sábado, 18 de febrero de 2012

NOTAS SOBRE LA AYUDA QUE HAN NECESITADO LOS TARAHUMARAS

19 Febrero del 2012 Jorge Domínguez González

Me sorprende confirmar lo que siempre he pensado: no sólo los chihuahuenses somos un pueblo generoso, sino que todos los habitantes de este país también existimos como un pueblo generoso dado a compartir parte de lo que tiene, así sea poco, aunque de dar y poseer yo no podría determinar hasta qué grado ha penetrado el valor de “poseer” en cada integrante de nuestra sociedad y el grado en el cual se ha perdido el valor de la “generosidad” durante esta parte del siglo que inicia, por efecto del modelo económico en el que han insertado a nuestro país por parte del gobierno y de los poderosos, entre quienes en lo privado, habrá ,-seguramente-, quienes tengan los intereses económicos como valor que prima en sus vidas.

Los medios de difusión en las semanas anteriores a la presente nos han informado de cómo organizaciones ciudadanas, personas en lo individual, empresas y hasta variados niveles de niveles de gobierno en todo México se han volcado en ayuda a los tarahumaras de diversa manera y con distintos formas de asistencialismo hacen llegar ayuda, asistencia alimentaria, a quienes desde hace siglos lo requieren, entre ellos el pueblo originario conformado por los tarahumaras, tarahumares, como les decimos por acá.

Sabedores los chihuahuenses de que en la entidad existen algunos nombres con toponímicos,-solos o combinados-, como San Francisco de Conchos, Janos, Julimes, Orinda, Bachimba, etc., de que hay otros lugares de los que solamente queda el recuerdo que al nombre actual antecedía la palabra “congregación”, porque ahí eran obligados a vivir a pueblos indígenas. Ahora, ya sólo nos indican el nombre de pueblos originarios que alguna vez hubieron en esos lugares o en dónde eran congregados y que por efectos de determinado tipo de evangelización ya no se hallan ahí; por ello, algunos de nosotros en Chihuahua comprendemos el afán de los rarámuris (tarahumaras) de alejarse a lugares aislados y remotos, porque lo que para nosotros es civilización, para ellos está claro que la llegada de gentes externas sus comunidades, significa tarde que temprano, el exterminio de su pueblo. Conociendo lo anterior para la mayoría de chihuahuenses es evidente que los tarahumares son recelosos y desconfiados no por defectos del carácter o por ser malagradecidos, sino por la experiencia histórica del exterminio sucedido a decenas de pueblos originarios quienes fueron en el pasado vecinos de ellos.

Hace cuarenta años todavía existían en la Sierra de Chihuahua personas de esta etnia que no habían sido bautizados y a quienes se les llamaba “gentiles”, los cuales vivían en los lugares más lejanos e incomunicados de los municipios del territorio histórico de los tarahumares. Cuando viví con ellos, de un tiempo a otro cambiaban de nombre y es que a ellos les gusta nombrarse como las personas a quienes reconocen ¿Sobrevivirá todavía esta costumbre?

La Organización de las Naciones Unidas para conocer la salud, esperanza de vida y la educación utiliza como indicador el “IDH” (Índice de Desarrollo Humano). Así encontramos que Batopilas es el municipio tarahumara de con el nivel más bajo de América Latina y que también es el que tiene un índice de mortalidad infantil por debajo de Nigeria el cual es un país de África. De los 20 municipios con menor IDH de la población indígena a nivel nacional, 8 se encuentran en la Sierra Tarahumara de Chihuahua; De los 15 municipios más atrasados del México, 10 se encuentran en Chihuahua…usted adivinó: en el territorio indígena de la entidad. Esta es la fotografía de cómo viven hoy los pueblos originarios y la historia de ayer y la historia contemporánea nos dicen como ha sido el proceso de pauperización de los indígenas chihuahuenses.

En el primer párrafo reconocía que en Chihuahua somos generosos y que así hemos sido en Chihuahua respecto a el hambre de los tarahumaras pero, hoy el país se ha volcado en esta ayuda que es necesaria por los efectos de las heladas y la sequía que se padece en la entidad, hemos de profundizar la reflexión.

Hace tiempo escuché que “Si das un pez al hambriento se le satisface el hambre de ese día, mas si enseñas a pescar a ese hombre satisfacerás su hambre para toda la vida.” El primer tipo de ayuda al hambriento es la asistencialista y la segunda la sustentable. Sin dejar de reconocer que hoy por hoy los tarahumaras requieren ayuda asistencial, llamó a la reflexión de si los tarahumaras no han requerido más la ayuda para proyectos sustentables, para que los tarahumaras hubiesen aprendido a pescar.

