viernes, 11 de noviembre de 2011

HOY, 20 DE NOVIEMBRE.

20 de noviembre del 2011 Jorge Domínguez González

Si supiéramos hoy, (20 de Noviembre) de la muerte de 12 millones de mexicanos, sin duda, que estaríamos conmocionados; si conociéramos las causas últimas de su muerte, y si perteneciéramos al porcentaje mayoritario de la nación y si tuviéramos esos intereses, tal vez, estaríamos agradecidos al saber que la causa hubiere sido lograr el bienestar de la mayoría de los mexicanos. Por que esa cantidad representa alrededor del diez por ciento de la población actual. Hoy, hace 101 años dio inicio el movimiento social conocido como Revolución Mexicana en el cual murió el diez por ciento de la población de aquel entonces, unos por las balas directas de la lucha entre los bandos y otros como consecuencia del hambre y las enfermedades que fueron resultado del conflicto armado y no cuento los miles de mexicanos que migraron a los Estados Unidos para salvar sus vidas.

Los clubes antirrelecionistas, abundantes en Chihuahua, habían convocado a un levantamiento en contra del gobierno de Porfirio Díaz para en un principio lograr el reconocimiento y validez del voto ciudadano y por otro lado la no reelección en cargos públicos con el lema “Sufragio efectivo, No reelección”, no fue lo único por lo cual se luchó, sino contenía demandas sociales.

A mi juicio, hubo individuos, que no se enteraron de los motivos de la lucha armada, porque mediante la obligación de incorporarse al ejército (la leva de los federales) y la incorporación coaccionada de los grupos revolucionarios, otros que fueron a esa guerra por falta de oportunidades de empleo, etc.; hubo de estos casos, a según nos narran los escritores…que pertenecían y servían a las clases empoderadas en el porfirismo…hoy el reclamo de ellos vuelve y se manifiesta en la demanda de los conservadores que en la reforma política de días pasados, se entristecen por que no se incorporó la reelección de funcionarios “para que el pueblo evaluara (mediante la reelección) su desempeño” dicen.

Son más las narraciones de los casos de participaciones individuales en esas circunstancias en la revolución que, las reflexiones de o sobre los líderes que participaron en la revolución mexicana con propuestas sociales, cuya lista de nombres de líderes revolucionario participantes va cayendo en el olvido. A duras penas se recuerdan a Pancho Villa y a Emiliano Zapata pero, no las propuestas de aquellos o de éstos…en la geografía de Chihuahua quedan nombres, no los ideales de los revolucionarios ¿A quién conviene? ¿A quién benefician esos olvidos de los motivos de esa lucha social llamada Revolución Mexicana?

El contenido social del movimiento armado quedó plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ley máxima de este país a la cual los funcionarios públicos electos juran cumplir y hacer cumplir. Aunque en la práctica un ser extraterrestre que conociera el documento y analizara la conducta de los funcionarios podría concluir que los hechos dirían que habrían jurado “no cumplir, ni hacer cumplir la Constitución de nuestro país.”

Por un lado vemos un partido político que se dice heredero de la revolución mexicana y cuyos líderes y representantes buscan no cumplir lo que se ordena ese documento y miembros de otro partido que podría ser el heredero de los porfiristas, quienes desde el closet de su origen, también buscan que no se cumpla ni la letra, ni el espíritu de la Constitución en sus aspectos de garantías sociales, los cuales se originaron en la Revolución Mexicana.

En este aniversario de la Revolución, como desde hace años, por rutina en los pueblos y ciudades de todo el país se realizan desfiles “deportivos” y que en Chihuahua son mascaradas con las cuales, a mi ver, se sustituyen las fiestas de los carnavales ausentes. Llaman a celebrar ese evento pero, en mi opinión, a la Revolución Mexicana hay que conmemorarla, no celebrarla, la banderas por congruencia debieran de estar a media hasta. A nadie se nos ocurre celebrar la muerte, sino lo que se hace es conmemorar un aniversario de la muerte, como la de esta revolución a la que se ha muerto en sus objetivos sociales por así convenir a los intereses de unos cuantos.

En este país de desempleo ¿Dónde está la jornada máxima de trabajo de 8 horas establecidas en el producto de la Revolución Mexicana que es su Constitución en el artículo 123? ¿Dónde queda aquello de “a trabajo igual, salario igual” que hasta en las escuelas públicas se práctica y que lo establece en la misma normativa?

