Domingo 25 de Diciembre del 2011 Jorge Domínguez González
A mi entender, desde hace tiempo, la esencia pervertida de los seres humanos, como yo, también se manifiesta en el egoísmo que externamos en esta temporada decembrina me refiero a lo que sucede cuando deseamos a nuestro prójimo que “pase una feliz Navidad”, después, en el mejor de los casos agregamos a nuestro deseo “y que pase usted un feliz año nuevo” ladeando un poco el egoísmo con el cual hemos sido formados y así nuestra generosidad nos alcanza hasta para desear que pase 365 días felices…y eso que no se cobra por desear. Cuando actúo así, después le doy la razón a Hobbes quien afirmaba que el “hombre para el hombre es un lobo”; además miro los retrocesos que hemos tenido los humanos cuando escucho los diálogos de la gente, quienes al despedirse expresan a sus semejantes, como era la tradición chihuahuense antigua: “Cuídese” a lo que antes uno respondía “Sí, gracias”, ahora el indiciado responde con sorna o enojo “¿Me está usted amenazando?”
Podría ser que los seres humanos hayamos nacido con la maldad en nuestros genes, en nuestra sangre, podría ser que nuestra sociedad nos marca con los valores que la hacen funcionar y con las enseñanzas en vivo y en directo de sus hechos que, no de sus palabras. En está polémica también están polarizadas las opiniones de los conservadores o los de derecha y las opiniones de los progresistas o los de izquierda. Claro, están también los eclécticos, los que dicen que, ni lo uno ni lo otro, que no son de ningún lado, o quienes afirman que ambos a la vez pero, que éste o aquél lado son determinantes, a todos los por su opinión los conoceréis pero, por sus hechos sabremos de que lado son.
Con todo y la tétrica situación que hoy vivimos y sabiéndome de las influencias antihumanas que impulsan mi ser a buscar razones de beneficio personal en mi trabajo y relaciones con los demás e incluso, con quienes de manera cercana quiero, y porque estas nevadas dan pauta a la reflexión, me propongo a que de la mejor manera buscaré practicar en mi vida los valores de amor, generosidad, solidaridad, mutua comprensión, libertad, igualdad, equidad, confianza, congruencia, fraternidad, responsabilidad, diálogo, respeto, tolerancia, pluralidad, dignidad, justicia, ya que son principios de convivencia armónica. A partir de mañana, pues ahora no puedo, mañana será mañana.
Sin embargo, uno no pretende dar clases o imponer un tipo de moral, para eso están otras instituciones como la familia, la escuela, las iglesias y otras asociaciones. Hasta donde me es posible, tampoco, trato de sancionar la vida privada de las personas y juzgarlas como, divertidamente y de manera parecida pero que va más allá del bullying escolar, solía hacerlo en círculos de la derecha vergonzante que frecuenté; ahora sé que a falta de propuestas, la descalificación por aspectos de la vida privada de los semejantes es su mejor arma de lucha para el futuro que continúan tratando de imponer, de manera discreta, sin que los demás (los afectados) se enteren.
Con todo lo que hay en nuestra sociedad y en el gobierno actual en todos sus niveles, creo que hemos de exigir a los representantes populares, a los funcionarios públicos, el apego a una ética política sustentada en los valores de honestidad, transparencia, paridad, respeto por las diferencias (culturales, no de ingreso), austeridad y sencillez en el trato con los demás, profundo y auténtico espíritu de servicio a los ciudadanos, comprensión y respeto frente a otros puntos de vista, voluntad de diálogo y de toma de decisiones mediante consensos, y respeto a la libertad,
Para otros el valor esencial de la sociedad podrá ser otro pero, a mi entender, el trabajo es un valor esencial de la sociedad y fuente principal de la riqueza y la creatividad de los seres humanos. No sé como ahora llegamos a pensar y a creer que el trabajo es una “gracia” o un “favor” que nos es concedido por quienes nos mienten y nos dicen que es a ellos a quienes hemos de vivir agradecidos por otorgarnos el pago de nuestro trabajo. Nadie hasta la fecha a probado que sea falsa la teoría de la plusvalía, según la cual, a todos los trabajadores se les paga un salario (legal o ilegal) pero, nunca se les pagará el trabajo, o sea, la riqueza que producen.
Con todo lo anterior ¿Qué hacer ante la escalada de la derecha de un partido y otro que pretenden una reforma laboral? Reforma laboral que quiere conforme a sus tácticas hacer legal lo que ya han avanzado en la práctica: acabar con las conquistas y los derechos de los trabajadores; borrar las leyes que dignifican el trabajo doméstico; evadir el cumplimiento de salarios dignos y de prestaciones. Parece ser que la propuesta de reforma laboral está en ofertar empleos inestables para que por costos salarios las personas trabajaren más. Nos lleva el Estado y sus personeros al individualismo posesivo, al consumismo y la alienación del producto del trabajo. Acaso ¿No es necesaria una nueva sociedad en la que el trabajo, la producción y el conocimiento sirvan para satisfacer las necesidades y aspiraciones de todos los seres humanos que habitan este país?
Con todo le deseo fraternalmente a usted y a todos los suyos que pasen una feliz vida en todos sus momentos, y en cada uno de sus instantes.
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