Hoy con total opacidad organizaciones ciudadanas, empresas y hasta variados niveles de gobierno de todo México se ha enviado ayuda a los tarahumara pero, ¿A quién se ha enviado la ayuda para distribuirla? ¿A cuántas y cuáles familias se ha ayudado? ¿Con cuánto y con qué? No se sabe, en estos tiempos de tecnología de información, que puede ser rápida pero, que funcionaría sólo si hay voluntad política e ideológica. Para ellos, los poderosos y sus ayudantes, habrán de realizar cursos y talleres para hacer rifas, bailes, y actividades variadas, donde se omiten desde ya los procesos de transparencia y rendición de cuentas sobre la ayuda aportada y de a quienes es canalizada y por quienes es recibida.

Los proyectos sustentables como ayuda solidaria a otros seres humanos, requieren de la reflexión de los pueblos receptores, o sea, procesos de participación democrática de los interesados ¿A quién conviene, a quién beneficia qué en la Tarahumara no hayan existido proyectos sustentables para ayuda de los pueblos originarios?

sábado, 11 de febrero de 2012

NOTAS SOBRE CARLOS MONSIVÁIS Y YO

12 de Febrero del 2011 Jorge Domínguez González

Agradezco al grupo de personas encabezado por Héctor Nava y Sergio Jurado, quienes conforman en la región de Nuevo Casas Grandes la Academia de Arte y Filosofía Aplicada. Ha más de diez años de que conocí a Carlos Monsiváis (CM), y conocí a Héctor Nava, cuando arribé a esta población que me ha acogido. Un hombre con el uniforme confederado cruzaba lo que se conoce como Plaza Grande, era él. Hoy por la invitación a este evento de reflexión sobre la vida y obra del escritor público CM (1938-2010) agradezco la consideración y por ello son estas notas.

Quiero compartir con ustedes los recuerdos que rescato de mi memoria: Su servidor había estado en Centroamérica en 1982, en lo político y social nuestro país estaba transformándose en lo político y en lo social se estaba produciendo un repunte; el Partido Comunista Mexicano (PCM) ya había salido de la clandestinidad, y aún con dificultades de adaptación de algunos de sus miembros, la participación de los comunistas y sus simpatizantes era relevante; en las elecciones hasta en el distrito electoral de la región centro-sur de Chihuahua se habían nombrado representantes de partido en todas las casillas por el PCM.

En el segundo semestre de 1984 conocí a CM en Tijuana; después de que regresé de mi viaje a Centroamérica. Él sería mi profesor en la asignatura de “Cultura Política”. En la primera sesión, expectantes todos los alumnos presentes, quienes creo que en la mayoría, ya habíamos tenido alguna referencia de su compromiso social por sus escritos pero, más sorprendido él por la expectación que nos causaba nos dijo: “Mi hermana tuvo que prostituirse para que yo estudiara…” y durante 15 minutos dio detalles de lo que decía, ha de haberse percatado de la conmoción que causaban sus palabras porque de seco paró de hablar y negó su discurso. Luego, después de las risas y la conmoción, preguntó a los del grupo ¿Quiénes son miembros del PCM? Y levantamos la mano pocos, no más del 20%; después, preguntó por quiénes pertenecían a organizaciones de izquierda, del PRI y del PAN. La minoría de alumnos eran los de este último partido, creo que eran sólo dos.

Con todo, para mi, era difícil en una ambiente nuevo y de buenas a primeras, que me “balconearan”, de que me sacaran de mi autoclandestinidad política-ideológica y de que de mi argumento de que “la filiación ideológica y política era de cuestión de la vida privada” cayera ante la ironía y el sarcasmo de CM, y que el grupo concluyera qué, la vida privada era lo referido a la parte del cuerpo que se encuentra del ombligo a hacia abajo. Enseguida, la sesión fue para responder a la pregunta ¿Cuáles son los motivos para la participación política? a punta de sarcasmos sólo quedaron dos respuestas polarizadas con gradientes de matiz. Quienes participan por motivos eminentemente egoístas y quienes asumen primordialmente un compromiso social de transformación, qué el debate libre de ideas era para determinar en que lugar se encuentran cada uno de lo debatientes. Concluí de que la democracia pone en relieve el debate libre y auténtico, no la descalificación, para que los grupos sociales avancen.

