El pasado miércoles, según el periódico, 200 profesores de educación básica de Cd.
Juárez, Chih., pararon labores en rechazo a la Reforma Educativa que impulsa el
gobierno federal encabezado por Enrique Peña Nieto, los gobernadores estatales y por los representantes de los partidos
políticos que son firmantes del Pacto por México. La Reforma Educativa para los
profesores en servicio trae aparejada una Reforma Laboral pues en la Fracción
III del artículo 3° Constitucional se establece que la permanencia de los
profesores en servicio dependerá de criterios que se establecerán en la Ley Reglamentaria
respectiva la cual todavía no se elabora,
ni se publica pero que, habrá de tomar en cuenta que también ya se han
modificado las fracciones VII y VIII y
se ha agregado una fracción IX para
hacerlas compatibles con el despropósito de la fracción III. Además, también ya
ha sido reformado el artículo 73, fracción XXV para establecer el servicio
profesional docente.
En la fronteriza
ciudad 200 profesores en paro laboral para el número total de escuelas y
docentes, cuyos números que no son
conocidos ni por las autoridades educativas pero que, a mi parecer resulta
una cantidad ínfima y sin embargo son
estos profesores en paro a quienes la historia contemporánea habrá de reconocer
su testimonio por el elevado nivel de
conciencia que tal evento demuestra. Para complacencia de la Iniciativa
Privada, y tal vez para ejemplo, el Secretario de Educación, Cultura y Deporte del
Estado de Chihuahua, Jorge Quintana Silveyra, declaró que a cada uno de esos profesores les
será descontado un día de salario en la próxima quincena.
A mi entender y con mis valores, la acción
consciente de los 200 profesores es una muestra de la calidad personal de esos
docentes, la cual sin duda repercute en la calidad educativa que con su ejemplo
otorgan ellos y ellas a sus alumnos. A
diferencia del pensamiento de derecha, los más informados señalan que los valores no se trasmiten verbalmente del
profesor a los alumnos, como señalan los programas escolares, sino que es en un
proceso complejo, en dónde los hechos
del entorno (escolar, familiar, social) y mediante la reflexión permiten a los
alumnos la construcción de aprendizajes valorales. Por los que no hicieron paros,
ellos pararon, es un ejemplo y a la par dan a los educandos elementos para su formación de valores humanos, mismos que son valores
contrarios a la sumisión y a otros que sólo favorecen a una pequeña parte de la
sociedad.
Si bien es cierto, que un altísimo porcentaje
de profesores da lo mejor de si en su ejercicio docente, creo que actitudes de
servicio como la antes citada son actitudes la que pueden agregar elementos para elevar la
calidad educativa.
Todavía no existe una conceptuación de
calidad de la educación en la cual exista un acuerdo total los actores
educativos (alumnos, profesores, padres de familia, autoridades educativas)
mas, los profesores hasta la fecha, con y sin vocación realizan su trabajo
entendiendo por calidad educativa los mayores esfuerzos para enseñar a los alumnos. En las familias hay un encargado,
generalmente la madre, quién despierta a los hijos y los prepara para que
lleguen a tiempo a la jornada escolar.
Lo que a mi parecer no tiene nombre es que
las jerarquías educativas de los diferentes niveles y desde la comodidad de su
cargo continúen con los procesos de privatización de la educación para
descargar, cada día más, la
responsabilidad del financiamiento educativo en los padres de familia,
quienes se encuentran inmersos en una
economía neoliberal y saben que los ingresos alcanzan cada vez para menos.
Conforme a la antigüedad en el servicio los
profesores hemos pasado por una o más reformas educativas y los métodos de lectoescritura
y el papel del profesor en el aula apenas si han variado, aquellos con el
silabario de San Miguel actualizado, y el papel del profesor centrado en lo
eficiente de la enseñanza; las
capacitaciones para los docentes, alejados de las tecnologías de la
información y comunicación son, en mi apreciación, una aplicación de la escuela lancasteriana
pero, extendida a nivel nacional.
La corrupción aprovecha para su desarrollo un
entorno esquizofrénico creado por las autoridades, no solo educativas, quienes
proclaman la transparencia y rendición de cuentas; son ellas quienes alientan
la opacidad, la discrecionalidad y la secrecía, tanto de los presupuestos recibidos del erario
público como de las cuotas o
colegiaturas cobradas en sentido contrario de lo que, -todavía marca la ley
(Art. 3°, Fracc. IV)-, a cambio de
permitir a unos cuantos la creación impune de cotos de poder con diferentes
niveles de maestría en simulación institucional, en los cuales a nivel de
educación superior, sé qué permiten el
ingreso a la docencia de personas sin el perfil
y también el ingreso de alumnos mediante oscuros procesos de selección,
en dónde según sea la escuela se permiten diferentes porcentajes de
“recomendados” con o sin examen.
Incluso, en los nuevos exámenes de ingreso al
servicio docente, la realidad será que la mayoría lo aplica pero, tengo el
testimonio de que no a todos les solicitan los mismos requisitos, ni que los
que obtienen puntación similar son
ubicados en lugares similares.
Sí, si tuviera hijos en edad escolar hubiera
escogido las escuelas dónde trabajan esos profesores y profesoras que hicieron
paro, tendría mayor certeza de que estarían observando valores similares a los
míos. Si estuviera en servicio frente a grupo, yo sería el profesor #201 entre
quienes pararon en Cd. Juárez.
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