Los medios educan y se entera uno de servidores públicos, los cuales sin entrar en funciones todavía, como un senador electo por del PRI en Michoacán, quién hace pocos días comenzó usar como transporte personal un automóvil Porsche Panamera de 133 mil 500 dólares, o sea, más de millón y medio de pesos. Este futuro legislador fue captado por los periodistas cuando salía de ese vehículo, placas SMT -4734 del estado de Nuevo León y llegaba a una reunión en la Ciudad de México para entrevistarse con quién, los lenguas largas, llaman “presidente electo”. La nota periodística añade que el senador en ciernes es accionista de varios negocios relacionados con la venta de automóviles y de grúas.
Unos se sorprenden de que no oculta su buen
gusto, manifestado en la utilización
“tan natural” de un carro europeo y, miran ese acto con admiración, agrado y lo
justifican; otros recordamos que procede de ese partido el que, hace años
(ahora no) exaltaba la figura de Don Benito Juárez y quién se destacó en
nuestra historia por su austeridad republicana,
(“Bomberito Juárez” para los conservadores). En fin, un solo acto de la realidad que puede analizarse desde dos posturas morales o
éticas muy diferenciadas, los cuales
pueden coincidir o no con nuestros valores. Los valores (coro: pa´rriba,
pa´bajo, para un lado, para el otro) ¿A quién sirven los valores de quién?
Conozco en el estado de Chihuahua lo que pueden ser esfuerzos contra
la corrupción en un ámbito contradictorio, polémico y complejo como es la
educación. En un entorno que se caracteriza por la permanente violación a la
Constitución Política del Estado de Chihuahua y de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la
cual establece que TODA educación que imparta el Estado será GRATUITA y que en
el discurso gubernamental y en hechos han cambiado y establecido como meta la
tan llevada y traída COBERTURA total de
servicio educativo para los estudiantes, la cual contempla un lugar para cada
estudiante chihuahuense pero, sin tomar en cuenta que una cosa es que exista la
disponibilidad de un lugar y otra es que esos lugares sean gratuitos. Es más,
la clase política dominante persiste en esta postura, a pesar que su candidato
a la presidencia de la república se manifestó en contra de las cuotas
escolares…y la acción a seguir fue que, desde este ciclo escolar, las
sociedades de padres de familia habrán de registrarse ante la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, en lugar de declarar prohibición de cuotas
escolares.
A mi ver, no existe evidencia contraria a que
en la realidad de la educación en el estado de Chihuahua y del país, en general,
de que toda la educación en los planteles públicos no se esté
mercantilizando; que en los planteles
particulares sea natural que se venda el servicio educativo, mediante las
colegiaturas, no es extraño pero, que en
las escuelas oficiales, en las escuelas
de gobierno se cobren cuotas debiera de ser preocupante, porque se afecta a la
economía de la mayoría de los hogares (no de Rusia , ni de China) y de plano,
en mi opinión es permitir actuar a los
gobiernos en contra de la legalidad ya establecida.
A mi entender, a la par, de los
procesos de mercantilización de
la educación en Chihuahua, se generan,
se reproducen y extienden refinados mecanismos de corrupción, los cuales educan a los alumnos, a los padres de familia y a la sociedad en general. Por supuesto que
los integrantes de todos los niveles y órdenes de gobierno tienen tapaojos para
no mirar este fenómeno; me gustaría
conocer como explican a sus descendientes y ascendientes el no mover un dedo
para parar el desmantelamiento de la educación gratuita. Salvo la Universidad Autónoma de México, (UNAM)
que cobra 20 centavos por semestre y la Universidad Autónoma de Michoacán que
cobra $18 pesos por semestre, todas las demás universidades cobran cuotas como
si fueran escuelas particulares y en ellas se incluye la educación superior en
el Estado de Chihuahua, las que perteneciendo al sistema educativo de escuelas
oficiales del gobierno del estado, establecen cuotas cual si fueran
particulares.
En el caso de la mercantilizada educación
superior de Chihuahua, a las universidades públicas u oficiales y a los tecnológicos
públicos u oficiales, cada año se les otorga
más y más presupuesto, millones y millones de pesos ¿Por qué no se
refleja este aumento de participaciones estatales a cada institución de
educación superior en la baja de las altísimas
cuotas que cobran a los alumnos? Nadie explica en que se gastan las cuotas que
se cobran. Los chihuahuenses no tenemos acceso a las cuentas de esas
instituciones, no existe la oportuna rendición de cuentas y sí la opacidad en materia financiera de las
instituciones de educación superior chihuahuense. Veo que, cada año se contrata
a más y más personal pero, no con plazas bases, sino por contratos por tiempo limitado menor a
año, a la par de que disminuyen las cargas
de horas frente agrupo de, la mayoría, de los profesores con plaza base,
con todas las implicaciones educativas y de enseñanza valoral que eso implica.
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