Así, cuando las comunidades internalizan la conclusión ideológica de que “nunca podremos conocer la verdad, porque la percepción de la realidad es relativa”, no se podrá conocer la verdad, ni se podrá analizar la realidad, pues la realidad nunca podrá ser aprehendida.
Este “razonamiento” nos lleva entonces a considerar que no podremos nunca, aun y cuando las jerarquías de instituciones e instancias de gobierno (de contacto con la ciudadanía) rindieran a la ciudadanía cuentas transparentes sobre el uso de los recursos -que suelen manejar de manera cuasipatrimonial-, nunca podríamos conocer la realidad sobre el uso de recursos financieros y humanos y mucho menos realizar un juicio ético sobre el manejo de esos bienes.
Con este tipo de inducción ideológica, de poco sirve la existencia de un Instituto Chihuahuense de Transparencia y Acceso a la Información Publica; a lo cual debe agregarse que en la mayoría de escuelas, incluidas las públicas en proceso de privatización, los directivos y las sociedades de padres o alumnos no abren la el manejo contable al escrutinio público.
viernes, 5 de diciembre de 2008
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