sábado, 2 de febrero de 2013

NOTA SOBRE LA GRATUIDAD Y LA CONSTITUCIÓN MEXICANA

                                                                                                                                Jorge Domínguez González

Seguramente,  sido las empresas comerciales las que han tenido que ver con la pérdida del significado esencial de lo que es la palabra gratis; de los años 70´s recuerdo haber visto en un restaurante el anuncio de “pase, café gratis, en las mañanas” y después de mucho dudarlo,  haber ingresado al negocio dentro del periodo de el tiempo  mencionado, pedí y bebí mi café  pero, mi gratitud ante la gratuidad anunciada se desvaneció cuando al salir,  pasando de largo por la caja, una voz seca dirigiéndose a mi dijo  -¡Son dos pesos del café! A lo cual respondí -¿No dice el anuncio que “café gratis en las mañanas”? –Sí, pero cuando consume algo de desayuno; después de averiguarles que eso no decía el anuncio y ante la amenaza de llamar a la policía hube de pagar dos pesos por el “café gratis” y como el dinero era lo del camión hube de regresar a pie a la casa.

Hace aproximadamente 10 años, en un supermercado vi dos cajas de sustituto del azúcar de la misma marca, una decía 100 sobres tal precio, la otra anunciaba  “25% gratis” añadiendo que eran 125 sobres con el mismo precio. Lo que se esperaba de mi era que  optara, sin que yo pensara, por la caja del “25%” gratis. Le llamé a un empleado y le expliqué, -con voz neutra pero, amable-,  la conveniencia, para el negocio donde él trabajaba,  de retirar de los anaqueles la primera caja (100 sobres) o de ponerle un precio 25% menor mas,  no me entendió y llamó al gerente. Le repetí mi razonamiento  y éste, tal vez, por el poder de su cargo, o por no haberme escuchado,  ofreció darme 25 sobres del sustituto del azúcar; no los acepté y pagué por la caja del “25% gratis”…más los 100 sobres.

La educación pública comprende, todo lo necesario para que se produzca el proceso educativo: pago de salarios a los profesores, edificios propios para el bienestar de los alumnos mientras aprenden, libros, bibliotecas, lápices cuadernos, material electrónico (computadoras, cañones, etc.), material didáctico, etc.,  y si son escuelas de jornada extendida ha de contemplar el costo de los alimentos nutritivos que se distribuyan a los alumnos y el pago de las cocineras que elaboren los mismos. A mi ver, todos estos costos financieros han de ser cubiertos por el Estado en sus diferentes niveles de gobierno. También, vale decir que, en mi opinión, los edificios propios para el bienestar de los alumnos mientras aprenden han de ser construidos con materiales apropiados para los climas en donde se ubican las escuelas, no para satisfacer la ganancia fácil de compañías constructoras propiedad de amigos de funcionarios de gobierno; de esta manera los gobiernos no dedicarán recursos financieros exagerados en la climatización de planteles escolares, porque del Estado es la responsabilidad de cumplir la ley cabalmente .

La privatización que ha estado padeciendo la educación pública en México no es un proceso que vendrá con la Reforma Educativa, de la noche a la mañana, sino un proceso paulatino de larga cuenta, el cual, han estado sufriendo los padres de familia en todo el país y que se ha manifestado  en Chihuahua con el paso de los años y dentro de la geografía magisterial con el rechazo a los libros de texto gratuitos  que se manifestó en la quema de los mismos en los años 70´s; luego,  con el establecimiento de cuotas de ingreso a la educación básica donde el gobierno se quita la responsabilidad y pretexta que no tiene dinero y que son  los padres de familia quienes  han de pagar   agua, luz, gas, leña, teléfono, etc. En la educación media superior y superior, que también por ley ha de ser gratuita, se dio carta de naturalización  a las cuotas para el  ingreso de los alumnos, aunque estas instituciones cuentan con elevado financiamiento y a pesar de que existe un impuesto universitario, ahora cobran de manera similar o superior a universidades privadas. Con pagos simbólicos subsisten la UNAM y otras dos universidades públicas que requieren pagos de alrededor de 20 pesos por semestre.

A mi parecer, no es legal, que el gobierno permita de manera tácita o abierta,  el cobro de colegiaturas a todos los padres de familia en todas las escuelas de educación pública, bajo ningún pretexto. Tampoco lo es que algún profesor justifique la paulatina privatización de la educación con el razonamiento de: “siga pagando su cuota de tanto dinero para que su hijo ingrese a esta escuela pública de educación gratuita”.

Cómo decía mi abuela: “Lo que es gratis es gratis ¿Cómo qué voy a tener que pagar?”. Luego, tomo un diccionario de español y veo que tenía razón. Lo que es gratis es gratis. Lo que no sabía mi abuelita era de los intereses políticos e ideológicos suelen matizar o cambiar el significado de las palabras.

Este “puente”,  que comprenderá desde el sábado o domingo y que incluye el  lunes 4 de Febrero, porque “así lo marca el calendario escolar” y el martes 5 de Febrero por que es “la mera fecha de la promulgación de la Constitución”. Y se refiere a la Constitución, promulgada en Querétaro en esa “mera fecha” de 1917 y que se sospecha que es la que los funcionarios públicos juran “cumplir y hacer cumplir” y que establece el consabido lineamiento legal de que “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita” y también es un lineamiento legítimo porque fue la aspiración del 10% de la población del país que murió a consecuencias de la Revolución Mexicana.

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