Jorge
Domínguez González
En los tiempos de la Revolución Francesa las
ideas de Juan Jacobo Rousseau de que el hombre nace bueno por naturaleza habían
penetrado en la conciencia de los franceses a diferencia de las ideas de que
hay que quitarle la maldad con la cual
nacen los seres humanos y qué en cuanto
más pronto se le borre mejor. Como producto de ello los revolucionarios acaban
la monarquía absoluta que existía y se decreta La Declaración del Hombre y del
Ciudadano Francés en 1789 y que ha servido de base a las constituciones
surgidas en el siglo XIX y XX en ese país y en el resto del mundo con lo cual
se contribuye a la creación de un Estado
de nuevo tipo, un Estado que habrá de respetar los principios ciudadanos
de libertad, igualdad y fraternidad.
En El Contrato Social establece que para ejercer la libertad y la igualdad ha de
establecerse un Estado, un Estado de
Derecho que asegure a los ciudadanos sus derechos políticos, desde entonces el
supuesto de que la ley ha de cumplirse es un hecho aceptado en la mayoría de
naciones, pues la ley es para proteger
el interés general y los derechos de todos los ciudadanos.
El desempleo en México es el total de la
población económicamente activa (PEA) que no encuentra dónde trabajar pese a
que tenga la voluntad de hacerlo y en México se observa una tasa de poco menos del 5% de la PEA.
Como parte de las obligaciones de los países
más avanzados de encuentra la obligación del Estado de garantizar que el
conjunto de la sociedad, incluidos sus ciudadanos más pobres tengan el acceso a
servicios básicos como salud, educación, jubilación y seguro de desempleo. Todo
financiado con los impuestos. En México como como en todos los países en los
que se ha instaurado una economía neoliberal se presentan dos posturas al
respecto: los progresistas que desean y luchen por la permanencia de esos
derechos y aún más que los trabajadores aumenten esos derechos, reclamando
abiertamente que sin ellos no se
produciría la riqueza económica; y los conservadores, quienes –a veces-, opinan expresamente lo contrario y la mayoría de veces luchan para que esos
derechos sean quitados o al menos´,
disminuidos; diciéndose defensores de la libre empresa proponen la desaparición
o al menos la disminución de los impuestos. Casualmente, como digo al principio
de este párrafo servicios básicos como salud, educación, jubilación y seguro de
desempleo. Todo financiado con los impuestos.
Posiblemente sea aprobada en el Senado la reforma hacendaria que es necesaria para que el gobierno continúe
prestando la mayoría de esos servicios. A mi parecer, lo aprobado será con
pocos cambios de los que originalmente propuso Enrique Peña Nieto y los
dirigentes del Partido de la Revolución Democrática y del Partido Acción
Nacional integrantes del Pacto por México.
Lo que a mi ver es que a nivel
regional y local los empresarios de algunas ciudades del norte del país, con
sus empleados por delante, exhibieron públicamente sus arraigados valores de
dinero y poder, o sea, por sobre todo: las ganancias. Antes se exhibieron con la “bondad”
mostrada al solicitar que no se aplicara el 16% de IVA en alimentos para
mascotas; la tasa del 16% a la goma de mascar pues no se ingiere, no se come;
un litro de bebidas azucaradas pagará $1de impuesto y dicen ellos que cerrarán
750 000 puntos de venta, también porque a la comida chatarra 5% de impuesto y
lo sabroso que son y están tan lejos que
están de que contribuyan a México sea a nivel mundial el 1er lugar en número de
obesos; ya para el viernes pasado los conservadores comenzaron a hablar de la
secesión de México de ciudades y entidades del norte por parte de estos “solidarios” conservadores que olvidan
la raíz de su radicación en esos lugares, cuando no es por nacimiento.
En mi memoria fue hasta principios de este siglo que en
nuestro país el seguro de desempleo empezó a ser mencionado en los pocos
círculos de trabajadores que comenzaban
a perder el miedo y a continuación comenzó a ser descalificada la medida por
los sectores conservadores, que iba a fomentar la pereza, que las empresas se
iban a quedar sin empleados, etc. Ahora
en el Pacto por México, se establece
como el Compromiso 4 firmado por la dirigencia de los tres partidos
mayoritarios se dice dentro de los 1. Acuerdos para una Sociedad de Derechos y
Libertades, en el 1.1 Seguridad Social Universal: “Se establecerá un Seguro de
Desempleo que cubra a los trabajadores del sector formal asalariado cuando
pierdan su empleo para evitar un detrimento en el nivel de vida de sus familias
y les permita buscar mejores opciones para tener un crecimiento profesional y
patrimonial”
Contrarios a entender la necesidad del
cumplimiento de la ley para la armoniosa convivencia entre los ciudadanos, desde tiempos en que éramos la Nueva España,
se trajo desde la madrastra patria (España) la facultad de “Se acata pero, no se cumple” la cual se enraizó hasta
nuestros días en la cultura política de lo que hoy es México. Bástenos analizar
el Art. 3° de la Constitución Mexicana que en su fracción IV establece, -con
meridiana claridad-, “Toda la educación
que el Estado imparta será gratuita” y comparar como todos los niveles del
Estado (federal, estatal y municipal) se
jactan de alcanzar la cobertura educativa y elevar la matrícula conceptos que no se encuentran en la ley
máxima y que son contrarios a lo establecido en ella, a la par de que se
privatiza la educación y se crean cotos
de poder, cuyos miembros por la precariedad de la estabilidad en el empleo y
por miedo a perderlo, respaldan a ojo cerrado a los directores y a los poderes ejecutivos ya establecidos, a la
vez que no se cumple la ley se propicia la corrupción.
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