Un día, fuera del aula me preguntó ¿Cómo la ve, Domínguez, qué un miembro de la comunidad de Salem, en no sé que siglo, pero en EUA, promoviera verbalmente la libertad de la práctica de la brujería? Se refería a un Salem de la costa Atlántica de EUA, dónde habían muerto decenas de mujeres acusadas de brujería. Le respondí que lo hubieran matado a él también. CM me hizo otra nueva pregunta similar y añadió: en el caso de que esa persona promoviera la libertad de la práctica de brujería y no lo mataran ¿Por qué, dicha persona, promovería la libertad de la práctica de la brujería? No pude responder, en ese entonces, a la pregunta.

CM pertenecía a una minoría religiosa, creo que era miembro de la Iglesia Metodista. Menciono esto porque creo un ser humano que sufre discriminación en su infancia, ésta tiene sus efectos en la conformación de la personalidad aún con el fenómeno de la “resilencia” que permite a los seres humanos deshacerse de los efectos traumáticos de eventos de la infancia.

De las demás sesiones de la asignatura fueron de analizar y reflexionar sobre temas que todavía son de debate y CM con su crítica mordaz llena de sarcasmo e ironía nos llevaba a reflexionar en temas de aquella actualidad como los derechos de las minorías sexuales, la despenalización del aborto, el uso de las drogas, contra la corrupción, la impunidad, la laicidad en las escuelas públicas, etc…. muchos de estos temas son de la realidad de ahora pero, en otro nivel. En las sesiones había fina ironía y sarcasmo en contra de las posturas autoritarias y conservadores de los personajes públicos de aquel entonces.

Ah, otro recuerdo, más reciente, de mi estimado Héctor Nava es que un día, -hace 5 años-, platicando de mi estancia en Centroamérica y después de manifestarle mi admiración por el Ejército Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, él me informó que en los años que estuve allá, él también lo estuvo pero, apoyándola al lado de un antisandinista, jefe principal de los contra, a quién había conocido en Guadalajara ¡Antes no nos matamos en frentes diferentes! Ahora, a petición de su grupo estoy frente a ustedes. ¡Gracias!.

sábado, 4 de febrero de 2012

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL DEL ESTADO DE CHIHUAHUA

DOMINGO 5 DE FEBRERO DEL 2012 Jorge Domínguez González

Desde mi retrospectiva, la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) aparece en nuestro país y en el estado de Chihuahua a fines de los años setentas junto con la demanda de los profesores de alcanzar la profesionalización del magisterio, exigencia que en las manifestaciones de protesta era sentida por la base magisterial en la única sección sindical independiente de todo el país de ese entonces: la Sección 8ª del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) la cual era la parte sindical a la que estábamos adscritos los profesores federales. Al final, esta demanda fue retomada por la corriente magisterial de Vanguardia Revolucionaria e implementada por ellos.

El magisterio de esos tiempos estaba conformado por su origen mayoritario, por hijos de campesinos, por lo cual era natural el apoyo a las demandas de restitución de las tierras. Luego, en los procesos de urbanización la composición de los profesores de Chihuahua incorporó este elemento (urbano) pero, conservó el mismo origen mayoritario y un alto porcentaje de compromisos personales con las causas sociales

Los tiempos no eran como hoy, en que los jóvenes estudian para no encontrar trabajo seguro, había una especie de “pase automático” de quienes estudiaban en las escuelas normales a trabajar como profesores de grupo, a ello se añadió un porcentaje de profesores que fueron formados en instituciones diferentes a las normales rurales o del estado, aquí en Chihuahua. Los planes de estudio de la “normal básica” eran de tres años después de la secundaria. Actualmente, el antecedente para estudiar de profesor es de tres años de preparatoria y cuatro años de licenciatura, por ello se llama “normal de licenciatura”.