Aquí, en la región noroeste de Chihuahua ¿Dónde está la voluntad de las autoridades implicadas en “restituir las tierras y aguas a los pueblos y ejidos” como lo establece la fracción VII, del artículo 27 de la Constitución producto de la Revolución Mexicana que dichas autoridades hoy festejan? ¿No fue aquí en donde la inconformidad llevo a sus habitantes a participar en el movimiento armado? ¿No es aquí, dónde desde hace decenas de años demandan lo mismo por lo cual se luchó?

En México y en nuestro estado de Chihuahua ¿Acaso nuestros antepasados lucharon en la Revolución Mexicana para tener una educación de paga en todos sus niveles? ¿Acaso en Chihuahua se inició la Revolución para que se regrese el monto de las colegiaturas pagadas en escuelas privadas a los padres cuando pagan sus impuestos? ¿Acaso en Chihuahua se inició la Revolución para demandar la cobertura educativa y así privatizar la educación pública? NO. Como producto de la lucha armada, de la Revolución Mexicana quedó en la ley máxima: Art. 3º, Fracc. IV, Toda la educación que el estado imparta será gratuita.

sábado, 5 de noviembre de 2011

CULTURA POLÍTICA, PRINCIPIOS Y CANDIDATOS

06 de Noviembre del 2011 Jorge Domínguez González

A mi juicio, una de las tantas características de la vida social de nuestro país y de nuestro estado es la baja calidad y la participación de la ciudadanía en la vida pública, empezando desde el aspecto de la participación política en las elecciones. A ello contribuye por un lado, el significado que se atribuye en nuestros días a la palabra política, y que deriva, en gran medida, de las prácticas de muchos quienes han ocupado cargos públicos de elección popular y por lo cual, se entiende el oprobio que sienten quienes, al ser señalados de “políticos”, lo rechazan exclamando: ¡yo soy honesto, no robo! o ¡yo no miento! Etc. Además, de que los diversos cargos de las estructuras partidarias suelen no son ajenas a ser convertidas en cotos de poder con exclusividad para unos cuantos.

Política, palabra que en sus orígenes fue un referente de una práctica para la construcción de cultura occidental y que indicaba la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones trascendentes para las “polis” comunidades o ciudades griegas. Ahora, en todos los niveles de gobierno pareciera que, en lugar la intervención de los ciudadanos, se prefiere la colaboración única o manipulada del pensamiento de cada uno de los gobernantes, ya para decidir proveedores, ya para determinar las compañías constructoras de obras…a despecho de la reglamentación escrita existente. Así, ahora las leyes y reglamentos no son vistos como un vínculo normativo de las relaciones igualitarias entre los ciudadanos. Con esto, el hacer política es aparentar que se cumple con las reglas para no cumplirlas, es la generalizada práctica de la cultura de la legalidad.

Por otro lado, a mi entender, cuando cada ciudadano de nuestro país, inicia su participación política, generalmente, lo hace en los procesos electorales, y ahí él ve que las confrontaciones electorales encuentran el espacio ocupado no por el modelo europeo, sino que, -en la mayor parte-, el espacio de los procesos electorales está permeado por el modelo norteamericano, el cual se ha caracterizado por la promoción y exaltación de las particularidades de los candidatos, o sea, lo que cuenta para ganar una elección, es lo propiamente personal, desde el físico hasta el carácter. Con esta contribución de las ideologías totalitarias, los asesores de campaña procuran enfatizar los rasgos de la personalidad lo que consideran positivos y disimulan lo que entienden como rasgos negativos. En mi opinión, esta es la causa original de las campañas de “lodo” que ocurren entre los candidatos de los diferentes partidos políticos, porque en el modelo norteamericano se prima el candidato por sobre las propuestas electorales, programáticas y de principios de los partidos que son ponderados por el modelo europeo. Así, no es extraño que los medios confundan las acciones de un candidato con las propuestas de un partido y viceversa. Tampoco, es infrecuente que existan candidatos o dirigentes de diversos niveles de un partido quienes de manera pública sustenten opiniones y posturas que corresponden a los partidos de signo ideológico contrario. ..cuando lo que se requiere es la congruencia.

Para contribuir a elevar el nivel del debate político de la ciudadanía, a mi juicio, se hace necesario que los operadores de los medios de comunicación y los operadores de los partidos políticos conozcan los proyectos, los planes de gobierno, los programas y los principios de todos los partidos y que los miembros de un partido se adhieran a ellos; mas si dichos documentos son producto de un candidato, ese hecho debiera darse a conocer, con todo, a mi parecer no es ético confundir a la ciudadanía haciendo aparecer como de partido lo que es de un candidato, o como de un candidato lo que es de un partido.

