lunes, 23 de enero de 2012

NOTAS SOBRE LA SALUD EN CHIHUAHUA

22 Enero 2012 Jorge Domínguez González

Desde 1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia”. Así, el bienestar completo para el ser humano, implica que en él se observen dichos niveles en orden progresivo. Primero, una persona ha tener la ausencia de dolor físico para lograr el bienestar físico; y luego, para llegar a la ausencia de dolor mental y estar en capacidad de arribar al bienestar mental; y alcanzado este estado, las personas se encuentran en situación de cumplir su papel social. Sin embargo, existen grupos y tendencias en las sociedades del mundo que a esa definición han querido quitarle la palabra “completa”, a fin de señalar que los gobiernos de determinadas orientaciones ideológicas cumplen con el papel de proporcionar salud a sus sociedades, pues entendida de esta manera la palabra salud, sólo quedaría como “estado de bienestar físico, mental y social…” con lo cual, a mi parecer, se relaja ese concepto.

Desde hace años, es percibido por los trabajadores de empresas privadas y por los trabajadores de entidades del gobierno federal y estatal que los servicios públicos de salud en Chihuahua y en el país que la salud y la seguridad social se encuentran en un proceso de degradación y que como usuarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto y que Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua, y otras instituciones médicas con dineros públicos, que estas instituciones atraviesan un grave proceso de degradación, no sólo en el aspecto de satisfacer las prestaciones a que tenemos derecho los trabajadores, sino también por las modificaciones del sistema de pensiones y jubilaciones derivadas del ingreso de nuestro país a la economía neoliberal sin protección para la mayoría, Respecto a la salud, para todos es conocido el calvario de que se padece, con diferentes niveles de gravedad, para que los trabajadores, derechohabientes, pensionados y jubilados accedan a las medicinas a que tienen derecho.

Tanto descuido en el cumplimiento la responsabilidad de entregar medicinas a los enfermos para su tratamiento médico, a mi me hace pensar, en que la deficiencia en el abasto de medicinas no se deba a cuestiones aleatorias durante el proceso de la compra de la medicina por la institución respectiva a la llegada de la medicina al paciente enfermo que la necesita. Creo que si en tantos años no ha sido posible sanear ese proceso que la ley debiera de establecer que las recetas puedan ser surtidas a costa del erario en cualquier tipo de farmacias.

En este entorno, sucede, por un lado el establecimiento del Seguro Popular, el cual se echó a andar en el 2002, y que, en verdad, significa un alivio para un porcentaje considerable de la población sin servicio médico. En el Seguro Popular, actualmente, se incluyen 275 acciones médicas como diagnóstico y tratamiento de patologías en el estado de Chihuahua. En su inicio, a nivel nacional la otorgación del servicio comprendería a alrededor del 50% de la población del país.

Luego, por otro lado, se agregaría la formulación del Seguro Médico Nueva Generación que se implementó a partir del 1º de Diciembre del 2006 con una cobertura de 108 acciones médicas adicionales y complementarias como vacunas, intervenciones quirúrgicas y patologías para los niños nacidos a partir de esas fechas y para sus familias que no estuvieran inscritos en la seguridad social, es decir, IMSS y el ISSSTE. El Seguro Popular es necesariamente un avance en la satisfacción de las demandas de bienestar social de la población.

Mi reflexión es en torno a que si en un total son 383 acciones médicas (275 del Seguro Popular más 108 del Seguro Medico Nueva Generación) ¿Qué cantidad de acciones médicas requiere la población para tener acceso total a la salud? Sin duda que esa estimación va mucho más allá de las 383 acciones a las cuales se accede por medio del Seguro Popular. Creo que para efectos de presupuesto debe hacerse con base a ese número de acciones medicas pero, si no se contempla el número aún no cuantificado de las acciones médicas para que la cobertura de salud sea total, habrá siempre un chihuahuense que no tenga derecho a la salud.

Lo más grave, a mi parecer, es que tanto en los catálogos únicos de servicios de salud del Seguro Popular como del Seguro Médico Nueva Generación incluyen acciones como diagnóstico y tratamiento. Para el diagnóstico es necesario establecer el número suficiente de laboratorios de análisis clínicos y de rayos x en comunidades de concurrencia para que el diagnóstico sea rápido y oportuno y los pacientes no mueran en el traslado a esos servicios o queden a expensas de empresas medico privadas que los otorgan.

Para el tratamiento de las referidas acciones médicas, es necesario contar con el abasto oportuno de medicinas y que no sufra la economía de las familias al tener que comprarlas en las empresas médico privadas. Los gobiernos han de asumir el costo de la medicina del paciente enfermo que la necesita cuando no se encuentre en sus farmacias.