Jorge Domínguez González
En nuestro país existen organizaciones
ligadas a la moral de nuestro tiempo –centrada en la ganancia y el poder-, y
que por ello han esgrimido una iniciativa:
la educación de calidad pero, cuya estrategia principal toma
elementos del sector de la
derecha política conservadora para que se privatice la educación en país. Aunque la historia reivindica a un
sinnúmero de profesores y profesoras como muertos por empalamiento durante la
cristiada pero, reivindicando la laicidad del educación y su carácter obligatorio y gratuito. A mi parecer, la memoria histórica de algunos
de quienes claman la calidad de la
educación data del análisis de la realidad
de los tiempos de Lázaro Cárdenas del R., cuando las escuelas rurales jugaron
un papel relevante en la redistribución
de la riqueza en el campo mexicano, cuando las grandes haciendas se
transformaron en ejidos y atrás de ellos el apoyo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
federalizados.
A mi
me tocó todavía ver, en los años 70´s el apoyo de estudiantes y
profesores de las Normales de Chihuahua a la huelga de los trabajadores de la
Pepsi Cola y detrás de ellos la solidaridad del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
federalizados.
Empecé a trabajar como profesor por
cooperación en una primaria para adultos en Delicias; luego como profesor municipal en Saucillo;
después cubrí un interinato en una escuela
urbana estatal. Después de peripecias significativas para mi formación,
al fin ingresé como profesor de educación primaria en el sistema federal en uno
de los municipios más pobres del país y ubicado en nuestra entidad: en el
municipio de Morelos, Chih., más allá de Batopilas, En el mineral dónde trabajé, -Potrero de los
Bojórquez-, y en un aserradero cercano, -Las Palomas-, acompañé a los padres de
familia en la construcción de sus respectivos sindicatos independientes con la protección del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
federalizados.
En los párrafos anteriores hago alusión al “Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
federalizados” para referirme a los
profesores de la Sección 8ª del SNTE y no a los compañeros de la sección 42 del
SNTE, los profesores estatales, quienes si bien pertenecemos al mismo sindicato
ahora, no siempre fue así y aun cuando ahora somos, en el estado de Chihuahua la
historia política de ambas secciones sindicales es diferente. Los profesores
federales dependíamos directamente del Poder Ejecutivo Federal a través del Departamento de Educación de la
SEP en Chihuahua, es decir de la
Presidencia de la República; los
profesores estatales han dependido directamente del Poder Ejecutivo Estatal a
través de lo que fue la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte de Chihuahua,
la cual en otros tiempos tuvo otras denominaciones, es decir, del gobernador.
Los profesores federalizados realizábamos marchas
de protesta unas demandando aumento de salarios, más días de aguinaldos y otras
prestaciones para nosotros los profesores federalizados y nunca pasaban más de
tres meses cuando nuestras demandas eran hechas realidad pero, a los maestros estatales por el que fuese
entonces gobernador del estado, a ellos,
quienes no habían realizado ninguna demanda, ni participado en ninguna marcha; no obstante, la mayoría de
los compañeros profesores estatales participaban en desplegados y apoyos públicos
al gobernador del estado. Otras demandas eran la profesionalización del magisterio y la descentralización educativa
cuyos resultados fueron que se arraigaron los valores morales de las
profesiones liberales como los de la medicina y el derecho, de la
descentralización lo fue del gasto y sin supervisión.
Cuando empecé a trabajar como profesor
federal en aquellos años (70´s) El Secretario General del Comité Ejecutivo de
la Sección 8ª. era encabezado por el
Profr. Jesús Orozco en un comité en dónde estaban comisionados 5 personas. Hasta
este entonces fue la única sección sindical en el país seis o siete periodos había permanecido al
margen de las directrices del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación fue fundado por la fusión de diversos sindicatos en 1943 y para los
años 70´s, la Sección 8ª del SNTE era una de las pocas, sino es que la única, en la cual todavía se daba el libre juego de
corrientes de pensamiento y de opinión, como lo eran el Movimiento Revolucionario del Magisterio
(MRM) y Acción Revolucionaria Sindical (ARS) y los independientes. Manuel Ávila Camacho tenía como finalidad apagar la efervescencia
entre los trabajadores que había iniciado en el periodo de su antecesor, L. Cárdenas,
y es cuando se inicia el proceso
de “charrificación” entre los
principales sindicatos de México. En el SNTE Jesús Robles Martínez, Jesús Díaz
de León entre los ferrocarrileros y
Jesús Díaz Carrasco en el Sector minero-metalúrgico. A mi entender, la “charrificación” es un proceso del movimiento sindical, en el
cual los dirigentes cuentan con algún conceso y pueden hablar de que tienen
cierta legalidad y legitimidad, pero lo cierto es que el apoyo del Estado
define la permanencia en el poder.
En 1974 se crea Vanguardia Revolucionaria con la plataforma de principios
del Movimiento del 22 de Septiembre y desde entonces, el antecesor de Elba
Esther Gordillo, Carlos Jongitud Barrios se convirtió en líder vitalicio del
SNTE y siguió aplicando las prácticas de represión de su antecesor.
En 1976 con José López Portillo en la
presidencia del país y con José Luis Andrade Ibarra como Secretario General del SNTE en el país,
los profesores federales de
Chihuahua sufrimos la embestida de
un ejército de comisionados enviados por
el Comité Nacional del SNTE que aliados con Vanguardia Revolucionaria
localizaban en cada zona escolar, previa entrevista con el inspector, a los
disidentes, o sea los miembros de MRM, ARS y a los independientes. Entonces,
de a uno por uno, nos “invitaban” a abandonar nuestra postura política y nos “motivaban” primero, ofreciéndonos cambios de adscripción
a Cd. Juárez por sus sobresueldos o al lugar de nuestras familias; luego nos
ofrecieron horas en secundaria o dobles plazas. A quienes no aceptábamos, nos
recordaban lo de tres faltas o tres retardos, al mismo tiempo que veíamos a los claudicantes faltar por semanas o llegar
tarde todos los días.
Luego, de 1979 a 1989 y como reacción ante las formas
represivas surgieron entre los profesores federales: la Coordinadora Nacional
de Trabajadores de la Educación (la
CNTE). Aquí en Chihuahua, en 1988 aparece en Cd. Juárez el Movimiento
Democrático Nuevo Sindicalismo (MDNS); Posteriormente nace el Resiiiiste.
Ahora de acuerdo al Censo de Escuelas,
Maestros, y Alumnos de Educación Básica y Especial en el estado hay un registro
de 39 mil 107 maestros, de los cuales 37 mil 595 sí ejercen su función frente
al grupo, por lo tanto hay mil 512 maestros que están fuera de las aulas. Por
la historia diferenciada que tenemos ambas secciones sindicales, me parece que
es necesario desagregar de ese total
de ese total a los federales y a
los estatales no vaya a ser que una persona al mismo tiempo y en el mismo
horario pertenezca a los dos subsistemas pues aquí ¡Hasta en la manera de
desfilar el 1° de Mayo se refleja nuestra historia diversa!
“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”