Esta situación no sólo es propia de la relación entre programas, planes, principios de un partido político y las características personales de un candidato a un puesto de elección personal o de un dirigente partidario, sino que también sucede en otro tipo de organizaciones sociales como lo son los sindicatos. Los sindicatos son instituciones en las cuales, por el deterioro y alejamiento de sus prácticas originales se suelen confundir con los edificios sindicales o con los comités directivos de los mismos y en ellos se producen situaciones similares a las antes mencionadas de los partidos políticos. No es raro decir “voy al sindicato”, cuando a lo que se refieren es a un edificio sindical o mencionar “ahí viene el sindicato” cuando los que se acercan pertenecen a la directiva del mismo. Para el caso hemos de recordar que: sindicato es la organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses. En los sindicatos más avanzados, suelen existir corrientes de opinión respecto a como debe de orientarse la lucha de los trabajadores; sin embargo, existen sindicatos en los cuales no existen las corrientes de opinión y los trabajadores se ven en la necesidad de dar apoyo incondicional a sus dirigentes.

domingo, 30 de octubre de 2011

LA PEDAGOGÍA CONSTRUCTIVISTA

30 Octubre del 2011

En mi colaboración anterior, señalaba qué: “En el siglo pasado, en 1994, la Secretaría de Educación Pública se propuso descentrar la actividad educativa de la enseñanza y llamar la atención que del proceso de educativo que, lo es de enseñanza-aprendizaje, para primar los aprendizajes dentro del aula y con ello la importancia de los ‘aprendientes’, los alumnos.” Lo cual, por el compromiso con las clases populares y con la vocación de los profesores, habla de lo avanzado de la intelectualidad mexicana de esa época.

También, en mi colaboración anterior trataba de llamar al atención de que la entonces Universidad Pedagógica Nacional, hoy Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua: “tuvo asignaturas como ‘El aprendizaje de esto’, ‘El aprendizaje de lo otro’, además de otros aspectos que fueron resaltados con este advenimiento de la pedagogía constructivista”, paradójicamente este enfoque pedagógico fue tratado, en las aulas, con los profesores-alumnos de dicha casa de estudios desde la perspectiva tradicionalista, a lo cual han de añadirse las directrices burocráticas de reiterar el tamaño de los grupos no fuera de menos de 30 alumnos ya en la misma UPN, ya en todas las zonas escolares de educación básica.

Otros obstáculos sistémicos, que a mi juicio, han opuesto las jerarquías educativas del estado de Chihuahua para que se hubiera avanzado en la aplicación de la Pedagogía Constructivista u Operatoria, son la rigidez de los horarios y calendarios escolares.

Aspectos relevantes de esta corriente pedagógica es que a diferencia del paradigma pedagógico dominante, basada en la pedagogía tradicional, el docente es considerado como coordinador, acompañante, orientador o guía de los aprendizajes que realiza el alumno; el profesor no enseña a los alumnos, sino que conforme al nivel de cada uno le plantea preguntas e hipótesis para que al resolverlas pasen al siguiente estadio de conocimiento; su papel es complejo y decisivo pues debe favorecer en los alumnos el despliegue de la actividad en la dirección que señalan los saberes y formas culturales seleccionadas como contenidos de aprendizaje. Impulsa reflexión y la autonomía de los alumnos

En la Pedagogía Constructivista, en tanto que el alumno no es entendido como un receptor pasivo de los conocimientos que le trasmite el profesor, el alumno es considerado, en cualquier temática, como un poseedor de conocimientos previos quien construirá los conocimientos que le son significativos pasando por varios estadios y niveles evolutivos.

La relación maestro-alumno, en el ambiente de la pedagogía operatoria, es una relación de respeto e interés por el aprendizaje, la cual a diferencia de los enfoque tradicionales o de la tecnología educativa busca no crear las tan conocidas dependencias patológicas entre los profesores y los alumnos que se expresan en el tan conocido apotegma de ‘sin el maestro no puedo aprender’, pero por ello, para este tipo de nuevas relaciones, maestro-alumno-, tiene que ver el tamaño del grupo.