La vocación de servicio no andaba muy perdida pues, carreras cortas a las que un egresado de secundaria pudiera acceder eran pocas y la estudiar para profesor era una de las opciones, requería de esfuerzo, perseverancia y se sabía que a cambio de que se le permitiera estudiar, se tenía que servir. Mi visión es de que aquí en Chihuahua el ingreso a los estudios universitarios estaba restringidos a un sector minoritario de la población, el de más altos ingresos, eran cuatro o cinco años de universidad a los que se abrían de añadir los tres de preparatoria, con un total de siete u ocho años después de la secundaria y la normal básica eran tres años de secundaria. En todos los casos se estudia para vivir pero, a mi ver, entonces la vocación (de servicio) se perdía en un porcentaje considerable de los casos, ya que en sus inicios las profesiones liberales no se contemplaban como un corpus de empleados asalariados, sino de una sobrevivencia por el cobro personal a cada cliente, aunque después, -tal vez-, con avidez fuese la meta personal de algunos fuera convertirse en asalariados de alguna institución gubernamental. En el primer momento y en el segundo existen reconocidos casos de vocación de servicio dentro de las profesiones liberales pero, por la naturaleza misma de las profesiones liberales creo que el porcentaje de vocaciones de servicio y de compromiso personal con causas sociales era menor al de los que estudiaban para profesores.

A mediados de los años noventas la UPN establece la Licenciatura en Educación Plan 94 (LE´94), dirigido a profesores en servicio que tuvieran como antecedente de estudios la “normal básica” o bachillerato, pues en esta etapa se operacionalizaba la meta del gobierno de que los profesores habrían de tener nivel licenciatura, a la par de que las normales implementaban programas de estudio de nivel licenciatura y porque, por algunos años no tuvieron egresados.

En la LE´94 de la vocación se dio por hecho de que existía, nunca fue caso de polémica. Los planes de estudio tienen como referentes primordial las políticas de Estado relacionadas con sus programas de gobierno; los promedios de un plan de estudios tienen un promedio de existencia de diez años, poco más, poco menos. Los planes de estudio de la LE´94, con el enfoque constructivista, fueron congruentes con los planes de educación básica vigentes hasta 2004, o sea, anteriores a los planes de estudio de la Reforma Integral de Educación Básica (RIEB).

En aquellos momentos (1994-2004) para que los profesores en servicio, con antecedentes de estudio de “normal básica” o con estudios de bachillerato, el Estado implementó estímulos económicos sustanciales se profesionalizaran; ahora en 2012, en los que se supone que el gobierno “promociona e impulsa” el enfoque por competencias, la RIEB, el mismo Estado mantiene los estímulos económicos sustanciales a quienes estudian los ya antiguos planes de la LE´94.

A mi juicio, después de un defectuoso proceso de consulta en el cual no se registraron las opiniones de quienes, como yo, pensamos en el cabal cumplimiento de la fracc. IV del artículo 3º constitucional y para cerrar un proceso de descentralización iniciado hace aproximadamente 20 años, se expidió en Chihuahua, el pasado 28 de Junio del 2011 la Ley de la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua (Ley de la UPNECH), en la cual el Estado rehúye asumir plenamente su financiamiento y que si bien, con un nuevo organigrama se cambian en las jerarquías superiores a las personas, en el nivel de de base se conservan las anteriores estructuras de poder con sus prácticas creadas. Es decir, en “vino nuevo en odres viejos”.

domingo, 29 de enero de 2012

LOS RARÁMURIS Y LA IDEOLOGÍA EN TORNO A ELLOS

Jorge Domínguez González

A principios del próximo mes de Febrero del 2012, se cumplirá un año de la “gran helada” que reventó las tuberías de la mayoría de las casas de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua y que se padeció en toda la entidad con hasta -15° centígrados. Después de este fenómeno del clima, vino “la seca”, o sea, la sequía, la falta de agua en todos los municipios de Chihuahua. Las lluvias fueron de menos de la mitad del promedio.

No es que la sequía no nos afecte a todos los chihuahuenses pero, en la Sierra Tarahumara que comprende los municipios en dónde todavía sobreviven los tarahumaras, es en los cuales la falta de lluvias hace que este fenómeno sea dramático porque su agricultura es mayormente de autosubsistencia y de temporal; es decir, siembran frijol y maíz para el autoconsumo, lo mismo el ganado menor, los caprinos, son para el autoconsumo. En la Sierra Tarahumara, los rarámuris (los de pies ligeros), como así mismos se llaman los de esta raza que aparece en el escudo de Chihuahua, conviven en caseríos dispersos alrededor de 100 mil de ellos y 100 mil mestizos. Ahora, con la sequía las cosechas de maíz y frijol, lo más que han cosechado algunos, representan la quinta parte de lo normal. Es por ello que el hambre y la desnutrición han aparecido en esos lugares. El colmo es que otros cultivos, no legales, no se pudieron llevar a cabo por la falta de agua y se perdieron estos empleos.

