domingo, 16 de octubre de 2011

EL APORTE DEL ESTADO PARA LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN

16 de Octubre del 2011 Jorge Domínguez González

A mi parecer un alto porcentaje de los docentes aplicamos todavía, de manera predominante, los paradigmas de la pedagogía tradicionalista, la cual fue moderna en el siglo antepasado (del año de 1800 a 1899) bajo la influencia de pedagogos como Èmile Durkheim y John Dewey, francés uno, estadounidense el otro. A mi entender, en términos generales, el paradigma dominante entiende como fundamental dentro de las aulas: a un docente dedicado a la enseñanza, a trasmitir conocimientos, a cuidar el orden y la disciplina, a la par, de que los docentes entendemos que, todo alumno que llega al salón de clases, llega en blanco y que su deber será memorizar los conocimientos trasmitidos oralmente por su profesor. La relación entre el maestro y los alumnos es una relación de dominación-subordinación y de manera abierta se entiende que los mejores alumnos son los obedientes.

Además, la pedagogía tradicionalista entiende que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje debe de primarse la enseñanza y a partir de ello, el responsable de la educación es el “enseñante”, es decir, el profesor. Los valores pedagógicos son de que en la enseñanza debe de existir correspondencia entre el nivel físico y el nivel psicológico; de que la enseñanza debe de ser de utilidad práctica; de que la enseñanza ha de despertar el interés de los alumnos y que ha de ser integral. Lo anterior forma parte de la síntesis valoral que de aquellos pedagogos, realiza como aporte el maestro mexicanizado Enrique C. Rébsamen, como una contribución para la modernidad educativa del país, no en el siglo pasado, sino en el siglo antepasado.

De mi parte, aprecio que a más de cien años subsistan estas modernas concepciones pedagógicas ya que, hace dos años el cabildo en pleno de Santa Rosa Mohovano, Chih., otorgó un reconocimiento a quién considera una destacada pedagoga del lugar llamada Doña Atocha, quien se caracterizó por mantener vigentes enfoques pedagógicos de la época colonial como castigos corporales y las planas interminables para memorizar…no descartaría que ex-alumnos de ella, dedicados a otras tareas de relación con la sociedad, aplicaran alguna de esas prácticas sin remordimientos de conciencia.

Cabe decir que los profesores que estudiaron con los programas de de educación normal de los años 60´s, 70´s y 80´s, su curriculum contemplaba una serie de asignaturas que recogían el pensamiento pedagógico moderno como “técnica de la enseñanza de esto”, “técnica de la enseñanza de lo otro”, además de que, poco a poco, fue haciéndose relevante la asignatura que aparecía con el nombre de “material didáctico” u otros nombres y en la cual se insistía en presentar material para los alumnos que fuera llamativo para atraer su atención con lo cual en su última etapa derivó en una corriente pedagógica que se caracteriza en el uso de la tecnología para la enseñanza, en un principio referida al uso del proyector de diapositivas y en la actualidad a la posesión de la habilidad en el uso del “cañón”, tecnología que combina el uso de la computadora con el proyector de diapositivas.

Esta corriente pedagógica, sin abandonar del todo los sustentos teóricos de la pedagogía tradicional añade otros aportes como los psicológicos estudiados por Pavolv de la relación estímulo-respuesta, los cuales aplicados a la educación derivan en el conductismo como pedagogía y con ello, también la manera de aplicar reforzamientos a los aprendizajes de esta naturaleza y que son parte, de la cual no puede prescindir, la base teórica de la tecnología educativa.

De la tecnología educativa puede decirse que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje que aunque toma como referencia el aprendizaje, lo más relevante es la enseñanza. Además, en la relación maestro-alumno se da una relación de intercomunicación que es una ilusión democrática porque detrás de este clima aparente se esconden principios rigurosos de planeación y estructuración de la enseñanza. Es común que en la relación maestro-alumno, el maestro aparente dejar el papel central al alumno mediante “las exposiciones por equipo”, las cuales suelen degenerar en que los alumnos comprenden sólo una parte del total de la temática a exponer. En la tecnología educativa, el conocimiento es un saber al cual se accede por medio de ella misma.