A diferencia de las pedagogías que le anteceden y que entienden el conocimiento como algo parecido a lo que se saca de una bodega y que puede trasmitirse a quienes pasivamente lo reciben, la pedagogía constructivista u operatoria sabe que la construcción de conocimientos es mediante procesos esencialmente activos y que el docente ha de tener en cuenta el andamiaje con que cuenta cada alumno y la zona de desarrollo potencial; también, en cada aspecto del conocimiento, el profesor, debe tener en cuenta las manifestaciones empíricas de los niveles y estadios del mismo.

Para el análisis académico y como referente de prácticas es necesario conocer la pedagogía Constructivista u Operatoria; sin embargo para el enfoque pedagógico de competencias que hoy sustenta, declara y propugna el Estado mexicano, por conducto de las secretarías de educación (de la federación y de los estados) las licenciaturas que se basan en este corriente pedagógica son obsoletas.

Reitero que “…esta corriente educativa, de la Pedagogía Constructivista u Operatoria que, hubiera generado, la -tan clamada-, calidad educativa no fue apoyada por el Estado pues para que el profesor esté al tanto de los niveles de aprendizajes de los alumnos y del apoyo individualizado que necesita cada alumno se requiere que el tamaño de los grupos no exceda a los 20 alumnos. No hubo voluntad política para disminuir el tamaño de los grupos, ni aumentando el número de plazas de profesores o disminuyendo el número de profesores comisionados…y ahora, como antes, tampoco existe esa voluntad y el Estado no apoya la calidad de la educación, en la práctica apoya la Pedagogía Tradicionalista y la Tecnología Educativa porque su aplicación no requiere financiamiento extra, pues los profesores pueden enseñar a grupos de 30, 40 ó 50 ó más alumnos pero, para educar con calidad es otro el tamaño de los grupos.”

domingo, 16 de octubre de 2011

EL APORTE DEL ESTADO PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

16 de Octubre del 2011 Jorge Domínguez González

A mi parecer un alto porcentaje de los docentes aplicamos todavía, de manera predominante, los paradigmas de la pedagogía tradicionalista, la cual fue moderna en el siglo antepasado (del año de 1800 a 1899) bajo la influencia de pedagogos como Èmile Durkheim y John Dewey, francés uno, estadounidense el otro. A mi entender, en términos generales, el paradigma dominante entiende como fundamental dentro de las aulas: a un docente dedicado a la enseñanza, a trasmitir conocimientos, a cuidar el orden y la disciplina, a la par, de que los docentes entendemos que, todo alumno que llega al salón de clases, llega en blanco y que su deber será memorizar los conocimientos trasmitidos oralmente por su profesor. La relación entre el maestro y los alumnos es una relación de dominación-subordinación y de manera abierta se entiende que los mejores alumnos son los obedientes.

Además, la pedagogía tradicionalista entiende que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje debe de primarse la enseñanza y a partir de ello, el responsable de la educación es el “enseñante”, es decir, el profesor. Los valores pedagógicos son de que en la enseñanza debe de existir correspondencia entre el nivel físico y el nivel psicológico; de que la enseñanza debe de ser de utilidad práctica; de que la enseñanza ha de despertar el interés de los alumnos y que ha de ser integral. Lo anterior forma parte de la síntesis valoral que de aquellos pedagogos, realiza como aporte el maestro mexicanizado Enrique C. Rébsamen, como una contribución para la modernidad educativa del país, no en el siglo pasado, sino en el siglo antepasado.

De mi parte, aprecio que a más de cien años subsistan estas modernas concepciones pedagógicas ya que, hace dos años el cabildo en pleno de Santa Rosa Mohovano, Chih., otorgó un reconocimiento a quién considera una destacada pedagoga del lugar llamada Doña Atocha, quien se caracterizó por mantener vigentes enfoques pedagógicos de la época colonial como castigos corporales y las planas interminables para memorizar…no descartaría que ex-alumnos de ella, dedicados a otras tareas de relación con la sociedad, aplicaran alguna de esas prácticas sin remordimientos de conciencia.

Cabe decir que los profesores que estudiaron con los programas de de educación normal de los años 60´s, 70´s y 80´s, su curriculum contemplaba una serie de asignaturas que recogían el pensamiento pedagógico moderno como “técnica de la enseñanza de esto”, “técnica de la enseñanza de lo otro”, además de que, poco a poco, fue haciéndose relevante la asignatura que aparecía con el nombre de “material didáctico” u otros nombres y en la cual se insistía en presentar material para los alumnos que fuera llamativo para atraer su atención con lo cual en su última etapa derivó en una corriente pedagógica que se caracteriza en el uso de la tecnología para la enseñanza, en un principio referida al uso del proyector de diapositivas y en la actualidad a la posesión de la habilidad en el uso del “cañón”, tecnología que combina el uso de la computadora con el proyector de diapositivas.

