De un tiempo
a la fecha el Gobierno del Estado de Chihuahua, si bien es cierto que no
ha tomado acciones contundentes para cumplir cabalmente la ley máxima en cuanto
a cumplir de manera total la fracción IV del
Artículo 3° que dice “Toda la educación que imparta el Estado será
gratuita” pues en este nivel de gobierno el Poder Ejecutivo en la persona del
gobernador y por conducto de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte ha
tomado nota en el asunto en cuanto a que, ha girado instrucciones de invitar a
los padres de familia a quienes se les exige el pago de cuotas escolares como requisito de inscripción como alumnos,
que a mi juicio son el porcentaje
mayoritario de los padres, o sea, todos
los padres de familia para que “se acerquen a dicha dependencia, para que se
pueda llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes…” agregan las
instrucciones de que “el pago de cuotas escolares no es obligatorio”. Con todo,
a mi juicio no se cumple la ley y esta
es la característica de la cultura de la legalidad que actualmente padecemos
los chihuahuenses.
Por ejemplo, en el nivel de gobierno
municipal existe un Bando de Policía y Buen gobierno que cabalmente debiera ser
cumplido por las autoridades de ese nivel. Un documento que se trata en los
municipios con la debida opacidad, “para no gastar tanto papel”, dicen los
ahora ecologistas. Así, por ejemplo, en
ese documento se señala en el capítulo de las infracciones: En el Artículo 6, respecto a las faltas o
Infracciones contra las Buenas Costumbres y la Integridad Moral del Individuo
y de la Familia, en la fracción VI señala como motivo de infracción “ vejar o
maltratar en cualquier lugar, a los
hijos o pupilos, ascendientes, cónyuge, concubina o concubinario”. Luego, no falta el funcionario de seguridad
pública que, contribuyendo, además, a la
cultura de la violencia familiar, pontifique en que se pueden aplicar
“correctivos” a los familiares. Establecida
la sanción, no existe la labor preventiva de la policía de pasar por el
domicilio durante un tiempo determinado. En el mismo documento en el Artículo 5 sobre las Infracciones Contra el
Orden y la Seguridad en la fracción II señala que amerita sanción “Producir
ruidos por cualquier medio, que provoquen molestias o alteren la tranquilidad
de las personas”, Luego, seguramente, por intereses personales en las cadenas
de mandos se toman su tiempo en contestar y si llama uno al 066 a las 22:00,
señalan que existe permiso hasta las 24:00 horas y/o que van a pedir a quienes producen ruido
que le “bajen un poco”. Después de esa hora, a las 2:00 de la madrugada llama
uno a ese número y escucha uno tono de
llamando y luego tono de ocupado. Uno como víctima de esta contaminación ambiental, siendo ateo le dan
ganas de creer en una divinidad para que les envíe un castigo pero, no es
posible. Uno hace revisión de conciencia sobre los males que pueda haber
ocasionado pues, a partir de ese momento
ya la molestia del ruido de los vecinos transitorios y sin familia, no es sólo a deshoras, sino a toda hora. Un
elemento para el control de diabetes es la tranquilidad pero, ahí va uno de
cándido a mostrar la bolsa de medicinas para que constaten que uno es diabético
pero, en lugar de reaccionar como la auténtica
gente de acá, reaccionan al revés. En fin, estos actos reflejan una de las
muchas consecuencias de la cultura de la legalidad que padecemos
Bueno, volviendo al tema indicado en el
nombre de este artículo de opinión. Hay que agregar que a esta fecha el Estado,
(los tres niveles de gobierno,) no informan, pues no saben el número de profesores
o el número de alumnos de nivel básico,
ni de nivel medio superior; podrán decir un número pero, los ciudadanos no contarán, por las políticas
de opacidad-, la manera de comprobar lo que el gobierno diga respecto al número
de profesores…tampoco el Estado conoce de manera previa (al inicio del año
escolar) ni siquiera las metas establecidas en el Plan Estatal de Desarrollo
2010-2016, el cual no se estableció como Programa de Acción en la campaña
electoral, sino hasta después de que le fue reconocido su triunfo en el proceso
electoral 2009-2010 pero, en fin ni el
gobierno del estado conoce las
necesidades reales de gastos requeridos para cumplir el Eje de formación para
la Vida de dicho documento.
Es lamentable, que en Guatemala
continúen forjando valores morales que,
allá les son propios para aquellas personas acostumbradas a callar y obedecer
(a la gente del poder) y para sus instituciones, tan diferentes a la gente
valiente, noble y leal de Chihuahua. Existen dos tipos de universidades. En las
universidades públicas (en evidente proceso de privatización), antes del inicio del año escolar publican en
los principales periódicos del país los requisitos de ingreso de los alumnos
que suelen incluir los documentos que comprueben haber concluido el nivel
anterior y señalan una fecha de un examen de ingreso pues el gobierno “chapín”
(guatemalteco) dice que no tiene presupuesto para admitir a todos los
solicitantes y que ingresarán los que
obtengan la puntuación más alta en el examen. Allá y sólo allá, los ciudadanos
no tienen forma de comprobar que todos los solicitantes hayan entregado todos
los documentos y aprobado el examen.
MI amiga Sofía, quién vive allá, me dice que
las autoridades de la Universidad Didáctica Nacional de El Petén, en un
esfuerzo por transparentar el ingreso de trabajadores educativos, publicaron
una convocatoria para los aspirantes que desearan obtener el cargo docente, lo
hicieran que mediante un examen de oposición, previa comprobación de un grado
académico. Ahí ha existido un grupo de
profesores quienes siempre han estado “asociados”, de ellos, un profesor invitó, en privado, al
director de la institución para pedirle que hiciera caso omiso de la carencia
de grado de uno de sus compañeros y que
sin ese requisito, pudiera sustentar el examen de admisión para obtener una
plaza. Al rato, casualmente, al mismo
cafetín público llegaron el resto de 6 “asociados”, no sólo a solicitar lo
mismo, sino que le asegurara una plaza.
Afortunadamente uno no vive en Guatemala, sino en…
No hay comentarios:
Publicar un comentario