sábado, 27 de agosto de 2011

POR DELANTE, HACER TOCAR LA TROMPETA

28 Agosto del 2011

Jorge Domínguez González

Cuando salíamos acompañando a mi madre a comprar el “mandado”, a mis hermanas y a mi se nos antojaban los taquitos que veíamos comer a las personas en los “puestecitos” dedicados a la venta de aquellas delicias, mi madre nos decía que no, que eso de comer en la calle no era lo correcto. Después en la casa, nos explicaba que nadie debería “estar sacando antojos” a otras personas, quienes tal vez, no tenían de comer en su casa. Ella, nos hablaba de la maldad de quienes comían en la calle para provocar el “antojo” y de quienes viviendo de ello, vendían “antojos” para ser comidos en la calle. Malaprendí a ser discreto a la hora de comer.

Por otro lado, a falta de refrigerador, mi padre me enviaba en los calurosos veranos de mi tierra a comprar un pedazo de 10 ó 20 kilogramos de hielo para las aguas frescas de la comida. Había de ir en bicicleta (a seis cuadras de la casa), al momento que lo ordenaba ¡y con esos “calorones”! La orden perentoria para ir a comprar el hielo me llegaba cuando era un niño-adolescente que trabajaba con el torso desnudo; cuando me resistía y le argüía a mi padre que no estaba “vestido bien”, mi padre me replicaba que los hombres “bienacidos” se vestían bien con su trabajo honrado, “pero, mire papá que traigo la espalda destapada” y, él me replicaba “ponte un billete de cien (pesos) en la espalda y verás que todos dicen que estás bien vestido”…desde entonces… desde entonces.

Creo que en todo el mundo, en nuestro país, en nuestro estado de Chihuahua y en cada uno de los municipios de la región noroeste de Chihuahua existen, con distintos matices y graduaciones, dos tendencias de opinión que pueden polarizarse pero, que se encuentran ideologizadas respecto al papel del Estado: los unos, quienes dicen que el Estado y el gobierno deben de intervenir en la economía porque ellos son los responsables del bienestar de todos sus habitantes y deben de facilitar o proporcionar a sus habitantes salud, educación, habitación, transporte, trabajo, seguridad, etc. En tanto que otros alegan que el papel del Estado y del gobierno es no intervenir en la economía y que las cuestiones de salud, educación, habitación, transporte, trabajo, seguridad, etc. deben dejarse a las leyes de la economía de mercado, es decir, a las leyes de la oferta y de la demanda, cada ciudadano pague lo que cuestan realmente esos servicios. Unos que consideran que el Estado y el gobierno deben de aumentar su tamaño e influencia para distribuir la riqueza de las naciones en la sociedad y otros que dicen que el Estado y el gobierno deben de disminuir su tamaño y su influencia para no distribuir la riqueza de las naciones en la sociedad, que estas cuestiones las han de determinar las leyes de la oferta y de la demanda. Sin duda que las políticas sociales “van que vuelan” en el sentido de disminuir y acabar con la responsabilidad del Estado y del gobierno de proporcionar bienestar a todos sus habitantes, incluyendo gobiernos encabezados por un partido que fue de la “justicia social”.

Así, han habido organizaciones de la sociedad civil que atienden áreas de servicio social en las cuales la labor del gobierno ha sido deficitaria como son los niños con capacidades diferentes, los huérfanos, los jóvenes, los viejos, las mujeres, etc. Muchas de éstas creadas desde antes o alrededor de la mitad del siglo pasado, por personas con vocación social y en cuyo financiamiento (en variada proporción) ha estado presente el Estado porque éste ha reconocido que son áreas de su responsabilidad. En estas organizaciones el trabajo ha sido constante, efectivo con los recursos limitados y con los donantes anónimos en la mayoría de ocasiones. Sin embargo, siento que, a partir de fines del siglo pasado y de principios de este siglo han surgido nuevas organizaciones de la sociedad civil para trabajar en el área del servicio social muy similares a las empresas pero, a empresas como aquellas que aseguran primero el pago a los directivos y dirigentes, luego, los pagos mínimos a los empleados contratados (no de base) y al último los insumos, por supuesto la transparencia y rendición de cuentas son para ellas conceptos extraños…pero si organizaciones gubernamentales y paragubernamentales no lo hacen ¿qué esperamos de éstas que son privadas?

A mi parecer, lo que pone en evidencia los valores de mercado de estas nuevas instituciones de la sociedad civil es que no hay día en que por un medio u otro, se publicite con anuncios pagados (no sé por quién) el nombre de las empresas y/o empresarios donantes. Al mismo tiempo que los representantes de ellas, sus donantes y receptores aparecen delante del pueblo ya en carteles, ya en la radio, ya ante las cámaras de televisión para lucir su bondad. Díganlo o no, con estos hechos, muestran que esos son sus valores morales…el protagonismo, la soberbia y la vanidad, tal vez, como valores más fundamentales que el mismo servicio social que prestan.

domingo, 21 de agosto de 2011

PADRES DE FAMILIA Y MAESTRO

21 de Agosto del 2011

Jorge Domínguez González

Hace cuatro décadas, dedicarse a estudiar, Motu proprio representaba para los jóvenes una oportunidad de movilidad social pero, más para los que salían de la escuela normal con una plaza asegurada pero, para los demás el estudiar no era el único elemento, porque para obtener una plaza de profesor se tenía que someter a los deseos personales dinero y poder de las jerarquías burocráticas, sindicales y políticas de aquel entonces. Ya desde la corrupción se manifestaba así.

