Jorge
Domínguez González
La máxima autoridad administrativa en materia
electoral de abril de 1990 a abril de 2014 fue el Instituto Federal Electoral, para
organizar en ese ámbito (federal) las elecciones, es decir, las de presidente
de la república, y las del Congreso de la Unión , o sea las de Diputados federales
y las de senadores. Este organismo fue sustituido el 4 de Abril del 2014 por el
Instituto Nacional Electoral, el cual es el encargado de la elección de todas
las elecciones para diputados federales,
tanto de mayoría relativa, 300, como 200 de representación proporcional, en todo
el país el próximo 7 de junio del 2015. Las elecciones para presidente de la república
y para senadores son cada 6 años y no corresponden al presente año. Un
presidente y 128 senadores
Existen de cada entidad 32 Juntas Locales ejecutivas,
una por cada entidad y; 300 Juntas Distritales, una por cada distrito
electoral. Aparte, en cada entidad
existe un Organismo Público Local encargado
de organizar las elecciones para gobernador, para diputados locales, para ayuntamientos
municipales (presidente, regidores,
síndico).
A diferencia de los Estados Unidos de
Norteamérica y conforme a nuestro sistema electoral, nosotros si elegimos al poder ejecutivo de nuestra nación y lo
hacemos de manera directa, allá en aquel país eligen a su presidente pero, lo
hacen de manera, de forma indirecta con
un complicado sistema de delegados en cada estado. Si comparásemos los sistemas
electorales de nuestros vecinos del
norte y de nuestro país, Idealmente,
nuestro país quedaría en primer lugar por la participación de sus ciudadanos pero, si analizamos la cultura política
de ambas naciones, las características de nuestra cultura política no es de
aquellas que favorecen la democracia, sino que nuestras prácticas han sido tocadas por la corrupción y nos alejan de ella.
Entiendo sobre las formas estructurales que en el mundo existen dos tipos: unas que suponen
que el poder terrenal ha sido otorgado por las entidades divinas a una persona
quién lo cede a discreción a otros ciudadanos, son los países que ejercen la
monarquía, la cual puede ser monarquía absoluta o monarquía constitucional; de
las monarquías absolutas, en el mundo no existen más de la cantidad de los dedos que tiene una mano, ahí lo que
dice el rey eso se hace; en cambio en las
monarquías constitucionales, los monarcas se someten a ese documento y dejan la
tarea de legislar los ciudadanos quienes
lo hacen por medio de parlamentos u otras instituciones, mientras que la mayoría de ellos (reyes o reinas) ejercen
tareas protocolarias como expedir lo documentos elaborados por las instancias
legislativas y a recibir a mandatarios de otros países.
Otros ciudadanos, de otras partes del mundo
piensan que el poder terrenal ha sido asignado por los conciudadanos y estos participan en
diferentes personas de partidos políticos
y son estos quienes ejecutan las leyes que redacta el poder legislativo. Esta
forma de gobierno se denomina república.
Cuando dentro una república existen estados o entidades que tienen su poder
ejecutivo, su poder legislativo y su poder judicial son las llamadas repúblicas
federales; mas si al interior de ellas no existen estados con esos tres poderes
entonces son repúblicas centralizadas, como nuestros países vecinos del sur, (excepto
Belice que es una monarquía constitucional)
En estos tiempos, sin importar que los seres humanos vivan en una monarquía
o en una república y con los valores máximos
de estos tiempos: dinero, poder; en cada país y con distinta gradación se han generalizado
en todo el mundo dos perversiones: la
corrupción y la impunidad. No es que
toda la población de un mismo país tenga
los mismos niveles y que todos aspiren
con la misma intensidad el poseer dinero, poder, no; en ello tienen que ver, la
educación (del hogar, de la escuela, del ambiente social, etc.), los medios de
difusión y el carácter mismo que la persona ha logrado conformar en ese momento.
Todo esto, a mi ver, aleja a vivir en
las sociedades con la democracia como método de relación con el prójimo y para
la convivencia civilizada.
Recuerdo en mis juventudes el impacto de los
medios de comunicación, p.e., una carta
era leída y releída y después de las reflexiones era respondida. Luego, vino el
tiempo en que los medios empezaron a dejar
de ser de comunicación y la radio tuvo un impacto, comparada con las armas
equivalente a un cuchillo; después vino la TV y su golpe semejante a una bala; y luego han venido las
redes sociales cuyo garrotazo, en donde la familia alrededor de una mesa cada
uno mensajea con celular en su Facebook
en su e-mail. Ahora, uno voltea para el otro lado, dónde están los miembros de los
partidos políticos y un porcentaje mínimo conoce los principios y programas del
partido político a que pertenece, la gran mayoría riñendo para ser precandidato
por ese partido y alcanzar las capitalistas aspiraciones de dinero y poder.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”
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