En el siglo pasado, en 1994, la Secretaría de educación Pública se propuso descentrar la actividad educativa de la enseñanza y llamar la atención que del proceso de educativo que, lo es de enseñanza-aprendizaje, para primar los aprendizajes dentro del aula y con ello la importancia de los “aprendientes”, los alumnos. Así, a través de la Universidad Pedagógica Nacional, en los programas de la Licenciatura en Educación tuvo asignaturas como “El aprendizaje de esto”, “El aprendizaje de lo otro”, además de otros aspectos que fueron resaltados con este advenimiento de la pedagogía constructivista. Sin embargo, esta corriente educativa, de la Pedagogía Constructivista u Operatoria que, hubiera generado, la -tan clamada-, calidad educativa no fue apoyada por el Estado pues para que el profesor esté al tanto de los niveles de aprendizajes de los alumnos y del apoyo individualizado que necesita cada alumno se requiere que el tamaño de los grupos no exceda a los 20 alumnos. No hubo voluntad política para disminuir el tamaño de los grupos, ni aumentando el número de plazas de profesores o disminuyendo el número de profesores comisionados…y ahora, como antes, tampoco existe esa voluntad y el Estado no apoya la calidad de la educación, en la práctica apoya la Pedagogía Tradicionalista y la Tecnología Educativa porque su aplicación no requiere financiamiento extra, pues los profesores pueden enseñar a grupos de 30, 40 ó 50 ó más alumnos pero, para educar con calidad es otro el tamaño de los grupos.

domingo, 9 de octubre de 2011

LA GRATUIDAD DE LA EDUCACIÓN Y LA CORRUPCIÓN

09 Octubre del 2011

Los ricos y los poderosos, tal vez, teman a un nuevo fantasma que ha empezado a recorrer el mundo: los jóvenes comprometidos con su presente y su futuro. Aquí en Chihuahua y en México existen jóvenes a los cuales nombramos como “ninis”, seres humanos que ni trabajan, ni estudian y; es que, a mi juicio, esas son las características de los más graves problemas con los cuales los gobiernos agravian a sus jóvenes: la falta de trabajo digno y la nula posibilidad de estudiar. Los gobiernos del mundo, -en todos sus niveles-, de diversas manera pero, con la complacencia de un pequeño porcentaje de la población, han ido a la aplicación de las políticas económicas neoliberales, y paulatinamente han abandonado la responsabilidad de brindar trabajo digno y seguro a sus jóvenes, a la par de también dejar a un lado su obligación de brindar educación gratuita, conformándose en este caso con dar a empresas mercantiles que, a cambio de jugosas colegiaturas, proporcionen cobertura educativa.

Desde nuestra parte latina, del país que fue modelo educativo para el gobierno estatal de Francisco Barrio, Chile, duele observar hoy la represión de la policía a los estudiantes que demandan educación gratuita desde hace meses; causa desasosiego lo que sucede en varias ciudades de Estados Unidos, porque allá casi todos tenemos parientes, y nos asombra que allá los jóvenes salgan de sus escuelas durante sus horas clases para ir a protestar en contra de los recortes sociales del presupuesto (que afectan la educación) para mantener los beneficios de las grandes corporaciones financieras.

La cercanía del invierno se pronostica con estos vientos fríos que parecen la anticipación un invierno con bajas temperaturas, aunque a cómo está de equivocada esta predicción, también lo pueden estar otros adelantos de otro tipo de vísperas.

Cuando los chihuahuenses pensamos en los grandes males que padecemos en nuestra vida política, en todos los órdenes de gobierno, sin duda, cavilamos y podemos coincidir en aquellos elementos inherentes de un estado fallido y que, a mi juicio, son la corrupción y la impunidad, los cuales desde hace tiempo nos agobian; ésta definida como la inexistencia de castigo para los delincuentes, sobre todo para los de “cuello blanco” y aquella, la corrupción, señalada como el uso de los recursos públicos para beneficio propio o el abuso de una función pública para beneficio personal. Las dos, hoy por hoy, son grandes males que deshacen a cualquier Estado. El otro elemento para que se “desaten” la corrupción y la impunidad son los bajos niveles de participación ciudadana. A mi entender, a la falta natural de la acción común de los vecinos, no queda más que la participación del esa entidad llamada Estado para atenuar sus efectos y de esta manera recuperar, -en algún nivel-, la credibilidad perdida.

Las preguntas para cuándo se encuentran casos de corrupción serán ¿Quién es quién lo encuentra? ¿Qué y cómo hacer cuando se advierte la corrupción en una dependencia pública? No es lo mismo que un ciudadano encuentre un caso de corrupción a que sea un funcionario público el que lo halle y/o lo calle. Si es un ciudadano ¿Qué garantías tiene para hacer una denuncia? ¿Ante quién? ¿Qué han de hacer las autoridades de una dependencia ante una denuncia de corrupción? ¿Qué garantías tiene el denunciante y el señalado? ¿Cómo ha de proceder el Estado para castigar los actos de corrupción? La cuestión sería como sistematizar la respuesta penal para cada situación de corrupción, porque dicho código marca algunos actos de corrupción.

