sábado, 7 de enero de 2012

HACE YA 40 AÑOS

Domingo 8 de Enero del 2012 Jorge Domínguez González

Hace 47 años, después del 23 de septiembre año de 1965, estaba sentado en el suelo, a un lado de mi padre, mientras él leía el periódico. Entonces, él exclamó con alarma: “¡Ya se vino otra vez la bola!” pero, era la segunda predicción en la que se equivocaba, la primera fue cuando, en las mismas circunstancias, el único periódico de Chihuahua había anunciado la muerte de John F. Kennedy; él había exclamado: ¡Otra maldita guerra para el mundo, ojalá ahora ganen los de abajo¡

Al final de cuentas, ni después de la muerte de Kennedy hubo guerra mundial pero, arreció la Guerra Fría; ni tampoco se vino, otra vez, “la bola” aunque, 7 años después apareció la guerrilla del 72… hace ya 40 años.

Lo que antecedió a la aparición de esta guerrilla, la cual el día 15 de Enero de 1972 realizó 3 expropiaciones bancarias en la ciudad de Chihuahua, fueron años de gobiernos estatales conservadores, luchas campesinas, el levantamiento de Madera del 23 de septiembre año de 1965, las luchas urbanas por la tierra, Tlatelolco 2 de Octubre del 68, el charrismo sindical, la corrupción, e incluso una iglesia católica que ya no he visto.

Muchos eventos sucedieron a la aparición de esta guerrilla, la cual el día 15 de Enero de 1972 realizó 3 expropiaciones bancarias en la ciudad de Chihuahua, los guerrilleros fueron capturados pronto y, como hasta la fecha sucede, aparecieron muertos después, pocos se salvaron pero, la indignación de los chihuahuenses llevó al impulso a movimientos dentro de las organizaciones en las cuales, a mi ver, como un destello en la noche de la historia de Chihuahua y desde una postura de izquierda, progresista o de avanzada crearon al CDP (Comité de Defensa Popular). Ahí estábamos el MRM (Movimiento Revolucionario del Magisterio), con la colonia Francisco Villa, el MSF (Movimiento Sindical Ferrocarrilero), el Sindicato de la Universidad, el Sindicato de Aceros de Chihuahua, el FAT (Frente Auténtico del Trabajo), la sección 25 del SUTERM (Sindicato Único de trabajadores Electricistas), el Consejo Estudiantil de Lucha, etc.

La capacidad de indignarse de los chihuahuenses, en el devenir de la historia de la entidad, siempre ha estado presente y se ha manifestado en su reacción ante la injusticia. A mi entender, fue la indignación ante la realidad socio-económica de Chihuahua en la cual vivían los campesinos, los obreros, los estudiantes, etc., el motivo por el que los mejores chihuahuenses, los más indignados, se levantan con sus armas en Chihuahua. Los demás chihuahuenses, indignados también, nos hemos quedado con el miedo, unos paralizados, otros luchando en las rendijas de las posibilidades del entorno pero, nos hemos admirado de la lucha de nuestros hermanos más indignados como referente críptico en nuestra vida chihuahuense.

No obstante, me parece que después de aquella fecha y antes de los dos años, los conservadores ya habían aprendido la lección y pusieron en práctica estrategias empresariales y gubernamentales que llevaron a atenuar o apagar los fuegos sociales en dichas organizaciones y a prevenir otras llamaradas. Creo que cada organización y cada movimiento tienen su propia historia que contar en estos días de capacidad de indignación disminuida.

Los más indignados de aquellas fechas, seguramente, han asumido hasta hoy y en todos los casos una participación social congruente con las posibilidades. Sin embargo, en un entorno derechizado, los más de ahora hemos de hacer frente a: los medios electrónicos, a la desconfianza en el prójimo, a ponderar en la práctica el creer más que el razonar, a apropiarnos como valores personales el de poseer, el de tener poder, los cuales nos son impuestos por la globalización neoliberal. Mi pregunta al viento sería ¿Qué es posible hacer ahora para restaurar la capacidad de indignarse, en el menos el diez por ciento de los chihuahuenses?

No sé si deba parecerme alarmante o ver como normal la existencia de una cantidad considerable de jóvenes imbuidos ya en esos valores de la globalización y el neoliberalismo, quienes ya ostentan con orgullo la posesión de bienes o la posesión de habilidades de manipulación sobre sus semejantes. La cultura de la no transparencia, de la rendición de cuentas, de demandar el cumplimiento de la ley, por ejemplo, respecto a la gratuidad de toda educación que el Estado imparta les son ajenos a ellos…alentados, a veces, por las familias, los maestros y otras instituciones sociales.

Acorde a los valores de izquierda, en la construcción de los escasos espacios democráticos y de justicia social existentes en nuestra sociedad actual, a mi entender, han sido conformados tomando, de alguna manera, como referentes las luchas del pueblo, entre ellas la del 15 de Enero de 1972 pero ¿Hasta dónde y cómo pueden ser útiles hoy esas experiencias?