Ayer martes 26 en la mañana, minutos antes de las 8 de la mañana, me esperaba quien dijo ser Astolfo Ledezma o algo así, que venía de Bachiniva, que le habían “recomendado” que yo podía ayudarle a obtener ficha para ingresar a la Licenciatura en Educación Plan 94 (LE94) cuyo perfil de ingreso es profesor de primaria o preescolar en servicio y con título de Normal Básica (Secundaria y 3 años) o Bachillerato. Él era profesor con Normal de Licenciatura del Subsistema Estatal (Bachillerato y 4 años de licenciatura)
Cuando le pregunté que quién me había ”recomendado” me respondió que unos compañeros de su localidad. ¡Vaya usted a saber!
Me cayó de peso, saber que me lo enviaban a mi y hube de explicarle que yo era en la subsede NCG un disidente y que le expliqué para quienes era la LE94, Pero que no obstante, revisara el día del examen y que vería hasta el hijo de un jardinero que trabaja para un docente haciendo el examen, para cuya obtención de ficha me habían recomendado.
Me queda claro, que la táctica es hacerme quedar como el “profe gacho”, el que les impide realizar sus sueños de estudio. Creo que no sólo ante posibles alumnos de la LE94, se me está haciendo quedar como “perro del mal”, sino que también así me hacen quedar así ante los alumnos de la LIE, de tal suerte que en tanto yo me sujeto al calendario escolar, hay alumnos de esta licenciatura que ya terminaron clases desde mediados del mes de Mayo.¡ Vaya uno a saber con que tipo de trabajo –siempre colectivo- habrán acreditado las asignaturas! Casualmente, los horarios de clases de la LIE han desaparecido de los lugares en donde se encontraban en esta escuela. No me resultaría extraño que en estos días en que se pudiera llamar a la reflexión sobre la gratuidad de la educación, hubiera quienes llamen a los alumnos a la disección de aspectos de mi vida privada para hacer uso discrecional y opaco de los recursos públicos que se manejan aquí.
He empezado a entender que el diálogo, el debate de ideas con altura reflexiva, es una práctica que ha de estar alejada de lealtades forjadas por redes de intereses y/o afectividades, las cuales se puede fingir que no existen.
Parecido a lo que sucede en la Escuela Preparatoria Oficial Centenario de Camargo, Chih., en la cual el gobierno ha otorgado patente de corso a una Directora quien apoya, subrepticiamente, las acciones del actuar político del gobierno. Habida cuenta que la educación que se imparte en planteles del Estado ha de ser gratuita de acuerdo al Art. 3º Constitucional. El gobierno permite a ella, que ahí en ese plantel cobren cuotas de $2 000.00 por semestre al amparo de que no hay reglamentación para su uso, ni la obligación de rendir cuentas con transparencia.
En tanto acá, yo soy convertido en “perro del mal” por causa de reivindicar la gratuidad de la educación.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario