viernes, 11 de noviembre de 2011

HOY, 20 DE NOVIEMBRE.

20 de noviembre del 2011 Jorge Domínguez González

Si supiéramos hoy, (20 de Noviembre) de la muerte de 12 millones de mexicanos, sin duda, que estaríamos conmocionados; si conociéramos las causas últimas de su muerte, y si perteneciéramos al porcentaje mayoritario de la nación y si tuviéramos esos intereses, tal vez, estaríamos agradecidos al saber que la causa hubiere sido lograr el bienestar de la mayoría de los mexicanos. Por que esa cantidad representa alrededor del diez por ciento de la población actual. Hoy, hace 101 años dio inicio el movimiento social conocido como Revolución Mexicana en el cual murió el diez por ciento de la población de aquel entonces, unos por las balas directas de la lucha entre los bandos y otros como consecuencia del hambre y las enfermedades que fueron resultado del conflicto armado y no cuento los miles de mexicanos que migraron a los Estados Unidos para salvar sus vidas.

Los clubes antirrelecionistas, abundantes en Chihuahua, habían convocado a un levantamiento en contra del gobierno de Porfirio Díaz para en un principio lograr el reconocimiento y validez del voto ciudadano y por otro lado la no reelección en cargos públicos con el lema “Sufragio efectivo, No reelección”, no fue lo único por lo cual se luchó, sino contenía demandas sociales.

A mi juicio, hubo individuos, que no se enteraron de los motivos de la lucha armada, porque mediante la obligación de incorporarse al ejército (la leva de los federales) y la incorporación coaccionada de los grupos revolucionarios, otros que fueron a esa guerra por falta de oportunidades de empleo, etc.; hubo de estos casos, a según nos narran los escritores…que pertenecían y servían a las clases empoderadas en el porfirismo…hoy el reclamo de ellos vuelve y se manifiesta en la demanda de los conservadores que en la reforma política de días pasados, se entristecen por que no se incorporó la reelección de funcionarios “para que el pueblo evaluara (mediante la reelección) su desempeño” dicen.

Son más las narraciones de los casos de participaciones individuales en esas circunstancias en la revolución que, las reflexiones de o sobre los líderes que participaron en la revolución mexicana con propuestas sociales, cuya lista de nombres de líderes revolucionario participantes va cayendo en el olvido. A duras penas se recuerdan a Pancho Villa y a Emiliano Zapata pero, no las propuestas de aquellos o de éstos…en la geografía de Chihuahua quedan nombres, no los ideales de los revolucionarios ¿A quién conviene? ¿A quién benefician esos olvidos de los motivos de esa lucha social llamada Revolución Mexicana?

El contenido social del movimiento armado quedó plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ley máxima de este país a la cual los funcionarios públicos electos juran cumplir y hacer cumplir. Aunque en la práctica un ser extraterrestre que conociera el documento y analizara la conducta de los funcionarios podría concluir que los hechos dirían que habrían jurado “no cumplir, ni hacer cumplir la Constitución de nuestro país.”

Por un lado vemos un partido político que se dice heredero de la revolución mexicana y cuyos líderes y representantes buscan no cumplir lo que se ordena ese documento y miembros de otro partido que podría ser el heredero de los porfiristas, quienes desde el closet de su origen, también buscan que no se cumpla ni la letra, ni el espíritu de la Constitución en sus aspectos de garantías sociales, los cuales se originaron en la Revolución Mexicana.

En este aniversario de la Revolución, como desde hace años, por rutina en los pueblos y ciudades de todo el país se realizan desfiles “deportivos” y que en Chihuahua son mascaradas con las cuales, a mi ver, se sustituyen las fiestas de los carnavales ausentes. Llaman a celebrar ese evento pero, en mi opinión, a la Revolución Mexicana hay que conmemorarla, no celebrarla, la banderas por congruencia debieran de estar a media hasta. A nadie se nos ocurre celebrar la muerte, sino lo que se hace es conmemorar un aniversario de la muerte, como la de esta revolución a la que se ha muerto en sus objetivos sociales por así convenir a los intereses de unos cuantos.

En este país de desempleo ¿Dónde está la jornada máxima de trabajo de 8 horas establecidas en el producto de la Revolución Mexicana que es su Constitución en el artículo 123? ¿Dónde queda aquello de “a trabajo igual, salario igual” que hasta en las escuelas públicas se práctica y que lo establece en la misma normativa?

Aquí, en la región noroeste de Chihuahua ¿Dónde está la voluntad de las autoridades implicadas en “restituir las tierras y aguas a los pueblos y ejidos” como lo establece la fracción VII, del artículo 27 de la Constitución producto de la Revolución Mexicana que dichas autoridades hoy festejan? ¿No fue aquí en donde la inconformidad llevo a sus habitantes a participar en el movimiento armado? ¿No es aquí, dónde desde hace decenas de años demandan lo mismo por lo cual se luchó?

En México y en nuestro estado de Chihuahua ¿Acaso nuestros antepasados lucharon en la Revolución Mexicana para tener una educación de paga en todos sus niveles? ¿Acaso en Chihuahua se inició la Revolución para que se regrese el monto de las colegiaturas pagadas en escuelas privadas a los padres cuando pagan sus impuestos? ¿Acaso en Chihuahua se inició la Revolución para demandar la cobertura educativa y así privatizar la educación pública? NO. Como producto de la lucha armada, de la Revolución Mexicana quedó en la ley máxima: Art. 3º, Fracc. IV, Toda la educación que el estado imparta será gratuita.

No hay comentarios: