Jorge Domínguez González
Al menos en nuestra región y en nuestro país
hay sectores de la población muy preocupados
por la formación de valores desde
los hogares, dicen; otros piensan que la
formación de los valores se producen en la escuela, en las instituciones
religiosas, o en las gubernamentales,
los medios electrónicos de
difusión, en los mercados o tiendas de autoservicio, en las calles en la plaza
pública, en las empresas los trabajadores, en las empresas los que no son
trabajadores, a los gobernantes y a los gobernados… a otros les importa una
soberana sombrilla; pero, me parece que un alto porcentaje de los ciudadanos
estamos o decimos estar preocupados por los valores. Es más hasta los jóvenes,
los adolescentes y los niños están
preocupados por los valores, unos tienen más tiempo de estar preocupados por
los valores que otros. Los mayores de 18 años quienes trabajan y utilizan su
cuerpo en ello tienen menos tiempo para dedicar a la reflexión sobre los
valores, que quienes trabajan sin utilizar el cuerpo en ello. No obstante,
hablo sobre los mayores de 18 años quienes trabajan y existe una cantidad igual
o superior, de mayores de esa edad que no trabajan que, están desempleados o lo hacen en la informalidad ¿En qué valores
reflexionarán ellos?
Yo me pregunto si en el mundo las sociedades socioculturalmente complejas,
como la nuestra y en otras, las cuales socioculturalmente que no son tan
complejas ¿Tendrán los mismos valores, las unas y las otras? ¿Qué son los
valores? ¿En otras sociedades los valores servirán cómo sirven en la
nuestra? ¿Seriarán acaso para elaborar
maravillosas leyes que no sirven a la mayoría porque no se cumplen como esa que
tenemos en México que en su artículo 3° que en su fracción IV señala “Toda la
educación que el Estado imparta será gratuita” Maravillosas leyes que,
eventualmente, los poderosos las utilizan para dirimir pleitos de posesión de negocios y riquezas. Con un aparato de justicia caracterizado por las altas
percepciones de las altas jerarquías de quienes ahí “trabajan”.
Cuándo hablamos de valores ¿Nos referimos a
los valores morales? ¿Nos referimos a los valores éticos? ¿Nos referimos a los
valores cívicos? Es lo mismo referirnos a unos u a otros? Seguramente, los
valores morales son los que provienen de las costumbres de o en las sociedades
complejas; los valores éticos ¿Serán aquellos sobre los que ha reflexionado y
examinado toda la sociedad mediante el diálogo y sin la descalificación o la ofensa? Mucho valor
cívico se ha de mostrar cuando el protocolo permite sujetar la bandera y no
desplegarla para que las encargadas de una escolta no se desmaquillen o que se usen medios electrónicos para reproducir el belicoso
canto de la patria con los pies separados.
Como ya ha sucedido, otras veces, gobernantes
diputados y ayuntamientos quienes resultaron electos en las pasadas
elecciones, ya han de estar preparando
su reunión con las jerarquías religiosas
tradicionales para en ceremonias públicas dar a conocer a sus ciudadanos lo que entienden por laicidad ¿Qué
argumentaría el Ejército si participase? ¿órdenes son órdenes? ¿Es o no todavía un valor la laicidad
para los funcionarios públicos?
pues para
las naciones modernas, la laicidad es el
principio político que respeta la libertad de conciencia y de religión de sus
ciudadanos y que lleva a los individuos
representantes del Estado a mantener esas libertades en su ámbito privado. En tanto los magistrados y jueces
conservadores tienden a luchar por lo
contrario.
A mi parecer, cuando se habla de “la
educación de valores” hay que tener en cuenta que toda educación es un proceso
de enseñanza y aprendizaje; generalmente, en cuestión de valores a los adultos
nos corresponde ser los “enseñantes” y a los que no son mayores de edad (niños, adolescentes y jóvenes) les
corresponde ser los “aprendientes”. No sé en porcentaje de adultos que inviten
a un niño, adolescente o joven a llevar
y compartir un taco a un indigente
pero, aquí si existen de esas personas que dan ese ejemplo.
Mis niños me ven cuando recojo para mi
bolsillo un billete en la calle, ya no les causará extrañeza que me apropio de
lo que sea de todos.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”
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