Jorge Domínguez González 11 de Marzo del 2012
Los correos me traen noticias de mi amiga, me escribe Sofía, desde Guatemala, país de la mitad del tamaño del estado de Chihuahua pero, con una población de 15 millones de personas y en el cual convive una gran diversidad de culturas de pueblos originarios. Ella vive en el departamento de El Petén, pues como es una república central, no existen estados, sino departamentos; este es el departamento más grande de Guatemala, ocupa la tercera parte de la superficie del país, cuenta con más de medio millón de habitantes y hace frontera con México y Belice, además está cubierto por una espesa selva tropical. Ella vive en la población de Flores, la cual es la capital departamental.
Me cuenta que está trabajando en la Universidad Didáctica de Guatemala (Undigua) desde hace alrededor de 30 años y que esta institución es apreciada por casi todos los maestros del departamento donde ella vive, pues les significa la oportunidad de realizar aprendizajes para servir en las escuelas públicas de nivel básico en esa zona geográfica. La cultura comunitaria que practican casi todos los profesores es la de servicio para que cada guatemalteco pueda realizar aprendizajes de calidad, así me dice ella pero, no me dice lo que entienden allá por calidad educativa.
Me pregunta sobre como enfrentar la problemática asociada a la corrupción que enfrenta Undigua en su departamento, refiriéndome que una cosa es que sean corruptos y otras que sean tontos; luego, pasa a narrarme que: la Unidigua fue creada hace 30 años mediante un decreto que constituyó con Centros de Atención a Profesores (Capro) en todas las poblaciones que son cabeceras departamentales mediante su adscripción al Ministerio de Educación y Arte de Guatemala (Mineagua) . Me cuenta de las inercias que hay entre sus compañeros de focalizar el papel docente como enseñantes ante los alumnos y no entienden su papel de acompañantes de los aprendientes, o sea, asesores para aprendizajes de los alumnos. Ella cree que se debe a que la institución fue creada en los tiempos que estaba de moda el mejoramiento de la enseñanza por medio de la tecnología educativa, como lo dice el nombre mismo de la institución en la cual labora.
Sofía, me pasa a narrar mediante un “chateo” por Internet que: hace treinta años, la responsable (o jefa) del Capro de la Undigua en El Petén comenzó a conformar un coto o espacio de poder que le sirviera para desarrollar los valores personales de ella en ese espacio público dentro Mineagua . Los servicios que en un principio eran gratuitos, ahora cuestan cada semestre $300.00 quetzales, o sea, alrededor de $3 000.00 pesos: Este cobrar de colegiaturas no fue realizado de la noche a la mañana, sino poco a poco, y aunque todos los docentes eran pagados por el gobierno, con esos nuevos ingresos -cerrados al escrutinio público- comenzaron a no trabajar las horas que se les pagaban conforme a la normatividad del país, sino que fueron contratados otros nuevos profesores para que laboraran en las horas que dejaban de trabajar los profesores pagados por el gobierno de la República de Guatemala. Luego, para ganar simpatías y apoyos, la jefa asumió la tarea de contratar personal a quienes no se les pagaban las horas laboradas, sino que se les pagaba de más, ante la ceguera del gobierno guatemalteco.
Dejándose a la jefa del Centro de Atención de Profesores de la Undigua en El Petén la contratación de personal, sólo en dos o tres de las primeras contrataciones durante dos o tres años se realizaron mediante un procedimiento abierto y con criterios transparentes. Después, los perfiles de ingreso para una institución de esa envergadura “se perdieron” y ahora existen, dentro del personal contratado, quienes ingresaron: sin título; sin experiencia de servicio, al menos, en el nivel medio; cobrando en otras instituciones del gobierno guatemalteco; trabajando en tiempos preferentes en instituciones de la Iglesia Luterana y/o; habiendo ingresado por relaciones de parentesco, simpatía o amistad. Todo ante la ceguera del gobierno guatemalteco.
Mi amiga Sofía dice que ella entiende como más justo el ingreso de estudiantes a la Undigua mediante sorteos aleatorios “cómo los hacen en México para ingresar a las universidades” (¿???) pero me informa que para ingresar a la Undigua utilizan procedimientos pervertidos de la institución guatemalteca que aplica exámenes de ingreso al simular que todos los ingresantes los han aprobado, cuando lo cierto es que muchos de los nuevos alumnos no han alcanzado la puntuación mínima de ingreso y que además se violan los procedimientos de ingreso establecidos en los concursos (convocatorias) que son publicados.
Sofía dice: “Lo preocupante Es que no puede establecerse un verdadero diálogo pedagógico entre el personal docente de la institución porque por la forma de ingresar a la institución, ellos siempre estarán de acuerdo, con todas y cada una de las palabras, de la jefa del Capro con respecto a todos los temas pedagógicos, filosóficos y sociales y a consecuencia de las dependencias patológicas que se crean por la forma de ingreso.”
Sofía añade: “Todavía más preocupante es que crean que los estudiantes no se dan cuenta de la corrupción que se vive y del trato con impunidad que otorga la Unduigua a estas personas”, sino que, además, ella advierte de alumnos que estos compañeros quienes nunca hablaron de de la vida privada de los gerentes de las compañías bananeras que invadieron su región “ahora, usando los recursos públicos, empiezan a usar del rumor y el secretismo para atentar contra su honra y su prestigio profesional” para excluirla a ella y a quienes, a veces, difieren de la jefa.
Ella vive en Guatemala , yo vivo en…
sábado, 10 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
¿O sea que en cualquiera de las alternativas se sla perdiendo? Si denuncia la corrupción la marginan profesionalmente y si no denuncia está condenada a transitar por un sistema corrupto y del todo injusto para ella y para los demás.
He leído mucho sobre la Undigua y no cae mas que en la verdad, única e irrefutable verdad. Pero hay cosas peores que he leído acerca de esta universidad, no conforme con ser un buen de maestros que entran con las características que enumera en uno de las párrafos anteriores, les ofertan una variada tira de materias que cambia cada semestre, haciéndolos tener un perfil profesional bastante amplio y dejando mucho a decir a decir verdad.
excelente columna siga escribiendo
Publicar un comentario