sábado, 17 de agosto de 2013

NOTAS SOBRE LA EDUCACIÓN, LOS ACTORES EDUCATIVOS Y EL FUTURO POSIBLE DE A EDUCACIÓN EN CHIHUAHUA.


Jorge Domínguez
 

                                                                  Entre un gobierno que lo hace mal
                                                                  y un pueblo que lo consiente
                                                                  hay cierta complicidad vergonzosa.

                                                                   Víctor Hugo

 

Hace alrededor de tres años nos enteramos que el gobierno del Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, había accedido a otorgar educación gratuita a partir de enero del 2011 al sector de la población que, tradicionalmente ha votado por ese geografía del espacio político mexicano al cual el pertenece. Y se estableció, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en inserciones pagadas en todos los medios escritos del país que “…las colegiaturas desde preescolar hasta el bachillerato, del sistema educativo privado, serán deducibles de impuestos.” En otro punto del desplegado establecía que la medida se aplica cuando se trate de las colegiaturas para los estudios del propio contribuyente, de su  cónyuge, de sus hijos  o de sus padres. Hasta la fecha no es posible saber si el resultado de esas acciones enfocadas a “más de tres millones” de esos niños y jóvenes  pudieran continuar con sus estudios  y sus familias contaran con más recursos para vivir mejor.

Después, el 18 mayo del 2012, con vistas a las elecciones y en apoyo a la candidatura de Andrés Manuel  López Obrador,  el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) publicó en Cd. Juárez, Chih., un desplegado apoyado por ciudadanos,  intelectuales, Morena Jóvenes Estudiantes y Redes Universitarias  Cd. Juárez. Este manifiesto en su punto 3 establecía “La educación, requerimos aumentar las posibilidades de acceso, la mejora de la calidad, los métodos y contenidos de la educación, bajo la premisa de formar hombres y mujeres libres, capaces de pensar y desempeñarse por cuenta propia, así como asumir compromisos vitales con sus comunidades, sus oficios y su tiempo.” En lo personal estoy de acuerdo sobre todo en la última parte en la demanda donde se menciona “bajo la premisa de formar hombres y mujeres libres, capaces de pensar y desempeñarse por cuenta propia así como de asumir compromisos vitales con sus comunidades, sus oficios y  su tiempo.” Ya que un porcentaje considerable de la sociedad piensa que los niños deben aprender a callar y a obedecer y el compromiso vital de la educación es aquel enraizado en los valores máximos de la sociedad: el poder y el dinero.

En la primera parte del punto 3 de este manifiesto me parece un escándalo que las organizaciones de izquierda, pertenecientes  a Morena excluyan la gratuidad de la educación en este numeral pues, es un punto de la ley máxima del país que nunca, ni los gobiernos priístas han procurado cumplir de manera cabal, sino –en el mejor de los casos-, de forma parcial que, al  menos, en la construcción inapropiada a las condiciones climáticas de escuelas ha sido un verdadero negocio y cargando a los padres de familia el costo de lo que legalmente y en  justicia corresponde al Estado.

A mi ver, deberán establecerse los espacios necesarios para que la ciudadanía informada y no manipulada por los medios de difusión discutan y debatan (y/o aprendiendo a discutir y a debatir) aquello de la mejora de la calidad educativa, los métodos y contenidos de la educación;  lo cual “va junto con pegado”, como diría mi  ´amá,  mas en lo cual existe un gran debate entre los teóricos, quienes sin que lo den a conocer,  apoyan un sistema de vida u otro.

En lo personal,  me parece que, este año escolar en México y para nosotros en particular Chihuahua, puede ser el punto de inflexión para avanzar en el terreno educativo. Por un lado el gobierno estatal, antes que el federal, ha tomado la iniciativa de no condicionar el pago de cuotas de inscripción, aunque a la par, es el gobierno estatal que más escuelas de educación  superior privadas, ha autorizado y actuado conforme a la demanda de Morena, la cual conforme al manifiesto de 2012, en Chihuahua, en su punto 3 establecía  “requerimos aumentar las posibilidades de acceso” (a la educación) sin especificar que a diferencia de la derecha trasnochada la cual siempre ha querido escuelas privadas,  la izquierda ha demandado la educación gratuita, tal cual lo  establece la Constitución Mexicana en la Fracción IV del Artículo 3°.. Sí, si me dicen que yo he caminado con los padres de familia para fundar una escuela de nivel medio superior particular o privada, es verdad, pero como parte de una estrategia a largo plazo y que al final  fuera sostenida totalmente por el gobierno, ni modo que en tiempos de un gobernador de derecha fuese mucha la posibilidad  de obtener un registro de buenas a primeras a una preparatoria cuyos gastos totales fueran absorbidos por un gobierno de ese signo político. Aunque ahora, podría  ser posible que, por congruencia ideológica, un gobierno de centro-izquierda cree primero escuelas particulares y luego esas mismas escuelas las autorice como escuelas de educación media superior y superior públicas, o sea que las estatice.

