sábado, 29 de marzo de 2014

CORRUPCION, VALORES Y LA EDUCACION EN CHIHUAHUA

Jorge Domínguez González
                   

A poco tiempo de la llegada de los españoles, se creó el Real Patronato (1493-1539)  que marcaba el predominio de la monarquía sobre cualquier otra institución y que se logró mediante el reconocimiento de la legitimidad de los Papas a cambio de la concesión del poder temporal a los reyes españoles, los cuales podrían nombrar a sus representantes en los nuevos reinos, -los virreyes-, y a los arzobispos.  Los reyes otorgaban estos cargos a cambio de costosas patentes, las cuáles sólo podían ser pagadas por personas que ya poseían riquezas y que mediante esos cargos querían hacer  más riquezas.

 
En cuanto a los pueblos originarios, sólo en el norte del país, los pueblos nómadas y semi-nómadas  se caracterizaban como no autoritarios pero, mayas, aztecas, tarascos eran de culturas sumamente autoritarias. Baste recordar los castigos a que eran sometidos los alumnos aztecas del Calmécac, (escuela), y todos los niños de la comunidad (sometidos como castigo a respirar humo de chile). A mi entender, de la fusión de estos dos autoritarismos: el español y el indígena, es posible que se hayan sentado las bases de la corrupción. Por otro lado,  no hay que olvidar que la cultura que llegó del otro lado del mar venía por el oro y la plata, entonces se entendió que el valor principal era la riqueza y,  junto con ellos llegaron los encargados de manipular  ideológicamente a los habitantes originarios  con aquello de “aguanta hijo, es una prueba que te pone la divinidad, después de esta vida obtendrás una recompensa”. Los llevaron al trabajo de las minas, hasta que decenas de etnias desaparecieron. Alguno de los más de tres millones de habitante de esta entidad ¿Conoce a un jano? ¿Alguien sabe dónde está un julime, un tlapacolme o un concho? Sólo los nombres de esas etnias quedaron y en  mayor o en menor grado, con contadísimas excepciones, los integrantes de la maquinaria ideológica traída de Europa continúan cumpliendo su función en pro del sistema económico.

 
A mi parecer, así fue que se sentaron las bases que conformarían nuestros valores máximos mayoritarios: los valores de la riqueza y la ostentación y una actitud de sumisión y obediencia ante los que tienen poder. No sé hasta dónde, hasta qué grado, cada uno de los chihuahuenses y de los mexicanos, hayamos internalizado estas ideas pre fascistas, que tienen raíz en ese entonces, pues los pueblos originarios fueron  diferentes unos de otros.

 
Opino que, sin estos valores en nuestra formación personal, en los cuales inciden de manera relevante las prácticas morales que,  observamos y  en las cuales participamos de manera subconsciente, sin análisis, por imitación; eso si, creyendo que nuestro comportamiento es auténticamente único e individual, sin ver que son conductas,  “casualmente”, generalizadas. Aunque lo cierto es que, si yo hubiera sido nacido y criado en un país árabe sería musulmán y tendría como valores máximos los que allá se tienen.
 
Nuestra entidad y nuestro país son un estado de leyes y un país de leyes; de tantas leyes, con tantos artículos que reunidos de estas leyes, las cuales colocadas  unas encima de otras y con el mismo tipo de papel y tamaño de letra que los usados en la Biblia, desde mi óptica, este libro sería superado varias veces en tamaño. Aunque una cosa es que en el país existan muchas leyes y otra que las leyes se cumplan, aunque los aliados del presidente y los gobernantes usen las embajadas y los consulados en el extranjero para difundir la mentira que “en México la educación es gratuita” como lo establece la ley máxima del nuestra nación en su Artículo 3°, Fracc. IV, dónde establece que “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita.”  A mi ver y de muchos ciudadanos, después de muchos años, es hasta los últimos meses en qué, al menos en Chihuahua, se  realizan tímidos esfuerzos para que en el nivel de educación básica sea gratuita prohibiendo las cuotas obligatorias a los padres de familia; sin asegurar a todas las escuelas (sobre todo a las más marginadas) recursos para que sean de “jornada completa”.

 
Ya ha habido docentes mexicanos, quienes han viajado a Finlandia y ninguno ha hecho público en su informe que el primer lugar alcanzado en ese país en educación se debe, en parte, al menor tamaño de los grupos de alumnos, y a la permanencia del docente con el mismo grupo durante los primeros años. Se ha aprobado una Reforma Educativa y sus leyes secundarias. No dudaría que no se haya realizado la presupuestación previa en los gobiernos estatales como una forma de obstaculizar su implementación y más cuando existe la amenaza de que, la federación misma manejará los recursos que dedicaba a las entidades  para el gasto educativo y que lo manejará directamente la federación; no sabe uno cuáles serían las motivaciones, ni los resultados de las auditorías.

 
Lo más lamentable en Chihuahua podría ser, por ejemplo, que en Cd. Juárez,  funcionarios de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte quienes  la semana pasada realizaron  trabajo para detectar daños y carencias en la infraestructura educativa que no se valúen  estos datos  dentro de la presupuestación.

 
Lo que, a mi juicio, debiera sernos  inadmisible es que las escuelas de nivel medio superior y las dos universidades públicas de Chihuahua: la Universidad Autónoma de Chihuahua y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez  y otras instituciones que reciben recursos públicos llamen en los periódicos a inscribirse y no notifiquen a los interesados las cuotas mensuales que pagarán, aunque el Artículo 3° Constitucional, Fracc. IV, establece que “TODA la educación que el Estado imparta será gratuita.”  O sea, reciben presupuesto para funcionar y aparte cobran a los alumnos. Los informes de Ingreso-Gasto, con transparencia,  se dejan para las organizaciones de la sociedad civil, quienes por ética tienen que informar, por escrito, a quien solicite; no como un religioso de Puerto Palomas que informaba, de las kermeses, de manera oral. 

“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”