De poco se habla en las ciudades grandes pero, es de gran utilidad para el maniobreo político de la opinión pública en las ciudades de tamaño medio y no se diga, en las áreas urbanas pequeñas. Me refiero a la “vida privada”, sobre todo cuando los ataques a la “vida privada” son usados, a mi entender, de manera intensiva por aquellas personas que son poseedoras del pensamiento de derecha; usándola de manera relacional en los entornos cercanos y aumentado la intensidad hasta llegar al mobbing, si es entre adultos, o se aprende desde el bagaje cultural de la familia para manifestarse escolarmente en el bullying, ambos conceptos son referidos al acoso moral, uno en lo laboral y el otro en lo escolar.
En la expresión “acoso moral”, la moral está referida a la aplicación de normas y reglas que se derivan de la costumbre, del uso pues; conforme a mis recuerdos, la palabra moral proviene del latín mos moris la cual tiene esos significados (uso, costumbre), y se asocia a los conceptos de bueno y malo, bien y mal. Cuando una persona entra a la reflexión de dichos valores morales y a partir de su reflexión adopta de manera auténtica un modo individual de comportarse, un modo personal de ser es que decimos que dicha persona adopta valores éticos, y cuando han sido reflexionados los valores morales por un grupo en común pueden constituir un grupo de valores como la ética médica, ética de contadores, etc. Así, una cosa es referirnos a la moral pública y otras referirnos a la ética pública, una cosa son los valores morales y otros los valores morales
Existen instituciones sociales que se llaman a si mismas poseedoras de la moral social revelada y que coaccionan a sus seguidores a aplicar las normas y reglas de origen supuestamente divino. Así, teniendo esta base como último origen, y con la tergiversación de sus dirigentes, aunado a la carencia de elementos básicos del pensamiento científico, nos encontramos: con parvadas de personas que rechazan a otras por el hecho de consumir cierto tipo de drogas, al tiempo que de palabra o con los hechos promocionan el uso de otras drogas; existen otras instituciones que apartan, -en automático-, de sus comunidades a mujeres, las cuales con dolor y para evitar más dolor, han decidido sobre su propio cuerpo, en tanto a la par de que claman por el respeto a la vida, dedican su tiempo libre al placer o la sensualidad; se hallan también quienes discriminan y rechazan a los extranjeros, a los de otra raza, origen , religión, creencias, etc., como los homófobos quienes discriminan y hacen odiar a quienes manifiestan preferencias a los de su propio sexo -en cualquier nivel-. Resulta paradójico, porque todo ello lo realizan con la bendición de su divinidad y atentando contra la dignidad y vida privada de los seres humanos. Así, es un lugar común encontrarnos con personas con pensamiento conservador, de derecha entre los actuales partidos políticos, incluyendo a los de izquierda.
El concepto de vida privada o privacidad comprende, a mi ver, el ámbito de la vida personal de un individuo que se desarrolla en un espacio reservado y debe mantenerse confidencial. Para el pensamiento progresista se refiere a todo el espacio; en cambio, para el pensamiento conservador cada uno de sus miembros ha de tener derecho a observar a inquirir a otros, e investigar, para su evaluación social, sobre todo respecto al uso del aparato genito-excretor de los demás miembros de la sociedad. A mi entender, en lo personal no me importa en lo más mínimo lo que otras personas, mayores de edad y con pleno consentimiento, hagan con su aparato genito-excretor. Como dice el dicho “que hagan con su aparato genital un papalote y lo echen a volar”.
Mi postura la fundamento en el producto de decenas de años de lucha de la humanidad: la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", la cual establece en su primer considerando “que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”; es decir, que para alcanzar esos valores es necesario respetar la dignidad que todos los seres traemos dentro desde el momento en que somos humanos, es decir que hemos de reconocer a que todos por el hecho de ser, seres humanos, merecemos los mismos derechos.
Luego, el Artículo 12 de la misma "Declaración Universal de los Derechos Humanos" que fue adoptada por la Asamblea General delas Naciones Unidas establece que el derecho a la vida privada es un derecho humano: "Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su correspondencia, ni de ataques a su honra o su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques."
1 comentario:
Me gusta su artículo y cuánto desearía que cada vez más personas coincidiéramos en un término de tolerancia y respeto por nuestra privacidad. Desafortunadamente, quienes se sienten con el predominio hegemónico de la moralidad, son quienes atentan gravemente a dichos términos, excluyendo, marginando y discriminando. ¡Que la fuerza de la exclusión no mine el afán transgresor-crítico y transformador de nuestra sociedad y nuestras vidas!
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