Después de esa fecha vino el agregado mediático para distraer la atención del 99% de la
población de México, es decir, de quienes no somos poseedores fundamentales de
la riqueza, los cuales suman el 1% de los habitantes de un país de México, si
se consultan los periódicos posteriores a esa fecha veremos que se iba a
proponer que fuera obligatoria la transparencia y la rendición de cuentas de
los sindicatos y a obstaculizar el reconocimiento oficial de los mismos. Estos
temas a mi ver, revisten de importancia para los trabajadores sindicalizados
por la opacidad con que casi la totalidad de los sindicatos manejan sus cuentas
pero, es la misma opacidad con que maniobran las cuentas todos los niveles de gobierno de
México. Al paso de los días, el pasado 28 de este mes, nos enteramos que las
dos peticiones, -muy precisas-, realizadas por A. Carstens para la Reforma
Laboral del país han sido satisfechas por los diputados federales, lo demás era
sólo un blof para distraer la atención.
Por ese motivo, toda la semana que ha pasado, en la ciudad que es sede del
Congreso de la Unión, de la Cámara de Diputados
y de la Cámara de Senadores ha habido multitudinarias manifestaciones de
protesta y plantones de trabajadores. A los trabajadores de la ciudad de México
les queda claro que las finalidades de la reforma estructural del país pasa
necesariamente por una Reforma Laboral
para que con flexibilización se contrate a los trabajadores por horas y para
que el despido de los mismos no sea tan costoso para las empresas. Los neoliberales de México quieren con esas
flexibilizaciones hacer del país un país más competitivo para que vengan más
empresas al país, atraídas por los bajos salarios y las facilidades para
despedir a los trabajadores. Esto es lo que sustentan el neoliberal Cartstens y
los suyos (el PRI y el PAN) y los trabajadores pensamos que no deben perderse
los derechos actuales al respecto y que estas modificaciones en la ley
reglamentaria o en la ley máxima significan un retroceso que acrecentará la
desigualdad del país.
Acá en la periferia de la nación, a
los pocos que tienen trabajo y que están sindicalizados, las noticias llegan
tergiversadas a conveniencia del 1%. Los neoliberales del PRI y del PAN, poco a
poco pero, con constancia han avanzado ya en otras reformas que, consideran estructurales
y por las cuales han estado impulsando
ideológicamente en los medios, como lo son la privatización de la educación pública en
todos sus niveles pero, donde más avances muestra este afán, a mi ver, es en las instituciones públicas de educación
media superior y superior. En el mismo tenor caminan las reformas agrarias privatizadoras como las
tendientes para que los campesinos del Ejido Casas Grandes hagan de cuenta que
la Constitución tampoco planteó la “…la restitución de tierras y aguas a los
pueblos y ejidos”, y otras acciones de instancias del gobierno con el fin de
legalizar el incumplimiento de la Constitución durante cerca de un siglo, y de
tanto en tanto, ofrecen comprar las
tierras a los ejidatarios para que olviden su justa y añeja demanda de que les restituyan la tierra.
Cerrado el escape a los Estados Unidos, con la fragilidad para la
sobrevivencia del 99% de las personas, empleadas y desempleadas, me parece advertir en un alto porcentaje
de los habitantes de la región noroeste
de Chihuahua un grave desaliento comprimido en sus pechos y un cansancio para la participación social de los ciudadanos
chihuahuenses; para mi estas manifestaciones tienen una base emocional
primitiva: el miedo, fundamentalmente un miedo a circunstancias y
situaciones que nos impidan la
sobrevivencia, aunque eventualmente, puede ser un miedo cercano como a un robo
o a un asalto. A mi entender este miedo es
el que facilita la constitución de cotos de poder dentro de las instituciones y
es el que permite la relación clientelar de las altas jerarquías; dentro de los cotos de poder el trabajador
que se siente amenazado por la vida encuentra su seguridad; a la par de que, las personas que se sienten más amenazadas en su sobrevivencia, con tal
de lograrla, pueden deponer su libertad para lograr la seguridad, los menos
amenazados pueden manipular a los otros para lograr sus fines de poder. Creo
que este miedo de hoy en nuestra sociedad
es similar al que padeció el pueblo alemán antes del advenimiento de
Hitler.
Creo que en México, a los partidos de derecha (PRI y PAN) y a los intereses
de 1% de la población, a quienes sirven, siempre les ha convenido la existencia
de los miedos pero, más de este miedo en particular…para eso son sus “reformas
estructurales”.
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