Esta semana dos noticias atrajeron la
atención. La primera es la suspensión indefinida del Obispo Franz-Peter Tebartz-van
Elst de la diócesis católica de Limburg
en Alemania, tras una audiencia con el papa Francisco. La conducta de este
Obispo causó malestar por sus gastos
pródigos, un estilo de vida excesivo y los costos exorbitante para la renovación de su residencia
lo cual lo llevó a ser conocido como “El Obispo de lujo” en una iglesia que
promueve ahora la humildad. El otro evento es el que nuestro país obtuviera el
Récord Guinness contra dignidad, a raíz del concurso convocado por el gobierno
del estado pues por medio de la Feria de
Pachuca, Hidalgo, se convocó a 60 estudiantes que tuvieran buenos promedios a
participar en un concurso, y el primer premio consistía en un automóvil. Lo
singular (e indignante) del concurso, es que los estudiantes tenían que besar
la carrocería de un automóvil el mayor tiempo posible, resultando ganador el
que más tiempo lo hiciera. La “maravillosa” idea de concurso tuvo el nombre de
“Besando un auto” y el concurso lo ganó un ser humano quién duró besando la
carrocería del auto a rifar durante 76 horas.
En las escuelas de México, se cuenta con la
asignatura de Formación Cívica y Ética, en lo referente a la educación básica,
en los últimos grados de primaria y en la
secundaria, asignatura con la cual se aspira a sentar las bases en los alumnos
para una actuación autónoma y responsable que, a mi parecer, se alcanzaría a no ser por las realidades que viven los
alumnos, quienes miran y observan, ya en sus familias, ya en las mismas
escuelas, ya en las comunidades, ya en
el país que la sumisión y el plegarse a los deseos de los poderosos da más
resultado para la sobrevivencia. La formación cívica de los alumnos se ve
afectada por el ejemplo de los funcionarios de gobierno de no cumplir la ley
máxima y pasar sobre la gratuidad de la educación establecida en la Constitución de México.
Cuando los alumnos de nivel básico, medio y
superior observan la preponderancia que en diferentes ámbitos se otorga al poder y al dinero como
manifestaciones del valor máximo, la ganancia, propia del capitalismo
neoliberal, podemos tener una idea clara de la forma que apreciarán la dignidad
humana, la justicia, la libertad, la igualdad, la equidad, la solidaridad, la
responsabilidad, la tolerancia, la honestidad, la democracia, el aprecio y el respeto a la diversidad cultural
y natural.
A mi entender, la suspensión del obispo
alemán y la obtención del Récord Guinness contra la dignidad, sin duda, nos
remiten a cavilar sobre los valores y no sólo sobre los valores éticos que
resultan de la reflexión sobre los valores morales, los cuales a su vez se
caracterizan como las costumbres de una
sociedad sobre lo que se considera que es bueno y lo que es malo. Existe entre
la población la idea muy generalizada de qué “ya no existen valores”, cuando lo
cierto es que si existen valores pero, los valores se encuentran cambiando,
unos valores se sustituyen por otros, más cercanos al modo de producción
económica en que nuestra sociedad se
encuentre. Nuestra sociedad se encuentra dentro de una economía capitalista neoliberal,
donde lo principal de este sistema socioeconómico es la ganancia, que es lo que
se persigue en todas las actividades económicas, en la agricultura, en las
fábricas, en las maquiladoras, en las empresas que prestan servicios, etc. La
ganancia en todas sus manifestaciones de dinero y poder es el valor principal. Así, como seres humanos de hoy y bajo el manto
de estos valores, no ponemos en riesgo la estabilidad actual de los logros
obtenidos por el miedo a perder lo ya alcanzado de cualquier manera.
Aunque existen docentes que aplican criterios
no científicos o religiosos respecto a la educación ética, la mayoría de los
docentes en servicio han conocido los resultados del estudio aplicado por Lawrence
Kohlberg (1927-87) para crear su Teoría del Desarrollo Moral y es referente
para su práctica en las escuelas. Tengo la idea de que dicho estudio debería de
ser rehecho, no sólo por lo extemporáneo que resulta, sino incorporando las
objeciones que se le han realizado. No obstante hoy por hoy el estudio da luz sobre las manifestaciones del
desarrollo moral de los seres humanos. Las respuestas a situaciones dilemáticas
por los niños y jóvenes le permiten establecer tres niveles de desarrollo moral:
Pre convencional, Convencional y el Post convencional o de principios. Cada
nivel se divide en dos estadios con características más claras en cuanto: a la
perspectiva social; el conjunto de razones para que las acciones sean juzgadas
buenas o malas y; como indican lo que
está bien para uno mismo y para la sociedad. Lo que preocupa del estudio
es que en Chihuahua parecería que hay un atasco en el que nos hace primar el
punto de vista egocéntrico, a aplicar, si mucho la Regla de Oro “Tratar a los
demás cómo querramos ser tratados” (Mateo 7:12) y difícilmente actuar conforme
a otros principios éticos que no sean el dinero y el poder como manifestación
de la ganancia.