Esta corriente pedagógica, sin abandonar del todo los sustentos teóricos de la pedagogía tradicional añade otros aportes como los psicológicos estudiados por Pavolv de la relación estímulo-respuesta, los cuales aplicados a la educación derivan en el conductismo como pedagogía y con ello, también la manera de aplicar reforzamientos a los aprendizajes de esta naturaleza y que son parte, de la cual no puede prescindir, la base teórica de la tecnología educativa.

De la tecnología educativa puede decirse que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje que aunque toma como referencia el aprendizaje, lo más relevante es la enseñanza. Además, en la relación maestro-alumno se da una relación de intercomunicación que es una ilusión democrática porque detrás de este clima aparente se esconden principios rigurosos de planeación y estructuración de la enseñanza. Es común que en la relación maestro-alumno, el maestro aparente dejar el papel central al alumno mediante “las exposiciones por equipo”, las cuales suelen degenerar en que los alumnos comprenden sólo una parte del total de la temática a exponer. En la tecnología educativa, el conocimiento es un saber al cual se accede por medio de ella misma.

En el siglo pasado, en 1994, la Secretaría de educación Pública se propuso descentrar la actividad educativa de la enseñanza y llamar la atención que del proceso de educativo que, lo es de enseñanza-aprendizaje, para primar los aprendizajes dentro del aula y con ello la importancia de los “aprendientes”, los alumnos. Así, a través de la Universidad Pedagógica Nacional, en los programas de la Licenciatura en Educación tuvo asignaturas como “El aprendizaje de esto”, “El aprendizaje de lo otro”, además de otros aspectos que fueron resaltados con este advenimiento de la pedagogía constructivista. Sin embargo, esta corriente educativa, de la Pedagogía Constructivista u Operatoria que, hubiera generado, la -tan clamada-, calidad educativa no fue apoyada por el Estado pues para que el profesor esté al tanto de los niveles de aprendizajes de los alumnos y del apoyo individualizado que necesita cada alumno se requiere que el tamaño de los grupos no exceda a los 20 alumnos. No hubo voluntad política para disminuir el tamaño de los grupos, ni aumentando el número de plazas de profesores o disminuyendo el número de profesores comisionados…y ahora, como antes, tampoco existe esa voluntad y el Estado no apoya la calidad de la educación, en la práctica apoya la Pedagogía Tradicionalista y la Tecnología Educativa porque su aplicación no requiere financiamiento extra, pues los profesores pueden enseñar a grupos de 30, 40 ó 50 ó más alumnos pero, para educar con calidad es otro el tamaño de los grupos.

domingo, 9 de octubre de 2011

LA GRATUIDAD DE LA EDUCACIÓN Y LA CORRUPCIÓN

09 Octubre del 2011

Los ricos y los poderosos, tal vez, teman a un nuevo fantasma que ha empezado a recorrer el mundo: los jóvenes comprometidos con su presente y su futuro. Aquí en Chihuahua y en México existen jóvenes a los cuales nombramos como “ninis”, seres humanos que ni trabajan, ni estudian y; es que, a mi juicio, esas son las características de los más graves problemas con los cuales los gobiernos agravian a sus jóvenes: la falta de trabajo digno y la nula posibilidad de estudiar. Los gobiernos del mundo, -en todos sus niveles-, de diversas manera pero, con la complacencia de un pequeño porcentaje de la población, han ido a la aplicación de las políticas económicas neoliberales, y paulatinamente han abandonado la responsabilidad de brindar trabajo digno y seguro a sus jóvenes, a la par de también dejar a un lado su obligación de brindar educación gratuita, conformándose en este caso con dar a empresas mercantiles que, a cambio de jugosas colegiaturas, proporcionen cobertura educativa.

Desde nuestra parte latina, del país que fue modelo educativo para el gobierno estatal de Francisco Barrio, Chile, duele observar hoy la represión de la policía a los estudiantes que demandan educación gratuita desde hace meses; causa desasosiego lo que sucede en varias ciudades de Estados Unidos, porque allá casi todos tenemos parientes, y nos asombra que allá los jóvenes salgan de sus escuelas durante sus horas clases para ir a protestar en contra de los recortes sociales del presupuesto (que afectan la educación) para mantener los beneficios de las grandes corporaciones financieras.