Este año escolar, podrá servir para que todos los  componentes del Estado cuenten con un pre supuesto de gastos totales para la educación en Chihuahua que, contemple todos los aspectos para hacer realidad el otorgar educación gratuita en todos los niveles mediante la reducción del tamaño de las percepciones de todas las jerarquías del gobierno, pues a mi entender con tantos viáticos y viajes se ampliará de manera relevante la disponibilidad para el financiamiento de la educación pública, gratuita y la calidad de la educación  en  Chihuahua.

domingo, 11 de agosto de 2013

LA ESQUIZOFRENIA SOCIAL DE NUESTRO PAÍS REFLEJADA EN CHIHUAHUA

                                                                                                                                                                            Jorge Domínguez González

En términos clínicos de la psiquiatría, el concepto de esta enfermedad mental se ha ido  redondeando desde los tiempos de la predominancia de los griegos pero, sin embargo conserva en el mismo la noción contenida  las palabras de “escisión” o “ruptura de la mente”. Existen alrededor de cincuenta concepciones para caracterizarla y todas toman  en cuenta en diferente grado los factores sociales como el vivir en un entorno  urbano, la pobreza, la migración, la discriminación racial, la exclusión social, la disfunción familiar, el desempleo, las condiciones de la vivienda y hay quien cita que dos tercios de pacientes esquizofrénicos han padecido abusos físicos y/o sexuales durante su infancia. Todos estos factores los citan como desencadenantes, nunca como causa principal. La causa de la esquizofrenia todavía es desconocida. Aunque lo común es referirse a la esquizofrenia a los individuos que denotan una falta de correspondencia entre el proceso de formación de ideas y la expresión de emociones.

En mi opinión, cuando observamos individuos en los cuales las “ideas”  que enuncian, las que dicen adoptar y cuyos “hechos”, respecto a sus mismas ideas van por otro rumbo estamos con mucha probabilidad ante personas enfermas de esquizofrenia  y más con más posibilidad  cuando ellas cuentan  con los antecedentes   de los factores sociales que se enuncian anteriormente.  Los especialistas saben que la prevalencia de esta enfermedad varía de un país a otro hasta observar el 5% de la población.

Cuando comparamos las propuestas de campaña electoral de un  candidato y su equipo, los cuales, -con seguridad-,  serán funcionarios designados por un  el funcionario público  ya  electo y cuando nosotros en un esfuerzo por comprender la disparidad entre sus palabras y sus acciones,   muchos ciudadanos exclamamos “¡Están locos!”, A mi entender, sí están locos y de esquizofrenia, pues una cosa son las promesas de campaña y otra el resultado de  las acciones de gobierno; ello sin detenernos a analizar si en cada uno de  esos casos concurren alguno de los factores sociales que acompañan a dicha enfermedad. 

A mi parecer, en todos los niveles de gobierno existen este tipo de personas, ahora, en la semana que pasó, la prensa escrita manejó el caso del presidente municipal de San Francisco del Oro, Chihuahua quién  juró con su palabra guardar las leyes y los hechos son que ha faltado innumerables ocasiones a las reuniones del cabildo y no hay comprobantes de cien mil pesos que le fueron  enviados para construir una obra pública pero, no hay ni pa´onde voltear, pues ese es un  caso  que publica la prensa ¿Cuántos más serán los casos similares que no salen a la luz?

En esta sociedad, mexicana, y ahora más en el norte del país, -como en Chihuahua-,  con todo y el astigmatismo que me cargo, escucho a personas que, en cuanto se presenta la ocasión, día con día,  declaran su adhesión a una divinidad cuyos principios están contenidos en las religiones, cuando al mismo tiempo,  se vive y se trabaja con empeño para obtener el poder y el dinero, más allá del ámbito de lo justo. Lo que me pregunto es la forma en que explicarán, si lo hacen, a los hijos los motivos para que hayan convertido al poder y el dinero como los valores centrales de la vida. A mi en lo personal, me parece estos “decires” y estos “haceres”, de la mayoría de los individuos,  son los que caracterizan a la esquizofrenia de nuestra sociedad  actual.

 ¿Cuáles instituciones de nuestra sociedad retroalimentan dichos valores y en qué manera  y medida?   ¿La escuela? ¿La familia? ¿Las iglesias? ¿Las empresas? Seguramente, todas y cada una de tan veneradas instituciones contribuyen a que, hoy por hoy, se hable de valores y los valores sean el poder y el dinero  como justificantes de nuestra existencia.

La fracción IV de  Artículo 3° Constitucional es muy clara: “Toda la  educación que el Estado imparta será gratuita” y ha sido clara desde hace decenas de años que se suscribió en la Constitución Política Mexicana de 1917. Subrayo esas palabras porqué son las que más se han pervertido de la ley máxima, como desde entonces, año con año,  ha sucedido, según lo pueden constatar los ciudadanos padres de familia que así era desde que éramos niños y se cobraban cuotas y ahora todavía y en todos los niveles.

Creo que pocos mexicanos podemos estar en contra de lo que se señala respecto a todos los aspectos de la educación que se establecen en el Pacto por México pero, cambiar la gratuidad en la educación ( con lo cual se favorece a grupos de poder) y sustituirla con la ampliación de la cobertura educativa, para que los gobiernos paguen  todo o en parte los edificios  escolares, a la par de que se otorga a esas escuelas el REVOE (Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios) y sean los alumnos, -de todos los niveles pero, primordialmente en  educación media superior y superior-, quienes paguen a los profesores, a mi entender es para favorecer a los integrantes de cotos de poder enquistados dentro del sistema educativo. A mi parecer, la ampliación de la cobertura educativa en “Toda la educación que el Estado imparta…” sólo es deseable cuando va acompañada de la gratuidad en todos los niveles, como lo establece la ley.

Con  todo, en lo que halla de verdad saludamos la  iniciativa que ha tomado el gobierno del estado de Chihuahua y que se ha publicitado de prohibir las cuotas escolares en preescolar, primaria y secundaria. Aun así, a fracción IV de  Artículo 3° Constitucional es muy clara: “Toda la  educación que el Estado imparta será gratuita”. Falta prohibir el cobro de cuotas en “Toda la  educación que el Estado imparta… como preparatorias, universidades, tecnológicos, especializaciones y posgrados de escuelas públicas; las escuelas de ese nivel por las cuotas cobrables parecen escuelas privadas, aparte, sin transparencia, ni rendición de cuentas.  Creo que de esta forma se acabaría la esquizofrenia   en el cumplimiento de la ley “máxima”.