Jorge
Domínguez
Entre un gobierno que lo hace mal
y
un pueblo que lo consiente
hay cierta complicidad vergonzosa.
Víctor Hugo
Hace alrededor de tres años nos enteramos que
el gobierno del Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, había
accedido a otorgar educación gratuita a partir de enero del 2011 al sector de
la población que, tradicionalmente ha votado por ese geografía del espacio
político mexicano al cual el pertenece. Y se estableció, a través de la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público en inserciones pagadas en todos los
medios escritos del país que “…las colegiaturas desde preescolar hasta el
bachillerato, del sistema educativo privado, serán deducibles de impuestos.” En
otro punto del desplegado establecía que la medida se aplica cuando se trate de
las colegiaturas para los estudios del propio contribuyente, de su cónyuge, de sus hijos o de sus padres. Hasta la fecha no es posible
saber si el resultado de esas acciones enfocadas a “más de tres millones” de
esos niños y jóvenes pudieran continuar
con sus estudios y sus familias contaran
con más recursos para vivir mejor.
Después, el 18 mayo del 2012, con vistas a
las elecciones y en apoyo a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, el Movimiento de Regeneración Nacional
(Morena) publicó en Cd. Juárez, Chih., un desplegado apoyado por
ciudadanos, intelectuales, Morena
Jóvenes Estudiantes y Redes Universitarias
Cd. Juárez. Este manifiesto en su punto 3 establecía “La educación,
requerimos aumentar las posibilidades de acceso, la mejora de la calidad, los
métodos y contenidos de la educación, bajo la premisa de formar hombres y
mujeres libres, capaces de pensar y desempeñarse por cuenta propia, así como
asumir compromisos vitales con sus comunidades, sus oficios y su tiempo.” En lo
personal estoy de acuerdo sobre todo en la última parte en la demanda donde se
menciona “bajo la premisa de formar hombres y mujeres libres, capaces de pensar
y desempeñarse por cuenta propia así como de asumir compromisos vitales con sus
comunidades, sus oficios y su tiempo.”
Ya que un porcentaje considerable de la sociedad piensa que los niños deben
aprender a callar y a obedecer y el compromiso vital de la educación es aquel enraizado
en los valores máximos de la sociedad: el poder y el dinero.
En la primera parte del punto 3 de este
manifiesto me parece un escándalo que las organizaciones de izquierda, pertenecientes a Morena excluyan la gratuidad de la
educación en este numeral pues, es un punto de la ley máxima del país que
nunca, ni los gobiernos priístas han procurado cumplir de manera cabal, sino
–en el mejor de los casos-, de forma parcial que, al menos, en la construcción inapropiada a las
condiciones climáticas de escuelas ha sido un verdadero negocio y cargando a
los padres de familia el costo de lo que legalmente y en justicia corresponde al Estado.
A mi ver, deberán establecerse los espacios
necesarios para que la ciudadanía informada y no manipulada por los medios de
difusión discutan y debatan (y/o aprendiendo a discutir y a debatir) aquello de
la mejora de la calidad educativa, los métodos y contenidos de la
educación; lo cual “va junto con
pegado”, como diría mi ´amá, mas en lo cual existe un gran debate entre
los teóricos, quienes sin que lo den a conocer, apoyan un sistema de vida u otro.
En lo personal, me parece que, este año escolar en México y
para nosotros en particular Chihuahua, puede ser el punto de inflexión para
avanzar en el terreno educativo. Por un lado el gobierno estatal, antes que el
federal, ha tomado la iniciativa de no condicionar el pago de cuotas de
inscripción, aunque a la par, es el gobierno estatal que más escuelas de
educación superior privadas, ha
autorizado y actuado conforme a la demanda de Morena, la cual conforme al
manifiesto de 2012, en Chihuahua, en su punto 3 establecía “requerimos aumentar las posibilidades de
acceso” (a la educación) sin especificar que a diferencia de la derecha trasnochada
la cual siempre ha querido escuelas privadas, la izquierda ha demandado la educación
gratuita, tal cual lo establece la
Constitución Mexicana en la Fracción IV del Artículo 3°.. Sí, si me dicen que
yo he caminado con los padres de familia para fundar una escuela de nivel medio
superior particular o privada, es verdad, pero como parte de una estrategia a
largo plazo y que al final fuera
sostenida totalmente por el gobierno, ni modo que en tiempos de un gobernador
de derecha fuese mucha la posibilidad de
obtener un registro de buenas a primeras a una preparatoria cuyos gastos
totales fueran absorbidos por un gobierno de ese signo político. Aunque ahora,
podría ser posible que, por congruencia
ideológica, un gobierno de centro-izquierda cree primero escuelas particulares y
luego esas mismas escuelas las autorice como escuelas de educación media
superior y superior públicas, o sea que las estatice.
Este año escolar, podrá servir para que todos
los componentes del Estado cuenten con
un pre supuesto de gastos totales para la educación en Chihuahua que, contemple
todos los aspectos para hacer realidad el otorgar educación gratuita en todos
los niveles mediante la reducción del tamaño de las percepciones de todas las
jerarquías del gobierno, pues a mi entender con tantos viáticos y viajes se
ampliará de manera relevante la disponibilidad para el financiamiento de la
educación pública, gratuita y la calidad de la educación en
Chihuahua.