La cercanía del invierno se pronostica con estos vientos fríos que parecen la anticipación un invierno con bajas temperaturas, aunque a cómo está de equivocada esta predicción, también lo pueden estar otros adelantos de otro tipo de vísperas.

Cuando los chihuahuenses pensamos en los grandes males que padecemos en nuestra vida política, en todos los órdenes de gobierno, sin duda, cavilamos y podemos coincidir en aquellos elementos inherentes de un estado fallido y que, a mi juicio, son la corrupción y la impunidad, los cuales desde hace tiempo nos agobian; ésta definida como la inexistencia de castigo para los delincuentes, sobre todo para los de “cuello blanco” y aquella, la corrupción, señalada como el uso de los recursos públicos para beneficio propio o el abuso de una función pública para beneficio personal. Las dos, hoy por hoy, son grandes males que deshacen a cualquier Estado. El otro elemento para que se “desaten” la corrupción y la impunidad son los bajos niveles de participación ciudadana. A mi entender, a la falta natural de la acción común de los vecinos, no queda más que la participación del esa entidad llamada Estado para atenuar sus efectos y de esta manera recuperar, -en algún nivel-, la credibilidad perdida.

Las preguntas para cuándo se encuentran casos de corrupción serán ¿Quién es quién lo encuentra? ¿Qué y cómo hacer cuando se advierte la corrupción en una dependencia pública? No es lo mismo que un ciudadano encuentre un caso de corrupción a que sea un funcionario público el que lo halle y/o lo calle. Si es un ciudadano ¿Qué garantías tiene para hacer una denuncia? ¿Ante quién? ¿Qué han de hacer las autoridades de una dependencia ante una denuncia de corrupción? ¿Qué garantías tiene el denunciante y el señalado? ¿Cómo ha de proceder el Estado para castigar los actos de corrupción? La cuestión sería como sistematizar la respuesta penal para cada situación de corrupción, porque dicho código marca algunos actos de corrupción.

Así, en este contexto, me he sorprendido de que el pasado miércoles 5 de octubre en mi centro laboral se haya tocado el punto de “Admisión de la LE” en el cual se nos informó que el secretario de un subsecretario de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte de Chihuahua estaba pidiendo documentación a la coordinadora de la Subsede Nuevo Casas Grandes de la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua por el motivo de una queja o denuncia de corrupción en la Admisión de alumnos para la Licenciatura en Educación Plan 94, o sea, para los profesores cuyo perfil sea estar en servicio y con estudios de bachillerato o normal básica (secundaria y tres años de normal), no con normal de licenciatura (que requiere preparatoria y cuatro años de licenciatura). La coordinadora de la subsede reiteró que ella basa la admisión de alumnos a la LE en que aparte de haber aprobado el examen de ingreso, no se encuentren en una lista que de Chihuahua han enviado, cada año, las mismas autoridades con los alumnos que si tienen licenciatura. Lo lamentable es que en dicha lista, a mi parecer, contiene a profesores federalizados que tienen licenciatura y no profesores del subsistema estatal que cuentan con estudios de licenciatura. De esto escribí en mi anterior entrega.

Que hay profesores que protestan para ser admitidos que los apoyemos se propuso, mi opinión fue que apoyemos a los que cumplen con el perfil de ingreso.

En la reunión dejé el llamado a recuperar nuestra memoria de cómo en la subsede fuimos dejando a un lado la gratuidad para que, poco a poco, la educación dejara de ser gratuita. Qué fue para sustituir la falta de financiamiento del gobierno se mencionó y yo me pregunto si la pérdida de gratuidad, a la cual contribuimos como docentes, fue sólo para sustituir el financiamiento que correspondía al Estado o nos servimos del financiamiento para descargarnos de horas frente a grupo, contratando con esos recursos a quién nos sustituiría en las horas, frente a grupo, que fuimos dejando. Por mi qué se revise todo.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y EL TAMAÑO DE LOS GRUPOS

2 de Octubre del 2011

Encima de nosotros y de nuestro tiempo están el 5° Congreso Nacional de Educación y el 3er. Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros eventos, ambos, que han revestido importancia desde su primera etapa, es decir, desde las reuniones específicas de los maestros para discutir la temática en cada escuela y que se desarrollan ahora a la mitad de la etapa delegacional y la que concluirá en el mes de octubre del presente año.

