sábado, 7 de abril de 2012

LA CORRUPCIÓN EN EDUCACIÓN Y OTRA VEZ, DESDE GUATEMALA, MI AMIGA SOFÍA

Jorge Domínguez González

Otra vez, los correos me traen noticias de mi amiga, me escribe Sofía,  desde Guatemala, país de la mitad del tamaño del estado de Chihuahua pero, con una población de 15 millones de personas y en el cual convive una gran diversidad de culturas de pueblos originarios. Ella vive en el departamento de El Petén, pues como es una república central, no existen estados, sino departamentos; este es el departamento más grande de Guatemala, ocupa la tercera parte de la superficie de ese país, cuenta con más de medio millón de habitantes y  hace frontera con México y  Belice, además está cubierto por una espesa selva tropical. Ella vive en la población de Flores, la cual es la capital departamental de El Petén. Ella ya me había escrito antes y me había contado que  está trabajando en la Universidad Didáctica de Guatemala (Undigua).

Aunque, generalmente, en Guatemala las universidades particulares no realizan exámenes de selección para el ingreso de sus alumnos o de que algunas universidades públicas tienen muy precisados los procesos de selección para quienes quieren estudiar en ellas, en dónde trabaja mi amiga Sofía para el ingreso de alumnos lo hacen mediante el Inival.

Formalmente como en muchas instituciones para ingreso de los alumnos de Guatemala a las universidades  interviene como mediador  el Ineval  (Instituto Nacional de Evaluación), mediante una prueba de selección estandarizada cuyo propósito es medir las habilidades y los conocimientos básicos de los aspirantes a cursar estudios de nivel superior. A los  estudiantes que desean ingresar a la Universidad Didáctica de Guatemala se les requiere que sustenten el examen de Ineval. 

Con este examen a los sustentantes quienes desean ingresar a las universidades guatemaltecas, se supone que, son evaluados en igualdad de condiciones con un instrumento adecuado y confiable y que proporcionará a los directivos de las universidades públicas la certeza de que el control de los procesos de registro, aplicación y calificación cumple estándares de excelencia.

Si bien es cierto que, el examen de Ineval puede proporcionar información a las instituciones guatemaltecas,  sobre quiénes son los aspirantes con mayores posibilidades de éxito en los estudios de licenciatura, también es cierto que en el mundo real el examen de Ineval forma parte de la corrupción guatemalteca en el terreno educativo.

Me cuenta Sofía que, ya aparecidas las convocatorias que publicitan las fechas, horas, costos, lugares, para entregar las fichas  que, posibilitarán sustentar el examen de Ineval  para ingresar a la Universidad Didáctica de Guatemala,  el personal administrativo indicado  procede a colocar en el vidrio de la puerta a la entrada de la institución un discreto cartel con el anuncio de “no hay fichas” el cual no será retirado durante este periodo. Enseguida de lo cual se procede a recibir, de quienes van llegando,  durante el lapso indicado por la convocatoria, los documentos y los dineros para el pago de la ficha. No es seguro que todos reciban ficha, es más seguro que se entregue la ficha a los que indican de parte de quién van, a quienes no lo dicen  se les señala  el anuncio de la puerta de “no hay fichas” pero, si son  insistentes se les entrega ficha.

Quienes están en el negocio educativo norman el criterio sobre el número de alumnos a admitir que, no suele ser el número didáctico, sino de alrededor de 30 alumnos por grupo.   Motivo por el cual solicitan les sean suministradas, en parcialidades, varias tandas de fichas para el examen de Inival …este podrá ser el único vestigio de esta parte de la corrupción educativa.

Añade Sofía: si por un lado, se han pervertido con impunidad  los  procedimientos de  ingreso de los docentes a la Universidad Didáctica de Guatemala y, por otra parte, cierto número de alumnos ha utilizado los procedimientos pervertidos, turbios y no transparentes para ingresar a esta institución guatemalteca y han contribuido  a simular que todos los ingresantes han aprobado el examen, cuando lo cierto es que muchos de los nuevos alumnos no han alcanzado la puntuación mínima de ingreso, lo cierto es que se violan los procedimientos de ingreso establecidos en los concursos (convocatorias) que son publicados a fin de favorecer el ingreso de amistades y/o acrecentar el poder. 

Sofía dice: “Lo preocupante es que, en una institución así,  no puede establecerse un verdadero  diálogo pedagógico ni entre el personal docente de la institución porque por la forma de ingresar  a la institución, ellos siempre estarán de acuerdo, con  todas y cada una de las palabras de la jefa a consecuencia de las dependencias patológicas que se crean por la forma de ingreso pero, tampoco puede establecerse un verdadero  diálogo pedagógico con cierto número de alumnos  de la institución por la forma de ingresar, porque su modo  trae en ellos conductas similares a las de los docentes.”

Los alumnos de Undigua  saben quienes ingresaron de una manera u otra, a mi ver, así  lo ético es que  son ellos a quienes  les corresponde transformar, para adelante, su universidad, habiendo ingresado honestamente y estando libres de  manipulación.

Ella vive en Guatemala , yo vivo en…




1 comentario:

Vera I. Zasulich dijo...

Muy buen artículo, en su libro "Universidades Corruptas" Hallak menciona algunos indicadores que constituyen la corrupción entre los que se encuentran: el favoritismo y el tráfico de influencias, además de otros, de los cuales, desafortunadamente tenemos muchos ejemplos.