sábado, 18 de abril de 2015

CHIHUAHUA: LA RAÍZ DE LA TOLERANCIA



                                                                                   Jorge Domínguez González

Quienes hemos nacido y hemos sido criados  en Chihuahua y que contamos con más de medio siglo de edad, en la infancia y  en la adolescencia , es muy posible que, hayamos recibido pautas que, de alguna manera,  en algunos hechos familiares se trasluce la historia de la región de dónde son originarios nuestros padres o nuestras madres.  Yo recuerdo que mi mamá contaba, que su abuela una vez les dijo que: ”…estábamos haciendo la comida todas las mujeres cuando los perros empezaron a ladrar y estaban amarrados  y cuando nos  asomamos en el patio estaba un indio solo y borracho y todas saltamos por la ventana de atrás para escondernos y él se metió a la casa y todas agarramos unos palos y  fuimos tras él y agarramos palos para pegarle y cómo  éramos muchas él no vio la ventana y trató de huir por la chimenea y le prendimos “lumbre”, se salió y se fue y todas nosotras tras de él; más tarde llegó mi tío”.

Recordemos que Chihuahua, desde que formó parte de la Provincia de la Nueva Vizcaya  nunca fue, desde estos principios, un territorio   conquistado por los españoles  que “los hombres cuando salían a sembrar tenían a la mano siempre arco y flechas a la mano para defenderse”.

Cuando era niño, llegaban “gentes de la sierra” y mi madre hacía cosas raras que otros no hacían: nos ordenaba permanecer de pie mientras bebían el agua que  habían pedido; si pedían comida con  energía les solicitaba que se sentaran en la mesa y luego recalentaba la comida y les servía a todos. Luego, a veces, pedía a mi padre un rincón del patio en dónde ellos después dormirían; Las  “gentes de la sierra” eran muy compartidos, una  vez una de ellas estaba amamantando a su hija y le convidó a mi hermana menor…creo que siempre recordaré esa imagen aunque no haya tenido una cámara de fotografiar: en medio Lupe con su collera roja alimentando con un pecho su hijo y con el otro mi hermana, los dos eran del mismo tamaño.  

No sería, sino hasta en mis años de la secundaria cuando entendería el motivo por el cual muchas mujeres armadas de maderos habían perseguido a un indio y el motivo por el cual mi madre llamaba a personas  muy similares “gente de la sierra” una de las cuales había amamantado, ocasionalmente. a mi hermana. Unos pueblos originarios recientes en México, el otro de pueblos originarios de más antes. También entendí que la palabra indio la usaron los españoles en el principio de su conocimiento   porque habían creído haber llegado a las Indias a medio camino de China en dónde encontrarían  la seda y las especies para comerciar en Europa. 

La “gente de la sierra”, eran los tarahumaras, uno de los pueblos originarios de estos rumbos, el cual de dos rebeliones en contra de las vejaciones, esclavitud y despojos de tierras; Gabriel Teporaca o Teporame (el Hachero) encabezó la tercera gran rebelión, después de un simulacro de  juicio (1653), al día siguiente fue horcado en  el pino más alto de Tomochi, Chih., y dejado ahí su cuerpo asaeteado y colgando para escarmiento de los tarahumaras…y al parecer dio resultado; Solo los que se resistieron huyeron a los lugares más remotos; hace cincuenta años la población más cercana se refería a ellos como “gentiles”.   Otros pueblos originarios que sobreviven en Chihuahua son los pimas, tepehuanos y guarojíos.

El otro, el indio ebrio que fue perseguido por mujeres que lo querían golpear, si no que era un “apache” palabra genérica que es una grosería para todos los pueblos originarios que hoy habitan el suroeste de Estados Unidos como los chiricaguas, navajos, nandinis, lipanes, mezcaleros, jicarillas, etc.

Los españoles viajaron sin ninguna mujer y esa fue la causa en que las mujeres indígenas fueron vistas como objetos y nació nuestra raza  de esa mezcla no queridos por uno y  repudiados por otros; hasta 50 años después con el rey Carlos I de España decretó la igualad de  los indígenas respecto a los españoles. En la llegada de los europeos de las 13 colonias, ellos si trajeron  mujeres y ejercieron presión demográfica que empujó a los habitantes indígenas hacia el oeste e invadieron los territorios españoles  que crearían conflictos en esta zona. Por esta mezcla de razas que se crearon las “castas” o sea las diferentes mezclas con derechos establecidos según la proporción de  sangre, por eso estas mezclas son lo más natural en la vida del país. Morelos defendió la igualdad de los negros y estas  tres razas  están representadas en los tres arcos de la escultura roja, antes de entrar a Chihuahua desde el sur llamada Puerta de Chihuahua. Sólo que cuando se realizó el comercio entre España y  Asia llegó una nueva raza que incluyendo variantes, la cual en términos generales se denomina: los chinos y este es el arco que  falta en el monumento aludido.

“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”