“Hoy la Reforma Educativa ya es parte de la Constitución. Lo que te asegura más calidad en la
educación de tus hijos. Con una mejor preparación podrán enfrentar el futuro de
una manera más exitosa. Mejor educación pública mejores mexicanos”, como dice
el anuncio publicitado infinidad de veces pero, son tantas las cosas que se
encuentran en la Constitución y lo que alcanzo a mirar es que además, y que
aunque se encuentren otros artículos de beneficio social o de justicia social,
éstos no se cumplen. En ese mismo artículo al cual hace referencia el mentado anuncio, o sea, el
artículo 3° Constitucional, está escrito y escrito queda desde hace años que “Toda la educación que el Estado imparta
será gratuita” y hasta la fecha de hoy muy pocos ciudadanos pueden contar con
los dedos de una mano las escuelas de educación pública donde esta educación
sea gratuita. Es más, a la fecha los gobiernos de la federación y los de los estados no han
implementado presupuestos para hacer gratuita la educación en sus ámbitos de
competencia, y para lo que sirven los puestos respectivos en la administración
pública conforme a la tradición, no creo que halla una estimación para cumplir
la metas que tiene decenas de años respecto a la educación gratuita…toda la que
imparta el Estado.
Al mismo tiempo, uno
recuerda con nostalgia y esperanza la campaña de quién fue nombrado Presidente
de este país, de que se habría una compaña contra la corrupción a través de la
creación de una Comisión Nacional Anti Corrupción; embromado, la cual tendría
carácter autónomo y amplias facultades para investigar y castigar actos de
corrupción de los tres poderes y de los tres niveles de gobierno; sin duda, por la inclusión de la Reforma
Educativa en la ley máxima del país, tal vez, fue más el afán de incluir en la
misma una Reforma Laboral, en el mismo tenor de las que están implícitas en el
mundo con una economía neoliberal imaginado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico) que la corrupción en los aspectos como la transparencia y la
rendición de cuentas hasta la fecha de hoy muy pocos ciudadanos pueden contar
con los dedos de una mano las escuelas de educación pública donde se
caracteriza por la transparencia y la accesibilidad de los ciudadanos sobre el
conocimiento del manejo sobre gasto
educativo. Es más, a la fecha los gobiernos de
la federación y los de los estados no han implementado protocolos
administrativos para que el manejo de
los recursos educativos contemple la
transparencia y la rendición de cuentas en sus ámbitos de competencia, y para
lo que sirven los puestos respectivos en la administración pública conforme a
la tradición y luego en esta época preelectoral, no creo que halla una estimación
para cumplir las metas establecidas y que se derivan de las promesas de
campaña, una aspiración generalizada de la ciudadanía aplicada al gasto
educativo, la inacción del gobierno al igual que respecto a la educación
gratuita…toda la que imparta el Estado.
El Presidente de México que
sí hizo gratuita la educación en México, para los empresarios fue Felipe
Calderón Hinojosa; cuotas deducibles de impuestos, eso si previa presentación
de los recibos de pago…para los empresarios, quienes pagan impuestos, desde su
gobierno tienen esa prestación ¿Y el resto de la población, quienes son agobiados por el alto costo de la
vida?
En mi opinión, no sólo los
padres de familia han sido perjudicados por el incumplimiento de la ley,
establecida, en sus bolsillos, porque no existe educación pública en todo el
país dónde los padres de familia no sufran exacciones de diferentes montos, la
mayoría de las ocasiones, -a nivel de educación básica (preescolar, primaria y
secundaria)- se señala como responsable a los presidentes de las sociedades de
padres de familia de la escuela o los rectores de las universidades públicas
que, a la manera privada cobran colegiaturas de montos similares a las de universidades privadas, ya sean
universidades públicas autónomas ubicadas en el apartado “A” o universidades
públicas con trabajadores dentro del
apartado “B” de la Ley Federal del Trabajo, unas y otras creando un nuevo tipo
de docentes universitario que va en
aumento: los “trabajadores docentes contratados” quienes no tienen prestaciones
similares a los docentes universitarios con plaza base ¿Acaso estas prácticas
no son reflejo de la corrupción e impunidad? ¿No son estos diestros hechos los
que fortalecen a los cotos políticos de poder?
A mi ver, lo “peor” o lo
“mejor” de esta situación, según sea la perspectiva de valores con que se mire
y entendiendo que a los alumnos no se les trasmiten valores en las clases por
muy dinámicas que sean sino que ellos mismos construyen valores conforme a la observación que hacen
de los hechos de sus profesores, de sus padres y de sus gobernantes para el
país que se desea. Así, los alumnos pueden ser beneficiados porque aprenden a
vivir en un país con corrupción y educación y todo el mundo tranquilo pues los
alumnos serán coaccionados a vivir en un país así o habrán de hacer frente a
ese tipo de sociedad con esos valores.
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