La educación que merecen las actuales generaciones, éstas que han sido agraviadas por la violencia que vive el país en todas sus manifestaciones, destacando ,-a mi parecer-, entre ellas la violencia del desempleo creciente y la violencia de la educación privatizándose, es una educación de calidad, como un derecho que, facilite a cada una de estos niños y jóvenes su desarrollo pleno para su participación autónoma en todas las actividades sociales de la nación.

Aún cuando hoy el esfuerzo del Estado se encamina a la Reforma Integral de la Educación Básica que al final habrá de caracterizarse por el enfoque de la, -desconocida-, educación por competencias pero, habida cuenta de que en nuestro país, en menor o mayor grado, dentro de los grupos escolares reina la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y en el mejor de los casos transitando hacia la tecnología educativa hemos de considerar los aspectos que inciden para que se alcance una educación de calidad.

En mi opinión, la educación de calidad para nuestra sociedad mayoritaria en México pasa necesariamente por la gratuidad de la misma. Creo que se hace necesario señalar que la escuela pública en México, año tras año, se ha estado privatizando de manera soterrada, sin que quienes resultaron electos y juraron “cumplir y hacer cumplir las leyes” del país o hayan pedido la modificación del artículo 3° Constitucional en su fracción IV. Así, en la cultura de la ilegalidad, los tres órdenes de gobierno: federal. Estatal y Municipal de México han dejado de lado la gratuidad de las escuelas públicas del país en todos sus niveles.

En un principio, hace años, fueron solicitudes económicas a los padres de familia para la reparación o mantenimiento de los planteles escolares o para la compra de material didáctico extraordinario; estas peticiones de ayuda se hacían a petición de los directores de la escuela y/o a nombre de la sociedad de padres de familia. Ahora ya no, para que un hijo pueda estudiar dentro de una escuela pública o privada se le debe de inscribir (matricular, según la UNESCO) realizando el respectivo pago en efectivo a principios del año escolar en escuelas de nivel básico, preparatoria o licenciatura. Ahora ya hay escuelas públicas que, manejándose como escuelas privadas, pagan con estos fondos a parte del personal de ellas. Además, así en ellas se crean cotos de poder en los cuales, por supuesto, no existe la cultura de la transparencia y de la rendición de cuentas pero, sí la cultura de la opacidad en el uso de recursos públicos, es decir, las jerarquías de estas escuelas no están interesadas en informar el destino preciso de los fondos, ello con las consecuentes repercusiones en la sociedad.

A la par de autoridades federales, existen autoridades estatales de entidades, como Chihuahua, cuyos representantes del poder ejecutivo ya no toman como referencia el número de espacios abiertos con gratuidad para su población dentro de sus sistemas escolares, sino que se refieren a la cobertura de sus sistemas educativos, con lo cual se alude a espacios abiertos en los cuales incluyen a los espacios creados por instituciones mercantilizadas de educación que, también cobran por la prestación del servicio educativo. De esta suerte se deja la responsabilidad del cumplimiento de la obligación gubernamental de la creación de espacios educativos gratuitos al sector privado de la educación…pero mediante paga.

Ya entendido que los espacios escolares se manejen en la lógica de empresas privadas, es natural entender que el tamaño de los grupos sea conforme al número de pagadores (alumnos) para el pago de maestros y/o de asignatura. Así, entre más alumnos que pagan, les corresponde una aportación menor y, si son pocos los alumnos que pagan por su educación les corresponderá una cuota mayor. Si a esta lógica mercantil, se añade el reinado de la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y de la tecnología educativa, corrientes pedagógicas en las cuales de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje se reviste de importancia a la enseñanza y a los enseñantes. Sin tomar en cuenta el número de comisionados, habremos de entender el motivo por el cual se crean grupos de 30, 40, 50 ó más alumnos, pues desde esas perspectivas teóricas un docente puede trasmitir sus conocimientos a cualquier número de alumnos. Otras corrientes pedagógicas, ligadas a la calidad, que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje otorgan peso al aprendizaje y a los aprendientes, se entiende que el tamaño de los grupos no debe de exceder a los 20 alumnos para que el docente pueda, con calidad, acompañarlos en la construcción de sus conocimientos.