Así, en este contexto, me he sorprendido de que el pasado miércoles 5 de octubre en mi centro laboral se haya tocado el punto de “Admisión de la LE” en el cual se nos informó que el secretario de un subsecretario de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte de Chihuahua estaba pidiendo documentación a la coordinadora de la Subsede Nuevo Casas Grandes de la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua por el motivo de una queja o denuncia de corrupción en la Admisión de alumnos para la Licenciatura en Educación Plan 94, o sea, para los profesores cuyo perfil sea estar en servicio y con estudios de bachillerato o normal básica (secundaria y tres años de normal), no con normal de licenciatura (que requiere preparatoria y cuatro años de licenciatura). La coordinadora de la subsede reiteró que ella basa la admisión de alumnos a la LE en que aparte de haber aprobado el examen de ingreso, no se encuentren en una lista que de Chihuahua han enviado, cada año, las mismas autoridades con los alumnos que si tienen licenciatura. Lo lamentable es que en dicha lista, a mi parecer, contiene a profesores federalizados que tienen licenciatura y no profesores del subsistema estatal que cuentan con estudios de licenciatura. De esto escribí en mi anterior entrega.

Que hay profesores que protestan para ser admitidos que los apoyemos se propuso, mi opinión fue que apoyemos a los que cumplen con el perfil de ingreso.

En la reunión dejé el llamado a recuperar nuestra memoria de cómo en la subsede fuimos dejando a un lado la gratuidad para que, poco a poco, la educación dejara de ser gratuita. Qué fue para sustituir la falta de financiamiento del gobierno se mencionó y yo me pregunto si la pérdida de gratuidad, a la cual contribuimos como docentes, fue sólo para sustituir el financiamiento que correspondía al Estado o nos servimos del financiamiento para descargarnos de horas frente a grupo, contratando con esos recursos a quién nos sustituiría en las horas, frente a grupo, que fuimos dejando. Por mi qué se revise todo.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y EL TAMAÑO DE LOS GRUPOS

2 de Octubre del 2011

Encima de nosotros y de nuestro tiempo están el 5° Congreso Nacional de Educación y el 3er. Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros eventos, ambos, que han revestido importancia desde su primera etapa, es decir, desde las reuniones específicas de los maestros para discutir la temática en cada escuela y que se desarrollan ahora a la mitad de la etapa delegacional y la que concluirá en el mes de octubre del presente año.

La educación que merecen las actuales generaciones, éstas que han sido agraviadas por la violencia que vive el país en todas sus manifestaciones, destacando ,-a mi parecer-, entre ellas la violencia del desempleo creciente y la violencia de la educación privatizándose, es una educación de calidad, como un derecho que, facilite a cada una de estos niños y jóvenes su desarrollo pleno para su participación autónoma en todas las actividades sociales de la nación.

Aún cuando hoy el esfuerzo del Estado se encamina a la Reforma Integral de la Educación Básica que al final habrá de caracterizarse por el enfoque de la, -desconocida-, educación por competencias pero, habida cuenta de que en nuestro país, en menor o mayor grado, dentro de los grupos escolares reina la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y en el mejor de los casos transitando hacia la tecnología educativa hemos de considerar los aspectos que inciden para que se alcance una educación de calidad.

En mi opinión, la educación de calidad para nuestra sociedad mayoritaria en México pasa necesariamente por la gratuidad de la misma. Creo que se hace necesario señalar que la escuela pública en México, año tras año, se ha estado privatizando de manera soterrada, sin que quienes resultaron electos y juraron “cumplir y hacer cumplir las leyes” del país o hayan pedido la modificación del artículo 3° Constitucional en su fracción IV. Así, en la cultura de la ilegalidad, los tres órdenes de gobierno: federal. Estatal y Municipal de México han dejado de lado la gratuidad de las escuelas públicas del país en todos sus niveles.

En un principio, hace años, fueron solicitudes económicas a los padres de familia para la reparación o mantenimiento de los planteles escolares o para la compra de material didáctico extraordinario; estas peticiones de ayuda se hacían a petición de los directores de la escuela y/o a nombre de la sociedad de padres de familia. Ahora ya no, para que un hijo pueda estudiar dentro de una escuela pública o privada se le debe de inscribir (matricular, según la UNESCO) realizando el respectivo pago en efectivo a principios del año escolar en escuelas de nivel básico, preparatoria o licenciatura. Ahora ya hay escuelas públicas que, manejándose como escuelas privadas, pagan con estos fondos a parte del personal de ellas. Además, así en ellas se crean cotos de poder en los cuales, por supuesto, no existe la cultura de la transparencia y de la rendición de cuentas pero, sí la cultura de la opacidad en el uso de recursos públicos, es decir, las jerarquías de estas escuelas no están interesadas en informar el destino preciso de los fondos, ello con las consecuentes repercusiones en la sociedad.

