Jorge Domínguez González
Otra vez, los correos me traen noticias de mi amiga,
me escribe Sofía, desde Guatemala, país
de la mitad del tamaño del estado de Chihuahua pero, con una población de 15
millones de personas y en el cual convive una gran diversidad de culturas de
pueblos originarios. Ella vive en el departamento de El Petén, pues como es una
república central, no existen estados, sino departamentos; este es el
departamento más grande de Guatemala, ocupa la tercera parte de la superficie
de ese país, cuenta con más de medio millón de habitantes y hace frontera con México y Belice, además está cubierto por una espesa
selva tropical. Ella vive en la población de Flores, la cual es la capital
departamental de El Petén. Ella ya me había escrito antes y me había contado
que está trabajando en la Universidad Didáctica
de Guatemala (Undigua).
Aunque, generalmente, en Guatemala las universidades particulares no
realizan exámenes de selección para el ingreso de sus alumnos o de que algunas
universidades públicas tienen muy precisados los procesos de selección para
quienes quieren estudiar en ellas, en dónde trabaja mi amiga Sofía para el
ingreso de alumnos lo hacen mediante el Inival.
Formalmente como en muchas instituciones para ingreso de los alumnos de
Guatemala a las universidades interviene
como mediador el Ineval (Instituto Nacional de Evaluación), mediante
una prueba de selección estandarizada cuyo propósito es medir las habilidades y
los conocimientos básicos de los aspirantes a cursar estudios de nivel superior.
A los estudiantes que desean ingresar a
la Universidad Didáctica de Guatemala se les requiere que sustenten el examen
de Ineval.
Con este examen a los
sustentantes quienes desean ingresar a las universidades guatemaltecas, se
supone que, son evaluados en igualdad de condiciones con un instrumento adecuado
y confiable y que proporcionará a los directivos de las universidades públicas la
certeza de que el control de los procesos de registro, aplicación y
calificación cumple estándares de excelencia.
Si bien es cierto que, el examen
de Ineval puede proporcionar información a las instituciones guatemaltecas, sobre quiénes son los aspirantes con mayores
posibilidades de éxito en los estudios de licenciatura, también es cierto que
en el mundo real el examen de Ineval forma parte de la corrupción guatemalteca en
el terreno educativo.
Me cuenta Sofía que, ya
aparecidas las convocatorias que publicitan las fechas, horas, costos, lugares,
para entregar las fichas que,
posibilitarán sustentar el examen de Ineval para ingresar a la Universidad Didáctica de
Guatemala, el personal administrativo
indicado procede a colocar en el vidrio
de la puerta a la entrada de la institución un discreto cartel con el anuncio
de “no hay fichas” el cual no será retirado durante este periodo. Enseguida de
lo cual se procede a recibir, de quienes van llegando, durante el lapso indicado por la convocatoria,
los documentos y los dineros para el pago de la ficha. No es seguro que todos
reciban ficha, es más seguro que se entregue la ficha a los que indican de
parte de quién van, a quienes no lo dicen
se les señala el anuncio de la
puerta de “no hay fichas” pero, si son insistentes se les entrega ficha.
Quienes están en el negocio educativo
norman el criterio sobre el número de alumnos a admitir que, no suele ser el
número didáctico, sino de alrededor de 30 alumnos por grupo. Motivo por el cual solicitan les sean
suministradas, en parcialidades, varias tandas de fichas para el examen de
Inival …este podrá ser el único vestigio de esta parte de la corrupción
educativa.
Añade Sofía: si por un lado, se han pervertido con impunidad los
procedimientos de ingreso de los
docentes a la Universidad Didáctica de Guatemala y, por otra parte, cierto número
de alumnos ha utilizado los procedimientos pervertidos, turbios y no
transparentes para ingresar a esta institución guatemalteca y han
contribuido a simular que todos los
ingresantes han aprobado el examen, cuando lo cierto es que muchos de los
nuevos alumnos no han alcanzado la puntuación mínima de ingreso, lo cierto es
que se violan los procedimientos de ingreso establecidos en los concursos
(convocatorias) que son publicados a fin de favorecer el ingreso de amistades
y/o acrecentar el poder.
Sofía dice: “Lo preocupante es que, en una institución así, no puede establecerse un verdadero diálogo pedagógico ni entre el personal
docente de la institución porque por la forma de ingresar a la institución, ellos siempre estarán de
acuerdo, con todas y cada una de las
palabras de la jefa a consecuencia de las dependencias patológicas que se crean
por la forma de ingreso pero, tampoco puede establecerse un verdadero diálogo pedagógico con cierto número de
alumnos de la institución por la forma
de ingresar, porque su modo trae en
ellos conductas similares a las de los docentes.”
Los alumnos de Undigua saben quienes
ingresaron de una manera u otra, a mi ver, así lo ético es que son ellos a quienes les corresponde transformar, para adelante,
su universidad, habiendo ingresado honestamente y estando libres de manipulación.
Ella vive en Guatemala , yo
vivo en…
1 comentario:
Muy buen artículo, en su libro "Universidades Corruptas" Hallak menciona algunos indicadores que constituyen la corrupción entre los que se encuentran: el favoritismo y el tráfico de influencias, además de otros, de los cuales, desafortunadamente tenemos muchos ejemplos.
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