Jorge Domínguez González
Esta temporada, como todos los otoños tendrá
elementos comunes y diferentes a otros otoños de otros años y otras partes del
país. Ojalá que para la llegada del invierno se encuentre resuelto el de las desapariciones forzadas de los 43
normalistas de Ayotzinpa en el estado de Guerrero; el viernes que pasó oí una
horrorosa versión de que los estudiantes desaparecidos estaban vivos en
diferentes partes de aquella entidad, presos en diversas cárceles habida cuenta
de que también se habla de un gran cartel de presidentes municipales y
personalidades; pues si la desaparición fue forzosa, se atentó contra la
libertad de las personas son diez mil personas del Estado buscando a 43 pero, ¿y
si no fue forzosa la desaparición?, lo monstruoso sería el tamaño de la
capacidad para mentir de tanta gente… como dice la canción: “¡Ay que cruel es
la incertidumbre!”, la de los ciudadanos y jóvenes descentrados de si mismos y
solidarizados por lo que ocurre a los
demás, por aquello que se conoció como
justicia social…la cual quedó plasmada en varias partes de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y que es guardada por la Suprema Corte
de Justicia de la Nación pero, tan bien
guardada y ayudada por los medios de difusión, de tal suerte que 80% de
los maestros de todos los niveles escolares y con cualquier tipo de
sostenimiento (gubernamental o privado) aseguran que la educación básica
(preescolar, primaria y secundaria) debe ser gratuita. Lo cierto es que el
Artículo 3°, fracción IV dice: “Toda la educación que el Estado imparta será
gratuita.” ¿Y la educación media básica, preparatoria y bachillerato? ¿Y la educación superior, licenciaturas,
ingenierías, maestrías doctorados?. No sé cuánto pagan a cada magistrado de la SCJN por tener tan bien guardada la ley
de su cumplimiento creo que fue uno de ellos el que sugirió la idea de cambiar
la palabra “gratuidad” por la palabra “cobertura”, o sea un lugar cobrable.
Con esto los jerarcas militares no queda más
que pedir a las bases militares, los soldados, que se mantengan dentro de la
legalidad, en lugar de presionar o coadyuvar a cumplimiento de la ley máxima
que se supone que defienden y quitarle la ley máxima que tienen guardada los jueces para no cumplir el artículo antes
mencionado. Lo que me alienta son las
palabras del presidente de nuestra nación cuando reconviene a los jóvenes
“protestantes” quienes solicitan de que a
los desaparecidos de Ayotzinapa “vivos se los llevaron, vivos nos sean regresados”
y les dice que no se puede pedir legalidad con actos ilegales de violencia, por
saquear comercios y tomar presidencias municipales. Yo para mis adentros me
pregunto ¿Querrá decir, el presidente, que está a favor de la legalidad y que
la tortilla se vuelva y que quienes estudian en planteles de gobierno en nivel
medio básico y superior recibirán educación gratuita como lo establece la fracción IV del Artículo3°
constitucional y que se abandonará el “atole con el dedo” de que en escuelas
preparatorias, bachilleratos, técnicas, licenciaturas, ingenierías , maestrías
y doctorados de que hay un lugar para quien lo desee pero pagando sus
respectivas cuotas o colegiaturas? ¿Y los medios de domesticación ¡ha perdón!
Los medios de difusión dejarán el ya prolongado debate sobre de cómo ha de
pagarse las colegiaturas o cuotas en educación básica? Qué yo sepa, hasta la
fecha no existe ningún partido político o dentro de ellos una corriente de
opinión que impulse el cumplimiento de este aspecto de la ley (el Artículo 3°,
fracción IV dice: “Toda la educación que el Estado imparta será
gratuita”). ¿Acaso las camarillas a las
que el Estado permite cobrar cuotas en todos los niveles educativos representan
un apoyo singular para permitirles ilegales o ilegítimas ganancias?
A mi parecer, el avance educativo del país no se basa en buscar el
cumplimiento de las Reformas Educativas, sino en las leyes que vienen de antes
y que no fueron tocadas por dichas reformas, como lo es el artículo que cito
entre paréntesis. Sólo a los y las ganapanes que se han infiltrado en todos los
niveles de la SEP pueden estar en contra
de que la educación sea gratuita en todos los niveles como la ley señala, el
gasto educativo, mi entender, no debe
recaer en los padres y madres de familia, sino provenir del recorte de gastos innecesarios y de pagos
por plazas que nadie trabaja en la mismísima SEP.
No creo que nuestra respuesta, ética, en el
futuro a nuestros hijos por no haber
estudiado vaya a ser: a) es que la economía neoliberal lo requería y no tuve
recursos para pagar tus colegiaturas de la universidad; b) confié en la
sabiduría de nuestros representantes políticos pero, me hicieron tonto; c)
nunca supe que la ley decía que TODA la educación que impartiera el Estado era
GRATUITA.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”