De la cultura tarahumara, los chihuahuenses hemos tomado varias cosas: el preparar y saborear el tesgüino, bebida alcohólica de variada fermentación; el uso de variadas plantas medicinales; la norma de llegar a las casas y no tocar, sino gritar el nombre de la persona a quién buscamos, pues sólo los espíritus hacen ruidos; etc. Aún con todo, los chihuahuenses poseemos un alto nivel de discriminación racial. Todos hablamos de nuestros antepasados de piel blanca y/u ojo azul pero, nos olvidamos de nuestra ascendencia de sangre indígena, negroide o asiática. La mayoría, casi absoluta de estudiantes de educación media superior aceptaría bailar, primero, con los de cualquier raza a excepción de un@ indígena. En esta semana me ha tocado escuchar comentarios que van desde el señalamiento directo de la proclividad de los tarahumaras a las borracheras y su violencia en ellas, hasta la tergiversación (con base testimonial) de que córima no es la demanda de ayuda a otros seres humanos quienes están en obligación de proporcionarla, sino que es el “págame la renta de las tierras que estás ocupando”.

Con las consideraciones anteriores de lugar y cultura quiero llamar a la reflexión de dos posturas ideológicas respecto a los programas de gobierno para los pueblos originarios de Chihuahua, o sea, los pueblos indígenas sobrevivientes: los tarahumaras, tepehuanes, pimas y guariojíos. Primero, me pregunto la diferencia entre la evangelización que hicieron los franciscanos y la evangelización que hicieron los jesuitas ¿Porqué, desde la colonización, en unos lugares sobreviven pueblos indígenas y en otros no?

Luego, a usted ciudadan@ pregunto ¿Es verdad que si ayudo a quién padece hambre, dándole un pescado lo ayudo un día pero, si le enseño a pescar le ayudo para toda la vida? Creo que, los seres humanos, quienes no tenemos intereses económicos en la Sierra Tarahumara, preferiríamos que se hubiera enseñado a pescar a los tarahumaras pero, ¿Por qué el gobierno no colaboró en sus programas referidos a los grupos originarios de Chihuahua para que estos pueblos aprendieran a pescar? Es decir, ¿Por qué el gobierno no colaboró en sus programas referidos a los grupos originarios de Chihuahua para que fueran proyectos de sustentables de estas comunidades? En esto hay una polaridad ideológica.

Ya en la actualidad, ya ni modo, si no se ha procurado la sustentabilidad de estas comunidades, a darle vuelo a las prácticas asistencialistas porque por ahora son necesarias…el tiempo electoral se avista. Son estos tiempos, los de reafirmar las prácticas asistencialistas tan socorridas por la derecha. Por el momento, se habla de empleo temporal que excluyen la participación democrática de las comunidades, para continuar generando prácticas de dependencia, con los caciques de hoy.

Así como a los ejidatarios se les pide, por parte del gobierno, que acepten una compensación por sus tierras, cuando demandan la restitución de tierras como lo establece el artículo 27 de la ley máxima; o cuando a la población que demanda empleos, el gobierno, responde con qué es necesaria una reforma laboral la cual implica la negación de prestaciones históricas; o cuando se exige la educación gratuita cual marca la Constitución en su artículo 3°,las autoridades responden que la “cobertura” (las escuelas privadas complementando a la escuela pública) es la meta alcanzada. No es extraño que cuando que todos los niveles de gobierno, ante la situación que padecen los tarahumaras, se inclinen por las soluciones asistencialistas de momento y nunca otorgaron a los pueblos originarios estrategias de programas de sustentabilidad para el pueblo tarahumara.

lunes, 23 de enero de 2012

NOTAS SOBRE LA SALUD EN CHIHUAHUA

22 Enero 2012 Jorge Domínguez González

Desde 1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la salud como “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia”. Así, el bienestar completo para el ser humano, implica que en él se observen dichos niveles en orden progresivo. Primero, una persona ha tener la ausencia de dolor físico para lograr el bienestar físico; y luego, para llegar a la ausencia de dolor mental y estar en capacidad de arribar al bienestar mental; y alcanzado este estado, las personas se encuentran en situación de cumplir su papel social. Sin embargo, existen grupos y tendencias en las sociedades del mundo que a esa definición han querido quitarle la palabra “completa”, a fin de señalar que los gobiernos de determinadas orientaciones ideológicas cumplen con el papel de proporcionar salud a sus sociedades, pues entendida de esta manera la palabra salud, sólo quedaría como “estado de bienestar físico, mental y social…” con lo cual, a mi parecer, se relaja ese concepto.

