sábado, 23 de junio de 2012

EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y LAS ELECCIONES DEL 1° DE JULIO

Jorge Domínguez González

Ya ha pasado más de  un mes de aquel 11 de Mayo de lo que ahora llaman el Viernes Negro de Peña Nieto, cuando un grupo de estudiantes de la Universidad Iberoamericana protestaron, con abucheos, durante la visita de este candidato presidencial a esa institución por su implicación en la matanza de Atenco durante su periodo gubernamental  en el estado de México.

Luego, los jóvenes fueron descalificados  con la acusación de ser porros enviados por los otros  candidatos para deslucir el acto. A continuación, estudiantes subieron a la red un video llamado Somos  131, en el cual previa identificación los estudiantes afirmaban en el video  “no somos porros, no somos acarreados., no somos entrenados”  y en las redes sociales  concitó la solidaridad de otras instituciones y se transformó en el movimiento YoSoy132.

No conozco  cual es el impacto actual de este movimiento en el estudiantado de  la región noroeste de Chihuahua, pero de que están enterados de la existencia del YoSoy132 es natural que lo estén pero, la acción los “apagafuegos conservadores” en este ámbito concreto no sé hasta donde llegará; no obstante,  a mi ver, existe una esperanza  como referente para los ciudadanos quienes pensamos que la verdad puede hacernos libres de la manipulación  que ejerce una minoría, sobre la mayoría  para beneficio económico de los pocos.

En esta región, en esta comunidad, en todo este país y en todo el estado de Chihuahua son necesarias, a mi entender, las principales demandas del movimiento YoSoy132: la democratización de los medios, el voto informado y la libertad de expresión. A un lado, de llama la atención la autodeclaración consensada y pública de  estar a favor de ser un movimiento apartidista y pacífico.

A mi juicio creo que este movimiento, de YoSoy132,  será referente de continuidad de la lucha por la libertad y la justicia de los jóvenes de cada lugar de México, los cuales de manera similar a los estudiantes de 1968 tomaron esas banderas y que en el futuro habrán de dar cuenta de su participación a sus hijos o de las causas de su no participación personal como jóvenes en este año del 2012.

A la necesidad de una sociedad,  que camina  hacia la democracia,   de que cada ciudadano emita un voto informado y razonado para atender a sus intereses personales y que en conjunto son similares a la mayoría, a mi entender, se antepone el interés de las minorías para conservar el poder; si se revisa, estas minorías son  quienes han estructurado el mundo y el país en atención a sus intereses particulares, las ganancias, nunca para beneficio de todos, siendo la carga principal de esta tarea sobre los medios de difusión como la televisión y la radio.

La radio y la televisión fueron los  medios electrónicos, cuyos concesionarios nos hicieron creer, por años,  que eran medios electrónicos de comunicación, para el libre ir y venir de las ideas y argumentaciones. Ahora sabemos que son medios electrónicos de difusión de ideas, los cuales en lugar de servir al diálogo entre los seres humanos, sirven para cambiar la percepción de lo que es, de lo que sucede, y cambiar nuestra actitud al respecto, sobre todo cuando el acontecer perjudica o pone en riesgo los ingresos o ganancias de las minorías que protegen. Por esta razón, la demanda de los estudiantes es democratizar los medios, es decir, para que sirvan a los intereses de las mayorías, no únicamente al 1% de la población.

Es cierto que las elecciones no son todo en una sociedad o en una organización con democracia, es importante también el consenso que se obtiene mediante el diálogo como mecanismo fraterno el que deberemos recuperar en nuestra región, en la cual hemos aprendido lo contrario: la descalificación en todas sus formas y modalidades. Sin embargo, en la situación actual que vive  Chihuahua  y nuestro país,, creo que todos estaremos de acuerdo en que hay que participar de manera clara y responsable con la mira en la sociedad mexicana lo que deseamos hasta el año 2018.

El 99% de los ciudadanos  de la región noroeste de Chihuahua hemos de reflexionar a quien hemos de otorgar nuestro voto en las próximas elecciones conforme a los intereses auténticos de nosotros, de la mayoría.. El 1% son los  dueños de la riqueza y el poder  y cuentan con sus apoyos, ellos no tienen que hacer esa reflexión, han conformado hasta un núcleo de apoyo a sus candidatos.

Respecto a educación hay dos candidat@s quienes proponen cobertura educativa hasta en el nivel superior, doble jornada en educación básica, e  infraestructura educativa pero,  no dicen que son los padres de familia a quienes el gobierno les añadirá esa carga y que habrán de pagar por ello; ya habilitados en los ejercicios de descalificación propondrán la evaluación a profesores.  Respecto a  las cargas fiscales  hay candidat@s que todas las personas paguen  los mismos impuestos. Respecto a cultura de la legalidad hay dos candidat@s quienes cumplirán la Constitución como lo han venido haciendo respecto a la gratuidad de la educación, o  respecto a las garantías sociales de los artículos 27 de la restitución de tierras o el 123 respecto a los derechos de los trabajadores.   Es decir: la propuesta de dos candidatos es la propuesta de más de lo mismo.


