A la par de autoridades federales, existen autoridades estatales de entidades, como Chihuahua, cuyos representantes del poder ejecutivo ya no toman como referencia el número de espacios abiertos con gratuidad para su población dentro de sus sistemas escolares, sino que se refieren a la cobertura de sus sistemas educativos, con lo cual se alude a espacios abiertos en los cuales incluyen a los espacios creados por instituciones mercantilizadas de educación que, también cobran por la prestación del servicio educativo. De esta suerte se deja la responsabilidad del cumplimiento de la obligación gubernamental de la creación de espacios educativos gratuitos al sector privado de la educación…pero mediante paga.

Ya entendido que los espacios escolares se manejen en la lógica de empresas privadas, es natural entender que el tamaño de los grupos sea conforme al número de pagadores (alumnos) para el pago de maestros y/o de asignatura. Así, entre más alumnos que pagan, les corresponde una aportación menor y, si son pocos los alumnos que pagan por su educación les corresponderá una cuota mayor. Si a esta lógica mercantil, se añade el reinado de la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y de la tecnología educativa, corrientes pedagógicas en las cuales de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje se reviste de importancia a la enseñanza y a los enseñantes. Sin tomar en cuenta el número de comisionados, habremos de entender el motivo por el cual se crean grupos de 30, 40, 50 ó más alumnos, pues desde esas perspectivas teóricas un docente puede trasmitir sus conocimientos a cualquier número de alumnos. Otras corrientes pedagógicas, ligadas a la calidad, que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje otorgan peso al aprendizaje y a los aprendientes, se entiende que el tamaño de los grupos no debe de exceder a los 20 alumnos para que el docente pueda, con calidad, acompañarlos en la construcción de sus conocimientos.

LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Y EL TAMAÑO DE LOS GRUPOS

2 de Octubre del 2011

Encima de nosotros y de nuestro tiempo están el 5° Congreso Nacional de Educación y el 3er. Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros eventos, ambos, que han revestido importancia desde su primera etapa, es decir, desde las reuniones específicas de los maestros para discutir la temática en cada escuela y que se desarrollan ahora a la mitad de la etapa delegacional y la que concluirá en el mes de octubre del presente año.

La educación que merecen las actuales generaciones, éstas que han sido agraviadas por la violencia que vive el país en todas sus manifestaciones, destacando ,-a mi parecer-, entre ellas la violencia del desempleo creciente y la violencia de la educación privatizándose, es una educación de calidad, como un derecho que, facilite a cada una de estos niños y jóvenes su desarrollo pleno para su participación autónoma en todas las actividades sociales de la nación.

Aún cuando hoy el esfuerzo del Estado se encamina a la Reforma Integral de la Educación Básica que al final habrá de caracterizarse por el enfoque de la, -desconocida-, educación por competencias pero, habida cuenta de que en nuestro país, en menor o mayor grado, dentro de los grupos escolares reina la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y en el mejor de los casos transitando hacia la tecnología educativa hemos de considerar los aspectos que inciden para que se alcance una educación de calidad.

En mi opinión, la educación de calidad para nuestra sociedad mayoritaria en México pasa necesariamente por la gratuidad de la misma. Creo que se hace necesario señalar que la escuela pública en México, año tras año, se ha estado privatizando de manera soterrada, sin que quienes resultaron electos y juraron “cumplir y hacer cumplir las leyes” del país o hayan pedido la modificación del artículo 3° Constitucional en su fracción IV. Así, en la cultura de la ilegalidad, los tres órdenes de gobierno: federal. Estatal y Municipal de México han dejado de lado la gratuidad de las escuelas públicas del país en todos sus niveles.

En un principio, hace años, fueron solicitudes económicas a los padres de familia para la reparación o mantenimiento de los planteles escolares o para la compra de material didáctico extraordinario; estas peticiones de ayuda se hacían a petición de los directores de la escuela y/o a nombre de la sociedad de padres de familia. Ahora ya no, para que un hijo pueda estudiar dentro de una escuela pública o privada se le debe de inscribir (matricular, según la UNESCO) realizando el respectivo pago en efectivo a principios del año escolar en escuelas de nivel básico, preparatoria o licenciatura. Ahora ya hay escuelas públicas que, manejándose como escuelas privadas, pagan con estos fondos a parte del personal de ellas. Además, así en ellas se crean cotos de poder en los cuales, por supuesto, no existe la cultura de la transparencia y de la rendición de cuentas pero, sí la cultura de la opacidad en el uso de recursos públicos, es decir, las jerarquías de estas escuelas no están interesadas en informar el destino preciso de los fondos, ello con las consecuentes repercusiones en la sociedad.

