A mi entender, toda ley es una norma para la convivencia
pacífica de los grupos humanos y que ha de ser atendida por todos por igual por
todos sus integrantes; en toda sociedad humana se supone que unos son los que
mandan y que otros los que obedecemos. Así, en las monarquías absolutas como en el Nepal o
el Vaticano el mandato de una ley proviene de la divinidad; y en las
monarquías constitucionales como Inglaterra,
Holanda, etc. los parlamentos o cámaras de representantes al elaborar
las leyes para sus pueblos actúan por la gracia o por el castigo de la
divinidad., a según sea el pueblo o a según sea la ley. En los países que se
reputan como democráticos se supone que las leyes son la voluntad de la mayoría
del pueblo mismo, conformando los parlamentos o cámaras con los representantes
de cada uno de los diferentes partidos, los cuales debaten, con altura, unos con los de otros conforme a sus
principios partidarios. De esta manera en
cada caso se elabora, por mayoría de votos , una ley, humana o divina (de
origen divino) que se supone que es de igual cumplimiento para todos.
La cultura de la legalidad en un sentido
humano consiste en el actuar ciudadano conforme
a lo que dicen las leyes y aún más allá, cuando las leyes sueles ser confusas para quienes somos legos, nuestras
acciones están dirigidas a que se
cumplan los principios de cada preceptos de las constituciones que confiamos
sean del sentido común. A mi parecer, de esta confusión entre el sentido de una
ley y de la interpretación cabal de la misma es que, poco a poco, al tenor de
los años ha surgido una profesión: la
licenciatura en leyes; emparentada en sus inicios con la interpretación de los
libros o escritos sagrados de todas las religiones.
¿Cómo van a ser educados y son educados
nuestros hijos y las nuevas generaciones de hoy en el hogar y en las escuelas? Si
ya la sociedad educa con valores máximos de dinero y poder ¿Con cuáles otros valores se les educa hoy en esas instituciones?
Encuestas recientes señalan que para unos y
otros, los padres y profesores los “buenos” o los “mejores” son los alumnos que
aprenden a callar y a obedecer? Preguntemos
a un maestro o a un padre de familia y el
mejor hijo o estudiante no es el más aprende a razonar y a pensar, sino
el que más calla y obedece. Luego, hay que ver los ejemplos a que están
expuestos en los dos ámbitos (el hogar y en la
escuela). En el primer lugar, existe la posibilidad de ver a algunos
progenitores ejemplos como el de empacar bolsas de a un kilogramo de un
producto con 900 gramos y en ocasiones hasta involucrarlos en su elaboración; y
luego, en la mayoría de casas pasar horas frente a la deformación con que educa
la televisión. En las escuelas los alumnos se encuentran expuestos a la
educación valoral de camarillas de profesores que conforman cotos de poder en
beneficio de líderes sin vocación, ni escrúpulos.
Desde hace tiempo en nuestra entidad, Chihuahua,
han empezado las elecciones
del próximo 7 de Julio en que habremos de elegir, -también-, a los integrantes del poder legislativo de
Chihuahua, a los encargados de elaborar las leyes para el ámbito estatal; este poder consta de una sola cámara, para lo cual la entidad se encuentra repartida en 22 Distritos
Electorales Estatales para alcanzar a
integrarla con 33 diputados, 22 diputados de mayoría relativa que corresponden
a cada distrito y 11 diputados de
representación proporcional, a según sea la votación obtenida por cada uno de
los partidos participantes. Si uno entra a la página del Congreso del estado de
Chihuahua se sorprende al ver en los
currículos de cada diputado el alto porcentaje de quienes forman parte o han
incursionado en la industria de la construcción de diversas formas.
En dichas
elecciones, también, se elegirán
en Chihuahua a cada uno de los Presidentes de los 67 de los Ayuntamientos del nuestro estado de
Chihuahua y a sus respectivos regidores. Además en elecciones separadas se
nombrarán a los correspondientes síndicos para cada municipio. Hoy las
renuncias de funcionarios públicos electos y nombrados, a mi parecer, se
encuentran en los porcentajes más altos de las últimas elecciones y todo porque
la legislación electoral así lo marca y desean contender para algún puesto
público de niveles superiores. A mi
sentir, son pocos de éstos a quienes impulsa el
afán de servicio como lo comprobaría la creación de organismos de base permanentes
y conocedores de los documentos básicos de los partidos por los cuales desean
ser postulados, no. Parecería que ahora lo que llama a renunciar y por quince días o
un mes son los sueldos y viáticos que
recibirían en tal cargo público, pues del crecimiento partidario cero, a lo más
que se llega es a la difamación de las
personas que pertenecen a partidos políticos contrarios y refiriéndose a los ámbitos privados.