas y de otra índole, al mismo tiempo de que nos alejemos de la descalificación,
de la calumnia y de la difamación como prácticas que no ayudan a g generar
cohesión social, a mi parecer, tan necesaria en estos tiempos.