sábado, 23 de julio de 2011

SOBRE ALGUNAS ESTRATEGIAS POLÍTICAS DE LOS CONSERVADORES

24 de Julio del 2011


Hoy quiero realizar algunas disgresiones sobre algunas estrategias políticas de los conservadores. Hablo aquí de las estrategias como las acciones “coincidentes” que realizamos algunas personas con la meta de conseguir el beneficio del dinero o del poder el cual o los cuales son los fines evidentes u ocultos de nuestra vida; cuando me refiero a estrategia lo puedo hacer como el arte de planificar y la forma de conducir y dirigir los actos de mi entorno ya de manera consciente, ya de forma inconsciente (sin darme cuenta).

Con base a mi experiencia, me remito a la reflexión de que, cada uno de nosotros somos (de manera pasiva, activa o reactiva) lo que es o caracteriza a la sociedad en que vivimos; aunque todos estamos en contacto con la influencia social de manera similar, su peso en nuestra individualidad es de diferente, dependiendo de la originalidad de las experiencias de cada persona con respecto a la religión, la escuela, los medios, el vecindario, etc. Así se conformarán o reafirmarán como personales los valores como los antes mencionados. Por ello, aunque creamos que un valor moral es “mi propio valor moral”, nos encontramos con qué dicho valor es “extrañamente” similar o igual a los valores de otras personas.

El término “conservadores” es muy difuso y puede prestarse para muchas interpretaciones yo lo uso aquí con respeto a las personas que pueden considerarse políticos conservadores, es decir, a aquellas personas quienes propugnan por mantener las tradiciones e ideas del pasado frente a la novedad y cambios bruscos, por ejemplo frente al derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, la homofobia, la legalización de todas las drogas, etc.

También la palabra “político” es de de muchos significados, como aquellos que se refieren a las personas que se dedican a la “política”, de ésta y aquella palabra existen nuevos significados que tienen un referente social que se aleja del original y noble que era el referido a la participación de los ciudadanos en los asuntos de su comunidad; así, de esta última manera, quiero referirme a los políticos. Así de esta última manera, todos somos “políticos” pues considero que todos tenemos de manera abierta o encubierta un interés y opinión sobre los asuntos de la comunidad donde residimos, sea ésta la patria o la matria.

Con todas estas acotaciones en la siguiente mitad del texto quisiera hacer la digresión mencionada en el título, lo primero que haré es notar, lo que he visto en mi vida, en mi experiencia y, creo que la principal estrategia de los “políticos conservadores” consiste en procurar, tender, o encaminar a que los asuntos públicos sean tratados como si fueran privados y que los asuntos privados sean tratados como públicos. Así, de esta forma, la rendición de cuentas de los asuntos de las dependencias públicas bajo el cargo de los conservadores han de ser tratados cual si fueran asuntos privados y como si le levantara uno la falda a una mujer (en público), los funcionarios a quienes se les pide transparencia y rendición de cuentas se muestran sonrojados y ofendidos. Por otro lado, los “políticos conservadores” a quienes no están de acuerdo con su forma de hacer política procuran, o tienden a hacer pública, festinar y denostar la vida privada real o supuesta por medio de rumores y/o escándalos. Son por todos conocidos las “campañas de lodo” que, ejercen en tiempos electorales, hacer público lo que correspondería al ámbito privado es una estrategia muy socorrida.

La segunda de las estrategias de los políticos conservadores, dentro de los cuales pueden caber miembros de todo el espectro de los partidos políticos de derecha, de centro o de izquierda y es la que consiste en que sus fines personales, metas u objetivos los mantienen de manera oculta, son pocos a quienes se los comunican. Así, concatenadamente con la estrategia anterior, los conservadores son proclives a que en las campañas electorales subrayen la importancia y la valía de los candidatos por sobre la importancia de los programas partidarios o visión de país que se implantaría si llegaren al gobierno.

Por paradójico, la otra estrategia que más me sorprende de los políticos conservadores es la de aplicar de facto, en los hechos, sus proyectos ideológicos para después hacer retroceder la ley. Los políticos conservadores no declaran estar en contra de la gratuidad de la educación y “sorpresivamente” nos encontramos con que la educación no es gratuita; deja de cumplirse la letra y espíritu de la Ley del Trabajo y luego se habla de reforma laboral…en fin…

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