La mala semana para la izquierda chihuahuense
comenzó el pasado domingo 19; para mí, primero fue el escuchar los rumores de
renuncias en el partido del cual fui fundador
y luego tratar de saber quiénes
eran y el motivo incertidumbre que me
duró hasta que encontré en un periódico estatal la renuncia de ellos ante la
opinión pública al PRD (Partido de la
Revolución Democrática) pocos de ellos habían ocupado cargos de elección
popular y otros habían sido fundadores en la geografía de la entidad de esta
institución política; otros tantos de los renunciantes habían sido parte formal
de la estructura política municipal y/o
estatal del PRD y también candidatos a diversos cargos en todos los niveles de
la vida política. Unos miembros del partido y otros militantes; cuya última
palabra implica, en términos generales, una participación que va más allá de la
simple solicitud para ser “miembro” y eventualmente asistir a eventos del PRD y en las elecciones emitir su voto
personal en ese sentido, votar por el PRD o votar un candidato de ese partido. A mi entender un “militante” más allá de lo
anterior ha de conocer los documentos básicos del partido como lo son
principios, estatutos, programa de acción y plataforma electoral y no sólo
conocerlos y saber de ellos, sino básicamente haber contribuido a la elaboración de dichos
documentos, mediante el diálogo fraterno y la discusión de altura que son, operativamente, las características de la democracia, ya intrapartidaria, ya extrapartidaria.
Por lo anterior y en consecuencia es
lamentable la renuncia de los compañeros que en este mes se retiran del PRD de
Chihuahua. Tengo la certeza que no es el agobio de los años el que los hace
retirarse, sino las convicciones que expresan en su escrito y que han de ser
para quienes no renunciamos un motivo de reflexión permanente. Mis ojos no
verán el retiro de los frentes de lucha en los cuales han participado durante su vida, pues
a mí ver, la parte ciudadana no sólo se circunscribe a la vida
partidaria, sino a la de otros frentes de lucha como en los cuales están
insertos los firmantes.
Los métodos y formas de lucha que utiliza la
izquierda los entiendo contrarios a los
que usan en la derecha y en el partido autodenominado del centro, los cuales, a
mi ver, la mayoría de las veces se encuentran basados en la difamación, la calumnia, la
tendencia a usar la organización para intereses personales cuando con
demagogia y de manera taimada la utilizan
para satisfacer sus intereses personales; la sumisión a las
jerarquías, cuando estas dan “línea” sobre algún tema, las tendencias y
habilidad para llamar a linchar, el doblez y otros recursos que subsisten del
conservadurismo en Chihuahua. En suma, la recuperación de los elementos
ideológicos conservadores.
No sé hasta dónde alcanza la responsabilidad ética
de cada uno de nosotros, como individuos, en un entorno en el cual una de sus
características es que, no todos tenemos acceso a una educación que nos lleve a
pensar por nosotros mismos para conocer el mundo, cuando contrario a lo que
propone la reforma educativa es más fácil aprender a callar, a obedecer para
no entrar en conflicto con nuestros
padres, maestros, jefes en el trabajo o nuestros gobernantes en sus distintos
niveles. Parte de ello se debe a qué no sabemos dialogar como se puede inferir
de los “Cuatro pilares de la educación” que se proponen dentro de la Reforma
Educativa.
En mi vida, desde que recuerdo, siempre he
deliberado sobre la izquierda, ese palabra ideológica tan imprecisa, pero he sabido que la izquierda
es una dirección hacia dónde avanza la humanidad y que,
en cuanto a la par, de que la izquierda
no es un camino, lo cierto es que si la izquierda fuere un camino, lo es pero, tan ancho que en ese flujo hacia dónde va la humanidad siempre
ha sido ejemplo de pluralidad. La Primera Internacional, como se conoce a la
Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) fue fundada en Londres en 1864
por sindicalistas ingleses, anarquistas y socialistas franceses y republicanos
italianos; colaboraron en ella Carl
Marx, Friedriech Engels y Mijail Bakunin. Después de que disuelve, y se
establece la Segunda Internacional de corte socialdemócrata; luego vendría la
Tercera Internacional, o sea, la Internacional Comunista; Al final, se ha
fundado la IV Internacional de Trabajadores cuyo fundador murió en México, León
Trosky. Todas estas asociaciones internacionales de los trabajadores
buscan(aban) llevar a los trabajadores al poder, habida cuenta que son los
trabajadores quienes crean la riqueza de las sociedades, cada una con diferentes métodos y estrategias. En México militaron
primero los miembros de la IV internacional,
a la cual pertenecieron Ricardo Flores
Magón, sus seguidores y al cual pertenecen destacados intelectuales; luego, la
III Internacional fundada en 1919 y tuvo destacados integrantes como los
que aparecen en los billetes de $500. En la actualidad tanto el PRI (Partido
Revolucionario Institucional) como el PRD están adheridos a la II Internacional
de Trabajadores, o sea, a la
internacional socialdemócrata.
En mi mirada, es a raíz de las repercusiones
de la Guerrilla de 1965 y Movimiento estudiantil del 1968 que las prácticas políticas en Chihuahua empiezan
a cambiar las relaciones entre el gobierno y los ciudadanos.
En 1983 Luis H. Álvarez (panista)
ganó las elecciones como alcalde de Chihuahua, Chih. y como los otros niveles
de gobierno le negaban recursos hizo una huelga de hambre que fue apoyada,
entre otros, por el líder estatal del Partido Comunista de México. Ya había
desaparecido el PCM, en 1986 el panista
protestó por el fraude electoral. Hubo congruencia en la defensa de un principio:
la democracia…después cambió la composición de ambos partidos y cambiaron las prácticas de vida
interna en ellos.
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