Jorge
Domínguez González
A pesar de que el objetivo
de todos los seres humanos es el conocimiento, y de que conforme a nuestro
nivel perseguimos esta meta, sabemos que siempre existen quienes se
beneficien con nuestra ignorancia, ello a pesar de que los conocimientos que
podamos poseer no son producto meramente personal, sino de la sociedad y el
entorno en que nos desenvolvemos. Así,
en estos tiempos electorales considero que cada uno de nosotros ha de reflexionar en este sentido respecto a las
propuestas educativas que hacen hoy los candidatos a la presidencia de la
república.
El último martes de marzo
del presente año apareció en varios periódicos del país un desplegando titulado “Preguntas cuyas
respuestas podrían transformar a México” signado por alrededor de 50 ciudadanos
del ámbito intelectual, académico,
artístico e incluso personalidades de diversas orientaciones políticas con
diversos cuestionamientos para los candidatos a la presidencia de la república.
El documento consta de varios apartados, todos ellos de mi interés cómo
ciudadano por conocer las respuestas de los aspirantes. A mi, por mi trabajo
relacionado con la educación me interesa conocer con más énfasis las respuestas de ellos a las preguntas del
cuarto apartado, es decir, el referido a “educación”, sin que por ello quiera
decir que los demás apartados no son
importantes, al contrario la educación y lo que en ella sucede en México guarda
relación con los demás apartados de un manera compleja y muchas veces de manera
directa.
Hemos de conocer la
propuesta clara de los candidatos a la presidencia del país sobre ¿A cuánto se propondría aumentar la jornada
escolar diaria? Y conforme a la respuesta preguntar. ¿El costo de ese aumento
en la jornada diaria sería con cargo al
erario de gobierno o a los bolsillos de los padres de familia? Pues en la
perspectiva surrealista que vivimos, la
gratuidad de la educación establecida por la ley va por un camino y otra la practica de esta
gratuidad va por otro camino...el más alejado de la legalidad.
Seguramente, los candidatos
al máximo cargo público del país, no podrán decir que no están de acuerdo en
que cada niño estudiante sea proveído de una computadora como parte indispensable de su derecho de los
niños al acceso a las tecnologías de la información y la comunicación ¿Cuál
sería el costo para los padres de
familia? ¿Quién garantizaría la transparencia de los concursos de adquisición para
tantas computadoras? ¿Con que elementos contarían los ciudadanos para saber que
los funcionarios encargados de compras no recibieran indebidas comisiones?
Luego, está lo de asegurar el acceso a la banda ancha a cada escuela del país
porque, opino que habrán de establecerse metas pareadas con las del acceso a
banda ancha de cada área o región del país.
Creo que todos los
aspirantes a la presidencia nacional se manifestarán conformes con la idea de someter a todas las plazas nuevas y liberadas de
docentes, directores y superiores a concurso. Así, debe hacerse con todas las
plazas de trabajo del gobierno pero, acaso ¿Ya es parte de la cultura someter a
todos los funcionarios públicos, incluidos a los del sistema educativo, a un
concurso para el cargo o son designados?
Tal vez, algunos de los candidatos estén de acuerdo en aprobar que la
evaluación docente sea universal, obligatoria, periódica y que sólo los
maestros calificados den clase. Claro, aquí las preguntas son ¿Calificados por quién o quiénes y con qué
fines y mecanismos? ¿Estarán todos los docentes
de acuerdo en dar clases? ¿No será mejor para los alumnos, el qué los docentes
los acompañen en sus aprendizajes, en
lugar de que les den clases?
Lo más serio, a mi ver, es que dicho apartado, “Educación”, no contemple preguntas
para los candidatos referidas otros entes relacionados con la educación y que
educan, generalmente, no para beneficio de los educandos, sino de corporaciones
económicas, a la par de que si son las preguntas referidas a educación sólo las
que aparecen en el documento referido, se da por entendido que los únicos
responsables de la educación son los profesores.
En lo personal, a cada
candidato no sólo preguntaría no sólo si están dispuestos a entregar un Padrón Nacional Único de Maestros, eliminar
todas las comisiones no educativas y resolver que no exista retención automática
de cuotas sindicales. Sino, ¿De cada secretaría de estado estaría
dispuesto a entregar un Padrón Nacional, y eliminar todas las comisiones y
resolver que no exista retención automática de cuotas sindicales?
Llamo a usted a la reflexión.
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