Cuando empecé a trabajar, como maestro rural, en el suroeste del estado de Chihuahua, hace alrededor de 40 años, la relación entre los padres y maestros tenía muchos “asegunes” y podría estar influida por la actitud pro-democrática o pro-autoritaria del profesor, a veces en un docente se combinaban las dos actitudes prodemocrático socialmente y autoritario en el trabajo de la escuela. A principios de los años 70´s la efervescencia social era alta. Existía un nivel de esperanza de cambiar el mundo, diferente nivel al que existe hoy.

Acostumbrados a arrostrar el riesgo de perder el trabajo, hubo profesores que acompañaron a los padres de familia de sus escuelas a las “tomas de tierras” rurales o urbanas, a la formación de sindicatos o en las huelgas. Aunque hubo otros profesores en quienes pesaban esos miedos más que en aquellos y contribuían de manera pasiva o activa a favor de los propietarios de las grandes tierras y de las grandes empresas; había profesores ”igual que uno”, del mismo origen pero, que deseaban escalar socialmente por mejores cargos y se “igualaban” y de variadas maneras adoptan gustos e intereses como los que tenían el poder…siempre ha habido de “éstos”.

Con vergüenza, lo que recuerdo en términos generales, es que aparte de la coincidencia en la lucha social de los maestros y padres de familia es que a la escuela llegaban los padres de familia llevando de la mano a un hijo y en la otra mano una vara de membrillo o pinabete y le decían al profesor “para que le vaya a la mano” y dejaban a ambos, (al alumno y la vara) al profesor de la escuela…y en al práctica docente los profesores olvidábanse de las enseñanzas en los libros y el respeto a la dignidad de los alumnos.

La mayoría de los padres de familia, deseando un futuro mejor para sus hijos, respondieron con la mejor fe del mundo con cuotas autoimpuestas, ya para construir casas del maestro en las comunidades rurales y/o salones de clases, para el material didáctico, para las celebraciones, etc. La población en el estado de Chihuahua era de poco más de medio millón de habitantes y las redes sociales nos permitían confiar en la honestidad de los integrantes de la mesa directiva de las sociedades de padres de familia. Luego, en las escuelas se hicieron en obligatorias las cuotas de inscripción para matricular a los hijos en una escuela…y no nos dimos cuenta cuándo la educación dejó de ser gratuita y ahora los padres de familia ven con naturalidad que las escuelas públicas dejen de ser gratuitas y cobren por matricular a sus hijos en ellas.

En los principios de los 80´s los programas de construcción de escuelas en la modalidad bipartita cobraron auge, el 50% del costo de un salón lo pagaría la sociedad de padres de familia y el restante 50% lo pagaría el gobierno. Los padres de familia realizaban “actividades” para juntar el dinero y al final se construían salones y otros elementos en los planteles.

La población de Chihuahua creció y la información de las redes sociales se deterioró; los valores de poder y dinero tomaron carta de naturalización. Un buen día, un “maestro” albañil de visita a otra población ha afirmado que él y dos ayudantes pueden construir un salón escolar con la cuarta parte del valor total en que fue valuado por los empleados del gobierno. Yo lo que me pregunto es respecto a la construcción de escuelas ¿hay beneficios económicos para familiares o amigos dueños de compañías constructoras de escuelas y para quienes ocupan cargos de decisión en los diferentes niveles de gobierno?

¿Operan en Chihuahua centros de la Unión Nacional de Padres de Familia? A quienes precede una historia de rechazo a las reformas educativas como organismo paraeclesial que aún es o ¿Irán las sociedades de familia a la Asociación Nacional de Padres de Familias? La cual ha servido de apoyo a los actos proselitistas del partido que fue de la justicia social?

En estos tiempos los padres de familia ¿han de cargar con el financiamiento educativo? ¿ o el gobierno ha de asumir la totalidad del gasto educativo para cumplir con la legalidad?

En el mes de Mayo del 2012 habrá de llevarse a cabo la etapa nacional del 3er. Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros convocados por el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) el cual se encontrará en la etapa delegacional en los meses de Septiembre y Octubre para pasar, antes de que concluya este año del 2011 la etapa municipal…para pedir a los presidentes de las sociedades de padres que no se dejen convencer y demanden en todas las etapas d este evento la educación gratuita con financiamiento total del gasto educativo por parte del gobierno ¡Abajo las cuotas escolares en todas las escuelas de gobierno!