Jorge Domínguez González
El programa del Partido Liberal Mexicano que fue publicado el 1° de
Julio de 1906 por la Junta Organizadora
en San Luis, Misuri, por medio del periódico Regeneración en contra de la
dictadura de Porfirio Díaz fue antecedido por una extensa exposición de motivos
y como manifiesto a la nación constaba de siete secciones con 52 puntos de los
que se destacaba en la sección referida al “Capital y trabajo” los puntos: “21.
Establecer un máximo de ocho horas de trabajo y un salario
mínimo en la proporción siguiente: de un peso para la generalidad
del país, en que el promedio de los salarios es inferior al citado, y de más de
un peso para aquellas regiones en que la vida es más cara y en las que este
salario no bastaría para salvar de la miseria al trabajador y el punto 31.
Prohibir a los patronos, bajo severas penas, que paguen al trabajador de
cualquier otro modo que no sea con dinero efectivo; prohibir y castigar que se impongan multas a
los trabajadores o se les hagan descuentos de su jornal o se retarde el pago de
la raya por más de una semana o se niegue al que se separe del trabajo el pago inmediato de lo que tiene
ganado; suprimir las tiendas de raya.” Así, las máximas aspiraciones
de los trabajadores pasaron a ser discutidos por la Soberana Convención de
Aguascalientes que tuvo lugar del 10 de Octubre al 19 de Noviembre en año de
1914.
Posteriormente,
el Congreso Constituyente de México de 1917 fue electo para redactar una nueva
constitución para México y estuvo en funciones del 1° de Diciembre al 31 de
Enero de 1917 en el hoy Teatro de la República de la Cd. de Querétaro, Qro., y
el 5 de Febrero de 1917 se promulgó oficialmente la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos en la cual los derechos que solicitaban los trabajadores miembros del
Partido Liberal Mexicano, de los hermanos Flores Magón, quedaron asentados en el Artículo 123 de esa
ley.
Al principio,
durante los primeros años de la
promulgación de la constitución, esta fue el referente laboral, hasta que el 18
de Agosto de 1931 se promulgó la primera Ley Federal del Trabajo; para uno de
los factores la producción (Capital y
trabajo) vieron a esta legislación como los romanos “Dura lex , sed lex” (Dura es la ley, pero es la ley) pero,
conforme pasó el tiempo con la mecánica del “quitapón”: se agregaban “nuevos
derechos” para los miembros del “trabajo” a cambio de derogar o no cumplir
partes que “afectaban” a la otra parte
de la producción, es decir, al “capital”.
La actual Ley Federal del Trabajo fue promulgada durante el mandato de
Gustavo Díaz Ordaz y cuenta con más de 1000 artículos ¡Hágame favor! Y la
Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos tiene 136 artículos.
Si sumamos a estas leyes el artículos de otras tantas leyes que
continúan vigentes ¡Imaginemos el número de leyes, de nivel federal, que un@
mexican@ habría de conocer para ser un@
buen@ ciudadan@ federal! A esto
debemos agregar las leyes y su articulado del nivel estatal y de los reglamentos municipales…no, esto rebasa
la capacidad de un humano mexicano; sin
embargo, lo que no cabe duda es que
México y nuestra entidad son un país, una entidad y municipios de leyes; de leyes que se deben guardar, en
el sentido de esconder, tal cual juran muchos funcionarios públicos al hacerse cargo
de un puesto de esa naturaleza.
Así,
revisando unas cuantas leyes, he compartido con ustedes lo que sucede con la
fracción IV del Artículo 3°
Constitucional pero, también nos
encontramos con que el segundo párrafo del artículo 90 de la Ley Federal de Trabajo
define: “El salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las
necesidades normales de una familia en el orden material, social y cultural, y
para proveer a la educación obligatoria de los hijos.” Cinco millones de
trabajadores a diario salen temprano a trabajar y después de ocho horas
terminan ganando la cantidad de 67 pesos con 29 centavos. ¿Quién vive con esa
cantidad al día? ¿Alcanza para vivir a diario con esa cantidad? ¿Alcanza para
pagar la renta y pagar la luz, pagar gas, comprar ropa para los hijos con esa cantidad? ¿Y el salario digno tal cual lo describe la
ley?
Para el
colmo de los males los diputados de un partido político que dice que quiere
salarios mínimos más altos, se ponen de acuerdo y en lugar de hacerlo y, sabiendo
que casi todas las multas de los cientos
de leyes que hay en el país se expresan en salarios mínimos, en
lugar de ello se han puesto de acuerdo en
separar los salarios mínimos de las multas no para beneficiar al pueblo.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”