Jorge Domínguez González
Entiendo que los Mamíferos como una clase de seres
vivos que nos presenta la naturaleza y que se caracterizan entre otras cosas
porque sus hembras alimentan a sus crías
con la leche de sus mamas; tienen en común las manifestaciones de solidaridad ante la desgracia de sus
semejantes; no siempre sucede lo mismo con
todos los demás seres vivos, por ejemplo, en el mar los tiburones practican el
canibalismo dentro del propio vientre materno, aunque tampoco todos los seres
de la clase de Peces hacen lo mismo en sus procesos de reproducción. En fin
admito que es posible que se produzca la solidaridad en varias especies de
mamíferos e incluso dentro de otras clases de vertebrados, mas la solidaridad
como el sentimiento de unidad basado en metas o intereses
comunes es un valor eminentemente humano.
No obstante, ese sentimiento de unidad tiende a desaparecer, a la par de que, cambian las metas e
intereses comunes cuando aceptamos como valores supremos en la vida los propios
de la economía de mercado: el poder y el dinero. Así, lo
mismo que sucede con un cadáver
sucede con la solidaridad, es decir, se pudre,
se corrompe; no se admite que exista duelo y se grita a
los cuatro vientos por las personas encargadas de las instancias de gobierno:
la solidaridad por aquí, la solidaridad por allá y todo lo que se grita suele ser
tergiversación, de una u otra forma, de la verdadera solidaridad. Luego, el
aroma fresco y digno se torna pútrido, que refleja la descomposición de una
sociedad en dónde todos sabíamos quién era quién. Ahora todos y cada uno de
nosotros, los ciudadanos, está en posibilidad de colocarse una máscara para que
no nos reconozcan por nuestras acciones y parecería ser que entre más estemos adheridos a los valores del dinero y el poder
resulta más fácil aparentar. Así nos han
inducido los medios de propaganda escrita,
electrónica y por quienes anuncian sus negocios en las redes sociales y comienza a ser más impactante “aparentar” que “ser” pero, nos los únicos que
nos llevan a internalizar los valores del dinero y del poder. En la familia
desde pequeños “¡Vístete bien, si vas a
salir!”; en la iglesia cuándo somos niños ¡Vístete bien! Y yo pensando que
“bien” era estar limpio en la casa y que
“bien” en la iglesia era poner en práctica era lo bueno que enseñaban en esas
instituciones.
En congruencia con los valores que
hoy se practican en todas las instancias
no es de sorprender que en las elecciones para las cuales el país se
prepara no haya habido ningún precandidato que, antes, de los procesos internos de elección en su partido
haya hecho pública su declaración
patrimonial y de intereses. Tal vez, haría falta que previo examen a los
precandidatos que sus compañeros de partido conocieran lo fundamental de los
documentos básicos de dicho partido (Principios, Programa de Acción y
Estatutos) dando espacio para que el precandidato diera su enfoque personal o
de corriente al Programa de Acción de su
partido...y junto con ello no sería negativo para la ciudadanía conocer el
salario que recibiría por el cargo público al que aspira y de ganar la elección
la forma en que lo distribuiría y que hiciera lo mismo con el porcentaje que
reciben de la misma cámara de diputados o senadores según fuera el caso.
Pero no, estas, las aspiraciones a las que, a mi juicio, aspira la ciudadanía y que cuentan, una a
una, las muertes que mantienen la
desconfianza en lo que hasta aquí ha
sido la práctica la democracia en este camino. Cómo si
no hubiera otra vía en esta temporada electoral gobernadores, con fondos
públicos, uno construye una presa y otro adquiere acciones de un banco; sus
poderes legislativos callan y los
judiciales también, ¿No hubiera sido, para confianza de la ciudadanía,
investigaciones rápidas y contundentes para abonar a la democracia? ¿Por qué no
cambiar las formas de práctica política en este proceso? Para el colmo los 43
de Ayotzinapa, Gro., la Casa Blanca, la negativa de la Cámara de Senadores para
cumplir con la recién aprobada Ley de
Transparencia?
Lo peor, a mi juicio, es que existen espacios en la radio y TV que usarían
los partidos políticos, unos con
registro definitivo y otros con registro temporal, unos con documentos básicos
y otros sin documentos básicos.
“Defendamos
el ecosistema del Río Casas Grandes”
IDO RE
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