A la par de autoridades federales, existen autoridades estatales de entidades, como Chihuahua, cuyos representantes del poder ejecutivo ya no toman como referencia el número de espacios abiertos con gratuidad para su población dentro de sus sistemas escolares, sino que se refieren a la cobertura de sus sistemas educativos, con lo cual se alude a espacios abiertos en los cuales incluyen a los espacios creados por instituciones mercantilizadas de educación que, también cobran por la prestación del servicio educativo. De esta suerte se deja la responsabilidad del cumplimiento de la obligación gubernamental de la creación de espacios educativos gratuitos al sector privado de la educación…pero mediante paga.

Ya entendido que los espacios escolares se manejen en la lógica de empresas privadas, es natural entender que el tamaño de los grupos sea conforme al número de pagadores (alumnos) para el pago de maestros y/o de asignatura. Así, entre más alumnos que pagan, les corresponde una aportación menor y, si son pocos los alumnos que pagan por su educación les corresponderá una cuota mayor. Si a esta lógica mercantil, se añade el reinado de la inercia de las prácticas pedagógicas tradicionalistas y de la tecnología educativa, corrientes pedagógicas en las cuales de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje se reviste de importancia a la enseñanza y a los enseñantes. Sin tomar en cuenta el número de comisionados, habremos de entender el motivo por el cual se crean grupos de 30, 40, 50 ó más alumnos, pues desde esas perspectivas teóricas un docente puede trasmitir sus conocimientos a cualquier número de alumnos. Otras corrientes pedagógicas, ligadas a la calidad, que de la educación como proceso de enseñanza-aprendizaje otorgan peso al aprendizaje y a los aprendientes, se entiende que el tamaño de los grupos no debe de exceder a los 20 alumnos para que el docente pueda, con calidad, acompañarlos en la construcción de sus conocimientos.

domingo, 25 de septiembre de 2011

LOS MEDIOS Y LA CULTURA POLÍTICA

25 Septiembre 2011 Jorge Domínguez González

Nuevamente, ya empezó la carrera por el cargo público que en nuestro país proporciona más dinero y poder, todo con cargo a los bolsillos de los ciudadanos y nuevamente, los mexicanos tenemos la oportunidad de ver como se despliega ante nosotros la sucesión presidencial mostrando el nivel de cultura política que hemos podido desarrollar con el aporte de de los medios. Y le dejamos así, con el aporte de los “medios”.

Y es que entre los propietarios y el público existe un debate sobre si la televisión, la radio y los periódicos son medios de “comunicación”, -como se anuncian a sí mismos-, o sí son predominantemente medios de “difusión”. Uno recuerda lo del circuito de la comunicación, de que, -inicialmente-, el “emisor” envía un mensaje al “receptor” y que éste le impregna al mensaje nuevas características y se convierte en “emisor”, cuando lo regresa al emisor inicial, quien ahora recibirá el mensaje y se convertirá en receptor. Este circuito, -diálogo-, es la comunicación que no se da entre los actores de la televisión, la radio y, los periódicos; aunque eventualmente, algunos telespectadores, radioescuchas o lectores de periódicos comenten los mensajes que emiten dichos medios y sean difundidos en ellos pero, hemos de considerar que el porcentaje de estas personas respecto al total de los receptores es una cantidad ínfima. Aparte de la insignificante cantidad de usuarios de los medios quienes responden a los mensajes, aún cuando al ser agregados por ese medio, si aparecen al público, suman la cualidad de “medios de comunicación”. Hemos de agregar la confusión que suelen desatar los teleinformadores, o locutores y hasta periodistas, cuando a propósito o por desconocimiento suelen confundir las noticias con las opiniones y hasta con los anuncios.

A mi ver, la noticia tiene que ver más con el hecho de informar sobre un suceso, y la opinión con el análisis de lo que en un momento fue información y cuando ésta se examina desde una o varias perspectivas desde la adopción pública de manera clara de un posicionamiento, así este tipo de opinión pone de manifiesto el punto de vista ético de los profesionales de los medios. Sin embargo, lo más común es que en la televisión todas las noticias se desvirtúen respecto a la importancia que merecen en la realidad social y resulta (por el tiempo dedicado a cada noticia) que son más importantes las actividades de un actor que, el hambre en la Sierra Tarahumara o las situaciones de impunidad…esto en el mejor de los casos porque los encargados de un noticiero televisivo hasta en el enfoque o tono de voz o énfasis de determinado suceso se convierten en opinión ideológica.

