sábado, 12 de abril de 2014

UNA MIRADA AL SNTE DE CHIHUAHUA


                                                                                Jorge Domínguez González


En nuestro país existen organizaciones ligadas a la moral de nuestro tiempo –centrada en la ganancia y el poder-, y que por ello han esgrimido  una iniciativa: la educación de calidad pero, cuya estrategia principal  toma  elementos del  sector de la derecha política conservadora para que se privatice la educación en  país. Aunque la historia reivindica a un sinnúmero de profesores y profesoras como muertos por empalamiento durante la cristiada pero, reivindicando la laicidad del educación y  su carácter obligatorio y gratuito.  A mi parecer, la memoria histórica de algunos  de quienes claman la calidad de la educación data del análisis  de la realidad de los tiempos de Lázaro Cárdenas del R., cuando las escuelas rurales jugaron un  papel relevante en la redistribución de la riqueza en el campo mexicano, cuando las grandes haciendas se transformaron en ejidos y atrás de ellos el apoyo del Sindicato  Nacional de Trabajadores de la Educación federalizados.


A mi  me tocó todavía ver, en los años 70´s el apoyo de estudiantes y profesores de las Normales de Chihuahua a la huelga de los trabajadores de la Pepsi Cola y detrás de ellos la solidaridad del Sindicato  Nacional de Trabajadores de la Educación federalizados.


Empecé a trabajar como profesor por cooperación en una primaria para adultos en Delicias;  luego como profesor municipal en Saucillo; después cubrí un interinato en una escuela  urbana estatal. Después de peripecias significativas para mi formación, al fin ingresé como profesor de educación primaria en el sistema federal en uno de los municipios más pobres del país y ubicado en nuestra entidad: en el municipio de Morelos, Chih., más allá de Batopilas, En el  mineral dónde trabajé, -Potrero de los Bojórquez-, y en un aserradero cercano, -Las Palomas-, acompañé a los padres de familia en la construcción de sus respectivos sindicatos independientes  con la protección del Sindicato  Nacional de Trabajadores de la Educación federalizados.


En los párrafos anteriores hago alusión al “Sindicato  Nacional de Trabajadores de la Educación federalizados”  para referirme a los profesores de la Sección 8ª del SNTE y no a los compañeros de la sección 42 del SNTE, los profesores estatales, quienes si bien pertenecemos al mismo sindicato ahora, no siempre fue así y aun cuando ahora somos, en el estado de Chihuahua la historia política de ambas secciones sindicales es diferente. Los profesores federales dependíamos directamente del Poder Ejecutivo Federal  a través del Departamento de Educación de la SEP en  Chihuahua, es decir de la Presidencia de la República;  los profesores estatales han dependido directamente del Poder Ejecutivo Estatal a través de lo que fue la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte de Chihuahua, la cual en otros tiempos tuvo otras denominaciones, es decir, del gobernador.


Los profesores federalizados realizábamos marchas de protesta unas demandando aumento de salarios, más días de aguinaldos y otras prestaciones para nosotros los profesores federalizados y nunca pasaban más de tres meses cuando nuestras demandas eran hechas realidad pero,  a los maestros estatales por el que fuese entonces gobernador del estado, a ellos,  quienes no habían realizado ninguna demanda, ni participado  en ninguna marcha; no obstante, la mayoría de los  compañeros profesores estatales  participaban en desplegados y apoyos públicos al gobernador del estado. Otras demandas eran la profesionalización del  magisterio y la descentralización educativa cuyos resultados fueron que se arraigaron los valores morales de las profesiones liberales como los de la medicina y el derecho,   de la descentralización lo fue del gasto y sin supervisión.


Cuando empecé a trabajar como profesor federal en aquellos años (70´s) El Secretario General del Comité Ejecutivo de la Sección 8ª. era encabezado  por el Profr. Jesús Orozco en un comité en dónde estaban comisionados 5 personas. Hasta este entonces fue la única sección sindical en el país  seis o siete periodos había permanecido al margen de las directrices del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE.  El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación fue fundado por la fusión de diversos sindicatos en 1943 y para los años 70´s, la Sección 8ª del SNTE era una de las pocas, sino es que la única,  en la cual todavía se daba el libre juego de corrientes de pensamiento y de opinión, como lo eran  el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) y Acción Revolucionaria Sindical (ARS) y los independientes.  Manuel Ávila Camacho  tenía como finalidad apagar la efervescencia entre los trabajadores que había iniciado en el periodo de su antecesor,  L. Cárdenas,    y es cuando se inicia el proceso de “charrificación”  entre los principales sindicatos de México. En el SNTE Jesús Robles Martínez, Jesús Díaz de León entre los ferrocarrileros  y Jesús Díaz Carrasco en el Sector minero-metalúrgico. A mi entender, la  “charrificación”  es un proceso del movimiento sindical, en el cual los dirigentes cuentan con algún conceso y pueden hablar de que tienen cierta legalidad y legitimidad, pero lo cierto es que el apoyo del Estado define la permanencia en el poder.


En 1974 se crea Vanguardia  Revolucionaria con la plataforma de principios del Movimiento del 22 de Septiembre y desde entonces, el antecesor de Elba Esther Gordillo, Carlos Jongitud Barrios se convirtió en líder vitalicio del SNTE y siguió aplicando las prácticas de represión de su antecesor.


En 1976 con José López Portillo en la presidencia del país y con José Luis Andrade Ibarra  como Secretario General del SNTE en el país, los profesores federales de  Chihuahua  sufrimos la embestida de un  ejército de comisionados enviados por el Comité Nacional del SNTE que aliados con Vanguardia Revolucionaria localizaban en cada zona escolar, previa entrevista con el inspector, a los disidentes, o sea los miembros de MRM, ARS y a los independientes. Entonces, de a uno por uno,  nos “invitaban”  a abandonar nuestra postura política   y nos “motivaban”  primero, ofreciéndonos cambios de adscripción a Cd. Juárez por sus sobresueldos o al lugar de nuestras familias; luego nos ofrecieron horas en secundaria o dobles plazas. A quienes no aceptábamos, nos recordaban lo de tres faltas o tres retardos, al mismo tiempo que veíamos a  los claudicantes faltar por semanas o llegar tarde todos los días.


Luego, de 1979  a 1989 y como reacción ante las formas represivas surgieron entre los profesores federales: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de  la Educación (la CNTE). Aquí en Chihuahua, en 1988 aparece en Cd. Juárez el Movimiento Democrático Nuevo  Sindicalismo   (MDNS); Posteriormente nace el Resiiiiste.


Ahora de acuerdo al Censo de Escuelas, Maestros, y Alumnos de Educación Básica y Especial en el estado hay un registro de 39 mil 107 maestros, de los cuales 37 mil 595 sí ejercen su función frente al grupo, por lo tanto hay mil 512 maestros que están fuera de las aulas. Por la historia diferenciada que tenemos ambas secciones sindicales, me parece que es necesario desagregar de ese total  de  ese total a los federales y a los estatales no vaya a ser que una persona al mismo tiempo y en el mismo horario pertenezca a los dos subsistemas pues aquí ¡Hasta en la manera de desfilar el 1° de Mayo se refleja nuestra historia diversa!



“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”