Jorge
Domínguez González
El Maestro chihuahuense Renato Rosas nos
habla de la convergencia y divergencia de opinión que se manifiesta cuando se
habla de lo que esperamos de la Reforma Educativa que vendrá para este 2013 de cómo será el nuevo ciudadano y que tan capaz será de vivir
en la sociedad que integrará su contexto. En mi opinión, en nuestro país todo
tipo de reformas constitucionales (educativa, laboral, fiscal, económica, etc.)
al igual que la constitución misma y sus
leyes reglamentarias, son reformas administrativas, cuyo cabal cumplimiento se
encuentra sujeto a voluntades políticas de quienes encabezan los diferentes
niveles de gobierno, díganlo si no el rezago y hasta los retrocesos en las que
en algún tiempo fueron llamadas “garantías sociales” (Artículo 3°, Artículo
27 y Artículo 123), es decir, de la educación, de la tierra y del trabajo, las
cuales se encontraban en la Constitución bajo el Título Primero, Capítulo I,
cuando se llamaba “De las Garantías individuales” y que hoy se llama “De los derechos humanos y sus garantías”…a mi ver, con base a este capítulo
se puede conformar en la actualidad una lista de agravios realizados por la
federación, estados y municipios ¡Claro, en opinión de otros sería una lista de
logros! De esas otras opiniones lo conveniente será saber los “pitos que han tocado” en cada
uno de esos asuntos.
En lo personal y coincidiendo con la propuesta
de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia
y la Cultura) coincido en que el nuevo tipo de ciudadano habrá de estar
constituido por aquellos quienes hayan aprendido a conocer, a hacer, y a convivir para ser personas responsables ante si mismas y la
sociedad en la que vivan. Habrá, sin duda, otras propuestas variadas en dónde
los valores se deriven de la religión, del poder, la riqueza como metas
deseables a las que han de supeditarse todos los seres humanos. No obstante,
hemos de recordar que los aprendizajes no sólo se realizan en el ámbito de la
escuela pública ya que el educando permanece allí una parte de su tiempo y que durante
las demás horas, adquiere aprendizajes valorales de la familia y del entorno
social en que se encuentra y que a veces, lamentablemente, son retroalimentados por la escuela pública misma cuando el alumno observa en los
ambientes escolares, en algunos de sus maestros, la importancia de callar y
obedecer, de manipular a otros, a evadir las reglas de la convivencia, a
descalificar, a difamar, etc.
El pasado jueves 9 de febrero la OEM
(Organización Editorial Mexicana) por medio
de su periódico en nuestra entidad nos informa que en educación básica
en Chihuahua se eliminarán las cuotas de
inscripción desde el próximo ciclo escolar 2013-2014. Uno se alegra de tales
noticias, sabiendo que se toma como base
las declaraciones de SECDECH, la
Secretaria de Educación Cultura y Deporte del Estado de Chihuahua. Luego, a la
par, y el mismo día, Orlando Chávez
Echavarría de El Diario de Cd. Juárez, publica en la sección A, una nota titulada “Marcha atrás: padres
siempre sí pagarán cuotas escolares” y también toma como base a la SECDECH.
Información contradictoria. Uno se entristece con tal noticia y termina uno
confundido.
Luego, uno no sabe si la Secretaría de
Hacienda del Gobierno del Estado de Chihuahua tenga ya contemplado para el
ciclo escolar 2013-2014 el presupuesto
para para gastos ordinarios como papelería, mantenimiento y para los demás rubros que
contempla la fracción IV del Artículo 3° Constitucional en cuanto a que “Toda
la educación que el Estado imparta será gratuita”. En los procesos de
privatización de la escuela pública de México,
uno no sabe en la realidad, si en este afán privatizador de la escuela
pública los representantes del Estado
han tratado de liberar a los gobiernos actuales de la responsabilidad del
cumplimiento cabal de la ley, respecto a la gratuidad de la educación pública
del país ¿Ya tendrán, los gobiernos, las
proyecciones de lo que implica, financieramente, asumir la responsabilidad -por
ahora cedida a los padres de familia- de la gratuidad de la educación básica, media
superior y superior, como lo marca la
ley?
Lo que uno nunca supo, como profesor en
servicio, o tampoco saben los profesores que trabajan o los padres de familia es si, en el afán privatizador de la educación
pública, se previó o fue coincidencia la
estrategia de que las instituciones públicas de educación que manejan recursos
financieros gubernamentales lo hicieran en la opacidad y sin la rendición de
cuentas a las comunidades escolares correspondientes.
Lo que tampoco nunca hemos sabido son los
fundamentos para los criterios sobre el tamaño de los grupos o el número de
profesores en servicio… lo que tampoco nunca hemos sabido es…
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