No digamos los noticieros de la radio en mi rancho en los cuales a la lectura de cada noticia de un periódico, sigue una opinión “personal”, la cosa es que los propietarios de los medios entienden por pluralidad por las voces plurales de las diferentes agrupaciones religiosas, lo cual da lugar a que los noticieros de radio sean –vergonzantemente-, medios de difusión de las opiniones más conservadoras de dicha región. Lo cual da como resultado que en la radio existan programas de noticias, las cuales por correspondencia a la realidad, habrían de llamarse “las noticias en la opinión conservadora de…”

Los antiguos romanos en sus órganos públicos de gobierno y de justicia iniciaban el análisis de determinados aspectos de la realidad con la pregunta ¿A quién conviene esto o aquello? En la región noroeste de Chihuahua han existido medios periódicos que han procurado eliminar la diferencia entre la noticia y las opiniones; no obstante, a la par, otros medios han reivindicado la diferencia entre noticia y opinión. Lo cierto, en el noroeste de Chihuahua es que los medios no son primordialmente medios de comunicación, sino medios de difusión de la ideología conservadora. Al mismo tiempo que existimos ciudadanos, quienes no queremos mostrar en público, la letra escrita nuestra con la opinión pública de principios y proyectos por que no nos conviene y es que la letra escrita, escrita queda, no como la florida palabra que con alas vuela o huye de la memoria.

A la situación actual de los medios hay que añadir la porosidad de nuestra cultura política respecto a la cultura política de nuestro vecino, los Estados Unidos, la cual ya plena de autoritarismo, como herencia Española, la cual aparte del “mierdeo” de este mismo origen, se realiza al dedicarse a señalar la aspectación, errores y aciertos de los candidatos y nunca para, en la misma cantidad de tiempo, promover el debate de las plataformas electorales y proyectos de los partidos políticos a los cuales pertenecen los candidatos porque esto resulta más sencillo. Esta actitud de los medios de primar la promoción de los candidatos y no los proyectos; No contribuye a elevar la calidad de vida democrática de los ciudadanos y pervierte la vida pública pues, quienes resultan ganadores de una elección es después de tomar el poder que elaboran sus planes y proyectos ¿A quien conviene?

sábado, 17 de septiembre de 2011

ESCUELAS DE TIEMPO COMPLETO Y CORRUPCIÓN

18 de Septiembre del 2011

Jorge Domínguez González

El Plan Estatal de Desarrollo 2010-2016 del Gobierno del Estado de Chihuahua concede en el escrito, de un cuarto de millar de páginas, gran importancia a la Educación dentro del Eje III, referido a la Formación para la Vida, no así a los presupuestos para alcanzar los objetivos que en el documento se encuentran. Pareciera que en la satisfacción de ese proyecto se abandona la parte de la responsabilidad financiera del gobierno, y que el Estado se limita a contabilizar la “cobertura” o espacios que puedan proporcionar las personas que poseen empresas educativas; no sólo eso sino que se propicia el abandono de la responsabilidad del Estado de proporcionar la educación (toda) gratuita a su población al no prohibir de manera terminante, no sólo el ilegal cobro de matriculas, sino de no obligar a la información pública de su manejo financiero por parte de quienes detentan estos cotos de poder.

En dicho plan se mencionan las escuelas de tiempo completo, para el nivel de educación primaria, y se conciben como aquellas que mejorarían la formación de los estudiantes porque tendrían la ampliación del horario escolar e incorporarían nuevas asignaturas tales como inglés, computación, salud, deporte, arte y cultura.

Por un lado los chihuahuenses no sabemos con claridad de los recursos destinados a la operacionalización de la infraestructura física para fortalecer las escuelas de tiempo completo, a no ser que su financiamiento recaiga en los padres de familia, como es la tendencia gubernamental por la aceptación y puesta en practica de manera acrítica del modelo neoliberal alrededor del mundo. A nivel de nuestra región ¿Dónde se ubicarían las escuelas de tiempo completo? Acaso ¿En las escuelas ubicadas en los centros de las poblaciones y que han quedado paulatinamente abandonadas porque alumnos y sus padres se fueron a vivir a la periferia de los pueblos y ciudades? Porque si las escuelas de tiempo completo se ubican en donde no hay alumnos, quienes podrían acceder a ella no son quienes más lo necesitaran, sino aquellos cuyos padres, -clasemedieros- podrán pagar la gasolina para trasladar a sus hijos o pagar el transporte escolar, aparte de las cuotas de comida y otros materiales que se necesitarán. En un posible presupuesto de gobierno para educación ¿Se incluye ya el pago del costo total para el consumo de comida en las escuelas de tiempo completo? ¿Se incluyen los materiales que se usarán por la ampliación de la jornada y de transporte escolar para los alumnos que habrán de trasladarse de la periferia a las escuelas del centro? ¿Está establecida ya la reglamentación pertinente para todas estas situaciones?

