Estimado
Gustavo:
Por si se ha traspapelado, nuevamente envío mi colaboración para ser publicada el próximo domingo en el Diario del Noroeste del próximo domingo 4, en sus ediciones digital y escrita. Según convenimos en nuestra charla del pasado lunes.
Reciba un fraternal saludo.
El Profe Jorge
Por si se ha traspapelado, nuevamente envío mi colaboración para ser publicada el próximo domingo en el Diario del Noroeste del próximo domingo 4, en sus ediciones digital y escrita. Según convenimos en nuestra charla del pasado lunes.
Reciba un fraternal saludo.
El Profe Jorge
NOTAS
SOBRE LA AMISTAD
Jorge
Domínguez González
En mis referencias de relaciones con otros
seres humanos, en mi diálogo interno, el mi
vocabulario íntimo afectivo que he
usado durante mi vida incluye las palabras conocido, compañero, amigo y hermano; ésta última, a
hermano, a diferencia de las otras palabras ya está contenida su preexistencia,
un hermano tiene su origen de las relaciones familiares, sean de carácter
sanguíneo o no e implicaba una serie de deberes recíprocos los cuales conforme
a las circunstancias socioeconómicas intensificaban esa afectividad pero, nunca
era olvidada porque contiene recuerdos
comunes compartidos con mayor o menor intensidad .
Hace pocos días una persona abordó este tema
conmigo para señalarme que la amistad es una forma de amor, con lo cual puede uno coincidir o no, según
sean los valores que se tengan; ya que de estos valores, morales o éticos
parten, a mi juicio, lo que puede entenderse la amistad y/o el amor.
Entre ser hermano de alguien o ser amigo de
alguien, a mi parecer existen otros niveles como los de conocido y compañero.
El primero, el de conocido, el cual está referido a las personas a quienes
tratamos pero, con los cuales no existe un nivel de afectividad como entre los
hermanos o entre los amigos. El
compañero, es alguien con quien no sólo tratamos, sino con quién convivimos con
regularidad en lugares como pueden ser el trabajo o en otro tipo de instituciones
es una relación que conlleva normas de cortesía y de convivencia y dentro de la
cual nuestro papel suele estar
delimitado con claridad. Esta relación a mi parecer puede o no evolucionar a la
amistad y/o el amor.
Algunos podemos decir y coincidir o no en que la amistad es
una forma de amor pero, a mi ver, para para que la amistad sea una forma de
amor es necesario saber amarse a uno mismo, pues si no nos sabemos querer a
nosotros mismos no tendremos la capacidad de amar al amigo con el respeto que
se merece como ser humano, el respeto que merece quien lucha por la libertad y
por los intereses de la humanidad. No se debe confundir el amor a si mismo con
el egoísmo son aspectos contrarios pues éstos quieren o desean obtener lo que ellos mismos no pueden crear u
obtener por si mismos.
A mi entender, por el correo electrónico que
me ha enviado mi amiga Sofía, cuando se tiene un amigo se le acepta como es y de ninguna
manera debe pensarse en obtener beneficios de, cualquier naturaleza, de esa
persona a quién consideramos un amigo cuando los valores éticos que se poseen
corresponden a los ideales humanistas que hoy existen en muchas personas.
Lamentablemente, dentro de una sociedad que gira en torno a un sistema de producción capitalista y mercantil, y con una
economía neoliberal, los valores de la mayor parte de la población suelen
ser valores congruentes: el poder y el
dinero; aunque entre más poseamos estos
valores, más debemos de insistir en ocultar nuestro afán por el poder y el dinero y distraer de
las muchas formas que existen, la atención
de quienes nos rodean sobre nuestra calidad moral y de los valores que
padecemos; podemos decir que en verdad somos generosos, bondadosos, que
luchamos por la justicia o por la libertad, etc. Mas como dice un libro que
sirve de base a la sociedad occidental: “por sus hechos los conoceréis”. Aunque
yo proclame esos valores, nadie podrá negar
la forma en que disfruto y me aferro y utilizo la riqueza que no he
generado yo y la manera en que manipulo a quienes me rodean…fingiendo que
soy amigo de quienes sólo son mis
compañeros y/o conocidos.
Eso me cuenta
Sofía desde el país en que se encuentra y cuando se refiere a los
jóvenes me habla que ellos también
tienden a reproducir como propios los valores del poder y del dinero con este mismo tipo de educación ya que ese
es ejemplo de los profesores en la mayoría de los casos. Ella me dice como la tristeza que le produce
la desintegración social de esa nación, definida en la ley máxima como país laico, a la par que el jefe del departamento de El Petén con los obispos
católicos dedica el departamento al
Corazón del Santo Cristo.
No en balde en torno a idea de que la
“amistad es el más valioso de los diamantes” se ha creado un partido político,
“Liga Ciudadana de Hoy” (LCH) propone que con base a este valor, la amistad,
que se establezcan las relaciones entre
ciudadanos con otros ciudadanos; los ciudadanos con las instituciones de ese país y del gobierno
mismo. Si ya de por si, ese es uno de los países más corruptos del mundo con
instituciones de esta naturaleza, ahora ya institucionalizadas las relaciones
con ese valor ¡Imagínese!
Aristóteles consideraba que “la amistad
más duradera es la fundada en la virtud y como la persona que hace el
bien ama más que quien lo recibe”…la virtud no se refiere a la aplicación de
los valores del poder, ni del dinero.