sábado, 26 de enero de 2013

LA EDUCACIÓN DE CALIDAD SUS ACTORES


Jorge Domínguez González

Seguramente que todos los actores educativos estamos de acuerdo en que la educación que se imparte en las escuelas ha de ser una educación de calidad, las ideas que se tienen como es de  que ha de ser una “buena educación” y cuando  sondeamos lo que significa “buena educación”, las expresiones generalizadas varían. Entre los alumnos, de diferentes niveles (del básico al superior), las opiniones que  se otorgan van desde el ´que nos dejen salir temprano y que no encarguen tantas tareas´ hasta alumnos quienes empiezan a entender a las instituciones educativas como lugares para adquirir  un conjunto de aprendizajes para conocer, hacer, convivir y ser.

Otro actor, como es el conjunto de los padres de familia es difícil encontrar en ellos un sentir homogéneo. Sin embargo, tal vez, sea  posible detectar en su manera de pensar de lo que es  la educación de calidad con influencias, en diferente grado  de entidades  de la sociedad como los medios, las iglesias, etc., combinados con sus niveles de  de escolaridad, formación familiar, entornos de convivencia, edad y otros que seguramente tienen que ver con la opinión actual sobre la educación de calidad.

Un actor, al cual seguramente una cantidad considerable de padres de familia responsabilizan de la formación de sus hijos somos los profesores, aunque la estancia de sus hijos en la escuela ronda en alrededor del 10%  del tiempo de un año. En mi opinión, entre los profesores “habemos” de todos, desde quienes hacen su trabajo con entrega y vocación, hasta otros que trabajamos con menor empeño, ya qué fue la única opción de trabajo que hallamos. A mi parecer,  todos los profesores también nos encontramos bajo la influencia, en diferente medida, de los mismos factores que afectan y/o benefician  el punto de vista de  en torno a lo que es la educación de calidad y por ende de la  práctica educativa y/o laboral.

Racionalmente, pocos ponen en duda la función del sindicato como un actor educativo de relevancia, ya que por naturaleza un sindicato es la organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses comunes,  una parte de ello  es el obtener mejores prestaciones para sus agremiados. A mi entender, la defensa de los intereses de los trabajadores es ante los intereses del patrón y en el caso de los profesores organizados es dentro el Sindicato de Trabajadores de la Educación (SNTE) ante los intereses del patrón  que es el Estado representado por el Poder Ejecutivo en todos los niveles de gobierno por medio de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Los gobernantes se asumen a sí mismos como representante de los intereses de toda la sociedad, aunque no hayan sido electos por la mayoría de los ciudadanos, aunque sí de la mayoría de los ciudadanos que acudieron a votar y se cree y se da por sentado que sucedió en elecciones libres y auténticas basadas en el debate y la discusión.  Se rumora que juran al tomar posesión de sus cargos “cumplir y hacer cumplir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y todas las leyes que de ella emanen”. Luego, forzan a la privatización  de la educación reduciendo el financiamiento a la educación pública,  permitiendo cobrar cuotas por mantenimiento y sin proporcionar materiales educativos en todos los niveles, a la par de costosas campañas mediáticas en el radio, en la televisión  y en los periódicos de “un semestre más sin  rechazados”, al mismo tiempo que  en las escuelas públicas de educación media y superior de Chihuahua cobran como si fueran escuelas privadas, con la consecuente creación de cotos de poder que ello conlleva.  Desde hace muchos años, esa,  que la clase política llama  “la ley máxima del país”,  establece en la fracción IV del artículo 3° (sin  mis mayúsculas en las tres letras finales de la primera palabra) que “TODA la educación que el Estado imparta será gratuita”.

Estas prácticas gubernamentales y la percepción de cada uno de los actores de sobre lo que es la educación  de calidad, a mi entender, sin duda está relacionado con un conjunto de deficiente adquisición, ya personal ya social  de aprendizajes para conocer, hacer, convivir y ser. El colmo es que la mayoría de políticos creen que en educación el énfasis está en la enseñanza y hasta algunos profesores.

Todavía el aprender a conocer es entendido (por algunos egresados de nivel superior) únicamente como aprender a memorizar y en las zonas escolares subsisten las “Mesas Técnicas” para reforzar ese enfoque con la elaboración de exámenes, olvidando el aprender a aprender y la ejercitación de la atención y del pensamiento; el aprender a hacer es pensado como las habilidades para obtener de otros beneficios personales y no como una calificación para el mundo del trabajo; el aprender a convivir es asumir las relaciones de dominación-subordinación como inevitables y; la parte principal la cual recogería los tres anteriores, el aprender a ser, se ha convertido en  el abandono del compromiso de desarrollar la propia personalidad con autonomía, y  de la responsabilidad.

En mi opinión, sobre esas bases la Reforma Educativa  que ha sido aprobada y en las actuales circunstancias, de violencia e inseguridad, no pasará de ser otra reforma educativa más en la historia del país…la esperanza alcanzar el contenido de las leyes respectivas se alejará.

No hay comentarios: