Seguramente, sido las empresas comerciales las que han
tenido que ver con la pérdida del significado esencial de lo que es la palabra
gratis; de los años 70´s recuerdo haber visto en un restaurante el anuncio de
“pase, café gratis, en las mañanas” y después de mucho dudarlo, haber ingresado al negocio dentro del periodo
de el tiempo mencionado, pedí y bebí mi
café pero, mi gratitud ante la gratuidad
anunciada se desvaneció cuando al salir,
pasando de largo por la caja, una voz seca dirigiéndose a mi dijo -¡Son dos pesos del café! A lo cual respondí
-¿No dice el anuncio que “café gratis en las mañanas”? –Sí, pero cuando consume
algo de desayuno; después de averiguarles que eso no decía el anuncio y ante la
amenaza de llamar a la policía hube de pagar dos pesos por el “café gratis” y
como el dinero era lo del camión hube de regresar a pie a la casa.
Hace aproximadamente 10 años, en un
supermercado vi dos cajas de sustituto del azúcar de la misma marca, una decía
100 sobres tal precio, la otra anunciaba
“25% gratis” añadiendo que eran 125 sobres con el mismo precio. Lo que
se esperaba de mi era que optara, sin
que yo pensara, por la caja del “25%” gratis. Le llamé a un empleado y le
expliqué, -con voz neutra pero, amable-, la conveniencia, para el negocio donde él
trabajaba, de retirar de los anaqueles
la primera caja (100 sobres) o de ponerle un precio 25% menor mas, no me entendió y llamó al gerente. Le repetí
mi razonamiento y éste, tal vez, por el
poder de su cargo, o por no haberme escuchado,
ofreció darme 25 sobres del sustituto del azúcar; no los acepté y pagué
por la caja del “25% gratis”…más los 100 sobres.
La educación pública comprende, todo lo
necesario para que se produzca el proceso educativo: pago de salarios a los
profesores, edificios propios para el bienestar de los alumnos mientras
aprenden, libros, bibliotecas, lápices cuadernos, material electrónico
(computadoras, cañones, etc.), material didáctico, etc., y si son escuelas de jornada extendida ha de
contemplar el costo de los alimentos nutritivos que se distribuyan a los
alumnos y el pago de las cocineras que elaboren los mismos. A mi ver, todos
estos costos financieros han de ser cubiertos por el Estado en sus diferentes
niveles de gobierno. También, vale decir que, en mi opinión, los edificios
propios para el bienestar de los alumnos mientras aprenden han de ser
construidos con materiales apropiados para los climas en donde se ubican las
escuelas, no para satisfacer la ganancia fácil de compañías constructoras
propiedad de amigos de funcionarios de gobierno; de esta manera los gobiernos
no dedicarán recursos financieros exagerados en la climatización de planteles
escolares, porque del Estado es la responsabilidad de cumplir la ley cabalmente
.
La privatización que ha estado padeciendo la
educación pública en México no es un proceso que vendrá con la Reforma
Educativa, de la noche a la mañana, sino un proceso paulatino de larga cuenta,
el cual, han estado sufriendo los padres de familia en todo el país y que se ha
manifestado en Chihuahua con el paso de
los años y dentro de la geografía magisterial con el rechazo a los libros de
texto gratuitos que se manifestó en la
quema de los mismos en los años 70´s; luego,
con el establecimiento de cuotas de ingreso a la educación básica donde
el gobierno se quita la responsabilidad y pretexta que no tiene dinero y que
son los padres de familia quienes han de pagar
agua, luz, gas, leña, teléfono,
etc. En la educación media superior y superior, que también por ley ha de ser
gratuita, se dio carta de naturalización a las cuotas para el ingreso de los alumnos, aunque estas
instituciones cuentan con elevado financiamiento y a pesar de que existe un
impuesto universitario, ahora cobran de manera similar o superior a
universidades privadas. Con pagos simbólicos subsisten la UNAM y otras dos
universidades públicas que requieren pagos de alrededor de 20 pesos por
semestre.
A mi parecer, no es legal, que el gobierno
permita de manera tácita o abierta, el
cobro de colegiaturas a todos los padres de familia en todas las escuelas de
educación pública, bajo ningún pretexto. Tampoco lo es que algún profesor
justifique la paulatina privatización de la educación con el razonamiento de: “siga
pagando su cuota de tanto dinero para que su hijo ingrese a esta escuela
pública de educación gratuita”.
Cómo decía mi abuela: “Lo que es gratis es
gratis ¿Cómo qué voy a tener que pagar?”. Luego, tomo un diccionario de español
y veo que tenía razón. Lo que es gratis es gratis. Lo que no sabía mi abuelita
era de los intereses políticos e ideológicos suelen matizar o cambiar el
significado de las palabras.
Este “puente”, que comprenderá desde el sábado o domingo y
que incluye el lunes 4 de Febrero,
porque “así lo marca el calendario escolar” y el martes 5 de Febrero por que es
“la mera fecha de la promulgación de la Constitución”. Y se refiere a la
Constitución, promulgada en Querétaro en esa “mera fecha” de 1917 y que se
sospecha que es la que los funcionarios públicos juran “cumplir y hacer
cumplir” y que establece el consabido lineamiento legal de que “Toda la
educación que el Estado imparta será gratuita” y también es un lineamiento
legítimo porque fue la aspiración del 10% de la población del país que murió a
consecuencias de la Revolución Mexicana.
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