Hasta
antes de 1886 en Chicago, en otras partes de los Estados Unidos y del mundo
muchos trabajadores trabajaban aún catorce o diez y seis horas diarias, partían
al trabajo a las 4 de mañana y regresaban 7 u 8 de la noche, a veces más tarde,
de forma que no veían a sus mujeres y a sus hijos a la luz del día. Unos se
acostaban en corredores y desvanes, otros en chozas en donde se hacinaban tres
o cuatro familias. Muchos no tenían alojamiento, se les veía juntar restos de
legumbres en los botes de desperdicio o comprar a los carniceros algunos
centavos de recortes.
Por lo
anterior, el próximo 1° de Mayo de cumplirán 126 años de que en todos los
Estados Unidos hubo una huelga masiva en demanda de la jornada máxima de
trabajo de 8 horas en 1886. Derivado de las manifestaciones posteriores de los
obreros quienes enarbolaban la demanda de una jornada de 8 horas de trabajo,
ocho de ellos fueron aprendidos y procesados no con el ánimo de hacer justicia
por la muerte de manifestantes, sino para poner el ejemplo de que los
trabajadores tendrían que aprender a callar y obedecer.
El
movimiento obrero mundial reconoce ese día como el “Día del Trabajo” para
conmemorar en todo el mundo a esos Mártires de Chicago y por el reconocimiento
de los derechos de todos los trabajadores y, ¡Vaya la paradoja! , en Estados
Unidos el Día del Trabajo, -Labor Day- se lleva a cabo en fechas diferentes
durante el mes de Septiembre y no es para recordar a los Mártires de Chicago.
En
nuestro país, en México el desfile del Día del trabajo se lleva a cabo desde
1913, aunque en la ciudad Chihuahua los trabajadores ya lo habían llevado a
cabo en 1892, - hace 120 años-. Seguramente porque 9 años antes (1883), había sucedido
la huelga de Pinos Altos, municipio de Ocampo, Chihuahua. La compañía minera
pagaba la mitad del salario con vales canjeables en la tienda de raya,
(práctica que subsistió en algunos lugares de Chihuahua hasta el último tercio
del siglo pasado) y cada quince días. Luego, los mineros solicitaron el pago de
sueldos semanalmente en efectivo y por la negativa de la empresa se suscitaron
disturbios; la empresa solicitó ayuda del gobierno; la respuesta fue que fueron
fusilados varios de los mineros…unos dicen que fueron tres, otros que fueron
trescientos los trabajadores mineros muertos.
Parecería
coincidencia de que Porfirio Díaz tuviera una política de desarrollo económico
basada en inversiones extranjeras y de que ahora también el desarrollo del país
con Felipe Calderón tenga una política de desarrollo económico basado en
inversiones extranjeras. Sí, hay coincidencias pero, las diferencias son que
los hechos corresponden a etapas diferentes del desarrollo económico y del
capitalismo en el país y en el mundo. Conviene en este 1° de Mayo reflexionar
al respecto.
Nuestro
país que, en dónde vivimos la cultura de la ilegalidad, día a día y caso a
caso; cada interesado por las leyes y reglamentos, nos acercamos a estos
instrumentos legales para circunscribir nuestro actuar a la violación de los
mismos, a la par, de buscar no ser castigados y quedar impunes ante el
incumplimiento o contravención de dichos códigos. A mi ver, los mexicanos
tenemos que estar conscientes de cómo los trabajadores vemos disminuir nuestros
derechos que se encuentran en la ley reglamentaria del artículo 123
constitucional, o sea, la llamada Ley Federal del Trabajo, la cual aunque tiene
escritos los derechos de los trabajadores, el disimulo de todos los niveles de
gobierno hace que no se cumpla esta ley al igual que sucede con el cumplimiento
de otras leyes constitucionales como la que establece la gratuidad de toda la
educación que imparta el Estado (Fracc. IV, art. 3°) o la que se refiere a la
restitución de las tierra y aguas a los pueblos y ejidos (art. 27
constitucional).
Existen
una serie de matices entre las opiniones extremas de lo qué es y significa la
reforma laboral en nuestro país, entre las aspiraciones a largo plazo que los
llevarán, entonces sí, a decirse a sí mismos que apoyan la cultura de la
legalidad. En tanto que unos van de acuerdo en supeditar a la economía a los
intereses de los seres humanos, hay otros qué van que vuelan para supeditar a
los seres humanos a los intereses de la economía.
Los
primeros ponderan que deben respetarse los derechos laborales adquiridos en la
historia de la humanidad los cuales están inscritos en las leyes de cada país y
que su finalidad es acercarse a la justa distribución social de la riqueza,
existen los otros quienes proponen eliminar esos derechos y conquistas
laborales establecidas en la ley, ya sea cambiando las leyes, ya sea no
cumpliendo o evitando cumplir las leyes laborarles que existen…la finalidad de
las prácticas económicas (piensan ellos) son que los propietarios alcancen la
mayor ganancia posible.
Repasemos:
A más de un siglo ¿Es generalizada la práctica de la jornada máxima de trabajo
de 8 horas? ¿Qué partido político -y con el apoyo de cuáles- se apuntó un 10
para eliminar la jubilación a los nuevos trabajadores y entregar en su lugar el
ahorro para el retiro que juntó el mismo trabajador? El salario mínimo ¿Cumple
para acercar a los trabajadores y sus familias a una vida digna? ¿O cada día
más miembros de la familia piensan en trabajar para poder sobrevivir? La ley
establece como legal el trabajo doméstico ¿Reciben este salario los y las
trabajadoras domésticas? ¿Los trabajadores del campo y de la ciudad reciben
habitación digna?
El
próximo martes 1° de Mayo ¿Quiénes irán al frente del desfile de los
trabajadores? ¿Los patrones? ¿Los representantes de los trabajadores? ¿Los
ayudantes de los patrones?