sábado, 16 de agosto de 2014

NOTAS SOBRE LOS JUICIOS ORALES EN EL DISTRITO GALEANA DE CHIHUAHUA



 Jorge Domínguez González
 
Ha fines de la semana antepasada, tuve la noticia de que habría un juicio oral, aquí en Nuevo Casas Grandes, Chih., que es la cabecera de  este Distrito Judicial. A estas alturas de mi vida y con la referencia de que todos los chihuahuenses de mi edad hemos vivido la mayor parte de nuestra existencia bajo un sistema de justicia donde lo tradicional era que el juez analizara, con el corazón o con la razón,  las probanzas del imputado que no era culpable y del ministerio público de que si lo era y luego de una serie de procesos  y  tiempos (excesivos o largos) según fuera la condición económica del acusado; el entonces el juez daba el veredicto. Los cambios comenzaron desde la época del Gobernador Lic. José  Reyes Baeza Terrazas cuando la legislatura del Congreso del Estado de Chihuahua cambió  el Código Penal y el Código de Procedimientos Penales, allá por el año 2006.


Hasta hoy la mayoría de los códigos de justicia penal en nuestro país han seguido el sistema tradicional, es decir, el inquisitorio, derivado del código napoleónico, en el cuál cada parte del procedimiento está alejado de la observación popular                           y en el que se presume siempre la culpabilidad del acusado. Lo que sé es que Chihuahua  ha  sido uno de los  primeros en aceptar la oralidad dentro de su sistema de justicia penal, transparentar de alguna manera los procesos  y en el que se estipula y se presume la inocencia de los imputados.
     

Aquí, en el Distrito Galeana, el Juzgado Civil y el Juzgado Penal se encuentran atrás del Cereso.  A mi ver, son edificios confortables. La Sala del       Juzgado Penal tiene una capacidad para aproximadamente 100 personas como público, en una cantidad de alrededor de 50% de esta superficie y al frente  sobre un estrado, se encuentra el sitio desde donde el Juez coordina, frente a si mismo,  el debate entre los representantes del Ministerio Público en el lado derecho y del lado izquierdo la Defensa de los imputados, en este caso eran dos, y además los dos imputados en medio  de ellos. Antes de esta sala hay otra poco más pequeña que sirve como sala de espera para esta sala penal y otra del mismo carácter.  Los juicios orales son públicos, por lo cual la ciudadanía  ha de tener en cuenta que Antes de entrar a la Sala de Espera hay que inscribirse presentando la credencial de elector, no portar ningún tipo de arma y tener en cuenta de que hay lugares en los cuales puede uno dejar portafolios, bolsas, etc. Afortunadamente, hasta para los diabéticos, no es obligatorio permanecer  en dónde se lleva a cabo el evento y tiene uno oportunidad de entrar o salir;  eso sí, la violación  a la regla de guardar silencio puede conducir a ser desalojado de la misma; los testigos y los peritos de la defensa y del ministerio público permanecen en lugares separados en espera de ser llamados a declarar.


En el  nuevo sistema  llamado acusatorio adversarial, desde el primer día se  inició la Audiencia de Debate,  la cual se realizó de manera pública y se  presentaron testigos; al siguiente día el Ministerio Público mostró cada una de las pruebas recabadas durante el proceso de investigación y comparecieron los policías ministeriales y otros funcionarios de la Fiscalía General del Estado los cuales tuvieron que ver con el caso; para mi desmemoria lo terrible fue que a ellos, la defensa interrogó sobre la fecha en sucedió el evento u otros aspectos nemotécnicos del evento; afortunadamente cuando respondían que no, una  asistente mostraba al interrogado un legajo donde se encontraba el documento con la fecha requerida u otro detalle, otras ocasiones, ponían una proyección de fotografías para identificar. En este caso, los imputados habían renunciado a los defensores de oficio y la defensa estaba constituida por abogados particulares, con las virtudes y riesgos, que a mi parecer, conlleva recurrir a miembros de las profesiones liberales en cualquier ámbito de la vida pues, tienen en lo general, a mi ver,  valores muy propios; creo que habían convenido que al tercer día, en que la defensa mostraría las pruebas de no culpabilidad de los imputados. Uno de los asistentes me contó no aportaron ninguna prueba de no culpabilidad de sus defensos. Se esperaba que al cuarto o quinto día el Juez dictara una sentencia absolutoria o condenatoria pero no, el juicio se reanudará hasta fines de esta semana por la inasistencia de un testigo o perito.


El Juez, a quien todos se referían como “Señoría”, lo cual me parece un vocativo de respeto laico, preguntaba el nombre de los que iban a testimoniar o explicar pruebas y les pedía que optaran por dar  o no a conocer sus domicilios, les informaba del número de caso que se trataba,  se dirigía a ellos exhortándolos a decir la verdad  y les preguntaba sobre si había casos de afectividad o legales que les impidieran hacerlo y les hacía prometer que  se conducirían verazmente.


A mi entender, los estudiantes del sistema educativo estatal de Chihuahua, desde el nivel medio superior habrían de tener  por obligatorio el aprendizaje  las características más generales de los códigos penal y civil, en especial del penal y en los últimos semestres asistir, al  menos, a un juicio oral; puesto que durante la educación media básica (o secundaria) en la asignatura de Formación Cívica y Ética habrán conocido las generalidades de las leyes del país, en especial la Fracc. IV del Artículo 3° Constitucional.


No, no todo ha cambiado para hacer justicia, a mi ver los tiempos siguen siendo excesivamente  largos, al evento que asistí, por ejemplo,  era un juicio para deliberar sobre un homicidio ocurrido hace casi dos ¡Dos años! Después de concluida esta etapa, a mi ver, no sería raro que interpusieran recursos que retardarían más el resultado final. Además si alguien decide asistir hay una parte del cuerpo que debe estar fortalecida pues, a veces, las sesiones duran más de 8 horas.


“Defendamos el ecosistema del Río Casas Grandes”

No hay comentarios: