Jorge
Domínguez González
A poco tiempo de la llegada de los españoles,
se creó el Real Patronato (1493-1539)
que marcaba el predominio de la monarquía sobre cualquier otra
institución y que se logró mediante el reconocimiento de la legitimidad de los
Papas a cambio de la concesión del poder temporal a los reyes españoles, los
cuales podrían nombrar a sus representantes en los nuevos reinos, -los
virreyes-, y a los arzobispos. Los reyes
otorgaban estos cargos a cambio de costosas patentes, las cuáles sólo podían
ser pagadas por personas que ya poseían riquezas y que mediante esos cargos
querían hacer más riquezas.
En cuanto a los pueblos originarios, sólo en
el norte del país, los pueblos nómadas y semi-nómadas se caracterizaban como no autoritarios pero,
mayas, aztecas, tarascos eran de culturas sumamente autoritarias. Baste
recordar los castigos a que eran sometidos los alumnos aztecas del Calmécac,
(escuela), y todos los niños de la comunidad (sometidos como castigo a respirar
humo de chile). A mi entender, de la fusión de estos dos autoritarismos: el
español y el indígena, es posible que se hayan sentado las bases de la
corrupción. Por otro lado, no hay que olvidar
que la cultura que llegó del otro lado del mar venía por el oro y la plata,
entonces se entendió que el valor principal era la riqueza y, junto con ellos llegaron los encargados de
manipular ideológicamente a los
habitantes originarios con aquello de
“aguanta hijo, es una prueba que te pone la divinidad, después de esta vida
obtendrás una recompensa”. Los llevaron al trabajo de las minas, hasta que
decenas de etnias desaparecieron. Alguno de los más de tres millones de
habitante de esta entidad ¿Conoce a un jano? ¿Alguien sabe dónde está un
julime, un tlapacolme o un concho? Sólo los nombres de esas etnias quedaron y
en mayor o en menor grado, con
contadísimas excepciones, los integrantes de la maquinaria ideológica traída de
Europa continúan cumpliendo su función en pro del sistema económico.
A mi parecer, así fue que se sentaron las
bases que conformarían nuestros valores máximos mayoritarios: los valores de la
riqueza y la ostentación y una actitud de sumisión y obediencia ante los que
tienen poder. No sé hasta dónde, hasta qué grado, cada uno de los chihuahuenses
y de los mexicanos, hayamos internalizado estas ideas pre fascistas, que tienen
raíz en ese entonces, pues los pueblos originarios fueron diferentes unos de otros.
Opino que, sin estos valores en nuestra
formación personal, en los cuales inciden de manera relevante las prácticas
morales que, observamos y en las cuales participamos de manera
subconsciente, sin análisis, por imitación; eso si, creyendo que nuestro
comportamiento es auténticamente único e individual, sin ver que son conductas, “casualmente”, generalizadas. Aunque lo
cierto es que, si yo hubiera sido nacido y criado en un país árabe sería
musulmán y tendría como valores máximos los que allá se tienen.
Nuestra entidad y nuestro país son un estado
de leyes y un país de leyes; de tantas leyes, con tantos artículos que reunidos
de estas leyes, las cuales colocadas
unas encima de otras y con el mismo tipo de papel y tamaño de letra que
los usados en la Biblia, desde mi óptica, este libro sería superado varias
veces en tamaño. Aunque una cosa es que en el país existan muchas leyes y otra
que las leyes se cumplan, aunque los aliados del presidente y los gobernantes
usen las embajadas y los consulados en el extranjero para difundir la mentira
que “en México la educación es gratuita” como lo establece la ley máxima del
nuestra nación en su Artículo 3°, Fracc. IV, dónde establece que “Toda la
educación que el Estado imparta será gratuita.”
A mi ver y de muchos ciudadanos, después de muchos años, es hasta los
últimos meses en qué, al menos en Chihuahua, se
realizan tímidos esfuerzos para que en el nivel de educación básica sea
gratuita prohibiendo las cuotas obligatorias a los padres de familia; sin
asegurar a todas las escuelas (sobre todo a las más marginadas) recursos para
que sean de “jornada completa”.
Ya ha habido docentes mexicanos, quienes han
viajado a Finlandia y ninguno ha hecho público en su informe que el primer
lugar alcanzado en ese país en educación se debe, en parte, al menor tamaño de
los grupos de alumnos, y a la permanencia del docente con el mismo grupo
durante los primeros años. Se ha aprobado una Reforma Educativa y sus leyes
secundarias. No dudaría que no se haya realizado la presupuestación previa en
los gobiernos estatales como una forma de obstaculizar su implementación y más
cuando existe la amenaza de que, la federación misma manejará los recursos que
dedicaba a las entidades para el gasto
educativo y que lo manejará directamente la federación; no sabe uno cuáles
serían las motivaciones, ni los resultados de las auditorías.
Lo más lamentable en Chihuahua podría ser,
por ejemplo, que en Cd. Juárez,
funcionarios de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte
quienes la semana pasada realizaron trabajo para detectar daños y carencias en la
infraestructura educativa que no se valúen
estos datos dentro de la
presupuestación.
“Defendamos el
ecosistema del Río Casas Grandes”