Desde hace años, es percibido por los trabajadores de empresas privadas y por los trabajadores de entidades del gobierno federal y estatal que los servicios públicos de salud en Chihuahua y en el país que la salud y la seguridad social se encuentran en un proceso de degradación y que como usuarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto y que Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua, y otras instituciones médicas con dineros públicos, que estas instituciones atraviesan un grave proceso de degradación, no sólo en el aspecto de satisfacer las prestaciones a que tenemos derecho los trabajadores, sino también por las modificaciones del sistema de pensiones y jubilaciones derivadas del ingreso de nuestro país a la economía neoliberal sin protección para la mayoría, Respecto a la salud, para todos es conocido el calvario de que se padece, con diferentes niveles de gravedad, para que los trabajadores, derechohabientes, pensionados y jubilados accedan a las medicinas a que tienen derecho.

Tanto descuido en el cumplimiento la responsabilidad de entregar medicinas a los enfermos para su tratamiento médico, a mi me hace pensar, en que la deficiencia en el abasto de medicinas no se deba a cuestiones aleatorias durante el proceso de la compra de la medicina por la institución respectiva a la llegada de la medicina al paciente enfermo que la necesita. Creo que si en tantos años no ha sido posible sanear ese proceso que la ley debiera de establecer que las recetas puedan ser surtidas a costa del erario en cualquier tipo de farmacias.

En este entorno, sucede, por un lado el establecimiento del Seguro Popular, el cual se echó a andar en el 2002, y que, en verdad, significa un alivio para un porcentaje considerable de la población sin servicio médico. En el Seguro Popular, actualmente, se incluyen 275 acciones médicas como diagnóstico y tratamiento de patologías en el estado de Chihuahua. En su inicio, a nivel nacional la otorgación del servicio comprendería a alrededor del 50% de la población del país.

Luego, por otro lado, se agregaría la formulación del Seguro Médico Nueva Generación que se implementó a partir del 1º de Diciembre del 2006 con una cobertura de 108 acciones médicas adicionales y complementarias como vacunas, intervenciones quirúrgicas y patologías para los niños nacidos a partir de esas fechas y para sus familias que no estuvieran inscritos en la seguridad social, es decir, IMSS y el ISSSTE. El Seguro Popular es necesariamente un avance en la satisfacción de las demandas de bienestar social de la población.

Mi reflexión es en torno a que si en un total son 383 acciones médicas (275 del Seguro Popular más 108 del Seguro Medico Nueva Generación) ¿Qué cantidad de acciones médicas requiere la población para tener acceso total a la salud? Sin duda que esa estimación va mucho más allá de las 383 acciones a las cuales se accede por medio del Seguro Popular. Creo que para efectos de presupuesto debe hacerse con base a ese número de acciones medicas pero, si no se contempla el número aún no cuantificado de las acciones médicas para que la cobertura de salud sea total, habrá siempre un chihuahuense que no tenga derecho a la salud.

Lo más grave, a mi parecer, es que tanto en los catálogos únicos de servicios de salud del Seguro Popular como del Seguro Médico Nueva Generación incluyen acciones como diagnóstico y tratamiento. Para el diagnóstico es necesario establecer el número suficiente de laboratorios de análisis clínicos y de rayos x en comunidades de concurrencia para que el diagnóstico sea rápido y oportuno y los pacientes no mueran en el traslado a esos servicios o queden a expensas de empresas medico privadas que los otorgan.

Para el tratamiento de las referidas acciones médicas, es necesario contar con el abasto oportuno de medicinas y que no sufra la economía de las familias al tener que comprarlas en las empresas médico privadas. Los gobiernos han de asumir el costo de la medicina del paciente enfermo que la necesita cuando no se encuentre en sus farmacias.

sábado, 14 de enero de 2012

NOTAS SOBRE EL RESPETO A LA VIDA PRIVADA

15 de Enero del 2012 Jorge Domínguez González

De poco se habla en las ciudades grandes pero, es de gran utilidad para el maniobreo político de la opinión pública en las ciudades de tamaño medio y no se diga, en las áreas urbanas pequeñas. Me refiero a la “vida privada”, sobre todo cuando los ataques a la “vida privada” son usados, a mi entender, de manera intensiva por aquellas personas que son poseedoras del pensamiento de derecha; usándola de manera relacional en los entornos cercanos y aumentado la intensidad hasta llegar al mobbing, si es entre adultos, o se aprende desde el bagaje cultural de la familia para manifestarse escolarmente en el bullying, ambos conceptos son referidos al acoso moral, uno en lo laboral y el otro en lo escolar.

