Jorge
Domínguez González
Así, como como no deberán olvidarse la corrupción
gubernamental actual y de los habitantes que aquí sobrevivimos, la impunidad
con que se ha manejado el Estado, el
incumplimiento de las leyes, la opacidad
en la rendición de cuentas públicas que los gobiernos habidos los cuales nos
han quedado a deber a los ciudadanos, no deberemos olvidar a los precursores de
los movimientos políticos y sociales que se manifestaron a principios del siglo pasado, me refiero los
anarquistas quienes desde antes habían
editado el periódico
“Regeneración” encabezados por los
hermanos Flores Magón y quienes por medio de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano lanzaron el Plan de San Luis Misuri el 1° de
Julio de 1906. No debe confundirse este plan con el Plan de San Luis Potosí
lanzado el 5 de Octubre de 1910 por Francisco I. Madero y su Partido
Antirreeleccionista y cuyo objetivo fundamental era protestar por los resultados
electorales y que a diferencia del otro, dictaba formas de financiamiento del
ejército y fijaba la fecha del 20 de Noviembre de 1910 para levantarse en
armas.
En cambio el Plan de San Luis Misuri,
contenía postulados sociales de amplio espectro y que pasarían por la Soberana
Convención de Aguascalientes antes de llegar
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917: para
iniciar la revolución social citaba a una revuelta el 16 de Septiembre de
1906; los postulados sociales a que hago
referencia eran lo que en un tiempo se
conoció como las garantías sociales establecidos al fin establecidos en la ley máxima quedaron en los artículos 3°, 27 y 123 de la ley máxima, y que en el actual
“estado de derecho” no se cumplen se refieren
a que: “Toda la educación que el
Estado imparta será gratuita”, a la restitución de tierras y aguas a los pueblos y ejidos y que el salario
digno es el que alcance para vivir a una familia de cinco miembros.
En tanto en el Noroeste del estado de Chihuahua,
grupos de jóvenes reflexionaban en torno a la situación crítica
que vivía, también, nuestro país, hasta
que el 20 de Junio de 1908 la Secretaría
de Gobernación declaró ante un Juez de Casas Grandes, Chih. que en total 34
miembros del Partido Liberal Mexicano pero, fueron detenidos y enviados a la prisión federal de San Juan
de Ulúa , Ver., Para nuestra
historia quedan algunos los nombres del
no conformismo y en ese momento de principios por su naturaleza juvenil en la región
como: José Inés Salazar, Rodrigo M. Quevedo, Silvestre Quevedo, Santos
Ponce, Homobono Reyes, Albino y Felipe Chávez Portillo, Santiago Holguín,
Toribio Ontiveros, Melquiades Álvarez, Roque Gómez, José C. Parra, Enrique
Portillo, en total 34 de los cuales, al salir de prisión, algunos
regresarían después para atender el llamado de Abraham González del
Partido Antirreeleccionista de Chihuahua y se integrarían a la Revolución
Mexicana, lo mismo que harían algunos de los guerrilleros que el 1° de Julio de
1908 atacaron la aduana fronteriza y el cuartel del ejército federal en
Palomas, municipio de Ascensión , Chih.
Al
final de la Revolución y más de un siglo después, los ciudadanos de Casas Grandes reconocieron
el aporte a la historia de algunos de
los magonistas, integrantes del Partido Liberal Mexicano (PLM) y sus ideales,
llamados por el resto de la población “los rojos” por el distintivo que portaban. El pasado 20
de Noviembre se cambió, oficialmente, el
nombre de algunos lugares públicos
y quedó
asentado oficialmente: La Sala de Cabildo lleve el nombre, del Coronel Enrique
Portillo Maesse, La Plaza Hermenegildo Galeana, se cambie de nombre por el del
General José Inés Salazar, la vialidad de acceso y salida al El Pueblo, por su
lado oriente, desde los puentes, hasta la calle Ojinaga, lleve el nombre de Par
Vial Silvestre Quevedo y el salón de actos municipal, lleve el nombre del
General Rodrigo M. Quevedo. Es cierto
que no son todos los anarquistas del PLM que hubo por estos rumbos del Noroeste
de Chihuahua pero, este gesto es un
reconocimiento a todos los de esa ideología
que participaron en para incidir en las leyes que cumplidas nos
darían el Estado de Derecho que merecemos como ciudadanos.
Curiosamente, en esos días, en varios lugares, en el centro del país en las manifestaciones
hubo encapuchados, -para que no se les viera el rostro-, que causaron daños,
incendios y destrozos en edificios
públicos y negocios y los medios, les calificaron
de “anarquistas”; luego, quedaría claro
que eran, en la mayoría de casos, policías infiltrados para desacreditar a
quienes demandaban justicia por el caso
de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
A mi juicio,
seguramente, la mentalidad conservadora y mercantilista de los propietarios de algunos medios y sus seguidores algo tendrán que ver con esta “equivocación”
pero, el anarquismo es una respetable tendencia filosófica y de organización de
los trabajadores que en México, tiene más
antigüedad que la misma ideología
comunista pues, el Partido Comunista Mexicano fue fundado en 1919 y el PLM . En la 1ª Asociación Internacional de
Trabajadores (1864-1876) ambas ideologías convivían en ella unos apoyando las
ideas de Marx y otros las de Bakunin. Los primeros aspiraban a un Estado y los
anarquistas no; Marx estaba a favor de la acción organizada de la clase
trabajador y Bakunin al individualismo y la espontaneidad; los marxistas decían
que los sindicatos debían de participar en los partidos y los bakunistas que
los sindicatos no debían participar en los partidos. Cuando Bakunin y los suyos
salieron, los marxistas fundaron la Segunda Asociación Internacional de
Trabajadores (1889-1916), luego vendrían la 3ª y la 4ª Internacional.
“Defendamos el ecosistema del Río Casas
Grandes”