En las posibles escuelas primarias de tiempo completo de la periferia, en las cuales se concentra la mayoría de la población escolar de nivel primaria y que funcionan con doble turno ¿Cuentan con un presupuesto, asumido por el gobierno, para edificar un segundo piso? ¿O de que manera se solucionará el problema de nuevos espacios donde las escuelas de tiempo completo y la población lo necesitan? ¿Cuánto está destinado para la edificación de espacios necesarios para las nuevas asignaturas y cuánto para comedores? ¿Qué informan los nutriólogos sobre los cambios de horarios de alimentación de los niños, si éstos hubieren de cambiar de hábitos?

Desde mediados del siglo pasado, en el estado de Chihuahua, coexisten dos subsistemas escolares, el federal que antiguamente era pagado directamente por el gobierno federal y el estatal conformado por maestros cuyos pagos provenían de contribuciones del ámbito estatal. Aunque tienen aspectos en común, la administración y las prácticas de ambos subsistemas si está diferenciada. Desde fines del siglo pasado y por los procesos de descentralización los pagos a los profesores federalizados los realiza actualmente el Gobierno del Estado de Chihuahua por medio de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte (SECD) Aunque los trabajadores de la educación, federalizados y estatales, pertenecemos al mismo Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación (SNTE), los de origen federal nos encontramos adscritos a la Sección 8ª y los estatales a la Sección 42, compartimos los mismos estatutos sindicales pero, la historia, las prácticas y las prestaciones son diferentes. En ambos subsistemas las plazas bases para educación primaria y preescolar equivalen a medio tiempo, es decir, 20 horas.

Por otro lado, una amiga mía quien trabaja en la subsede de Camargo de la Escuela Normal Centenario me cuenta que, desde a implementación de la Licenciatura Educativa del 94 (LE´94) a ella le ha correspondido impartir el Curso de Introducción a los alumnos de nuevo ingreso a esa licenciatura y me cuenta que los requisitos para esa carrera son: a) ser profesor en servicio y b) contar con bachillerato (sin tener licenciatura). Me dice que la convocatoria de ingreso a la LE´94 apareció el 8 de Mayo del presente en los periódicos locales. Agrega que el propósito de la LE´94 es centrar la atención de los docentes en los aprendizajes de los alumnos conforme a los planes de estudio de fines del siglo pasado y que son anteriores a los actuales programas que se basan en las competencias establecidas en la Reforma Integral de Educación Básica (RIEB).

Ella, conocedora de esta situación me dice que en Junio aceptó, -como siempre-, impartir el Curso de Introducción que sería en Agosto mas, en el entendido de que ella tenía la confianza de que las autoridades educativas (SECD) se percatarían de que este programa (LE´94) no es pertinente con la educación por competencias, el cual ha sido puesto en práctica desde principios de este siglo en las escuelas primarias del estado pero, me confía que, pasaron los días y las autoridades no hicieron nada y que todavía antes de iniciar el curso, ella tuvo esa esperanza, la cual resultó ser una esperanza falsa, nunca recibió notificación de las autoridades de suspender el Curso de Introducción a la obsoleta LE´94 y que aún más que los estudiantes admitidos, casi la totalidad profesores provenientes del subsistema estatal… ya contaban con una licenciatura. Me explica: ¡Claro! ¿Cómo las jerarquías educativas van a cancelar un programa de LE´94, si el tráfico de poder los beneficia? Ella me señala que en su escuela sin reglamentación pública, se manejan los recursos de las matriculas, se descargan de horas a los profesores de plaza base y se contratan a profesores para sustituirlos frente al grupo.

Conforme a los valores de nuestro tiempo se matriculan en el programa para estudiar la LE´94 no por vocación, ni porque sean estudios pertinentes con el enfoque de la RIEB, sino por los estímulos económicos que reciben. Ella me comenta que se matriculan para recibir un estímulo económico denominado “clave L”; yo le digo que hasta donde yo entiendo que el estímulo llamado “clave L”, de ¾ de tiempo ya no existe para los profesores federales, porque ya no hay profesores con el perfil de ingreso. Ella añade que entre los profesores estatales todavía existe el estímulo llamado “clave L” que, para quienes estudien la LE´94 el estímulo económico puede llegar a la percepción equivalente a las 42 horas y me añade que, ella sabe que en el colmo de la corrupción de quienes tienen la “clave L” unos trabajan en escuelas donde hay dos turnos (cobrando 2 plazas) y que otros están comisionados fuera de grupo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