En la expresión “acoso moral”, la moral está referida a la aplicación de normas y reglas que se derivan de la costumbre, del uso pues; conforme a mis recuerdos, la palabra moral proviene del latín mos moris la cual tiene esos significados (uso, costumbre), y se asocia a los conceptos de bueno y malo, bien y mal. Cuando una persona entra a la reflexión de dichos valores morales y a partir de su reflexión adopta de manera auténtica un modo individual de comportarse, un modo personal de ser es que decimos que dicha persona adopta valores éticos, y cuando han sido reflexionados los valores morales por un grupo en común pueden constituir un grupo de valores como la ética médica, ética de contadores, etc. Así, una cosa es referirnos a la moral pública y otras referirnos a la ética pública, una cosa son los valores morales y otros los valores morales

Existen instituciones sociales que se llaman a si mismas poseedoras de la moral social revelada y que coaccionan a sus seguidores a aplicar las normas y reglas de origen supuestamente divino. Así, teniendo esta base como último origen, y con la tergiversación de sus dirigentes, aunado a la carencia de elementos básicos del pensamiento científico, nos encontramos: con parvadas de personas que rechazan a otras por el hecho de consumir cierto tipo de drogas, al tiempo que de palabra o con los hechos promocionan el uso de otras drogas; existen otras instituciones que apartan, -en automático-, de sus comunidades a mujeres, las cuales con dolor y para evitar más dolor, han decidido sobre su propio cuerpo, en tanto a la par de que claman por el respeto a la vida, dedican su tiempo libre al placer o la sensualidad; se hallan también quienes discriminan y rechazan a los extranjeros, a los de otra raza, origen , religión, creencias, etc., como los homófobos quienes discriminan y hacen odiar a quienes manifiestan preferencias a los de su propio sexo -en cualquier nivel-. Resulta paradójico, porque todo ello lo realizan con la bendición de su divinidad y atentando contra la dignidad y vida privada de los seres humanos. Así, es un lugar común encontrarnos con personas con pensamiento conservador, de derecha entre los actuales partidos políticos, incluyendo a los de izquierda.

El concepto de vida privada o privacidad comprende, a mi ver, el ámbito de la vida personal de un individuo que se desarrolla en un espacio reservado y debe mantenerse confidencial. Para el pensamiento progresista se refiere a todo el espacio; en cambio, para el pensamiento conservador cada uno de sus miembros ha de tener derecho a observar a inquirir a otros, e investigar, para su evaluación social, sobre todo respecto al uso del aparato genito-excretor de los demás miembros de la sociedad. A mi entender, en lo personal no me importa en lo más mínimo lo que otras personas, mayores de edad y con pleno consentimiento, hagan con su aparato genito-excretor. Como dice el dicho “que hagan con su aparato genital un papalote y lo echen a volar”.

Mi postura la fundamento en el producto de decenas de años de lucha de la humanidad: la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", la cual establece en su primer considerando “que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”; es decir, que para alcanzar esos valores es necesario respetar la dignidad que todos los seres traemos dentro desde el momento en que somos humanos, es decir que hemos de reconocer a que todos por el hecho de ser, seres humanos, merecemos los mismos derechos.

Luego, el Artículo 12 de la misma "Declaración Universal de los Derechos Humanos" que fue adoptada por la Asamblea General delas Naciones Unidas establece que el derecho a la vida privada es un derecho humano: "Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su correspondencia, ni de ataques a su honra o su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques."

sábado, 7 de enero de 2012

HACE YA 40 AÑOS

Domingo 8 de Enero del 2012 Jorge Domínguez González

Hace 47 años, después del 23 de septiembre año de 1965, estaba sentado en el suelo, a un lado de mi padre, mientras él leía el periódico. Entonces, él exclamó con alarma: “¡Ya se vino otra vez la bola!” pero, era la segunda predicción en la que se equivocaba, la primera fue cuando, en las mismas circunstancias, el único periódico de Chihuahua había anunciado la muerte de John F. Kennedy; él había exclamado: ¡Otra maldita guerra para el mundo, ojalá ahora ganen los de abajo¡

Al final de cuentas, ni después de la muerte de Kennedy hubo guerra mundial pero, arreció la Guerra Fría; ni tampoco se vino, otra vez, “la bola” aunque, 7 años después apareció la guerrilla del 72… hace ya 40 años.