domingo, 17 de junio de 2012

NOTAS SOBRE LA LAICIDAD EN CHIHUAHUA

Jorge Domínguez González
Nuestro estado de Chihuahua  cuenta  con un porcentaje de 84.6 %  de católicos,  y su porcentaje está debajo de la media  nacional, pues  la media  nacional  es de 88% de la religión mayoritaria. Aparte, los núcleos principales de esta diversidad religiosa  en la entidad son las religiones propias de los mormones y de los menonitas. Sin embargo, yo me encuentro dentro de la primera minoría, dentro del  porcentaje de 5.1% que el INEGI asigna a los “sin religión”, concepto  mismo  que incluye a creyentes y no creyentes y que, unos y otros, somos un  total sumamos 133 000  personas adultas.
Creo que hay derechos y libertades que se ejercen en el ámbito de la esfera  de la vida privada.  No pertenezco  a la mayoría, sino a una minoría social en Chihuahua;  soy  ateo y aunque soy y he sido una persona respetuosa  de la práctica de la libertad de conciencia  y de libertad de las prácticas  religiosas, hemos de recordar que en la historia  son derechos recientemente adquiridos por la humanidad.
Todavía en el español del siglo  pasado en México  era frecuente el uso de las palabras “laicidad”, “laico” y que fueron más usadas en las sociedades del siglo antepasado con sus traducciones al francés como “laicité”;  “laïque” y en inglés como “secularism”, “layperson”.  La “laicidad”  (“laicité”, “secularism”) una  palabra entendida como la separación entre  el Estado  de la Iglesia y la palabra “laico(a)” vocablo como adjetivo (“laïque”,  “ layerson”) para implicar a las personas que en su vida  procuran la separación entre las esferas de  la Iglesia y el Estado en el espacio público como instituciones, ambas, que no buscan incidir una sobre la otra.
Dentro del lenguaje usado por la Iglesia  en las sociedades del mundo occidental  la expresión “laico” ha sustituido a la palabra “lego”,  la cual hace referencia a aquellas   personas que no tienen un cargo dentro de la institución  o que no pertenecen  una orden religiosa. No obstante, a mi ver,  dentro de la Iglesia
Católica de hoy subsisten dos enfoques de Estado laico,  una que entiende la autonomía mutua de las dos instituciones y otro enfoque que entiende como Estado laico a aquel que se resiste a la tutela espiritual de la Iglesia. A mi entender el Estado laico, es el que sirve de árbitro regulador de las distintas religiones de una sociedad para la beneficiar el mejor ejercicio de la libertad religiosa y de conciencia.
Me comenta una persona que ha sido testigo actual de que en los rituales dominicales de una religión en Chihuahua,  le ha tocado ver como en un espacio del ritual,  el oficiante entra y sale dentro del recinto techado cargando una copa de oro para que al entrar todos se arrodillen a su paso. Me pregunto ¿Estarán preparándose para prácticas religiosas que en México fueron comunes  hasta principios del siglo pasado? Cuando por referencias familiares al mediodía “…todos caían a plomo en las calles, las plazas y mercados (lugares públicos)  para rezar. Tan peculiar y panorámica visión ha de haber sido, como la de los musulmanes en la actualidad. ¿Habrán aquí  quienes con visiones integristas pugnen imponer a todos los demás sus dogmas propios como obligaciones sociales.
Para mi un ser humano puede llegar a una explicación de las causas o fines del ser y del universo desde una manera racional pero, también puede encontrar una explicación sobre las causas o fines del ser y del universo desde el ámbito de la fe, no obstante hacerlo desde esta forma, nos hace proclives a la ignorancia científica y nos quita herramientas para poder actuar a favor del cambio en el mundo y nos convierte en seres favorables a la sumisión.
Ahora en Europa la atención sobre la laicidad se encuentra centrada  en la injerencia  de los símbolos religiosos en los lugares públicos, los cuales a mi ver no  se han de incluir  a ningún elemento de  la  diversidad, como la ropa u otros símbolos,  Hoy se encuentran con dificultades para la conciliación.  En Chihuahua, con la divisa de “todos los derechos para todos” ¡Qué bueno que, en una institución educativa.  Existiera  la diversidad cultural y de toda índole¡  No obstante, quienes ya traían una visión integrista (de manera que no se manifestaba en su perfil) de la noche a la mañana la sacaron fuera  y el vocativo de los mismos docentes no fue: licenciado, sino: “padre”, “fray” o “hermano”. Con sus especificidades, pasa allá, pasa aquí, con la diferencia que allá es debate es público y aquí la no laicidad es parte del currículum oculto de algunas personas.
El ocultamiento de estos perfiles tiene su razón de ser, por lo cual, a mi ver el Estado  en el estado de  Chihuahua se encuentra con el desafío  de favorecer la convivencia armoniosa y de respetar la pluralidad  de la diversidad de convicciones religiosas, ateas, agnósticas y filosóficas a la par de que favorece, por los diversos medios, la deliberación democrática y pacífica.