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y EL TAMAÑO DE LOS GRUPOS

2 de Octubre del 2011

Encima de nosotros y de nuestro tiempo están el 5° Congreso Nacional de Educación y el 3er. Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros eventos, ambos, que han revestido importancia desde su primera etapa, es decir, desde las reuniones específicas de los maestros para discutir la temática en cada escuela y que se desarrollan ahora a la mitad de la etapa delegacional y la que concluirá en el mes de octubre del presente año.

La educación que merecen las actuales generaciones, éstas que han sido agraviadas por la violencia que vive el país en todas sus manifestaciones, destacando ,-a mi parecer-, entre ellas la violencia del desempleo creciente y la violencia de la educación privatizándose, es una educación de calidad, como un derecho que, facilite a cada una de estos niños y jóvenes su desarrollo pleno para su participación autónoma en todas las actividades sociales de la nación.

Aún cuando hoy el esfuerzo del Estado se encamina a la Reforma Integral de la Educación Básica que al final habrá de caracterizarse por el enfoque de la, -desconocida-, educación por competencias pero, habida cuenta de que en nuestro país, en menor o mayor grado, dentro de los grupos escolares reina la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y en el mejor de los casos transitando hacia la tecnología educativa hemos de considerar los aspectos que inciden para que se alcance una educación de calidad.

En mi opinión, la educación de calidad para nuestra sociedad mayoritaria en México pasa necesariamente por la gratuidad de la misma. Creo que se hace necesario señalar que la escuela pública en México, año tras año, se ha estado privatizando de manera soterrada, sin que quienes resultaron electos y juraron “cumplir y hacer cumplir las leyes” del país o hayan pedido la modificación del artículo 3° Constitucional en su fracción IV. Así, en la cultura de la ilegalidad, los tres órdenes de gobierno: federal. Estatal y Municipal de México han dejado de lado la gratuidad de las escuelas públicas del país en todos sus niveles.

En un principio, hace años, fueron solicitudes económicas a los padres de familia para la reparación o mantenimiento de los planteles escolares o para la compra de material didáctico extraordinario; estas peticiones de ayuda se hacían a petición de los directores de la escuela y/o a nombre de la sociedad de padres de familia. Ahora ya no, para que un hijo pueda estudiar dentro de una escuela pública o privada se le debe de inscribir (matricular, según la UNESCO) realizando el respectivo pago en efectivo a principios del año escolar en escuelas de nivel básico, preparatoria o licenciatura. Ahora ya hay escuelas públicas que, manejándose como escuelas privadas, pagan con estos fondos a parte del personal de ellas. Además, así en ellas se crean cotos de poder en los cuales, por supuesto, no existe la cultura de la transparencia y de la rendición de cuentas pero, sí la cultura de la opacidad en el uso de recursos públicos, es decir, las jerarquías de estas escuelas no están interesadas en informar el destino preciso de los fondos, ello con las consecuentes repercusiones en la sociedad.

A la par de autoridades federales, existen autoridades estatales de entidades, como Chihuahua, cuyos representantes del poder ejecutivo ya no toman como referencia el número de espacios abiertos con gratuidad para su población dentro de sus sistemas escolares, sino que se refieren a la cobertura de sus sistemas educativos, con lo cual se alude a espacios abiertos en los cuales incluyen a los espacios creados por instituciones mercantilizadas de educación que, también cobran por la prestación del servicio educativo. De esta suerte se deja la responsabilidad del cumplimiento de la obligación gubernamental de la creación de espacios educativos gratuitos al sector privado de la educación…pero mediante paga.

Ya entendido que los espacios escolares se manejen en la lógica de empresas privadas, es natural entender que el tamaño de los grupos sea conforme al número de pagadores (alumnos) para el pago de maestros y/o de asignatura. Así, entre más alumnos que pagan, les corresponde una aportación menor y, si son pocos los alumnos que pagan por su educación les corresponderá una cuota mayor. Si a esta lógica mercantil, se añade el reinado de la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y de la tecnología educativa, corrientes pedagógicas en las cuales de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje se reviste de importancia a la enseñanza y a los enseñantes. Sin tomar en cuenta el número de comisionados, habremos de entender el motivo por el cual se crean grupos de 30, 40, 50 ó más alumnos, pues desde esas perspectivas teóricas un docente puede trasmitir sus conocimientos a cualquier número de alumnos. Otras corrientes pedagógicas, ligadas a la calidad, que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje otorgan peso al aprendizaje y a los aprendientes, se entiende que el tamaño de los grupos no debe de exceder a los 20 alumnos para que el docente pueda, con calidad, acompañarlos en la construcción de sus conocimientos.