Lo que antecedió a la aparición de esta guerrilla, la cual el día 15 de Enero de 1972 realizó 3 expropiaciones bancarias en la ciudad de Chihuahua, fueron años de gobiernos estatales conservadores, luchas campesinas, el levantamiento de Madera del 23 de septiembre año de 1965, las luchas urbanas por la tierra, Tlatelolco 2 de Octubre del 68, el charrismo sindical, la corrupción, e incluso una iglesia católica que ya no he visto.

Muchos eventos sucedieron a la aparición de esta guerrilla, la cual el día 15 de Enero de 1972 realizó 3 expropiaciones bancarias en la ciudad de Chihuahua, los guerrilleros fueron capturados pronto y, como hasta la fecha sucede, aparecieron muertos después, pocos se salvaron pero, la indignación de los chihuahuenses llevó al impulso a movimientos dentro de las organizaciones en las cuales, a mi ver, como un destello en la noche de la historia de Chihuahua y desde una postura de izquierda, progresista o de avanzada crearon al CDP (Comité de Defensa Popular). Ahí estábamos el MRM (Movimiento Revolucionario del Magisterio), con la colonia Francisco Villa, el MSF (Movimiento Sindical Ferrocarrilero), el Sindicato de la Universidad, el Sindicato de Aceros de Chihuahua, el FAT (Frente Auténtico del Trabajo), la sección 25 del SUTERM (Sindicato Único de trabajadores Electricistas), el Consejo Estudiantil de Lucha, etc.

La capacidad de indignarse de los chihuahuenses, en el devenir de la historia de la entidad, siempre ha estado presente y se ha manifestado en su reacción ante la injusticia. A mi entender, fue la indignación ante la realidad socio-económica de Chihuahua en la cual vivían los campesinos, los obreros, los estudiantes, etc., el motivo por el que los mejores chihuahuenses, los más indignados, se levantan con sus armas en Chihuahua. Los demás chihuahuenses, indignados también, nos hemos quedado con el miedo, unos paralizados, otros luchando en las rendijas de las posibilidades del entorno pero, nos hemos admirado de la lucha de nuestros hermanos más indignados como referente críptico en nuestra vida chihuahuense.

No obstante, me parece que después de aquella fecha y antes de los dos años, los conservadores ya habían aprendido la lección y pusieron en práctica estrategias empresariales y gubernamentales que llevaron a atenuar o apagar los fuegos sociales en dichas organizaciones y a prevenir otras llamaradas. Creo que cada organización y cada movimiento tienen su propia historia que contar en estos días de capacidad de indignación disminuida.

Los más indignados de aquellas fechas, seguramente, han asumido hasta hoy y en todos los casos una participación social congruente con las posibilidades. Sin embargo, en un entorno derechizado, los más de ahora hemos de hacer frente a: los medios electrónicos, a la desconfianza en el prójimo, a ponderar en la práctica el creer más que el razonar, a apropiarnos como valores personales el de poseer, el de tener poder, los cuales nos son impuestos por la globalización neoliberal. Mi pregunta al viento sería ¿Qué es posible hacer ahora para restaurar la capacidad de indignarse, en el menos el diez por ciento de los chihuahuenses?

No sé si deba parecerme alarmante o ver como normal la existencia de una cantidad considerable de jóvenes imbuidos ya en esos valores de la globalización y el neoliberalismo, quienes ya ostentan con orgullo la posesión de bienes o la posesión de habilidades de manipulación sobre sus semejantes. La cultura de la no transparencia, de la rendición de cuentas, de demandar el cumplimiento de la ley, por ejemplo, respecto a la gratuidad de toda educación que el Estado imparta les son ajenos a ellos…alentados, a veces, por las familias, los maestros y otras instituciones sociales.

Acorde a los valores de izquierda, en la construcción de los escasos espacios democráticos y de justicia social existentes en nuestra sociedad actual, a mi entender, han sido conformados tomando, de alguna manera, como referentes las luchas del pueblo, entre ellas la del 15 de Enero de 1972 pero ¿Hasta dónde y cómo pueden ser útiles hoy esas experiencias?