NOTAS SOBRE LAS POLÍTICAS DE SEGURIDAD PARA LA REGIÓN NOROESTE DE CHIHUAHUA

Jorge Domínguez González

El pasado mes de Agosto la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tal vez la universidad más grande y gratuita del país a mediados del pasado mes de Agosto levó a cabo una conferencia para presentar a la sociedad y a los tres niveles de gobierno un documento denominado Elementos para la construcción de una Política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia (http://www.razon.com.mx/IMG/mk/propuestaunam.pdf) después de los foros en que participaron 88 expertos nacionales e internacionales. Estas propuestas concluyen con 30 recomendaciones al Estado Mexicano, las cuales han sido rechazadas por los voceros ideológicos del nivel federal.

El gobierno de FCH las ha descalificado y los corifeos de la derecha han hecho lo mismo. Unos dicen que son verdades de perogrullo y podemos coincidir con ellos mas, si el gobierno federal sabe que, dichas verdades son evidentes y por ello es de necios decirlas ¿Por qué no ha actuado en consecuencia? ¿Por qué, al gobierno en todos sus niveles muestra que esas verdades no son evidentes para él?

Esas 30 sugerencias son parecidas al “sentido común” pero, se requiere de especialistas, nacionales e internacionales, para poderlas hacer visibles a los ojos de los demás, ya que se encuentran encamaleonizadas entre los intereses de los mismos grupos en el poder, entre los miedos de las gentes y entre la desinformación sesgada de los medios..y se han requerido 88 especialistas para sacarlas de la maraña de los intereses, miedos y de la desinformación pública.

Las UNAM fundamenta y expone cada una de las 30 sugerencias sobre seguridad que propone y son eso: sugerencias para la seguridad que esta institución otorga al Estado Mexicano y es a éste, -si tuviere voluntad política-, a quien corresponde operacionalizar su puesta en marcha; por ello son llamados generales. Cuando el Estado las hiciere suyas las habría de particularizar señalando acciones puntuales y a los responsables dentro del aparato estatal.

Para los niveles municipal y estatal, a mi en lo personal, del numeral 2 me llaman la atención dos aspectos: Uno.- “…dar un giro inmediato en las estrategias de seguridad, centrándolas en la prevención del delito”. De buenas a primeras el gobierno estatal ha hecho un intento dar espacios de estudio medio superior a los “ninis” e insertarlos en programas de trabajo, sin preveer presupuesto y dejando crecer antipedagógicamente los grupos escolares, sin seguimiento puntual de cada uno, etc., algo está haciendo. Sin embargo, los gobiernos municipales ¿Qué pudieran hacer en este sentido? ¿Qué acciones corresponden a los niveles estatales y municipales para abatir la impunidad en sus ámbitos?

Enrique G de la G en “La propuesta de la UNAM”. Letras libres, Septiembre del 2011. Pag.107, como un natural derechista, -confundiendo a los lectores-, le “Queda ambiguo el inciso 25 de la propuesta, que puede entenderse como una sugerencia a la despenalización de alguna(s) droga(s).” y lo que dice dicho inciso 25 es “Despenalizar aquellas conductas que no atenten en forma importante contra la sociedad y trasladar la atención de las mismas a otras esferas, como la administrativa.” Lo cual se refiere podría referirse a la conducta del CONSUMO de drogas, pero a otras más. Sin embargo, En el punto 5 de dichas propuestas nos encontramos que se habla de “Diseñar un programa de política social, que favorezca la enseñanza y el desarrollo de modelos para ayudar a los consumidores de sustancias adictivas a reconocer la conveniencia de abandonar el consumo o bien a reconocerse como adictos y solicitar tratamiento, que incluya en el mismo a los terceros que forman parte de su entorno.” Esto no está ambiguo, se refiere a adicciones a todo tipo de drogas, las permitidas por la ley y las que no. La cosa está ¿Qué de ese último inciso corresponde a la esfera del gobierno estatal y cuál a las de los gobiernos municipales?

De ese listado de 30 sugerencias hay otras 6 subsecuentes, –para la misma UNAM-, que elevan al listado hasta el número de 36 y en el 35 de ellos encontramos “Impulsar en la UNAM la discusión sobre la política referente a las drogas en México a través de un foro amplio que permita evaluar los costos y las consecuencias de las diversas políticas sobre la regulación del consumo de drogas. Esta posición debe incluir las posiciones de sectores diversos, así como la experiencia de distintas latitudes para obtener una visión política plausible e integral.” Mi pregunta es ¿Hay voluntad política, en las instituciones de educación superior, para llevar esta discusión a los niveles estatal y municipal?