Jorge
Domínguez González
La ley máxima del país, la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos
cuenta con 136 artículos vigentes y más de veinte artículos transitorios,
el partido político que tomó el poder el pasado 1° de Diciembre considera cada
parte de este documento como una meta de condiciones sociales y legales a alcanzar algún día, otros partidos
coinciden con esa visión de la ley máxima y otros partidos opinan lo contrario,
que su aplicación debiera ser, desde ya,
la base operativa del sistema
político de nuestra nación.
Según el INEGI, el promedio de escolaridad es
de 6 años con ocho meses pero, ello no quiere decir que un mexicano con 6 años y 8 meses de
escolaridad pueda leer y comprender dicho libro, la lectura es farragosa y
utiliza palabras cuyo significado resulta oscura para las mayorías, es más se
me ocurre que ni para los docentes de esos niveles, ni tampoco para los
políticos o periodistas resulta un libro de mediana claridad. Ya ve usted que eso que, en el Artículo 3°, Fracción IV
señala que “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”, no es
entendido por los funcionarios de ningún nivel. Y es que leer no sólo pegar
letras para producir sonidos, sino
captar los mensajes, las ideas de lo que está plasmado en un escrito.
Para el colmo de los males, Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos
se encuentra escrito en un lenguaje jurídico, con un código propio de
las personas que tratan con las leyes y reglamentos de gobierno. No conozco, a
la fecha de hoy, persona alguna dispuesta a leer los 136 artículos
constitucionales por placer…entender cada uno de ellos es otro cuento.
Si en esas anda nuestra comprensión lectora
de “esa” ley, ahora pensemos en la idea
que ha de tener cualquier ciudadano independiente que nunca ha requerido leer
la declaración de principios, programa y
estatutos de un partido, porque al legal entender y con honestidad para
ingresar a cualquier partido político se deben conocer esos documentos básicos.
Veamos cuantas páginas de documentos básicos debe leer un miembro de cada uno
de esos partidos y adicionalmente cuantos artículos de los estatutos de cada
organismo político debe conocer cada integrante, no olvidando que la
Constitución Mexicana cuenta con 136 artículos.
Partido Acción Nacional (PAN): Principios de
Doctrina y Proyecciones (33 páginas); Programa de Acción (25 páginas) páginas;
Estatutos (59 páginas, 97 artículos). Total 117 páginas.
Partido Revolucionario Institucional (PRI):
Declaración de Principios (6 páginas); Programa de Acción (61páginas) páginas;
Estatutos (96 páginas, 228 artículos). Total 163 páginas.
Partido de la Revolución Democrática (PRD):
Declaración de Principios (83 páginas); Programa de Acción (81páginas);
Estatutos (83 páginas, 330 artículos). Total 247 páginas.
Partido del Trabajo (PT): Declaración de
Principios (9 páginas); Programa de Acción (11páginas); Estatutos (73 páginas,
135 artículos). Total 93 páginas.}
Movimiento Ciudadanos (MC): Declaración de Principios (33 páginas);
Programa de Acción (70 páginas) ; Estatutos (76 páginas, 92 artículos). Total
179 páginas.
Partido Verde Ecologista de México (PV):
Declaración de Principios (5 páginas); Programa de Acción (14páginas);
Estatutos (60 páginas, 106 artículos). Total 79 páginas.
Nueva Alianza (NA): Declaración de Principios
(5 páginas); Programa de Acción (5 páginas); Estatutos (55 páginas, 168
artículos). Total 65 páginas.
Luego, respecto a la cultura de la legalidad,
si como se ha mencionado por parte del instituto electoral de que por encima
del cumplimiento de la ley se encuentran los principios de gratitud y de
solidaridad. Ahora habremos de creer que cada miembro o militante de un
partido, con o sin cargo público ha de conocer los documentos básicos de ese
instituto político y que en su fuero interno ha reflexionado una cantidad de
cuestiones superiores a la Constitución de la República que cuenta con 136
artículos y no sólo eso, sino de que tan sesudas reflexiones se obtienen
inferencias ideológicas excepcionales. La madre izquierdista de una hija que se
embaraza sin planeación, la obliga a que le nazca el producto del embarazo; el
padre izquierdista inscribe a su pequeño
hijo en una escuela de box, no vaya ser que su voz poco madura del niño sea
indicador de una vergüenza que caería sobre la familia o de que los abuelos con
“justa” razón prohíban (so pena de no darles su domingo) a sus nietos por
juntarse con esos “otros” jóvenes porque consumen drogas ilegales.
A mi ver, mucho papel, con muchos artículos
en cada uno de los documentos básicos de
los partidos políticos, poca ideología progresista, mucha ideología
conservadora en todos los partidos. incapacidad para el dialogo argumentado, proclividad a la
descalificación y la difamación …recordemos las pasadas elecciones.
¿Qué tal si para admitir a un nuevo
integrante en un partido político se le aplicara un examen para poder ingresar
al mismo? ¿O a los que ya son miembros de un partido político les refrendaran
su pertenencia en dicha organización política mediante la investigación del
conocimiento de los documentos básicos? ¿A qué niveles de confianza, entre la ciudadanía, se llegarían si se confirmara
que los dirigentes partidarios conocen los documentos básicos de todos los
demás los partidos? Mejor aún, ¿Sería benéfico para el país si todos los
periodistas y locutores tuvieran la certificación del IFE para opinar o
escribir con pertinencia de las temáticas partidarias?.
En este caso de seguro el IFE ponderará como valor superior “la libertad de
expresión” y no la información previa de los ciudadanos para construir un país
democrático que desearía buena parte del país..